concalma
Artículos 1

La propuesta del Lehendakari 1

Hace no mucho tiempo dije que la propuesta del Lehendakari era inoportuna, desleal, equidistante entre los asesinados y los nazis que asesinan, intencionadamente confusa, reduccionista, contradictoria, antidemocrática y falsa. Realmente, debería haber añadido que también es pornográfica, aunque creo que eso se desprende de lo anterior.

Al volcar esa cascada de adjetivos sobre el ELA, ni trataba de epatar a nadie, ni daba rienda suelta a irritación alguna, ni me dejaba llevar por un irrefrenable deseo de ir sumando adjetivos a una propuesta que más que una propuesta es una ocurrencia vacía de cualquier rigor intelectual. Por eso ofrecí a la persona a la cual estaba contestando la explicación, si así me lo pedía, del porqué de cada una de las descalificaciones.

Evidentemente no me lo pidió. Sin embargo, sí me lo solicitaron otra persona (que no recuerdo) y concejal. Y si me lo pide concejal... ¡cómo no voy a hacerlo! Desde entonces he tenido sobre mi cabeza el peso de no dar satisfacción a esas solicitudes y hoy es el día en el que me voy a librar de ese peso, para satisfacción mía y probable espanto general dada mi irrefrenable tendencia a los textos largos. Éste lo será, pero a cambio, con el único objeto de evitar el hastío que el muy largo análisis puede producir, lo voy a subdividir en varios apartados, en los que iré exponiendo el análisis sobre cada uno de los adjetivos y que iré publicando día a día, con la siguiente estructura:

1)    PLANTEAMIENTO Y CONTEXTO.
2)    INOPORTUNIDAD Y DESLEALTAD.
3)    EQUIDISTANCIA Y CONFUSIÓN.
4)    REDUCCIONISMO Y CONTRADICCIÓN.
5)    ANTIDEMOCRACIA Y FALSEDAD.

En cualquier caso, adelanto, se tratará de un análisis de andar por casa, un análisis sencillo, sin entrar en otros elementos más complejos (para qué analizar lo complejo si lo obvio ya nos permite entender de lo que hablamos) que podrían analizarse en el ELA y que valdrían para rematar intelectualmente a lo que no es más que un aborto de propuesta que jamás ha tenido vida alguna, pese a que desde el ámbito del nacionalismo se pretende reanimarla con el masaje cardiaco del mito bien alimentado con la propaganda pagada por todos los vascos, y la respiración boca a boca de unos apoyos internacionales que nunca llegan.



1) PLANTEAMIENTO Y CONTEXTO.


PLANTEAMIENTO.

Al leer la propuesta de Estatuto Libre Asociado del Lehendakari, no puedo evitar que me vengan a la cabeza varios adjetivos que, a mi juicio, la reducirían a sus justos términos, tan alejados de los habitualmente utilizados por los nacionalistas que la consideran "una solución democrática", "una propuesta para la convivencia", o lo que es peor: "la única propuesta democrática realizada para la convivencia", como si defender el Estatuto y la Constitución, y la utilización de todos los medios legales para conseguir la libertad en el País Vasco, no fuera una propuesta para la convivencia y no fuera, además, la más democrática de todas. Como si no fuera mucho mejor solución que la de la ocurrencia esa del ELA... Lo que hay que ver.

Pues sí, desde luego, me parece mejor solución la constitucionalista que la del ELA, porque frente a quienes consideran la ocurrencia del Lehendakari como una propuesta democrática para la convivencia, yo considero que esa ocurrencia, en resumen, es: 1) Inoportuna, porque supone la ruptura de un marco consensuado por todas las partes, en un momento en el que la mitad de la población se encuentra potencialmente amenazada por un grupo terrorista de corte nazional socialista, 2) desleal, porque supone promover la modificación unilateral de un marco de convivencia pactado y que se consiguió gracias a la cesión de todas las partes, 3) equidistante entre los asesinados y los nazis que los asesinan, porque así lo manifiesta expresamente la propia propuesta, 4) Intencionadamente confusa, porque utiliza términos multívocos mezclando sus diversos significados según conviene a los intereses nacionalistas, 5) reduccionista, porque omite el reconocimiento de la pluralidad del Pueblo Vasco y su incardinación en otros pueblos y la existencia de otros pueblos dentro de él, 6) Contradictoria en sus términos, porque determinadas afirmaciones son incompatibles entre sí, 7) antidemocrática, porque, pese a que expresamente dice que la propuesta cumplirá con el marco legal vigente, el estudio de la propuesta demuestra claramente que tal afirmación no es cierta, y finalmente 8) falsa, porque si saliera adelante la propuesta no sólo no empeoraría la convivencia, sino que sería un primer paso para la independencia, pero no para la Paz.

