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| LOS NIÑOS DE MILO FO |
| A menudo, vemos imágenes de Milo, en las cuales cinco niños se distribuyen sobre su corpulenta figura. Esos cinco niños, sonrien y muestran tanta complacencia por su posición como la que muestra el Amoroso Milo Fo por la suya. Esos cinco niños sirven como representación de nuestros sentidos. Cuando los sentidos vagan incontrolados por el mundo de lo sensorial, corremos el riesgo de sufrir al ser atrapados por lo temporal. El mundo de los pares de opuestos no es un lugar de felicidad, para aquellos que no se anclan firmemente en la trascendencia. No pretendemos decir que el mundo sea malo. Pero una interpretación erronea del mundo si lo es. El sufrimiento es seguro para aquel que no ve la realidad que subyace toda la creación. Por ello, los sentidos que por su propia naturaleza no pueden permanecer inactivos del todo. Han de ser sujetados con firmeza. Muy a menudo decimos: "actúo libremente". Pero demasiadas veces, esto solo quiere decir que nos dejamos llevar por impulsos más o menos mecánicos o que nuestros actos responden a los estímulos sensoriales. No es tal la verdadera libertad. Solo es libre quién realmente gobierna sobre sus sentidos, sujetando su mente y con una voluntad resoluta. Los cinco niños que rodean a Milo Fo (los sentidos); no están inactivos, tal y como podeis ver en las imágenes que les representan. Al contrario están en una constante actividad, trepando, revolcándose, colgando sobre Milo Fo; y siendo Milo Fo la representación de la Conciencia Cósmica, la Realidad Trascendente, el Señor del Universo, los sentidos están seguros gravitando sobre El. Los sentidos (Los niños) saben bien que no hay posibilidad de pérdida o caida estando en los brazos de Milo Fo, por lo tanto pueden cumplir sus funciones sensoriales pero sin equívoco. Ser por si mismos, sin esperar nada más. Ver cuando se ve; oir cuando se oye; tocar cuando se toca; oler cuando se huele; y hablar cuando se habla. Estos sentidos, sujetos a la Divinidad, siempre están actuando al servicio de su Señor y sustentador. No dudeis en poner vuestros sentidos firmes en Milo Fo (o la forma de Dios que adoreis). Cuando mireis, sabed que todo lo que mirais está lleno de la Divinidad. Cuando oigais, sabed que la vibración sonora no es más que un Om actuando. Cuando toqueis, sabed que aún esa materia firme está sujeta al cambio y su sustrato más íntimo es la Realidad Divina. Cuando gusteis algo, sabed que Dios baila en la boca de aquellos que agradecen la comida que reciben. Cuando algun olor os alerte, sabed que el aire por donde circula esa sensación es Divino Prana sustentador de la vida. Y Cuando hableis, no olvideis nunca que vuestras palabras una vez sueltas, no pueden ser recogidas y llenar vuestra boca de buenos deseos e intenciones para todos. Dejad que vuestros sentidos sean Divinos. También es sabido que los sentidos están vinculados a los diferentes elementos del mundo manifiesto. Esos cinco niños también representan a los elementos (Tierra, Aire, Fuego, Agua y Espíritu). Y desde luego que a un nivel primario, la figura de Milo Fo con los niños hace referencia a la tan ansiada fertilidad de las sociedades antiguas. Los Símbolos, son a menudo receptáculos de significados a diferentes niveles, que no siempre son conocidos de modo conciente por el propagador o el creador del mito o la leyenda. Los arquetipos mentales, nuestra programación kármica y otros muchos condicionantes, pueden jugar un papel importante no solo en la elaboración de Mitos, sino en su significado más arcano. |
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