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de 2004, un grupo de amigos, entre los que se encontraban Jordi Canal, director
de la Bòbila y Paco Camarasa, dueño de la librería
Negra Y Criminal, junto a lectores y escritores, crearon Brigada 21, asociación
para la difusión de novela negra y criminal |
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La intención era "difundir
las actividades que ya se hacen y hacer ellos mismos nuevas",
como por ejemplo la concesión de los premios Brigada 21.
Un galardón simbólico a la mejor novela negra traducida
al catalán y castellano, a la mejor novela negra original
en catalán y castellano y el premio "Florenci Clavé"
a la mejor portada.
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El nombre
se lo deben a la película Brigada 21 de William Wyler, aunque
Vázquez Montalbán ya lo puso sobre la mesa cuando en
1981 se creó la revista que acabó llamándose
Gimlet. Ser uno de ellos cuesta 30 euros al año, a cambio de
recibir el carnet de socio y el fanzine cuatrimestral brigada 21,
con las tiras cómicas del detective Torp, las recetas de cocina
negra de Montse Clavé, las críticas literarias de Vicent
Llorca
y muchas otras cosas más. |
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