Intentaré explicar más en profundidad cada uno de los puntos señalados.

CONTEXTO.

Creo importante recordar, antes de nada y a modo de introducción, que las provincias vascas llevan ochos siglos formando parte primero de Castilla y posteriormente de España, sin que haya existido guerra alguna de ocupación y sin que hasta finales del S. XIX esta incardinación histórico política fuera en absoluto especialmente problemática, con la salvedad de las fricciones ocurridas a raíz de las políticas liberales de centralización y abolición de los privilegios individuales y provinciales (fueros) en el propio S. XIX.

Es a finales de dicho siglo cuando el padre del nacionalismo vasco, Sabino Arana Goiri, un xenófobo reconocido, comenzó, con poco éxito, a cuestionar la pertenencia del País Vasco (se inventó el término Euskadi y solía hablar más de Vizcaya que de todo el País Vasco) a España. A pesar de su poco éxito inicial, poco a poco el aranismo se convirtió en una corriente de cierta importancia política, hasta que la llama del nacionalismo que Europa conoce bien, quedó en el País Vasco encendida hasta nuestros días. Encendida y atizadas sus ascuas con fruición por los propios nacionalistas.

Tras la dictadura franquista, los españoles, incluyendo a los vascos, comenzamos un proceso constituyente que estuvo presidido por la valoración del consenso como punto de partida para dotarnos de un marco jurídico político básico que todos compartiéramos. Gracias a la cesión de todas las partes, se redactó y aprobó la Constitución de 1978 (en el País Vasco fue aprobada con aproximadamente un 70% de los votos emitidos afirmativos. Es cierto que hubo una fuerte abstención que fue promovida por el nacionalismo vasco. Sin embargo, la abstención que pudiera considerarse nacionalista -descontando al porcentaje de abstención el porcentaje de abstención habida en el resto de España- fue menor que los síes a la Constitución), gracias a la cual España pasó de ser un Estado fuertemente centralista, a ser el país más descentralizado de toda Europa y uno de los más descentralizados del mundo.

Tras la aprobación de la Constitución, el consenso siguió siendo la pauta que guió la política española, y a la hora de desarrollar en el País Vasco la Constitución, se alcanzó un acuerdo tanto entre vascos nacionalistas, como entre vascos no nacionalistas y entre el resto de España, para aprobar un Estatuto de Autonomía (el Estatuto) que dota a esta tierra de unas cuotas de autogobierno mayores que las de cualquier otra región europea. Dentro de las competencias que constituyen el autogobierno se encuentran: La regulación del Parlamento Vasco y el Gobierno Vasco, la normativa electoral, la policía autonómica vasca (Ertzaintza), la fiscalidad, el sistema de Cupo, la educación, la Seguridad Social y un largo etcétera más. Es importante recordar que con anterioridad al Estatuto, el País Vasco no había sido una unidad política más que durante un año escaso en la II República española (1936; quedando la mayor parte de Álava fuera de esta unidad) y jamás en la historia había alcanzado las cuotas de autogobierno que se articulan en el Estatuto actual.

La redacción del Estatuto se consensuó entre los vascos nacionalistas y los vascos no nacionalistas, y en su artículo primero dice expresamente que el País Vasco o Euskadi, se constituye en autonomía dentro del Estado español y de acuerdo con la Constitución. Es decir, a través del Estatuto la Constitución era aceptada por todas las partes, así como la pertenencia de las vascongadas a España. En el año 1979 se realizó un referéndum en el País Vasco siendo aprobado el Estatuto con más de un 90% de los votos emitidos. Todas las partes cedieron para conseguir lo que se consideró un marco básico para la convivencia de una sociedad plural como la vasca; los vascos no nacionalistas llegaron (llegamos) incluso a ceder en aspecto inverosímiles, como la aceptación de la bandera del Partido Nacionalista Vasco (PNV) como bandera de la autonomía o la aceptación de un nombre absolutamente ahistórico, inventado por el padre del nacionalismo vasco (Sabino Arana) en el S. XIX, para denominar a la Comunidad Autónoma Vasca: Euskadi.

