El
mar es el silencio de la roca
y
azul es la forma
de
lo informe.
Todo
ese mar se detiene en la luz,
la
nada lo mueve
lo
vigila.
Ese
mar por siempre contenido.
Peces
de lo perenne nadan hacia
amarillo
límite
donde
el fino verde de la arista,
tornasolado
sol,
penetra
el agua.
Rumor
de un mar sin olas
que
se mece,
no obstante,
en
la mirada.
Es
un dios en él
o
una sirena en ancas.
Sus
tonos se diluyen,
sus
brazos
entre
arrecifes
se
adivinan.
O
es sólo luz de un mar
arrebatado
a la distancia.
Seres
de luz
de
un pensamiento
que
navega
las
verdaderas aguas.
Araceli
Mancilla
Nació
en Tlalnepantla, estado de México, en 1964, y vive en Oaxaca
desde hace veintiún años. Abogada por la Escuela
Libre
de Derecho de la ciudad de México. Ha publicado los
poemarios
Desde
la
sombra,
dentro del colectivo Armar
las palabras
(1999), UNAM, colección El ala del tigre; Al
centro de la ínsula (2001),
Instituto Oaxaqueño de las Culturas y Fondo Editorial
Cantera
Verde; A
luz más cierta (2004),
Instituto Oaxaqueño de las Culturas, colección
Voces de nuestra tierra; e Instantes de la Llama (2005), Editorial
Almadía. Su poesía forma parte de varias
antologías. Publica regularmente poemas, cuentos y
reseñas en periódicos y revistas locales y
nacionales.