No hay Justos, Ni Aún uno; Dice el Señor
¿Quiere usted ser limpiado? Acuda al Señor
Jesús. ¿Se considera limpio? Para esto es
necesario escudriñar las sagradas escrituras en busca de la verdad. ¿Cuál
es la verdad? Cristo dijo cuál es la verdad:
"Santifícalos
en la verdad; tu palabra es verdad." (Juan 17:17)
Debemos
Analizar las palabras de Jesús en su totalidad, porque él le pide a alguien que
nos santifique, que nos limpie de pecado. ¿Puede algún justo ser sanado?
Cuando
descendió Jesús del monte, le seguía mucha gente. Y he aquí vino un leproso y
se postró ante él, diciendo: Señor, si quieres, puedes limpiarme. Jesús
extendió la mano y le tocó, diciendo: Quiero, sé limpio. Y al instante su lepra
desapareció. (Matéo 8:1-3)
¿Quiere usted ser limpiado? Acuda al Señor
Jesús. ¿Se considera limpio? Tome en consideración
las siguientes palabras de Dios. Cristo le dijo a los fariseos: Los sanos no
tienen necesidad de médico, sino los enfermos. Porque no he venido a llamar a
justos, sino a pecadores al arrepentimiento. (Lucas 5:31-32)
Cristo
se consideró aquí el médico, el que sana a los enfermos. Cristo dijo: "Sin
duda me diréis este refrán: Médico, cúrate a ti mismo; de tantas cosas que
hemos oído que se han hecho en Capernaúm.
Haz también aquí en tu tierra". (Lucas 5:23)
Si
Cristo no vino a llamar a justos, sino a pecadores al arrepentimiento. ¿Serán
algunas personas las que tienen necesidad de arrepentimiento o serán todos?
"El
Señor no retarda en cumplir su promesa, según algunos la tienen por tardanza,
sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino
que todos procedan al arrepentimiento". (2 Pedro 3:9)
"En
su paciencia, Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo pecadores,
Cristo murió por nosotros"(Romanos 5:8)
De
manera que todos debemos proceder al arrepentimiento, pues todos hemos pecado,
tanto judíos como gentiles; Todos hemos pecado:
"Como está escrito:
No hay justo, ni aún uno;
No hay quien entienda,
No hay quien busque a Dios.
Todos se desviaron, a una se
hicieron inútiles;
No hay quien haga lo bueno, no
hay siquiera uno." (Romanos 3:10-12)
Si
todos somos pecadores o injustos y Cristo no vino a llamar a justos, sino a
pecadores al arrepentimiento; entonces, debemos ser todos lavados en la sangre
del Señor, el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo, para que podamos
ser limpiados y sanados.
De
manera que no debemos pensar que cuando Dios no inculpa a alguno de pecado es
porque éste no pecó, (pues todos pecaron) sino que Dios borró sus transgresiones
por el arrepentimiento de éste.
"Bienaventurados
aquellos cuyas
iniquidades son perdonadas,
Y cuyos pecados son cubiertos.
Bienaventurado el varón a quien
el Señor no inculpa de pecado." (Romanos 4:7-8)
"Pero
sabemos que todo lo que dice la ley, lo dice a los que están debajo de la ley,
para que toda boca se cierre y todo el mundo quede bajo el juicio de Dios; ya
que por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de él;
porque por medio de la ley es el conocimiento del pecado." (Romanos
3:19-20)
"De
manera que todo el mundo, (tanto judíos como gentiles) está bajo el juicio de
Dios. Porque no hay acepción de personas para con Dios." (Romanos 2:11)
"
De la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y
después de esto el juicio." (Hebreos 9:27)
"Porque todos los que sin la ley han
pecado, sin la ley también perecerán; y
todos los que debajo de la ley han pecado,
por la ley serán juzgados;
porque no son los oidores de la ley
los justos ante Dios, sino los hacedores
de la ley serán justificados.