ASÍ PUES, EL ACTUAL ESTATUTO Y LA CONSTITUCIÓN, QUE NOS DOTAN A LOS VASCOS DE UN MARCO JURÍDICO POLÍTICO CON MÁS AUTONOMÍA DE LA QUE JAMÁS EN LA HISTORIA HAYAMOS TENIDO Y QUE FUE, A TRAVÉS DE ENORMES RENUNCIAS, CONSENSUADO HACE CASI 25 AÑOS POR TODOS LOS VASCOS Y APROBADO POR INMENSA MAYORÍA, ES EL MARCO DE CONVIVENCIA REAL QUE TODOS DECIDIMOS COMPARTIR.



2) INOPORTUNIDAD Y DESLEALTAD.


INOPORTUNIDAD.

Actualmente en el País Vasco la diferencia electoral entre los partidos nacionalistas y los no nacionalistas es muy pequeña o nula; en las elecciones generales para toda España, los partidos no nacionalistas han vencido con mayoría y en las últimas elecciones autonómicas vencieron los partidos nacionalistas (PNV-EA) por una diferencia inferior a cinco puntos. Por otro lado, las encuestas sociológicas (euskobarómetro) demuestran que sólo una pequeña minoría de los vascos pide la independencia y una inmensa mayoría (64%) considera compatible la identidad vasca y española.

A ello hay que añadir que la mitad no nacionalista de la población del País Vasco está potencialmente amenazada por ETA, grupo terrorista que practica la eliminación sistemática de quien no comparte su ideario nacionalista. Así se amenaza y asesina a intelectuales, periodistas, profesores, políticos, fuerzas de seguridad del estado, etc... convirtiéndose de esta manera en el único grupo nazi de cierta envergadura en la Unión Europea. Es decir, la mitad de los vascos, la mitad no nacionalista, no podemos expresarnos libremente y defender nuestras ideas.

ES EN ESTA SITUACIÓN DE COACCIÓN A LOS VASCOS NO NACIONALISTAS Y EN LA QUE, ADEMÁS, NO SE PERCIBE EN LA SOCIEDAD UN DESEO CLARO Y TERMINANTE DE COMENZAR UN CAMINO HACIA LA INDEPENDENCIA, CUANDO EL LEHENDAKARI PONE SOBRE LA MESA UN PROYECTO DE ESTATUTO LIBRE ASOCIADO QUE PRETENDE DINAMITAR EL MARCO QUE DURANTE AÑOS HA VENIDO HACIENDO POSIBLE NUESTRA CONVIVENCIA Y QUE NOS HA DOTADO DEL MAYOR AUTOGOBIERNO QUE ESTA TIERRA HA TENIDO JAMÁS EN SU HISTORIA. ¿ALGUIEN PUEDE DEFENDER SERIAMENTE QUE SEA ÉSTE EL MOMENTO MÁS OPORTUNO PARA ADENTRARNOS EN TAN EXPLOSIVOS –Y EN ESTE CASO NO ES UNA SIMPLE IMAGEN- CAMINOS? MUCHO ME TEMO QUE NO, Y POR ESO LA PROPUESTA ES RADICALMENTE INOPORTUNA.

DESLEALTAD.

Pero es que, además, la propuesta se realiza de manera absolutamente unilateral, sin tener en cuenta la firme oposición de la mitad no nacionalista a la misma, rompiendo así el consenso que se alcanzó por todas las partes, con enormes renuncias por parte de los no nacionalistas (como importantes dirigentes nacionalistas críticos con la línea actual del PNV han reconocido), lo que viene a demostrar que mientras los vascos no nacionalistas sellaron el acuerdo para la aprobación del Estatuto con el objeto de conseguir un marco de convivencia, la parte no nacionalista (al menos una importantísima corriente que ahora impera en el PNV) selló dicho pacto no para conseguir que todos los vascos conviviéramos en paz, sino para dar un paso más hacia su proyecto particular de independencia, cuasi-independencia o soberanía, con el cual jamás podremos identificarnos la mitad no nacionalista.

