He Aquí Vuestra Casa os es Dejada Desierta

 

La tensión en Jerusalén aumenta drásticamente día a día, la violencia no cesa y las muertes aumentan en proporciones descontroladas. Las noticias nos presentan como el lugar en donde Cristo caminó se hace ruinas poco a poco; atentados suicidas, carros bomba y tanques posándose por carreteras intransitables junto a niños inocentes jugando alrededor de éstos. Todo éste escenario es el diario vivir de la ciudad que fue conocida como la “Ciudad de la Paz” o Salem.

 

 “Parece enigmático el hecho de que la ciudad escogida por el Dios de paz sea el lugar más disputado en el mundo.”

 

La crisis que ocurre en Jerusalén es solo un ejemplo de lo que ocurre en el lugar que escogió Dios para ser habitado: Nuestro planeta.

 

Porque así dijo Jehová, que creó los cielos, él es Dios, el que formó la tierra, el que la hizo y la compuso; no la creó en vano, para que fuese habitada la creó: Yo Jehová, y ninguno más que yo. (Isaías 45:18)

 

Cierto es que “Dios habitó entre nosotros”; (Mateo 1:23)el Emmanuel en la persona de Jesús, pero fue rechazado por nosotros... sí, por nosotros:

 

Aquel era la luz verdadera, que alumbra á todo hombre que viene á este mundo.
En el mundo estaba, y el mundo fue hecho por él; y el mundo no le conoció.
A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron.
(Juan 1:9-11)

 

No son los judíos los que no le reconocieron, sino que es el mundo quien no le conoció.

Debemos recordar que tanto judíos como gentiles seremos juzgados por Dios según nuestras obras; sin acepción de personas. Si bien es cierto que los escribas y fariseos no le reconocieron como el Salvador, también es cierto que nosotros no le reconocimos,  pues

 

No hay justo, ni aún uno;
No hay quien entienda,
No hay quien busque a Dios.
Todos se desviaron, a una se
hicieron inútiles;
No hay quien haga lo bueno, no
hay siquiera uno.”
(Romanos 3:10-12)

 

Aquella luz verdadera que alumbra a todo hombre, Jesucristo, el Sol de Justicia, estuvo con nosotros, pero nosotros no soportamos la claridad que emite esa luz; pues vivimos en tinieblas espirituales. De la misma manera que el que vive en una cueva no soporta la luz del sol, así mismo nosotros no soportamos la luz que nos ilumina y nos aclara nuestro carácter.

 

La humanidad, es decir nosotros, escondimos de él el rostro;

 

Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto: y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos. (Isaías 53:3)


Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino: mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros. (Isaías 53:6)

 

A diario,  Jesucristo y su mensaje de salvación es despreciado y desechado entre los hombres. Cada cual se apartó por su camino; cada hombre busca su propia concupiscencia; sea cual sea.

 

Es necesario analizar la condición social de la humanidad y compararla con la descripción que se nos muestra en la palabra de Dios y aceptar o rechazar que estamos viviendo en los “últimos días”, pues se nos dice que “ en los postreros días vendrán tiempos peligrosos”.

 

Esto también sepa, que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos:
Que habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, detractores, desobedientes á los padres, ingratos, sin santidad,
Sin afecto, desleales, calumniadores, destemplados, crueles, aborrecedores de lo bueno,
Traidores, arrebatados, hinchados, amadores de los deleites más que de Dios;
Teniendo apariencia de piedad, mas habiendo negado la eficacia de ella: y á éstos evita.

(2 Timoteo 3:1-5)

 

También es necesario analizar toda esta crisis moral y compararla con la situación que ocurría con los escribas y fariseos en todo el capítulo 23 del libro de Mateo.

 

Ya sabemos que estamos viviendo en los “últimos días”, en tiempos peligrosos. Ahora es necesario entender que hay dos aspectos en ésta crisis; el aspecto moral y el espiritual. Por un lado existe un grupo de personas que no han conocido a Dios, personas que perecen por falta de conocimiento; los que viven como ovejas descarriadas. Por otro lado, debemos entender que las advertencias que Cristo le da a sus discípulos son sobre la conducta de los escribas, fariseos e interpretes de la ley; es decir, las personas que alegan conocer a Dios. ( Los lideres eclesiásticos, los guías ciegos, los falsos profetas, los que dirigen al pueblo de Dios.)

 

Debemos comprender con detenimiento estos dos aspectos de la crisis social de nuestros días, para esto el apóstol Pablo nos describe en detalle la condición moral y espiritual en que se encuentra la humanidad:

 

18   Porque manifiesta es la ira de Dios del cielo contra toda impiedad é injusticia de los hombres, que detienen la verdad con injusticia:
19   Porque lo que de Dios se conoce, á ellos son manifiesto; Porque Dios se lo manifestó.
20   Porque las cosas invisibles de él, su eterna potencia y divinidad, se echan de ver desde la creación del mundo, siendo entendidas por las cosas que son hechas; de modo que son inexcusables:
21   Porque habiendo conocido á Dios, no le glorificaron como á Dios, ni dieron gracias; antes se desvanecieron en sus discursos, y el necio corazón de ellos fue entenebrecido.
22   Diciéndose ser sabios, se hicieron fatuos,
23   Y trocaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible, y de aves, y de animales de cuatro pies, y de serpientes.
24   Por lo cual también Dios los entregó á inmundicia, en las concupiscencias de sus corazones, de suerte que contaminaron sus cuerpos entre sí mismos:
25   Los cuales mudaron la verdad de Dios en mentira, honrando y sirviendo á las criaturas antes que al Criador, el cual es bendito por los siglos. Amén.
26   Por esto Dios los entregó á afectos vergonzosos; pues aun sus mujeres mudaron el natural uso en el uso que es contra naturaleza:
27   Y del mismo modo también los hombres, dejando el uso natural de las mujeres, se encendieron en sus concupiscencias los unos con los otros, cometiendo cosas nefandas hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la recompensa que convino á su extravío.
28   Y como á ellos no les pareció tener á Dios en su noticia, Dios los entregó á una mente depravada, para hacer lo que no conviene,
29   Estando atestados de toda iniquidad, de fornicación, de malicia, de avaricia, de maldad; llenos de envidia, de homicidios, de contiendas, de engaños, de malignidades;
30   Murmuradores, detractores, aborrecedores de Dios, injuriosos, soberbios, altivos, inventores de males, desobedientes á los padres,
31   Necios, desleales, sin afecto natural, implacables, sin misericordia:
32   Que habiendo entendido el juicio de Dios que los que hacen tales cosas son dignos de muerte, no sólo las hacen, más aún consienten á los que las hacen
. (Romanos 1:18-32)

 

Ahora podemos contemplar un panorama más abarcador sobre la situación que enfrentamos.

 

Ahora entendemos seriamente la razón por la cual Cristo tiene que enviar profetas a predicar “El ultimo mensaje de salvación” en todo el mundo. También entendemos porqué lo tiene que enviar a los que profesan ser mensajeros de Dios; pues si los que dirigen el pueblo se encuentran en apostasía, entonces, ¿En qué condición se encuentra el resto del pueblo?

 

 

 

 

 

Hosted by www.Geocities.ws

1