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Se fue oxidando
como la herradura
lejos de su
caballo.
... En mi jardín
reposa de sus navegaciones,
frente al perdido
océano que cortó como espada,
y poco a poco las
enredaderas
subirán su
frescura por sus brazos de hierro
y alguna vez
florecerán claveles en su sueño terrestre,
porque llegó para
dormir
y ya no puedo
restituirla al mar.
... ya no anclará
sino en mis sueños.
Pablo Neruda
.Canto General
.XV. Yo Soy
. XXV. disposiciones
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