Porque cuando los gentiles que no
tienen ley, hacen por naturaleza lo que
es de la ley, éstos, aunque no tengan
ley, son ley para sí mismos,
mostrando la obra de la ley escrita
en sus corazones, dando testimonio su
conciencia, y acusándoles o defendiéndoles
sus razonamientos,
en el día en que Dios juzgará por
Jesucristo los secretos de los hombres,
conforme a mi evangelio." (Romanos 2:12-16)
"Y
si invocáis por Padre a aquel que sin
acepción de personas juzga según la obra
de cada uno,..." (1 pedro 1:17)
Recalcamos
aquí, que tanto judíos como gentiles son juzgados por Dios según sus obras; sin
acepción de personas.
Mas
sabemos que el juicio de Dios contra los que practican tales cosas es según
verdad. (Romanos 2:2) Recordamos que tales cosas aquí, se refiere a los pecados
descritos en el capítulo 1 y a toda obra de maldad.
De
manera que quedando todos bajo el juicio de Dios, por cuanto todos pecamos,
todos debemos cerrar nuestra boca y no juzgar a nadie.
"Por
lo cual eres inexcusable, oh hombre, quienquiera que sea tú que juzgas; pues en
lo que juzgas a otros, te condenas a ti mismo; porque tú que juzgas haces lo
mismo." (Romanos 2:1)
Y de
la manera que todos pecamos, todos tenemos acceso al arrepentimiento para la
salvación por medio de la sangre de Jesucristo.
"Porque
de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo
aquel que en él cree, no se pierda, mas tanga vida eterna. Porque no envió Dios
a su Hijo al mundo para condenar al mundo; sino para que el mundo sea salvo por
él, "(Juan 3:16-17)
Porque
esto es bueno y agradable de Dios nuestro salvador, el cual quiere que todos
los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad. (1 Timoteo
2:3-4)
Porque
Jesús en oración dijo: "santifícalos en la verdad; tu palabra es
verdad."(Juan 17:17)
Y en
otro lugar: "Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en
ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí."
(Juan 5:39)
"Para
que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos,
y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es
el Señor; para la gloria de Dios Padre."(Filipenses 2:10-11)
Y de
la manera que todos tenemos acceso a la salvación, toda rodilla se doble ante
"el único nombre bajo el cielo dado a los hombres en que podamos ser
salvos." (Hechos 4:12)
"Porque
¿quien
es Dios sino sólo Jehová? ¿Y que roca hay fuera de nuestro
Dios?" (Salmo 18:31)
"Porque
hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo
hombre, el cual se dio a sí mismo en rescate por todos, de lo cual se dio
testimonio a su debido tiempo." (1 Timoteo 2:5-6)
"Por
tanto, teniendo un gran Sumo Sacerdote que traspasó los cielos, Jesús el Hijo
de Dios, retengamos nuestra profesión. Porque no tenemos un sumo sacerdote que
no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo
según nuestra semejanza, pero sin pecado." (Hebreos 4:14-15)
Pues,
a su imagen y semejanza fuimos creados. El Señor Jesús vino a la tierra como
hombre y como hombre fue tentado y no como Dios, "pues Dios no puede ser
tentado por el mal, ni él tienta a nadie" (Santiago 1:13)
Pues
Cristo, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que
aferrarse, sino que se despojo a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho
semejante a los hombres; el justo por los injustos, mostrando así nuestra
capacidad de sobreponernos ante la tentación y ante el pecado, al acudir a su
única intercesión; por su sangre. Teniendo tal bendición de Dios el Padre,
quien nos protege de todo mal y nos cubre bajo sus alas, siendo el único que
nos provee salvación, por medio de nuestro Señor Jesucristo.
Limpiándonos
así en la sangre de Jesús, somos salvos por la fe en su nombre, el cual es
sobre todo nombre, recordando que todos somos pecadores, que seremos juzgados
por nuestras obras ante Dios y que tenemos un abogado y mediador; Jesucristo
mismo, quien intercede ante el Padre como el verdadero y único Sumo Sacerdote
en el Lugar Santísimo del Santuario Celestial, no echa de mano de hombre sino
de manos celestiales, del Creador del cielo, la tierra, el mar y las fuentes de
las aguas.
Que
la gracia de Dios sea con vosotros, AMEN.