Copyright by Cristiant Morales Texcahua. 2001
LAS CUATRO ESQUINAS DE LA SOLEDAD
Poema XI

Prisi�n de la verdad
que me somete.

Recinto fantasmal
para sangrar poemas,
acoge las noches,
los cantos, el incienso.

Rodea mis manos,
mi cuerpo todo, solo.

Desnuda mi deseo
con el favor de la noche,
c�lida dama mortal
condenada a la diaria muerte.

Noche lesbiana que te ama.

Yo entre ustedes,
en la org�a del placer carnal,
sumerjo mis voces en t�,
en tu secreto tembloroso
mueren mis palabras,
nace mi sombra.
Poema XV

Toda t�, callada como eres,
te haces invisible.

Ni�a fiel al s�dico,
al enfermo de tristeza
que te posee toda
desnuda, fr�amente.

En verdad eres muchas,
tienes una dimensi�n rara,
alzas tus manos, y vuelas.

Hay quienes te piensan
un lugar abstracto.
Otro asilo sin espacio,
que ha de cobijarnos
al envejecer, o al morir.

Exquisita condena, t�,
placentero castigo
lleno de amor, de saber,
de memorias multicolor.

Soledad deforme, ardiente,
virginal y jinetera, b�same
otra vez, otra noche,
que tus brazos me hieran,
tu fr�o me mate
en el desvelo donde reinas.

Lugar de hojas ca�das,
llanto roto e in�til,
lejano reino de mil preguntas,
m�tame en t�, contigo,
con tu beso blasfemo
que maldice al mundo
para siempre...
Poema XVI

Canto al solitario.

A m�, que profeso ego�smo,
quese�alo mis culpas,
y me flagelo con gozo.

Inmerecido poema para m�,
un demonio m�s
en espera del ocaso.

En busca de la Nostalgia,
agito mis alas al vuelo,
admiro a los d�biles,
ancianos puros llenos de amor,
que tiemblan ante mi odio
mi maldici�n gritada al aire.

Oraci�n de la soledad maldita.
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E S T E R T O R E S
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