| Curvas
y más curvas
Durante
los nueve meses de un embarazo normal los tejidos
del cuerpo de una mujer se estiran y crecen
para acomodar al bebé. Su cuerpo se va llenando
de curvas y más curvas, y cada día se ve más
redondo. Es posible también que todos estos
cambios en su apariencia física la hagan sentir
incómoda o hasta un poco fea. Pero no debe alarmarse,
su cuerpo se está adaptando para una gestación
saludable de su bebé. De acuerdo a las recomendaciones
del Colegio Americano de Obstetras, una mujer
debe aumentar entre 25 a 35 libras durante el
embarazo. Este aumento puede variar levemente
según el peso previo de cada mujer o si carga
a dos bebés. Pero desde luego ese aumento de
peso es esencial para la salud del bebé. Los
obstetras indican que las libras que se aumentan
durante el segundo trimestre de gestación (del
4 al 6 mes) son las que más benefician a la
criatura. Sin embargo esto no justifica que
la embarazada deba aumentar de peso en exceso
de lo recomendado. El peso en exceso, no solo
puede causar problemas de salud en el bebé después
de nacido, sino también aumentar la propensión
a ciertas molestias durante el embarazo como
la fatiga, el dolor en las piernas y/o espalda
y las venas engrosadas. En realidad no se debe
comer más cantidad de comida, sino de mejor
calidad. Y eso lo veremos en un artículo de
nuestro siguiente número. Es importante evitar
el exceso de calorías, pues éstas en exceso
pueden predisponer a la diabetes más tarde en
la vida.
No
se debe comer más cantidad de comida, sino de
mejor calidad. Es importante evitar el exceso
de calorías, pues éstas en exceso pueden predisponer
a la diabetes más tarde en la vida.
La
matemática del peso durante el embarazo
Los
senos aumentan de peso alrededor de dos libras,
y en la mayoría de mujeres crecen hasta los
siete meses de embarazo, hasta tres tallas más
grandes. Luego que nace el bebé, los senos crecen
aún más porque se llenan de leche, pero después
de unos días los senos se desinflan hasta quedar
una o quizás dos tallas más grandes que la talla
anterior de los senos antes de quedar embarazada.
Pero aparte de estos cambios, tener niños ayuda
a disminuir el riesgo de cáncer de mamas: aún
cuando hay un riesgo ligeramente incrementado
de cancer en el post parto, en general cuantos
más hijos tiene y cuando más joven es madre,
todo esto combinado ayuda a disminuir las probabilidades
de cancer de mamas. También, afortunadamente,
inmediatamente después del parto, la nueva madre
empezará a perder esas libras extras del embarazo,
y es normal que la mujer pierda alrededor de
la mitad del peso aumentado. Se pierden inmediatamente
las libras de peso del bebé, la placenta y el
líquido amniótico, lo que hace más o menos 11
libras, y en las siguientes 6 semanas la mujer
perderá 8 libras más. El resto del peso del
embarazo lo irá perdiendo gradualmente, y si
la mujer mantiene una dieta balanceada y una
vida activa, puede volver a su peso antes de
quedar embarazada, incluso para el primer cumpleaños
de su pequeño. Investigaciones recientes demostraron
que el exceso de peso viene más bien por efecto
de la edad que por los embarazos. Un estudio
realizado por los Centros de Control y Prevención
de Enfermedades, en Atlanta, concluyó que una
mujer adulta gana de 8 a 10 libras en un periodo
de 10 años, pero solo 3 de esas libras en exceso
pueden atribuirse a algún embarazo. |
El
exceso de peso viene más bien por efecto de
la edad que por los embarazos.
La
cintura y las caderas después del embarazo
Una
noticia no tan buena: Luego del parto la proporción
entre cintura y caderas se modifica definitivamente;
además los músculos abdominales más sueltos
y estirados no podrán ya sostener y contener
todo como antes, sin importar los esfuerzos
y cuantos ejercicios abdominales pueda hacer
la nueva madre. Las caderas se anchan pero no
porque se dilate la pelvis ósea sino porque
la grasa necesaria para la lactancia se acumula
alrededor de los glúteos, y además contribuye
a esto si la madre no logra volver nuevamente
a su peso ideal antes del embarazo.
¿Que
es lo que se hincha?
Durante
el embarazo el volumen de la sangre aumenta
hasta un 40% . Esto quiere decir que el sistema
circulatorio debe hacer más esfuerzo de lo normal
para funcionar, lo que puede resultar en una
circulación lenta. Coincidiendo con el embarazo
pueden aparecer los problemas de hinchazones
en las piernas y la aparición de venas engrosadas.
Las piernas tienen la tendencia a cansarse y
a tener calambres. Los tobillos y los pies tienden
a hincharse más porque el peso del bebé pone
presión en las venas de la pelvis, disminuyendo
el flujo de sangre que viaja de las piernas
al corazón, además también las hormonas cumplen
su papel en explicar estos cambios. Las venas
engrosadas, llamadas varicosas por los médicos,
tienden a adelgazar solo después del primer
embarazo, pero cuantos más embarazos tenga una
mujer estas venas engrosadas tenderán a permanecer
y empeorar. Otro cambio, aunque no es debido
al aumento del volumen sanguíneo, es que muchas
mujeres se dan cuenta que sus pies, después
del embarazo, son más largos, anchos y aplanados,
aumentando de media a una talla de sus zapatos.
Este cambio puede ser debido probablemente a
una combinación de una hormona producida durante
el embarazo que relaja los ligamentos y la sobrecarga
de peso que los pies soportan durante nueve
meses.
Para
prevenir las hinchazones: hacer siesta, descansar
de costado y evitar estar en una posición de
pie o sentada por mas de media hora, comer poca
sal y alimentos ricos en fibra.
¿Mejoran
las reglas con el embarazo?
La sabiduría y experiencia popular demuestran
que las mujeres con periodos irregulares algunas
veces se hacen más regulares después de un embarazo.
En verdad es común que las mujeres noten que
sus cólicos menstruales disminuyen o desaparecen,
después de quedar embarazadas. Esto podría explicarse
porque el útero se estira o a que el embarazo
disminuye los receptores celulares para que
actúen las prostaglandinas, las sustancias químicas
responsables de los cólicos menstruales. También
si una mujer tenía endometriosis, que puede
acompañarse de menstruaciones muy dolorosas,
entonces los nueve meses sin periodos pueden
disminuir muchas de las lesions, aliviando la
endometriosis al menos por un tiempo. Y el embarazo
también trae algo favorable para la mujer: los
riesgos de cancer endometrial y de ovario por
lo general bajan después del embarazo y la lactancia
maternal refuerza este efecto. |