3. Intro. H. Iglesia. Concilio de Calcedonia. (451) (DZ 148 a 158)
3. Introducción a la Historia de la Iglesia desde la Patrología  

CONCILIO DE CALCEDONIA. (451) (DZ 148 A 158)

Si el error de Nestorio era afirmar en exceso la separación entre las dos naturalezas de Cristo, impidiendo la comunicación e intuyendo la dualidad de personas en Jesús; el punto contrario seria el monofisismo, cuya cuna estaría en Alejandría. El monofisismo afirmaba la única naturaleza de Jesús, y ésta era divina. La naturaleza divina habría absorbido, por ser más fuerte, la naturaleza humana de Jesucristo. Para estos autores, la doble naturaleza de Cristo, humana y divina, afirmada en Efeso, les sonaba mal.

De nuevo ante la controversia se convocaron varias sesiones paralelas con contenidos diferentes. El llamado "latrocinio de Efeso" se celebró en el 449 por los partidarios del monofisismo, aquí no estuvieron ni los legados del Papa. La afirmaciones de este conciliábulo no fueron aceptadas por los Antioquenos que de nuevo contraatacaron. El Papa rechazó este falso Concilio de Éfeso pidiendo a la Emperatriz la convocatoria de un nuevo Concilio. Sería el momento de Calcedonia.

El concilio de Calcedonia se celebró en 451, siendo el Concilio más numeroso de todos los celebrados, hubo más de seiscientos obispos, y lo presidieron los legados papales. En este Concilio se reconocieron los Concilios de Nicea (325), Constantinopla (381) y Éfeso (431) y se rechazó el latrocinio de Efeso (449).

En Calcedonia se afirma: "...enseñamos que ha de confesarse a uno sólo y el mismo Hijo, nuestro Señor Jesucristo, el mismo perfecto en la humanidad, Dios verdaderamente, y el mismo verdaderamente hombre de alma racional y de cuerpo, consustancial con el Padre en cuanto a la divinidad, y el mismo consustancial con nosotros en cuanto a la humanidad, semejante en todo a nosotros menos en el pecado; engendrado del Padre antes de los siglos en cuanto divinidad, y el mismo, en los últimos días, por nosotros y por nuestra salvación, engendrado de María Virgen, madre de Dios, en cuanto a la humanidad;..."

El monofisismo no sería fácilmente rechazado, contando con un gran número de seguidores se extendió por las zonas más orientales del Imperio. De hecho, hoy continúa sobreviviendo en Oriente Próximo, incorporados al diálogo ecuménico de nuestro tiempo.

<< >>
1
Hosted by www.Geocities.ws