Sólo 23 años después del gran consenso estatutario, se pretende dar un nuevo paso hacia un objetivo que imposibilitaría la convivencia de todos los vascos, rompiendo así el acuerdo básico entre nacionalistas y no nacionalistas y llevando a la sociedad hacia el enfrentamiento. La ruptura unilateral de un pacto es siempre una deslealtad. La ruptura unilateral después de las enormes cesiones hechas por una de las partes, es doblemente desleal. Y si además se rompe tal pacto con unos pistoleros detrás que pretenden mantener silenciada a una de las mitades de la sociedad, es triplemente desleal. Así pues, esta propuesta, no consensuada en absoluto con la población no nacionalista, ni con el resto de España, supone una deslealtad hacia el pacto suscrito gracias a las renuncias habidas y una deslealtad hacia el consenso que había sido alcanzado para dotarnos de un marco de convivencia básico que permitiera convivir a la población plural del País Vasco.

Por otro lado, no hay que olvidar, además, que el partido al que pertenece el Lehendakari (PNV) y el otro partido nacionalista que sostiene al actual Gobierno Vasco (EA), firmaron en agosto de 1998 y agosto de 1999 sendos pactos secretos con la banda terrorista ETA (que es la que nos amenaza y asesina a los no nacionalistas), en los que entre otras cosas, se decía: que los firmantes adquieren el compromiso de "romper las relaciones con las fuerzas que se posicionan en contra de Euskal Herria (País Vasco, más Navarra y el País Vasco francés) y a favor de España", y que "1.- Una vez comprometidos a respetar la palabra de Euskal Herria, adquirimos el compromiso de que esa palabra llegue a materializarse. 2.- Nos comprometemos a crear el sujeto soberano para que se materialice esa palabra."

Estos pactos, que llevaban la firma de los máximos dirigentes del PNV y EA, fueron hechos públicos por la banda terrorista al acusar al nacionalismo de no profundizar suficientemente en la vía soberanista diseñada, y los propios partidos firmantes no tuvieron más remedio que aceptar su realidad.

POR TODOS ESTOS MOTIVOS LA PROPUESTA NO SÓLO ES INOPORTUNA, SINO QUE ES TAMBIÉN ABSOLUTAMENTE DESLEAL.



3) EQUIDISTANCIA Y CONFUSIÓN.
 

EQUIDISTANCIA.

La propuesta es expresamente equidistante entre los asesinos y los asesinados, ya que dice textualmente: "No nos resignamos al callejón sin salida que presenta ETA. Un camino de odio y de frustración. Un camino hacia ningún sitio. Tampoco nos resignamos al inmovilismo, al bloqueo y a la negativa permanente de soluciones que plantea el Partido Popular y el Partido Socialista Obrero Español. Porque es un camino que no nos acerca a la paz y nos conduce a la crispación social".

Comparar en un mismo párrafo la actitud de un grupo terrorista que trata de eliminarnos a los que no compartimos sus ideas nacionalistas, con la democrática posición de los partidos legítimamente elegidos por los ciudadanos vascos para nuestra representación en el Parlamento Vasco, y por todos los españoles en el Parlamento español, en defensa de una Constitución y un Estatuto absolutamente democráticos, votados por amplia mayoría en sendos referenda, creo que es un claro ejemplo de intolerancia y de inaceptable equidistancia entre el terrorismo nazi de ETA y los partidos no nacionalistas, víctimas de dicho grupo terrorista, pero ¿a alguien le sorprende? El nacionalismo se ha acostumbrando a medir por el mismo rasero a quienes discrepan dentro de las posiciones más estrictamente democráticas, y a quienes asesinan. Esa equidistancia es la expresión de la decadencia moral del nacionalismo, de su incomprensión del sentido profundo de la democracia y es una de las causas importantes de la situación de excepción que vivimos en nuestra tierra.

CONFUSIÓN.

Además, la propuesta del Lehendakari genera confusión al utilizar términos de manera intencionadamente imprecisa. Valgan alguno ejemplos:

"Pueblo Vasco": Cualquier persona mínimamente familiarizada con la filosofía, la política o/y la historia sabe que el término "pueblo" se ha utilizado tanto para referirse a determinados grupos con ciertas identidades culturales o étnicas, más o menos difusas, más o menos cambiantes a lo largo de los siglos y más o menos determinables, como para referirse al conjunto de los ciudadanos, sujeto político soberano que ha llegado a constituir un Estado o una unidad política a través de complicados procesos históricos, donde la comunidad cultural es un elemento importante, pero ni mucho menos el único. No resulta lícito confundir ambos términos, pues los derechos y características que se predican de uno, no se predican del otro y viceversa.

