E S T E R T O R E S
Las furias ocultas.

Bosquejo con tinta
en que im�genes gritan
y susurran desde sus cuartos.

Necesidad on�rica
de la comunicaci�n
salpicada con verdades,
con gritos, gemidos
m�ltiples que var�an sus tonos.

Mirar atr�s, a los costados desconocidos,
encontrar nuestras manos enterradas
en heridas de otros, ajenos pesares
inexistentes en convencionales burbujas
disfrazadas de normalidad.

Todos los ciegos deben ser golpeados
hasta sangrar sus lomos,
sus espaldas hechas de papel peri�dico,
como jorobas mentales,
deben ser destruidas.

Los gusanos deben sangrar
por los modelos deformes que callan
su furia, la rabia, el odio y el rencor.

Ustedes,
deben descoser sus ojos, y ver.

Jafif

Oro ca�do de tu espalda suave
blanca tentaci�n infantil
con que retas mi lujuria.

Secretos donde nos escondemos
por la tarde, en rezos,
fingiendo nuestra pureza.

Los juegos ya no son inocentes
miramos las partes con sed
de fornicio, de pecado, de sexo.

Carnaval de  ninfas j�venes,
exceso, org�a, bailes profanos..

El encuentro con tus formas
de ni�a hambrienta,
de mujer nueva bajo la mirada de Goids.

Momento donde calla la niebla,
nuestro romance agonizante
y las voces conjurando el sue�o.

Noche de silbatos y callejas,
de sudor y cascabeles.

Noche sangrienta que calla
nuestras palabras quietas.
COPYRIGHT. CRISTIANT MORALES TEXCAHUA. 2002.
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Las cuatro esquinas de la soledad
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