"LA BAILONA INTERACTIVA", RADIO MINERÍA, SANTIAGO
DE CHILE
Ufología, martes a sábados 00.00 a 2.00.
Conducción: Rodrigo Fuenzalida.
Miércoles 4 de marzo de 1998: comunicación
telefónica con Clomro.
Luego de la medianoche, este prestigioso programa sobre OVNIs llevó a su gran audiencia en el país, la palabra del Comandante Clomro por vía telefónica, aprovechando que se encontraba en la capital chilena en la que fuera residencia del presidente Mont, ahora empleada con fines hoteleros (Residencial Amunátegui). Gracias a la gentileza de su dueña en poner la línea a disposición por el extenso tiempo de comunicación que la radio puso al aire (por espacio de alrededor de una hora), varios oyentes tuvieron la posibilidad de formular preguntas. No les fue permitido emplear términos faltos de seriedad o que representaran alguna ofensa para el entrevistado, lo cual redondeó uno de los programas en que fue tratado con más interés y respeto.
"JUNTÉMONOS", MEGAVISIÓN,
CANAL 9 DE SANTIAGO DE CHILE
Conducción: Julio Videla.
Grabado en la tarde y emitido
en la noche del domingo 22 de marzo de 1998: presentación de Clomro
acompañado por Rodcla.
"CUBA LIBRE", FM PLATENSE, 89.9,
LA PLATA, PROVINCIA DE BUENOS AIRES, ARGENTINA
Interés general, entretenimiento, música;
lunes a viernes 11.00 hs. Conducción: Nacho Otero.
Viernes 13 de noviembre de 1998: primera reacción
intolerante de Clomro para con los excesos del público.
Uno de los programas menos importantes para Clomro
en cuanto a audiencia y repercusión, pero que merece extenderse
un poco para describir algo que allí sucedió. Porque se trata
de algo que marcaría la brecha entre el Clomro tolerante para con
oyentes hablando en términos intolerables, y el Clomro que ya no
se los permitiría.
Invitado dos veces al programa en la misma semana,
ocurrió lo que el conductor no imaginaba: se acabó la paciencia
de Clomro ante las burlas y calificativos hostiles de una parte de la audiencia.
Su reacción enérgica a lo dicho por un oyente en línea,
no fue admitida por el conductor, quien interrumpió la entrevista
diciendo que no lo invitaba más. Oyentes llamaron indignados por
esa decisión y por no preservarse el respeto al entrevistado. El
cual replicó con una carta al director de la radio, con copia para
Otero, donde destacaba lo siguiente:
"En la emisión correspondiente al viernes
13 del corriente de "Cuba Libre", el conductor del programa, señor
Nacho Otero, tenía ya mi aviso de que yo no toleraría
oyentes que se manifestaran en forma irrespetuosa hacia mi persona,
en cuyo caso yo reaccionaría en proporción a las ofensas
que recibiere. Ya en el programa anterior tuve un par de reacciones
en este sentido para con gente que utilizó términos ofensivos
para conmigo. Por lo tanto el señor Otero no debió cometer
el error de decirme que yo "debía bancarme a los oyentes",
pues no tenía por qué seguir tolerando irrespetuosidades:
fui a transmitir cierta información, no a ser permisivo ante aquéllos
que no les interesa y que sólo perturban con sus llamadas al aire
para mostrar un desacuerdo que no enriquece el intercambio y que impide
a los oyentes sí interesados, escuchar o llamar para expresarse
con la altura y el respeto del que ellos sí son capaces.
El señor Otero no permitió ley pareja,
de modo que oyente ofensivo para conmigo, mereciera de mí una reacción
proporcional a su intencionalidad. Permitió pasivamente que que
esta gente se manifestara de modo ofensivo hacia mí, y no permitió
que yo reaccionara como naturalmente cualquiera reaccionaría en
mi posición. Porque si para el señor Otero lo importante
era el respeto a su "millón de amigos", por encima del respeto de
éstos al entrevistado -priorización ésta que resultó
claramente visible en él-, yo no tengo una audiencia a la cual lamerle
las medias en detrimento de un invitado colocado a merced del hostigamiento
de los que llaman (...)
El señor Otero, en cambio,
considera que el entrevistado es quien debe ser tolerante ante la intolerancia
irrespetuosa del oyente ácido y de comentarios sin propiedad. No
propició la posibilidad de un trato respetuoso por parte de la audiencia
(...) Sí, en cambio, dejó que el programa se le escapara
de las manos al no advertirle a su "millón de amigos" que no
usen para con el invitado conceptos tales como que está "borracho"
o que dice "gansadas", porque si no, el invitado tiene el derecho de manifestarse
como le dé la gana ante quien pronunciara conceptos tales. Fue observable
que ese derecho me estaba siendo negado, mientras que la audiencia tenía
todo el derecho de manifestar en mi contra; observación ésta
que fue manifestada por tres oyentes (dos de ellos, un psiquiatra y un
experimentado conductor de radio) que llamaron cuando ya me había
ido, y le expresaron al señor Otero su desacuerdo con esa actitud
represiva para con el entrevistado y permisiva para con el oyente.
