| La Locura del Devoto |
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| No seas un devoto amigo mio, si necesitas un mundo estable a tu alrededor. Solo el cambio y la transformacion esperan a quien se entrega en manos de la Divinidad. No seas devoto, si a cambio de tu devocion esperas recibir todas las respuestas a tus cambiantes preguntas. No es este el camino que llena tu cerebro de certezas, sino tu corazon de vida. No es la via del debate sino de la absorta contemplacion. Puedes cultivar tu religiosidad mediante el conocimiento. Tambien puedes proponerte coronar la cumbre de tu existencia espiritual con tus propios medios. Indudablemente purificaras tu existencia en la recitacion, el mantra y la oracion. Pero el devoto es como una brizna de paja. Una hoja del arbol de Dios feliz con esa realidad en cualquiera de las estaciones de la vida. No es la cordura para el devoto amigo mio, ni el manejo de las ciencias de lo Divino. Sin embargo es habil navegando en el limite mismo donde se encuentran las aguas de la historia y el mito, porque, como todo enamorado, el sentimiento ofusca su razon y llena de hipérboles lo cotidiano, abrumado por la belleza que percibe en toda la creacion. Pero ademas amigo mio, entre todos los devotos de Dios, los hay especialmente locos. Caidos entre los caidos, ajenos a la expectativa de un cielo de dicha infinita y perezosos ante el esfuerzo supremo de vencer su karma. Estos pobrecitos se deleitan en la devocion misma a su Deidad y llegando a negar el valor de las practicas espirituales -mira que locura - esperan en su amor un dia encontrarse con el objeto de su fe; si bien, tal encuentro no deja de ser una formalidad mundana, porque ¿ como han de encontrarse quienes nunca se han separado?. Ya sabes amigo mio, no seas devoto, porque quizas tu alma sea atraida por alguna forma de Dios extravagante y puedas ser calificado de excéntrico. Fijate en este Ser, que ha caido entre los brazos de Milofo, y desde entonces vive en risa y jolgorio permanente, rodeado por el mantra de la risa del Santo y sumergido en un humor infantil que busca agradar al Iluminado de las grandes orejas. |