Poemas
Hombre
frecuente,
mujer antigua,
tarea difícil
para el destino.
Como lo es el caer
en los ojos profundos
del misterio
donde cencerros
discrepantes hurgan
cantos nuevos
para mediar
soledades.
Qué
suavidad aduladora
trae a mí
un amor tardío,
nido de la
nostalgia del futuro.
Elevadas ruinas se
vuelcan
ante la seducción
de un tiempo nuevo.
Tarea difícil
para el destino.
El
corazón frenético
se
transfigura en devoción
a
tu llegada en cabalgata
sobre
la redondez de mi luna,
el
tiempo es un reloj en cuenta regresiva,
un
aliento corpóreo.
Vas
a nacer hoy,
mi
niña bella.
Somos
el rocío que otorga vida a locuras infértiles,
el
caudal de emociones sigilosas
que
aguardan en la sombra de la noche;
el
mar que vuelca sus aguas
buscando
el horizonte;
la
exploración
en
celo del poeta peregrino
al
anidar palabras en tus labios.
Confidentes
de la inconquistable soledad.
Mariángeles Hernández
Nació
en la ciudad de Oaxaca en 1972, estudió Contaduría
Pública; las especialidades en Terapia de Lenguaje y
Psicomotricidad, ahora cursa la licenciatura en Psicología en
la Universidad Autónoma de México. Es integrante del
taller literario de la Biblioteca Pública Central de Oaxaca.
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