Conversatorio: "Relación entre música y política"
Lugar:
Av. 68 # 31-16 sur - Kennedy
Fecha: 29 de mayo del 2004
Aprovechando
el lanzamiento del Compilado “Sonidos para activar la
Revolución” -editado por Dirección Positiva,
Filibusteros distro y Persistencia Records- el colectivo decidió
participar en la organización del evento y en la realización
de la charla sobre Música y Política, temática
que es desarrollada en el compilado. En la mitad del concierto,
se interrumpió la presentación musical para dar
paso a la actividad, la cual se inició con pequeñas
presentaciones de las bandas Colombianas participantes en la
compilación, hablando brevemente sobre los escritos plasmados
en el libro anexo al compilado. Estas presentaciones se intercalaban
con intervenciones de personas asistentes, lo cual daba origen
a pequeñas discusiones centradas principalmente en la
naturaleza del Hardcore Punk como político o apolítico.
Se debatió sobre la necesidad de organización,
de comprender la comunidad HC/P como activa y reflexiva, donde
el espacio político no está demarcado por definiciones
ortodoxas que excluyen a los individuos de una noción
social e individual apremiante e innegable. No se redactaron
conclusiones finales, pero se dejó en los asistentes
la idea de una inminente necesidad de organización.
Las posiciones sobre el tema, por parte de las bandas colombianas
participantes en el compilado, son:
<<A
SANGRE Y FUEGO>>
Cuando
pensamos en nuestro accionar cotidiano y comprendemos que de
alguna manera, los cimientos que levanta este gobierno, nos
impiden desarrollar nuestras formas libres de concebir el espacio
y el pensamiento, empezamos a elaborar herramientas que permitan
hacer a un lado las políticas de un estado muerto, que
pretende mandar a la tumba todo aquello que le parece diferente
y que de igual manera no sigue sus parámetros. En la
historia esto ha llegado a ser una mordaza para los movimientos
que intentan generar un cambio, que intentan prender una pequeña
luz que si fuera vista por todo el mundo, cambiaria los corazones
por tigres feroces. Porque a cada momento alguien sufre o es
silenciado por amar la libertad, que puede ser una mujer, un
sueño, un hombre, un ideal, una comunidad, o simplemente
un mundo.
Un sueño libertario, ese es nuestro aporte como movimiento,
lo pensamos de noche y cuando nos levantamos al día siguiente,
nuestro sentido de vida es luchar, y luchamos desde nuestra
música como hecho social en constante movimiento. Para
nosotros sólo hay una forma de concebir el anarcopunk,
una especie de alma y de sentido.
Creo que ese sentimiento no es de una sola palabra ni de una
sola persona, es un compromiso que llevamos cada uno en nuestra
espalda porque nos hace humanos y sensibles, con todo lo que
nuestros sentidos aclaman. Por eso gritamos, pogueamos, celebramos
y alzamos nuestra música al infinito, ruidos, cuerdas
que se revientan, sonidos básicos que salen de la sangre
como fuente del cuerpo, bajos profundos que estremecen la piel,
baterías que nos hacen ser simplemente otros, es nuestro
gran tesoro y lo hacemos como ninguna otra persona porque aprendimos
a quererlo con nuestra vida y nuestra vida es política
como la tuya, sólo hay que poner eso en todo lo que hagamos
y seremos como el viento que en la revolución sopla,
llenos de la rabia que muchos cultivaron y perdieron, no para
siempre, hoy nosotros los jóvenes somos el campo que
dará frutos a la acción libertaria. Sólo
esperamos que la música siga teniendo la capacidad de
tumbar fronteras, idiomas, grafismos, y todo lo que se le atraviese.
Todas las formas de música son revolucionarias, no dejemos
que sea contaminada por el despreciable capitalismo!
A sangre y fuego resistiendo desde la contracultura musical
y política! Larga vida a la música del pueblo...
A sangre y fuego se ha escrito la historia
<<C.H.>>
Es
desde la cotidianidad donde intentamos transformar nuestro entorno
y es así como parte de nuestras manifestaciones expresan
esa realidad que rechazamos y a la vez conducimos toda una serie
de acciones hacia esa transformación. Asuntos como la
autogestión, el intercambio de material, los bajos precios
y otros mas, hacen parte de contrarrestar todo tipo de convenciones
reguladas normalmente bajo una fuerte cultura que nos imponen
las instituciones que cuestionamos diariamente.
<<CONTRAGOLPE>>
El
hombre necesita del hombre para poder vivir, porque cada individuo
se une con los demás a través de la necesidad
de desarrollarse humanamente, ya que el hombre es naturalmente
sociable. Por eso existe la manifestación de ideas y
sentimientos por medio de las artes, la música y la política.
Nuestro sentimiento libertario lo manifestamos a través
de un medio de comunicación que lo llevamos y lo llamamos
música y por medio de ella manifestamos nuestras ideas
e impulsamos la emancipación.