"Cuba Libre" pareciera ser una co-producción
Otero & "millón de amigos", dado que a un entrevistado se lo
maneja allí un poco entre todos. Lamento, para el conductor y sus
oyentes, que Clomro no sea un personaje al cual se lo pueda manejar.
(...) el señor Otero manifestó
que yo, con mis reacciones, ya no era el mismo de años atrás,
y en eso tiene razón: mi límite de tolerancia a los irrespetuosos
ha sido sobrepasado. Y si los límites del respeto no son prefijados
por los conductores de programas, a los límites los pongo yo.
Eso no es manejarles el programa, como el señor Otero pretende mostrar
que yo quise hacerlo, sino que es simplemente no prestarse a manejos.
(...) pretendió hacerle creer
a los oyentes que no me conocen bien, que yo soy un descubrimiento de él,
salido de sus programas, que me hizo varias notas, y que de ahí
me llevó Mauro Viale. Con el señor Otero sólo había
hecho una nota; una sola (...) Y el Comandante Clomro ya era nombre
conocido en otras FM un año antes (...) Por lo tanto estoy muy lejos
de haber sido lanzado "al estrellato" por vía del señor Otero,
como él pretende ante su audiencia. Pero debo aclarar que no llegué
a ningún "estrellato" como él dice, pues soy medianamente
conocido y no famoso. Y es falso que haya estado con Mauro Viale, pues
así como yo jamás iría a un programa de él,
él tampoco me invitó en oportunidad en que aparecí
por otro programa de América TV, y que fue "Frente a Frente".
El señor Otero falseó
también situaciones ocurridas en mi última visita a su programa,
como que yo agredí al oyente del problema en cuestión (...)
me dirigí al oyente (así): "¿Con qué autoridad
dice que hablo gansadas? ¿La Real Academia le concede autoridad?
¿De qué saca usted autoridad para dirigirse a mí en
esos términos? ¡Pero por qué no se va a comer todos
los libros y después habla conmigo, señor!". A esos conceptos,
por el hecho de haberlos pronunciado con tono enérgico, Otero los
consideró censurables, no así a que el oyente, que, con tono
provocativo, calificara mis pensamientos como "gansadas", a lo cual Otero,
asintiendo, le contestó: "Sí, me está volviendo
loco, te lo puedo asegurar".
Luego de que me fuera, expresó
que "a través de 470 programas en lo que más me he basado
es en el respeto al oyente y en el millón de amigos que tengo".
Los
posteriores llamados de varios oyentes en favor del respeto al entrevistado
por parte de la audiencia, no revirtieron la posición del conductor
del programa. Sí en cambio, la del oyente en cuesión, que
llamó para disculparse por no haber sabido utilizar las palabras
adecuadas para no ser ofensivo.
(...) destaco que no fui a "Cuba Libre"
porque tenga el premio Galena o "el Faro de Alejandría": ignoraba
totalmente si tenía o no galardones, y si fui a pesar de que, comparado
con otros, es un "programita", es porque no ando con pretensiones ni desprecio
a los lugares más humildes, a pesar de que hay veces en que se me
invita a programas importantes de radios y canales de importancia. Porque
para mí un millón de televidentes o cinco gatos locos oyéndome
en radio, me inspiran las mismas ganas de decir lo que vine a decir, y
si tengo que dedicarle horas y horas a una sola persona en un bar, también
lo hago. También entrego el material que pueda acrecentar el caudal
informativo de la otra persona. Con respecto a esto, de todo el contenido
de los informes que le entregué por escrito al señor Otero,
no hizo mención a ninguno de los temas más profundos y trascendentes
allí desarrollados. Luego de que el nivel del primer programa conmigo
tocara fondo con la actitud de ciertos oyentes y la suya, tratándome
con cierto tono de burla y falta de seriedad, quizá la lectura del
referido material y la intervención de oyentes calificados o, al
menos, respetuosos, le hubiera permitido al conductor del programa llevar
el diálogo a niveles superlativos. Pero no creí que luego
de haber tocado piso en el programa anterior, en éste íbamos
a irnos a parar al décimo subsuelo de los mismísimos infiernos.
Claro que debe tenerse en cuenta,
en este sentido, que las encuestas a nivel mundial sobre la creencia o
no en ovnis, arrojan dos tercios a favor, y que, curiosamente la encuesta
telefónica de "Cuba Libre" terminó con un 18% de gente que
cree en los ovnis, un 4% neutro, y un 78 % de no creyentes, que es la evidencia
clara del tipo de ilustración e información de que dispone
tal audiencia en su mayoría. Un invitado a favor de la existencia
de los extraterrestres, con un conductor que a cada rato expresaba su escepticismo
al respecto, era poco menos que una persona no grata a este marco humano,
cuya hostilidad se me hizo sentir desde el primer momento, hasta el último.
Hostilidad por la cual no acostumbro ser un blando que "se la tenga
que bancar", como me decía Otero, porque en las transmisiones
de información que voy a efectuar a los medios, yo no voy de punto,
sino de banca. Y quien así no lo entienda, que se pierda la posibilidad
de tenerme en su programa, porque conductores y oyentes respetuosos tengo
tantos para elegir, que podría mostrarle horas y horas de grabaciones
de programas donde se me trató con altura, y donde si hubo
oyentes fuera de lugar, los conductores los llamaron al orden."
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