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1.
Cristo y el sábado.
Luc. 4:16 Cristo
acostumbraba guardar el sábado.
Mar. 2:28 El
se llamaba a sí mismo Señor del sábado.
Mat. 12:9-14
El sanó al hombre de la mano seca. "Era lícito
hacer bien".
Mat. 24:20
Cristo enseñó a sus seguidores que mantuvieran
el sábado en mente después de su muerte.
Luc. 23:50-56
En armonía con la naturaleza del sábado como día
de reposo, Cristo descansó de su obra completa de redención
del hombre como había descansado de su obra completa
de creación al principio.
2. Los discípulos
y el sábado.
Mat. 28:1 "Pasado el día de reposo, al amanecer
del primer día de la semana." (Mar. 16:1). La resurrección
tuvo lugar después que el sábado había
terminado.
Luc. 23:50-56
Los seguidores de Jesús observaron el sábado "de
acuerdo al mandamiento" mientras Cristo estaba en la tumba.
Luc. 24:1 Ellos
consideraban el primer día de la semana como un día
ordinario. Queda claro que Jesús no les dejó instrucciones
en cuanto a cambiar el sábado por el primer día
de la semana. Pablo no hizo mención a ningún cambio
en relación con el sábado en sus frecuentes contactos
con judíos y gentiles. (Hech. 13:14, 42-44; 16:13, 17:1,2;
18:1-4 11)
Apoc. Juan,
demostró alrededor del año 95 AC que los cristianos
consideraban cierto día como "día del Señor."
Nota: Las Escrituras
nos atestiguan esta verdad, aplicando el título de "día
del Señor" solo al sétimo día de la
semana (Mar. 2:28; Isa. 58:143; Ex. 20:11).
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