13. Intro. liter. joánica. Evolución e historia de la comunidad joánica: origen y primera etapa.
13. Introducción a la literatura joánica  

EVOLUCIÓN E HISTORIA DE LA COMUNIDAD JOÁNICA: ORIGEN Y PRIMERA ETAPA.

¿Quiénes escribieron este evangelio y éstas cartas, y cuándo lo hicieron? El espiritualismo de esta comunidad nos hace rehuir la pregunta, pero claramente tuvo que haber alguien. Para nosotros es esencial resolver y desentrañar los problemas, aunque estos nos sean difíciles. Ya hemos examinado como la teología de esos primeros años de cristianismo evoluciona, se amplía y profundiza; detrás hay un grupo de creyentes que están percibiendo las cosas, que están adaptándose y viviendo la fe. A veces en un mundo hostil, otras con más facilidades. Tenemos que intentar determinar, separar y localizar la actividad de estos grupos joánicos, tarea que no es fácil, y muy arriesgada.

Tradicionalmente se circunscribían al Apóstol San Juan, que según referencias de Papías y Policarpo vivió en Esmirna, junto con él estuvo la Madre de Jesús, María, que en el texto Bíblico coloca junto con el Discípulo Amado. En una edad avanzada escribió el Evangelio que lleva su nombre. Hoy, esta autoría es discutida, por lo que debemos resituar al grupo y al Evangelio.

El Evangelio de San Juan está menos estudiado en estas cuestiones. Käsemann, Brown, Wengst han ahondado en la línea de aventurar posibilidades distintas a este Evangelio. Estas son las que hemos expuesto. Hay un grupo de cristianos que elaboran este escrito, que lo corrigen, que viven una tensión fuerte con el entorno. Intentamos, desde las hipótesis formuladas en la composición del texto adivinar quiénes son, y cómo son.

¿Son verdaderamente discípulos de Jesús? Tenemos que decir que sí, que es muy difícil pensar lo contrario. La imagen de libro de los Hechos de los Apóstoles, de una comunidad centralizada no es exacta del todo. Es verdad que la figura de los apóstoles, entendidos como los Doce, cobró una importancia decisiva desde el principio, como así lo demuestran las tradiciones antiguas, pero también es evidente que la Iglesia se extiende rápidamente y de una forma descoordinada. En la misión de Pablo, recordemos que se le despertaron dudas sobre si había corrido en vano, reflejo del espíritu en auge, pero de la organización pobre. Lucas no nos quiere dar esa imagen, pero lo deducimos comparando y yendo más allá en los textos.

Estos grupos tienen un origen apostólico, es posible que tuvieran su nacimiento en el mismo Jesús, en torno a alguno de sus amigos: no sería ilógico pensar en otros seguidores de Jesús como Lázaro. Puede que fuera fundado por algún Apóstol, pero entonces lo lógico es conocer su nombre. El discípulo central de este relato era el llamado Discípulo Amado, se recuesta en la Última Cena en Jesús, está junto a la cruz, antes de entrar en el sepulcro vacío ya cree, descubre al Señor en la última escena de la pesca milagrosa. Es por tanto un personaje misterioso pero decisivo para la comunidad joánica, es alguien real, no es simbólico, representa a toda la comunidad, pero afirmamos su existencia, entre otras cosas porque tenemos una mención indirecta, al final del evangelio, de su muerte.

Es además el garante de la comunidad, el legitimador de su raíz apostólica. Garantiza la tradición con el "nosotros lo hemos visto". Es el fundador de la comunidad, al menos el que está vinculado con Jesús desde el principio, remite a los orígenes. Ese inicio de la fe parece que nos puede llevar a Jerusalén perfectamente. De hecho, podríamos pensar en un grupo judío, de la Palestina y de la región de Judea. ¿Quién era realmente? No sería ninguno de los Doce, porque lo diría. No menciona el nombre porque le interesa el título y la función, es el discípulo que quería Jesús. Tampoco es descabellado pensar que tenían miedo a decir su nombre, por ser alguien no estimado por la Gran Iglesia, ser alguien sospechoso.

