
(Volver a tratamiento) ¿Cómo?:
La diabetes es una "enfermedad crónica" donde el grado de control va a influir en el porvenir del paciente y en la aparición de complicaciones.
El control no es fácil de conseguir y el manejo de la enfermedad exige pacientes bien entrenados que cooperen con el equipo médico. En este sentido LA EDUCACIÓN ES UNA HERRAMIENTA SUMAMENTE EFICAZ.
Muchos diabéticos no se han parado a pensar los escasos conocimientos que tienen acerca de su trastorno. Una buena información es fundamental, dado que hoy día está unánimemente aceptado que LA EDUCACIÓN DIABETOLÓGICA FORMA PARTE DEL TRATAMIENTO INTEGRAL DEL PACIENTE.
Las enfermedades agudas apenas necesitan más que unos simples consejos por parte del médico; en cambio las enfermedades crónicas -tal es el caso de la diabetes- hacen obligado que el paciente conozca una serie de medidas que le permitan afrontar diversas eventualidades que puedan surgir en el trascurso de su evolución.
Tan importante es tener unos conocimientos básicos sobre diabetes, como cumplir bien la dieta o la medicación prescrita.
Encuestas realizadas en los últimos años han venido a demostrar los pobres conocimientos que los pacientes tienen sobre su enfermedad y la falta de programas educativos en muchos hospitales y consultas de diabetología. Por esto y por la necesidad de una participación activa de los diabéticos en su control y cuidado LA EDUCACIÓN DIABETOLÓGICA ES NECESARIA.
Que el problema es importante queda demostrado por la aparición de diversas organizaciones nacionales e internacionales que trabajan en este campo.
La educación no intenta enseñar al diabético a que sea capaz de valerse por sí mismo, sino que sea un colaborador eficiente del médico.
En el caso del niño y del anciano, no sólo los interesados, sino también sus familiares, deben formarse adecuadamente.
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