Un vídeo
encaminado a la enseñanza de diferentes elementos y procesos geológicos
El Paleozoico Inferior del valle del río Luna
"El
Paleozoico Inferior del valle del río Luna" es un vídeo encaminado a la enseñanza
de diferentes elementos y procesos geológicos mediante la utilización de ejemplos
presentes en las rocas sedimentarias de cinco formaciones del Precámbrico y Paleozoico
Inferior de la Cordillera Cantábrica.
En su origen, este vídeo fue concebido como material de apoyo a
estudiantes de diversas asignaturas geológicas de primeros ciclos de la Universidad de
León. En todas ellas, es habitual la realización de una práctica de campo siguiendo un
itinerario de un interés docente excepcional, situado en las proximidades del embalse de
Los Barrios de Luna y cuya primera parte se muestra en el vídeo. De aquí la estructura
secuencial del mismo, que estudia las formaciones y sus rasgos más relevantes a modo de
viaje en el tiempo.
Pero tanto los contenidos como la estructura del propio documental, que
cuenta con bloques unitariamente comprensibles, están diseñados para poder ser
empleados, independientemente si se quiere, en asignaturas relacionadas con las Ciencias
de la Tierra a diferentes niveles de enseñanza. Así, entre los contenidos más sencillos
pueden encontrarse, entre otros, los siguientes:
el distinto origen de las rocas sedimentarias químicas y terrígenas
el reconocimiento del metamorfismo de bajo grado
la intercalación de rocas volcánicas entre rocas sedimentarias
la génesis de estructuras sedimentarias (ripples, megaripples,
crescent marks, estratificaciones cruzadas, icnos, etc...) en ambientes actuales y su
conservación en los sedimentos una vez que éstos se han transformado en rocas
los datos que aporta el estudio de los yacimientos de fósiles
el origen y significado de los estromatolitos
etc.
A nivel de enseñanza universitaria, el vídeo puede utilizarse para
mostrar algunos de los caracteres de las rocas sedimentarias que permiten realizar
inferencias geológicas diversas: ambientes de depósito, dirección de paleocorrientes,
ubicación de continentes, ... En este contexto es destacable el empleo, en el estudio de
las estructuras sedimentarias e icnofósiles, de imágenes de ambientes sedimentarios
actuales donde puede observarse la génesis directa de estos elementos y su comparación
posterior con las estructuras tal y como aparecen en las rocas tras su consolidación.
El vídeo finaliza con una reconstrucción tridimensional de la cuenca
cantábrica durante los tiempos precámbricos y más tempranos del Paleozoico, tal y como
ha sido sugerida por varios estudios geológicos recientes.
Finalmente, el vídeo ha sido también orientado hacia un público
curioso y culto, a quien este documental permite conocer, de manera sencilla y amena, la
historia geológica del norte de la provincia de León, entre hace, aproximadamente, 600 y
450 millones de años. En este lapso de tiempo, la zona estudiada era un fondo marino de
poca profundidad, que recibía sedimentos procedentes de la erosión de los continentes
circundantes o de las sales disueltas en el propio agua del mar. En qué se han
transformado estos sedimentos y cómo se investigan estas transformaciones son respuestas
que pueden encontrarse en este documental.
El vídeo que aquí se presenta ha contado con la participación
directa de tres especialistas en los temas que se tratan en el mismo: la Dra. Isabel
Méndez-Bedia, el Dr. Carlos Aramburu y el Dr. Miguel Arbizu, profesores de Geología de
la Universidad de Oviedo, aparecen en el mismo mostrando los elementos más significativos
de las rocas estudiadas y explicando la metodología del trabajo geológico. Este sencillo
método permite transmitir, junto a los conceptos ya indicados, otros contenidos
actitudinales, como la importancia de la observación en las Ciencias de la Tierra.
Por último, decir que otro elemento incluido en este vídeo son las
animaciones tridimensionales, orientadas a facilitar la comprensión de las vastas
dimensiones temporales y espaciales tratadas en la historia geológica que se cuenta.
CRÉDITOS.
Realización y dirección artística: Jesús García del Canto.
Secretariado de Publicaciones y Medios Audiovisuales. Universidad de León.
Guión y dirección científica: Esperanza M. Fernández. Doctora en
Geología. Profesora de Geología y Paleontología. Universidad de León.
Animaciones tridimensionales: Nino Barazón e Iñigo Tomé. IAF.
Música: Gabriel M. Fernández
Este vídeo ha sido realizado gracias a una subvención concedida por
la Consejería de Cultura de la Junta de Castilla y León.