Así, los pueblos, en el sentido étnico-cultural, ni histórica, ni conceptualmente son portadores intrínsecos de derechos de soberanía, ya que la soberanía del estado-nación se ha ido configurando a través de prolongados procesos históricos en los que entran en juego un gran número de variables, entre las que se encuentran las económicas, diplomáticas, militares, matrimoniales, etc... y donde, como ya se ha dicho, la comunidad cultural y tradicional es también un elemento importante, por supuesto, pero no es el único, como sí lo es cuando hablamos de pueblo en sentido étnico.

Son numerosísimos los casos de "pueblos" en sentido étnico que no disfrutan de derechos de soberanía. De hecho, existen en el mundo miles de grupos étnicos y, sin embargo, existen menos de doscientos estados. Podríamos citar, como ejemplos, los diferentes pueblos componentes de la Confederación Helvética o de los gascones, bretones o alsacianos, en Francia, o la mismísima Andalucía o la propia Castilla en España.

Por eso, la propuesta del Lehendakari, bebiendo de las fuentes del rancio nacionalismo alemán del S. XIX y de los contrarrevolucionarios franceses, confunde los derechos de los pueblos, en el sentido étnico-cultural, con los derechos de los pueblos en su sentido político, como comunidad de ciudadanos constituida en sujeto soberano.

Otro ejemplo de confusión en la propuesta del Lehendakari se produce al referirse a los tratados internacionales. Efectivamente, la propuesta confunde el sentido de tratados y acuerdos internacionales en los que se reconoce el derecho a la autodeterminación de los pueblos, puesto que es de sobra sabido y hay doctrina abundantísima que así lo atestigua, que sólo a los pueblos colonizados o a los pueblos que por razón de su pertenencia étnica fueren perseguidos, se les reconoce tal derecho como derecho a su plena soberanía. Un pueblo que no ha sido colonizado y que se encuentra incardinado en un Estado democrático, en el que se respetan los derechos individuales, y que disfruta de una amplísima autonomía dentro del Estado, no puede pretender justificar su derecho a la soberanía en los tratados internacionales, como el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales.

Por eso, cuando la propuesta del Lehendakari pretende apoyar el derecho a llevar adelante su propuesta en los tratados internacionales, está tratando de confundir o directamente engañar a los posibles destinatarios de su propuesta.

"Voluntad democrática".

Cuando expresamente señala el Lehendakari que su propuesta es un camino que culmina en el respeto a la voluntad democrática de la sociedad vasca, parece implicar, a sensu contrario, que no recorrer el camino propuesto, que culmina en la ratificación mediante referéndum del proyecto, significaría no respetar la voluntad democrática de la sociedad vasca, lo cual es indefendible, puesto que el marco jurídico actual, con sus límites y sus procedimientos de modificación que implican la consecución de mayorías suficientes tanto en el ámbito de la Comunidad Autónoma Vasca, como en toda España y que tienen como objeto la estabilidad del sistema y la protección de las minorías, es absolutamente democrático y, como ya se ha dicho, fue aprobado en sendos referenda por todos los vascos y el resto de los españoles. Así pues, es necesario dejar meridianamente claro, y el Lehendakari no lo hace, que la negativa a recorrer el camino que él propone y el uso del derecho democrático a oponerse con apoyo de la legalidad vigente a la aventura que nos ofrece, no sólo no supone ningún atentado contra la voluntad democrática de la sociedad vasca, sino que es una posición democráticamente impecable y legítima.

VEMOS PUES, CÓMO LA PROPUESTA DEL LEHENDAKARI UTILIZA DE MANERA INTENCIONADAMENTE CONFUSA TÉRMINOS MULTÍVOCOS Y QUE HACE UN USO POCO CLARO DE CONCEPTOS CLAVE COMO "VOLUNTAD DEMOCRÁTICA" QUE PUEDE LLEVAR A CONFUSIÓN RESPECTO AL LEGÍTIMO DERECHO DE OPOSICIÓN A RECORRER EL CAMINO DE UNA PROPUESTA COMO LA REALIZADA.

concalma


La propuesta del Lehendakari 2

concalma 2003-2004

Hosted by www.Geocities.ws

1