| EDITORIALES |
| "El dinero incita a las discordias, trastorna las ciudades y el mundo entero con las guerras, fomenta los enga�os y los delitos entre los hombres que son hermanos, y corrompe a los viejos" S�NECA, sentencias |
| SIEMPRE EL BOT�N La Declaraci�n Universal de los Derechos Humanos fue aprobada en la ONU en 1948, tras los horrores de las dos guerras mundiales, con el prop�sito de recordar a la humanidad los principios que deber�an gobernar su conducta. Esta carta, adem�s, de los derechos de libertad y de igualdad, introdujo la importante novedad de reconocer los derechos de solidaridad, entre los que est�n el derecho a la protecci�n de la naturaleza y el medio ambiente, y el derecho a la paz. |
| Medio siglo despu�s de esta Declaraci�n en Galicia estamos viviendo la fatal coincidencia de la violaci�n de estos dos derechos de solidaridad y, afortunadamente tambi�n, la mayor movilizaci�n ciudadana solidaria de todos los tiempos.Pero, �se trata de una coincidencia?,�de una casualidad? Por supuesto que no. A lo largo de la historia la humanidad ha luchado primero por los derechos de la persona, en el �mbito de lo privado y, posteriormente, como el ni�o que abandona el mundo "del yo", tras descubrir "al otro" en la adolescencia, ha reclamado los derechos de igualdad -entre los que se encuentran a la salud- y la solidaridad, en el �mbito de lo p�blico. Este desarrollo o progreso de la humanidad es el que est� siendo atacado, debido a un intento de que prevalezcan los intereses privados, frente a los p�blicos, pues el enriquecimiento de los poderosos es lo �nico que cuenta. Y como el f�n justifica los medios, en este ataque no importa destruir la legalidad, las instituciones (aunque se trate de la ONU) y los derechos de los ciudadanos, a los que nos intoxican, a trav�s de los medios de comunicaci�n afines, argumentando la defensa de otros "valores" como la seguridad, la responsabilidad o la voluntad divina. Por ello la chusma, desde la condena m�s absoluta al actual retroceso en los derechos de los ciudadanos, denunciamos que en Galicia se est� produciendo un nuevo ataque al sector p�blico, con la privatizaci�n del sistema sanitario, a trav�s de la Ley de Organizaci�n Sanitaria de Galicia (LOSGA). Con esta ley se trata de favorecer a los grupos empresariales afines y satisfacer las presiones de las aseguradoras y multinacionales para entrar en el negocio sanitario. Y como bot�n de muestra os recordamos tres medidas que impone esta ley, en aras a la eficiencia y a la modernidad en la gesti�n: 1.- Se da libre acceso al sector privado a la financiaci�n publica, en igualdad de condiciones con el sector p�blico, lo cual supone una violaci�n de la Ley General de Sanidad, que asigna a la sanidad privada un papel complementario y subsidiario de la p�blica. Adem�s, en el actual escenario pol�tico en el que el objetivo econ�mico prioritario es la reducci�n del gasto p�blico, que se est� haciendo a costa del gasto sanitario y social, - a pesar de que en nuestro pa�s es uno de los m�s bajos de la Uni�n Europea - el trozo de pastel para la financiaci�n de los hospitales p�blicos se tendr� que compartir con los privados, con lo que aumentar� la escasez de recursos y el actual deterioro de la atenci�n sanitaria en los centros p�blicos. 2.- Se acaba con la gratuidad de la asistencia sanitaria, proponiendo que los pacientes cr�nicos que precisan de cuidados prolongados cofinancien su asistencia. Se vulnera, as�, la equidad del sistema y el principio �tico de justicia, al dificultar el acceso a la atenci�n sanitaria en los centros p�blicos. 3.- Se realiza una conversi�n encubierta de los trabajadores sanitarios, que perder�an el derecho a mantener su plaza y su r�gimen jur�dico, pudiendo ser trasladados de centro -incluso a las fundaciones- por "necesidades del servicio", favoreciendo as� el acoso moral en el trabajo, al legitimar la represalia mediante el aislamiento y la transformaci�n de algunos centros en aut�nticos "gulags" No hace falta ser ministro de exteriores o experto en pol�tica internacional para saber que la guerra contra Irak es ilegal, inmoral e injusta, lo mismo que no es necesario saber de gesti�n sanitaria para darse cuenta del atentado que supone contra la vida de las personas la implantaci�n de la LOSGA. Vuelve a depender tambi�n de nosotros, de la chusma, el que no permitamos el asalto al bot�n sanitario por parte de los intereses de una minor�a, que quieren robarnos lo que nos pertenece a la ciudadan�a: nuestro derecho a la salud y un estado de bienestar social. Por ello, y por m�s que les pese, seguiremos luchando, y gritando �NUNCA M�IS!,�NO A LA GUERRA! y, ahora : �����NO AL ASALTO SANITARIO!!!!! LA RESISTENCIA |