11. Intro. evan. sinópticos y Hech. El evangelio según San Marcos.
11. Introducción a los evangelios sinópticos y Hechos de los Apóstoles  

EL EVANGELIO SEGÚN SAN MARCOS.

Este evangelio está formado a partir de varios materiales, algunos de ellos bastante evolucionados. Parece que está compuesto desde la tradición del relato de la Pasión, que se inicia desde 14, 1 hasta 16, 8; una colección que agruparía varias disputas, parábolas, milagros dichos e instrucciones. De estos materiales destacaría la largura de los milagros; y finalmente un capítulo, el 13, firmado por una especie de hoja volante apocalíptica, de los tiempos de la guerra judía.

La teología del autor debemos hacerla a partir de la diferencia entre las tradiciones que recoge y lo que él mismo pensaba, es decir la redacción. El centro de su teología es claramente la persona de Jesús que es el Cristo. Para el autor de Marcos, Jesús es alguien misterioso, lo presenta desde el Misterio, causa extrañeza entre la gente, admiración o miedo, no hay indiferencia ante su persona, lo que dice y lo que hace: es alguien único. La novedad de Jesús es definida por el autor como alguien que cura, que es profeta ambulante, pero mucho más,... el centro de su explicación posiblemente está resumido en la exclamación de Pedro: "Tú eres el Cristo", y la respuesta inmediata de Jesús, "no se lo digáis a nadie".

Esta última invitación de Jesús a mantenerlo en secreto, su persona y sus gestos es algo que nos llama la atención, no se produce en otros evangelios. ¿Por qué Marcos obró así? Posiblemente, el autor del evangelio tuvo conciencia de la dificultad de demostrar fácilmente quién era Jesús, de ahí el que, aún utilizando títulos de su tiempo, le pudieran resultar cortos. Jesús es un taumaturgo, sí lo es, pero es algo más; es un profeta; sí, pero es algo más,... De alguna forma Marcos se sentía interpelado por la persona de Jesús, y no encuentra fácilmente palabras para definirlo. Por eso muestra a un Jesús que envuelve su persona en un deseo de anonimato y misterio.

El título que Marcos emplea más veces para referirse a Jesús es el de "hijo del hombre", hasta 14 veces. No es un título inventado, seguramente Jesús usó estas palabras. También usa "hijo de Dios" en numerosas ocasiones, hasta 8 veces. Ambos títulos parece que están refiriéndose al final y al destino de Jesús. Este segundo es determinante de cara a la misión universal de los cristianos, es un resaltar el carácter de salvador universal de Jesús, es el Hijo Unigénito del Padre, en la cultura judía está indicando que es Dios mismo, lo cual resultaría paradójico incluso para el mismo autor.

Llama la atención también la gran cantidad de milagros que cuenta Marcos para presentar a Jesús. En ellos se manifiesta el poder y la potencia de Jesús. Este material es usado por Marcos, pero con una intención concreta y con su toque personal. En muchos de ellos añade el mandato de guardar silencio, no es comprendida su capacidad y potencia, Jesús lo rechaza como signo de legitimación. De hecho, la manifestación final, reconocimiento y legitimación de Jesús se hace al pie de la cruz, por boca del centurión "verdaderamente este era el hijo de Dios", y ahí no hay milagro.

El evangelio de Marcos menciona muchas veces que Jesús enseñaba cosas, pero falta indicar cuales eran los contenidos de esas enseñanzas; es decir, que da como envuelto en un halo de misterio las cosas que decía en la intimidad a sus discípulos, o a los seguidores. Esto no lo hacen los otros evangelistas. Las parábolas se muestran como relatos para iniciados, no comprendidos por todos, sino sólo por algunos, es una enseñanza de misterio, algo que sólo puede conocerse en la intimidad con Jesús. Es posible que detrás estuviera una comunidad cristiana que entendiera su fe como algo esotérico y misterioso, dada la persecución existente. Sólo unos pocos podrían conocerlo.

El Evangelio de Marcos se centra, en todo caso, en la Pasión. En toda la narración se tiende a la cruz, Jesús avisa varias veces del final, a pesar de la incomprensión de los discípulos, el itinerario de Jesús se guía en esa subida hacia Jerusalén, para morir. Está claro que el escándalo que suponía la cruz está puesto de manifiesto en el evangelio de Marcos. Se repite además la necesidad de coger la cruz y seguir el camino del maestro. ¿Qué hay de trasfondo? Seguramente una comunidad perseguida, incluso cuando muestran la misión, el trasfondo es la no acogida, el rechazo y la persecución. Está claro que la confesión de Jesús como Señor rompía los esquemas religiosos de su tiempo, de ahí que Marcos procure reflejar fuertemente en Jesús esta situación: fue perseguido y también fue rechazado.

El aspecto misionero del relato evangeliario de Marcos está reflejado en la persona de Jesús, que es mostrado como un misionero ambulante, de aquí para allá. Los discípulos están presentados como partícipes de esa actitud de Jesús. Estos misioneros ambulantes, existentes en los primeros decenios del cristianismo, están de trasfondo en este evangelio. Se remarca el desarraigo, las persecuciones, la austeridad del camino, y también una cierta apertura a los gentiles. Incluso en el capítulo 13, narrando lo escatológico, el final se le añade el sentido misionero, antes hay que llegar a los gentiles...

Es curiosa la relación que guarda Marcos con Mateo de cara a la superación de una cristianismo fuertemente judaizante, frente a un cristianismo abierto a los gentiles. Marcos es confuso, pero ya manifiesta un deseo fuerte de superar las prácticas judías, hay una realidad gentil detrás del evangelio, aunque también apreciamos una influencia judaizante sólida. No obstante, el carácter tan misionero del evangelio en su conjunto nos hace pensar que es un documento justificativo de la misión en manos de un predicador ambulante del cristianismo primitivo.

¿Cuándo se redactó el evangelio de Marcos? Los relatos de la Pasión son verdaderamente antiguos, sobre la década de los treinta, pero la composición y redacción final del evangelio se haría hacia el año 70, poco después de la destrucción de Jerusalén. Tradicionalmente se fijaba el texto en Roma, en base a la carta primera de Pedro, y se suponía a Marcos como discípulo de Pedro. Hoy, seguramente encaja mejor en algunas zonas próximas a Galilea, que describe algo más, lejos de comunidades urbanas, y más en el mundo rural, lejos del mediterráneo, hacia el centro ¿Dónde nos queda esa comunidad? Nos quedaríamos con dos hipótesis: Cafarnaúm y Damasco. Más la segunda que la primera, dado que sabemos que fue un centro misionero más destacado que los cristianos de la Galilea. La comunidad allí reunida era de corriente helenista, el judaísmo estaba superándose, son poco legalistas, no conocen el arameo,...

Esta hipótesis nos permite relacionar las tradiciones ahí encontradas con la tradición paulina, sabemos que San Pablo estuvo y partió como comunidad madre de Damasco, de donde tuvo que huir a Antioquía. Esto vincularía las tradiciones de Marcos con algunas tradiciones Paulinas, como el relato de la cena, el universalismo, y el fuerte sentido misionero, entre otras.

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