| EDITORIALES |
| "Revelarse hoy no es una moda, es una necesidade de supervivencia" |
| TIRANOS Y LENGUAJE: �QUE NOS DEVUELVAN LAS PALABRAS! En este momento hist�rico estamos descubriendo en todas las estructuras -incluyendo la sanitaria- las figuras que la pseudodemocracia parec�a haber enterrado: los tiranos. Estos son personajes que abusan de su poder, superioridad o fuerza, imponi�ndolas en contra de cualquier raz�n o justicia. |
| Estos seres abominables, en el �mbito sanitario, despliegan a sus t�teres, para diversi�n p�blica, movi�ndolos a su antojo y utiliz�ndolos para hacer cumplir sus �rdenes sin justicia, con total y pleno subyugamiento a su omn�moda voluntad. Ante la ausencia de reacci�n de profesionales, sindicatos, usuarios, etc, los tiranos y sus t�teres abusan del lenguaje como elemento destructivo de la conciencia cr�tica, pretendiendo confundir y desinformar, con el objetivo final de corromper precisamente la funci�n principal del mismo. Casi sin darnos cuenta intentan incoar y mantener un proceso de decadencia y degeneraci�n del pensamiento, imponiedo un lenguaje enga�oso inmerso en una ret�rica maniquea e imperialista. Es necesario renconquistar las palabras que han tergiversado, y rechazar los eufemismos. Si no lo intentamos, �nicamente nos quedar� una palabra: verg�enza. Los tiranos recurren a im�genes, a asociar ideas, a expresiones evasivas, a sobreentendidos y, sobre todo, a falsos argumentos, a la arbitrariedad en el razonar. Utilizan las palabras para desnaturalizarlas, o para vaciarlas de su contenido, para intentar desvincularlas de aquellos trasfondos o contextos que se quieren destruir: democracia, justicia, libertad, derechos humanos, estado del bienestar, etc. Y, de igual forma, buscan modificar o esconder el crudo sentido de otras palabras: guerra, bomba, lista de espera, incompetencia, etc. Debemos exigir que nos devuelvan las palabras, pues cualquier di�logo con los tiranos es imposible. Pidamos y estemos alerta para que no se adjetive, con el �nimo de confundir y desorientar, con el prop�sito de a�adir, a hurtadillas, un pseudorrazonamiento mediante falsedades y falacias impl�citas, o utilizando hip�tesis inverificalbes tales como "el mejor del mundo", "una t�cnica pionera" y otras premisas no declaradas. El discurso de los tiranos se basa en frases enga�osas y en apariencias de razonamientos, en el doble lenguaje, aunque al final termina por quitarse la m�scara. Es indiscutible que la publicidad puede convertir el lenguaje en una perversi�n: las campa�as de promoci�n para vender, la pura propaganda. Pero los conceptos y las ideas s�lo pueden ser consumidos desde la reflexi�n. Estemos atentos a identificar y rechazar el lenguaje de los tiranos, y, por el contrario, busquemos y generalicemos el lenguaje que aspira a ser fiel a la verdad y llamar a las cosas por su nombre. Necesitamos defendernos de la agresi�n verbal. No es posible quer unos pocos se conviertan en los due�os del lenguaje pensando que son exclusivos para saber decir, poder decir y silenciar. Kane |