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1. La promesa de un
hogar futuro.
2 Ped. 3:1-3 Habrá
una tierra nueva habitada por personas justas.
2. La nueva tierra
ha sido la esperanza de los santos.
I Ped. 1:3-5 La esperanza
viva de los cristianos está basada en una herencia que
es incorruptible, sin mancha y eterna. Se centra en el cielo
porque Dios es su creador, pero la morada de los redimidos será
finalmente en la tierra renovada.
3. La realidad de
la vida futura.
Isa. 65:21-25 Isaías
habló de los futuros hogares de los hombres como lugares
reales, donde existirán los proyectos, la vida de hogar
y el desarrollo subsecuente.
Apoc. 21:1-5 El pecado
y sus efectos no existirán en la tierra nueva.
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