Edita: Secretariado de Publicaciones. Vicerrectorado de
Infraestructuras. Universidad de León.
PEDIDOS:
Universidad de León. Secretariado de Publicaciones
Campus de Vegazana, s/n
24071 León
Tfno: 987-291166 (Att. Charo)
Correo electrónico: [email protected]
Precio: 2.500 pts (incluye gastos de envío). Si se quiere factura, por
favor, incluir los datos necesarios.
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MEMORIA DEL CURSO DE BARRIOS DE LUNA
Realizada por Alfredo Marcos Reguero
Dentro del programa de formación 1999-2000 de la AEPECT, se ha desarrollado los días
22,23 y 24 de Octubre de este año, un curso en la localidad leonesa de Sena de Luna,
Valle del río Luna, en el entorno de la conocida localidad geológica de Barrios de Luna.
Puesto que se trataba de un curso de fin de semana, el alojamiento se realizó en un
magnífico establecimiento de la zona, la casa de turismo rural Días de Luna. El curso
tuvo un nivel de participación muy bueno, pues nos juntamos 40 personas de diferentes
puntos de Castilla-León, Asturias, Madrid y algún atrevido de Castilla-La Mancha.... (abrir archivo fotográfico)
Durante los días previos al curso nuestras mejores oraciones fueron al Dios de la
Lluvia para que se fuera de vacaciones una temporada al Caribe, pero como ocurre casi
siempre prefirió darse una vuelta por la comarca de Luna para interesarse por nuestras
actividades. A pesar de los paraguas, podemos decir que los participantes supieron poner
buena cara a la visita del mal tiempo y colaborar con entusiasmo.
Entre los objetivos que nos propusimos en el curso, el principal de ellos era la
integración del medio natural como un instrumento activo en la enseñanza en las Ciencias
de la Tierra. Pero pretendíamos hacer esto lejos del tradicional enfoque de "yo voy
al campo a ver lo que me han dicho en clase". Al contrario, se pretendía emplear el
medio natural como recurso motivador al mismo tiempo que como lugar donde buscar las
respuestas a los interrogantes. Y todo ello, además, considerando el medio natural como
un todo integrado por partes (biología, geología, socioeconomía, historia, geografía,
...) y no como elementos aislados. Con esta pretenciosa base, se planteó el curso.
Paralelamente, y por si esto fuera poco, queríamos que las personas participantes en el
curso se integrasen de forma plena en su diseño y realización. Es decir que, al menos
por unas horas, se transformaran en SUS alumnos. Por este motivo se planteó un curso que
podríamos calificar de "heterodoxo", con solo tres charlas (mas que
conferencias) y con muchas horas dedicadas a la realización de actividades prácticas.
El día 22, algunos más tarde que otros y pese a las amenazas de manifestaciones
mineras en la comarca, fuimos llegando todos al albergue. Se aprovechó lo que quedaba de
tarde para dividirnos en equipos de trabajo, y comentar por parte de Esperanza
Fernández como sería, en líneas generales el curso que en aquellos momentos
comenzaba.
Ese mismo día y después de una riquísima cena, José Angel Sánchez Fabián,
geólogo y monitor de las aulas activas de la Junta de Castilla y León, nos estuvo
hablando de como se desarrolla su trabajo de enseñanza de la Geología en un aula activa,
en concreto en Soncillo (Burgos). Su conferencia se centró en cómo introducir al alumno
en la observación y el conocimiento del medio natural. La charla la acompaño de unas
diapositivas y experiencias personales sobre el tema, el cual era poco o nada conocido por
muchos de los asistentes.
A lo largo del día 23 y con unos nubarrones que amenazaban por el norte nos pusimos a
trabajar, de buen humor por un opíparo desayuno. Las actividades se repartieron en dos
bloques:
Por un lado los aspectos biológicos se estudiaron en tres ecosistemas: un bosque de
ribera, un robledal y un prado. Se habló no sólo de los elementos que caracterizan estos
ecosistemas sino, muy especialmente de su presencia en el contexto geológico de la zona y
de las variaciones que experimentan en su interacción con el medio humano. Al hilo de los
comentarios que surgieron, se propusieron una serie de juegos y actividades. De esta
manera, los participantes pudieron hacerse con algunas ideas sobre cómo analizar, con sus
alumnos, un bosque de ribera, un robledal o un prado. Entre estas actividades se hicieron
algunas como "la grabadora de sonidos", para estimular la capacidad de
observación auditiva; o el banco de hojas y cortezas, donde se usaron los árboles como
elemento de estudio del paisaje, y en el cual un "banco" daba dinero
("lunaltis") a los participantes a cambio de hallazgos de hojas. En el robledal
se realizaron actividades de interpretación de las huellas y señales dejados por los
mamíferos que existen allí.