<<ESQUIZOFRENIA>>
La
música no como distractor, sedante de la realidad o un
alienador de la sociedad, es más para nosotros un conductor
de ideas comprimidas en las mentes de algunos anarcos, comunistas
etc.. pero en general ideas "libertarias".
Al usar las bandas para llenarlas con toda esta carga política
y social y entregarla a las personas, se genera un movimiento
de participación más lúdico (por así
decirlo) con el que muchos se sentirán fácilmente
identificados, atraídos e incluidos.
Pensamos como banda, que la lucha debe ser la parte esencial
de esta escena , y que la resistencia es sólo un 50 porciento
de la expresión de nuestro inconformismo con toda la
basura que nos rodea .... sonido como defensa y ofensa...
<<FRENTE
URBANO>>
La
vida práctica del ser humano determina muchas de las
manifestaciones culturales que han surgido a través de
la historia. Los hombres y mujeres de los lugares al nivel del
mar, se visten con ropas ligeras y coloridas, ya que están
bajo el sol diariamente y son más sensibles a los colores
fuertes que éste les permite observar. Ellas y ellos
hacen música alegre, bulliciosa y vibrante, representación
fiel del medio en el que viven. También cuando los sucesos
los han forzado, han creado música melancólica
y llena de dolor, como es el caso del nacimiento del Jazz. En
otro tiempo, después de la revolución industrial,
diversos artistas quisieron plasmar su momento, su sentir y
pensar frente a lo que (les) ocurría y aparece la música
industrial. Sonidos de martillos, maquinas y acero que se entremezclan
para darle forma al ritmo de la vida humana de estos tiempos.
Hoy, en una sociedad de velocidad, de (o)presión constante,
se crean diferentes mezclas de sonidos que según la sensibilidad
y las ideas de las personas, expresan su fuerza vital. Para
nosotras y nosotros, hijos del rock, esta expresión tomó
una forma cruda, fuerte, porque estamos inconformes, a veces
tristes, a veces rabiosos, otros días alegres, pero siempre
apasionados. No queremos esconder detrás de canciones
de “amor” repetitivas y pegajosas, la dura realidad
que nos tocó y tampoco reducir al extremo, como lo hace
este tipo de música, la riqueza de nuestro vivir. Rechazamos
cantarle únicamente al “amor”. Nuestra música
es por lo tanto música popular, que obedece a necesidades
concretas, a formas de vida y al contexto en el que estamos
situados. No es música folclórica, porque de la
globalización heredamos con los brazos abiertos un lenguaje
universal de resistencia e inconformidad. Aun así la
presencia latina esta siempre en nuestras canciones, a través
de los temas, los relatos y las denuncias, obedeciendo genuinamente
a la vocación de creación popular. Entonces ¿Qué
sentimos y necesitamos imperiosamente expresar? Nuestra visión
política de humanidad.
<<MANO
DE OBRA BARATA>>
En
un mundo donde fácilmente la oligarquía se convierte
en tiranía, donde los medios de comunicación son
tan limitados y reducidos para aquellos que sólo quieren
vender una imagen dentro de un comercio netamente musical, donde
los instrumentos, las notas y los acordes distraen a sus espectadores
de las letras insulsas y vacías que inyectan en las líricas,
surge la necesidad de crear política dentro de la música,
nace así la contracultura en una comunidad donde los
individuos utilizan la música como un detonante ideológico
difundiendo con ella las ideas de liberación en el sentido
de que sus letras no se queden en frases al viento, sino por
el contrario en una acción que permita encontrar la manera
de expresarse contra la realidad que afecta no sólo nuestras
vidas sino a todo un país, rebelarse contra el estado
y al mismo tiempo contra los monopolios musicales demostrando
la capacidad de autogestionar nuestros proyectos.
<<REACCIÓN
PROPIA>>
Pocos entienden la música como un canal por medio del
cual se materializa un deseo de expresión, una herramienta
a través de la cual el hombre logra manifestarse y con
la que alcanza, llevando a cabo este básico propósito,
un ejercicio de colectivización y encuentro, donde los
diferentes participantes toman y desarrollan un papel protagónico.
Esta labor, que relaciona más que el hecho mismo de composición
y creatividad, formaliza un espacio donde los individuos, mediante
su accionar, transforman un espacio muerto en un conjunto político
colectivo. Muchos no verán la relación explícita
entre música y política, pero en el momento mismo
en que los individuos deciden organizarse y expresarse, participando
dentro de un espacio creado por ellos mismo, bajo sus propias
iniciativas y expectativas, llevan a cabo un accionar político
donde el mensaje (no necesariamente escrito) será transmitido
dentro de una comunidad, potencializando el papel creativo y
transformador del individuo dentro de su entorno social.
