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1.
La entrada del pecado en este mundo mediante la caída
de nuestros padres condujo a toda
la raza humana al pecado. Debilitó al hombre a tal punto
que lo incapacitó para resistir el poder del enemigo.
Pero "cuando el pecado abundó, sobreabundó
la gracia" (Rom. 5:20). En la pasada eternidad, la Deidad
había trazado un plan de redención para que en
caso de emergencia, se pudiera llevara a cabo una operación
de rescate. La caída del hombre activó inmediatamente
el plan.
Rom. 5:12 El
pecado entró en el mundo por medio de Adán y puso
de esta manera a todos los hombres bajo su control - "la
muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron."
Rom. 3:23 Todos han pecado.
Efe. 4:18 El pecado oscureció la comprensión que
el hombre tenía de Dios.
2. La desesperada
necesidad el hombre pecador clama por salvación -
proveniente del exterior. El hombre es incapaz de sal-varse
a sí mismo.
a. De la culpa
(el hecho realizado en desobediencia a los requerimientos de
Dios.)
b. De la injusticia (una condición pecaminosa).
c. De la debilidad o impotencia de resistir al mal.
Por lo tanto,
lo que el hombre necesita es perdón, regeneración
y poder. Todo esto se nos ofrece graciosamente a través
de Cristo Jesús.
3. Para hacer
esa maravillosa provisión para las necesidades del pecador,
el Hijo de Dios vino a esta tierra, como hombre a conquistar
al enemigo. Al tomar nuestra naturaleza humana (en la encarnación),
Cristo llegó a ser el principal representante de nuestra
raza, nuestro "segundo" Adán. En esta posición
él podría en justicia cargar con la responsabilidad
de nuestros pecados en nuestro lugar. Entrando en el conflicto
como hombre viviendo una vida sin pecado, y muriendo una muerte
expiatoria, él (1) demostró la justicia de los
requerimientos de Dios, (2) demostró la falsedad de las
acusaciones de Satanás, y (3) aseguró la salvación
del pecado para todos los que quieren aprovechar sus méritos
aceptándolo como Salvador y Señor.
I Juan 3:8
"Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer
las obras del diablo".
Heb. 2:14-17 Para hacer esta obra el Hijo de Dios participó
de la naturaleza humana como dicen las Escrituras. (Isa. 9:6;
7:14)
Fil. 2:5-8 La maravillosa condescendencia de Cristo.
Juan 1:14 "Su
divinidad fue cubierta de humanidad, la gloria invisible tomó
forma humana visible." (DT 14)
2 Cor. 8:9 Se hizo pobre por nosotros.
Heb. 4:15 Fue tentado en todo como nosotros, pero no cedió.
1 Ped. 2:22 No cometió pecados.
1 Ped. 1:19 Murió en la cruz como un perfecto sacrificio
por los pecados del mundo.
En toda su
vida terrenal Cristo nuca usó su divino poder para su
propio beneficio en su lucha contra el pecado. El "no ejerció
en favor suyo poder alguno que no nos sea ofrecido generosamente.
Como hombre, hizo frente a la tentación, y venció
en la fuerza que Dios le daba" DT 16).
4. El gran
sacrificio que Cristo hizo, y el poderoso conflicto en que
participó en carne humana, que culminó en su muerte
en la cruz, todo fue realizado como resultado de su amor para
que nosotros pudiéramos gozar la salvación. Y
la victoria que él ganó fue tan completa que alcanza
para salvar a toda la humanidad, a todo aquel que quiera recibirla.
Gál.
1:14 Cristo se dio a sí mismo por nuestros pecados.
I Tim. 2:5,6 Su muerte fue un "rescate" por todos
los hombres.
5. La victoria
sobre el pecado que Cristo ganó en su vida en esta tierra
ha sido puesta a nuestra disposición por medio de su
resurrección.
Rom. 4:25 Resucitado
para nuestra justificación.
Heb. 7:25 El Cristo resucitado es capaz de salvar hasta lo último
a todo el que se allegue a Dios por él.
Heb. 1:14 Los ángeles son enviados a ministrar a los
herederos de la salvación.
6. La salvación
que Cristo ofrece suple la necesidad de cada pecador. Es
una salvación plena y completa.
a. Proporciona
perdón. Col. 3:21-26
b. Proporciona justicia. Rom. 3:21-26
c. Proporciona poder. Rom. 1:16
d. Rescata de la muerte y da vida eterna. Juan 3:16
7. La salvación
provista para nosotros por Cristo es el único medio de
salvación que tiene el hombre.
Apoc. 4:12
Solo por Cristo tenemos salvación.
Rom. 1:17 El justo vivirá por la fe.
8. El plan
de salvación fue formulado antes de la caída del
hombre y fue anunciado en el Edén.
Gén. Cristo sería el Redentor del hombre.
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