Por otro lado, se trabajaron diversos conceptos a partir de observaciones geológicas.
Estos fueron de dos tipos. El primero de ellos servía como nexo de unión como los
aspectos biológicos, pues se trataba básicamente de interpretar paisajes en los que, a
partir de observaciones individuales, podían determinarse las características
litológicas, vegetales e incluso de uso y amenazas humanas de diferentes retazos de estos
paisajes. Pero el valle del Luna es muy conocido por las magníficas condiciones que
presenta para el estudio de la geología histórica. Por este motivo, se seleccionó una
secuencia de cuatro formaciones del Paleozoico inferior en la que diferentes elementos
estratigráficos y paleontológicos permiten realizan inferencias sobre el ambiente de
depósito.
Esa misma tarde ya en Días de Luna, después de secarnos, ponernos guapos y ver que
todavía no habíamos encogido de estatura, nos dispusimos a escuchar otra experiencia de
interpretación ambiental, a cargo de Miguel Angel Pinto, responsable de la senda
de Naturaleza en Fuentes Blancas (Burgos), de la Junta de Castilla y León. Su charla,
agradablemente salpicada de comentarios personales y experiencias propias, se centró
sobre cómo diseñar una actividad interpretativa y qué elementos resultan decisivos en
el momento de preparar una salida de campo.
El día 24 abrimos la jornada con una conferencia de Mª Angeles Belinchón, una
de las organizadoras del curso, profesora de la Escuela Taller de Medio Ambiente de la
Diputación de León. Esta bióloga centró su charla en los rasgos del medio rural y en
cómo puede interpretarse en relación a la presencia humana. Tras la charla, los
organizadores del curso dedicaron una hora a mostrar, mediante comentarios de
diapositivas, cómo pueden interpretarse los elementos que constituyen el medio natural:
no como entes aislados o elementos solitarios, disociados en función de su ubicación
dentro de las asignaturas (biología, geología, historia, etc. ), sino como el producto
de una serie de factores (recursos naturales, historia, medio humano, etc.), que podemos
deducir si somos capaces de observar con interés y no solamente de ver lo que ya sabemos.
Este día centramos nuestra atención el Sabinar de Mirantes de Luna (un bosque relicto
de gran interés), en el cual vimos un claro ejemplo de relación entre la geología y la
ecología de estas plantas. Incluso alguien comentó que unas calizas geniales estaban con
unos árboles que no pegaban por su situación geográfica. También se realizaron
actividades centradas en potenciar capacidades de observación no visual de los alumnos,
como "los aromas del sabinar", junto a otras como "la historia de un viejo
Tejo", que nos pueden ayudar a comprender mejor en medio natural que trabajamos.
La mañana finalizó con una experiencia poco usual: un antiguo pastor del pueblo de
Barrios de Luna nos acompañó en una visita libre al Museo del Pastor. Esta visita se
aprovechó para preguntar a Jacinto cómo era su vida con las ovejas transhumantes y cómo
había cambiado la vida de los habitantes del pueblo en los últimos 60 años
Para finalizar, se realizó una nueva actividad centrada en la interpretación
ambiental con diapositivas pero, esta vez, con mayor participación de los asistentes. En
este caso, cada uno trataba de decir qué es lo que le sugería la imagen así como las
implicaciones ambientales inferidas de la misma. Tras ello, se realizó una evaluación y
se comentó el trabajo futuro a realizar, por los participantes, como parte no presencial
del curso.
Como valoración del curso, queremos destacar la agradable convivencia entre todos
nosotros, ya que compartir los ronquidos del vecino de cama une a las personas en las
situaciones más adversas (diluvio universal sobre nuestras cabezas incluido). Bromas
aparte, este curso abre la posibilidad de conocerse a docentes con ganas de hacer algo
diferente en la enseñanza de las Ciencias de la Tierra, tanto a nivel de planteamiento
como de contenidos. Así mismo se ve la posibilidad de fomentar la realización de nuevas
actividades de aprendizaje, basadas en el medio natural, en otras zonas de interés de
nuestra comunidad. Creemos que, a todos los que asistimos al curso, nos ha dejado una
buena sensación.