La
diversidad cultural (amenazada por los discursos que dicen protegerla),
permite la creación de varios sonidos, matices, danzas,
vestuarios, lenguas e ideologías que entran dentro de
un inmenso escenario, donde las diferencias, las contradicciones,
las incompatibilidades y las afinidades, son piezas fundamentales
para dar validez a cada una de ellas. Nuestra actual sociedad,
basada en un proceso de acumulación y en unos dictámenes
establecidos por el mercado, ha desligado la relación
que la política guarda con las formas de organización
cultural, dejando tan esencial, y por qué no existencial
término, en manos de un gremio de poder, que modifica
a su conveniencia las realidades lingüísticas en
busca de un beneficio económico, al redireccionar las
diferentes expresiones como elementos mercantiles dentro de
una dinámica capitalista. Bajo este orden de ideas, la
música se ha convertido en una herramienta de adoctrinamiento,
donde la participación de los individuos se ve reducida
a un simple papel pasivo/receptor, perdiendo toda conciencia
de su papel creativo/transformador, permitiendo que la actividad
cultural pierda su potencial político.
La música, y las diferentes expresiones culturales, sufren
actualmente la amenaza de la homogeneización, y su sobrevivencia
sólo depende de la participación activa y dinámica
de los individuos involucrados dentro de la misma, haciéndose
necesario el no perder en ningún momento la conciencia
de la actividad participativa desarrollada y de los rasgos que
la definen como propia, dentro de la gran variedad de expresiones
que se afinan para defenderse frente al ensordecedor ruido que
intenta silenciar nuestras mentes.
<<REBELIÓN>>
Queriendo
mostrar lo jodidos que estamos con este sistema capitalista,
sus injusticias y su represión, hacemos del punk hardcore
una forma de lucha, expresando gritos de odio y al mismo tiempo
motivando la gente para un cambio (revolución) conciente
y necesario.
Que la unión se siga dando para hacer de esta lucha una
sola, en busca de una nueva sociedad donde gobierne la igualdad
y la libertad.
<<RES
GESTAE>>
La
actividad humana es fundamentalmente creación. Según
nuestros deseos y necesidades, construimos nuevos mundos, gestamos
nuevos procesos, producimos formas de organización, maneras
de expresión, modos de vida. Las res gestae son las cosas
por realizar, son los asuntos que pueden ser producidos de manera
inmanente en el ámbito social. Las cosas por realizar
no tienen límites impuestos, el ser humano crea esos
límites cada vez que imprime sus ser en lo que produce.
No obstante, para imprimir su ser en las cosas, necesita una
creación no alienada, una producción que le permita
reconocerse en su obra, y esto sólo es posible cuando
la creación no reconoce las fuerzas coaccionantes del
capital y del estado.
La música es creación constante, es la producción
social de sonidos diversos que tienen la capacidad de transformar,
de recordar, de incendiar emociones. En un grupo la música
se construye al unísono por todos sus participantes,
el sólo hecho de tomar cualquier instrumento ya sea para
inventar o ejecutar, imprime algo de cada persona en la creación
colectiva. Además la música sólo existe
inmersa en un contexto, su producción se nutre de lo
ya se ha experimentado por miles de personas anteriores. En
cada canción se siente la presencia del pasado, cada
ritmo conserva las influencias de las creaciones de otros seres
humanos.
La política también puede ser creación
no-alienada en la medida en que no deleguemos nuestra voluntad
en unos cuantos dirigentes. Puede ser la construcción
que organiza la sociedad sin instancias superiores y con procesos
colectivos que brotan desde abajo. Es así como la política
y la música se complementan en la medida en que se constituyen
como cosas por realizar que se encuentran en manos de la multitud.
La música no es sólo un vehículo de la
política, ni la política es mera expresión
musical contestataria, sino que ambos constructos son pruebas
claras de la capacidad humana para gestar en comunidad.
<<SIN
CADENAS>>
La
comunicación sincera que cumpla una función social
es una de las mayores urgencias del pueblo, en orden a que sea
él mismo quien proyecte y realice su propio destino,
por esta razón es que hemos decidido tomar otra alternativa
y elegir el camino de las armas que en cada recital retumban
entre los muros de algún bar, es lo único que
tenemos para luchar, una guitarra constituirá un instrumento
de unión que acompañe procesos de interacción
entre comunidades y movimientos populares, una batería
cargada con diversión, para que las angustias de nuestra
gente no nos desanimen, un bajo aprovisionado de vibraciones
que derriben la democracia capitalista excluyente y finalmente
un grito que aturde pero que con sus razones ilumina. De esta
manera pretendemos que toda la música de resistencia
y especialmente el Hard Core Punk se una para crear espacios
contrainformativos donde se debatan temas políticos cruciales
para la población más vulnerable y así
darle la voz al excluido, llevar nuestra música a las
calles aunque exija resolver determinados problemas técnicos,
incentivar un fuerte movimiento de oposición para decirle
basta a la violencia social, económica, moral, y política
que promueve el estado colombiano y patrocina la Casa Blanca,
las transnacionales, la elite local y grupos macroeconómicos
que financian la guerra y proponen proyectos como el ALCA, el
Plan Colombia y toda estrategia para explotar, desplazar y asesinar
cualquier movimiento de oposición. El Hard Core Punk
es nuestro, no lo vendas a la industria corporativa.
Sin Cadenas, con amor y libertad.