Personalmente me gusta la opinión de pensar en Lázaro, amigo de Jesús. Es el último de los milagros que se narra en este Evangelio, su figura es dibujada como muy querida por Jesús, que llora su muerte. Es de Betania, que está cerca de Jerusalén. La leyenda a propósito de que no moriría antes de la venida del Señor tendría un fundamento extraordinario, Jesús ya lo resucitó una vez, su futuro despertaba confusión entre los cristianos, que esperaban una parusía inminente. El signo de la resurrección de Lázaro ya era conocido y despertaba curiosidad, quizás por eso se escuda en el título de Discípulo Amado. También Lázaro podría estar mal visto por los Judíos, su milagro ratificaba la resurrección de Cristo. Estas comunidades serían de Betania, fuera de la jurisdicción de Judea, en la Perea, junto a Jerusalén y al otro lado del Jordán. Se extendieron por Samaria y parte de Judea, es posible que llegaran a Galilea.

¿Quiénes más pertenecen a este grupo? Rastreando vemos algunos seguidores de San Juan Bautista, Jn 1, 35-49. Sí localizamos la comunidad en torno a Betania, nos es fácil encontrar vados en los que bautizara el precursor. Lo cierto es que sí hay seguidores del bautista en su comunidad, de ahí el aprecio por el agua, fuente de vida. Estos grupos crecieron por la región, cercana al Jordán, puede que con algunas comunidades fundadas en Samaria, de ahí explicaríamos el relato de la samaritana del capítulo cuarto. Están presentes las mujeres en estas tradiciones independientes, lo cual nos indica que están en los primeros tiempos en contacto con otros grupos cristianos de la zona, son predicadores ambulantes, al menos en un inicio. Es en este momento inicial cuando escriben y redactan las primeras tradiciones que conformarán el Evangelio Base: los Signos y el Relato de la Pasión.

Su expansión se desarrolla por Samaria, Caná,... su apertura a los gentiles no está clara en este momento, luego es evidente pero no es obvio ahora. Aunque se les haya querido vincular a los helenistas, no están tan presentes al inicio. Este grupo, cercano al Judaísmo y tras la caída de Jerusalén, quedará aislado del resto de los cristianos, en un contexto de guerra contra los Judíos, estarán obligados a mirar hacia el Señor y profundizar su teología.

Su relación con el judaísmo va a cambiar decisivamente. En un inicio participan en la sinagoga. Como Judíos que son están implicados en esta comunidad, afirman que Jesús es el Señor y mantienen las distancias y diferencias para evitarse problemas. En una segunda etapa, radicalizándose las posturas tras la llegada de las tropas romanas, son expulsados de las sinagogas, el judaísmo más belicista no admite tantos gropúsculos sectarios, las comunidades joánicas se alejan y rechazan el Judaísmo.

Este hecho tuvo que producir una fuerte crisis en el grupo, incluso próximos a su desaparición. La comunidad sin embargo, evoluciona teológicamente, aborda su naturaleza y sentido como grupo, precisamente en lo que les hace más distintos, la persona y la vinculación con Jesús y con el Espíritu. En este momento podríamos situar el Evangelio Base, ya en ruptura con los Judíos.

Con esta expulsión se acentuará su carácter sectario, aislados de las sinagogas se cierran en si mismos. La autoconciencia de ser un grupo especial crecería en el interior de la comunidad. Se agudizaría mas y les obligaría a organizarse. Evolucionan de una cristología que molestaba menos a los judíos, a una cristología más honda y abierta: Jesús el Señor, el hijo de Dios. No les importará ir más lejos en su teología, se consideran el grupo de los elegidos, los salvados y rechazados; por eso en el Evangelio encontramos un enfrentamiento especialmente fuerte entre Jesús y los Judíos, más violento que los Sinópticos, escritos en un entorno helenista, menos beligerantes con los hebreos.

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