| NÚMERO | TITULO |
| 0071 | NIÑOS DE LA GUERRA |
| 0072 | NO NOS JODAS |
| 0073 | CORRIENDO BAJO LLUVIA CALIENTE |
| 0074 | AMOR DE PIEDRA |
| 0075 | DESADAPTADOS |
| 0135 | SIETE IGLESIAS, SIETE PECADORES. |
Infantes europeos
sangraron sus almas,
vivieron la angustia de las
trincheras,
caminaron entre cuerpos muertos,
por lodo podrido cubiertos,
huyendo por la noche de los
enemigos.
Hoy los niños
estudian el nazismo,
saben por los libros de infanticidios,
imaginan ver caer los aviones,
sienten explotar las minas
terrestres.
Tierras extrañas,
no importa,
hay que huir lejos de Roma,
recorrieron Europa en busca
de refugio,
la paranoia aumentó
cuando la mano
de la madre no haló
más,
la fría lluvia oculto
las lágrimas.
Lavaron sus rostros,
limpiaron sus heridas,
no borraron sus números
en los brazos,
cuando el cazador está
furioso
Dios salve a los niños
de la guerra.
Los niños
no sonríen ya,
cuando aún sangran
sus heridas,
permanecen lejos de sus hogares,
sienten el peso de todos los
males,
europeos, asiáticos,
africanos americanos.
" Niñas
y niños que viven la guerra,
sienten la maldad de la humanidad,
un día serán
los adultos de la post guerra,
y seguirán huyendo
sin alcanzar la paz;
los cementerios pacientes
esperan,
nosotros sólo proveemos
las ofrendas..." (General Milita)
Nunca se rindan.
Me niegas un duelo
legal,
te reto cara a cara golpear,
los ciclos se repiten una
vez más,
les molesta la verdad.
Gustan de vivir
en la mentira,
no dejan ver su rostro carcomido,
reflejo de sus acciones y
orgullo,
detrás de la barda
arrojan la piedra.
Ataque social,
tramite de demostración,
manchas en el pútrido
lodo,
el juego sigue, el gato y
el ratón,
inteligencia contra fuerza
bruta.
Seguir en la línea
sin opción,
la historia es siempre la
misma,
nunca cambiará jamás,
ahora mismo aquí o
allá.
Ahora y siempre
por nunca jamás,
la lucha nunca acaba, sólo
se prolonga más;
una y otra vez la historia
es la misma.
Corre, corre bajo
la lluvia caliente;
hoy las calaveras están
sedientas de sangre,
corre hasta la pared sin puerta.
Vuelves a la calle
otra vez,
quisieras destruir ese lujoso
auto,
pero tus problemas no lograrías
arreglarlos,
cortarías tus venas
para acabar de una vez,
sabes que eso ni lo que te
inyectas para alucinar
harán lo que puedes
hacer con tus puños y tu mente.
Ahora y siempre
por nunca jamás,
la lucha nunca acaba, sólo
se prolonga más;
una y otra vez la historia
es la misma.
Corre, corre bajo
la lluvia caliente;
hoy las calaveras están
sedientas de sangre,
corre hasta la pared sin puerta.
Corre hasta que
tus zapatos se desvanezcan,
mantente vivo contra el sol
en tu rostro,
la libertad te costará
más que sangre y lágrimas,
ahí estás otra
vez con tu arma en mano,
no esperes ayuda en una batalla
que peleas solo,
cae peleando por honor o muere
agachado.
Ahora y siempre
por nunca jamás,
la lucha nunca acaba, sólo
se prolonga más;
una y otra vez la historia
es la misma.
Corre, corre bajo
la lluvia caliente;
hoy las calaveras están
sedientas de sangre,
corre hasta la pared sin puerta.
Caminos, no, no
hay caminos fáciles;
correr, pero jamás
huir;
morir, todos nacimos para
morir.
El amor es lo único que sobrevive,
el poema está inconcluso, sin fin;
dos máquinas de acero frente a frente,
un choque, la coalición del sentir;
para muchos sólo estadísticas frías.
Tristeza me invadió hasta el punto de...
nadie decía donde ella estaba,
la pensé en una tierra lejana,
sin embargo, su tumba tan cerca estaba,
y mi corazón decaía por no tenerla cerca.
Y hoy te encuentro aquí,
tumba fría cubre tu amable sonrisa,
flores muertas ornan tu tierra sacra,
letras de recuerdo grabadas en la lápida,
ese estremecimiento que hay en mí.
Tus manos prisioneras no me acariciarán más,
desearía decir adiós, pero sería mentir,
cada vez que pueda estaré aquí,
a veces siento la necesidad del suicidio,
encontrar en la muerte el ansiado alivio.
Saber si es verdad que hay un túnel,
conocer esa luz mística que me lleve a ti,
ya no tengo el apoyo moral para seguir,
este cementerio reclama mi presencia,
mi alma perturba a las demás.
Eras la única que comprendía mi manera,
eras justa como esta tierra sagrada,
aquí, donde no hay distinción de la superficie abajo,
sólo en la superficie hay diferencias;
la muerte actúa sin hipocresías.
Apenas empezábamos a vivir,
juramos estar juntos hasta el fin,
hoy siento que te he fallado,
pero ya está todo consumado;
que no serías mía estaba escrito.
Una lágrima ha caído sobre el lodo,
todos aquí comprenden lo que me pasa,
mi mano sangra de nuevo sangre roja,
dejo que mi vida fluya tierra dentro,
como tratando de alcanzar un alma amiga,
un cálido frío me invade confortablemente.
Cae al suelo aquella navaja que me regalaste,
relleno con mi sangre tu nombre,
siento poco a poco tu amor más pesado,
una voz muy débil me llama pero...
no tengo fuerzas para contestar.
La vida sigue para mí, otra oportunidad,
he dejado una parte de mi ser en el cementerio,
su recuerdo no se borrará nunca más,
por un momento la luz fue obscuridad,
ahora hay una vida que enfrentar.
Camina, caminas con temor, temor al nombre de “Desadaptado”.
Creen que en su sistema todo es perfección,
piensan que el pecado es no pecar,
pero tu sabes cual es la verdad,
y es por ello que te llaman “Desadaptado”.
Ves, ¿lo ves?, el agua y el aceite,
no sigues el juego y estás fuera,
eres un Desadaptado social, muere,
ven, cruza la línea, cae al lodo;
la sangre seguro limpiará tus heridas.
Desadaptado, se empeñan en llamarte así.
(Entra o cae al abismo)
Estás cerca del cielo prometido,
ya lo sabes, sabotea al guardián,
tienes que pecar para poder entrar,
ahora sigue caminando por la calle,
siempre te seguiré llamando “Desadaptado”.
No importa que seas hijo de los dioses,
entra a mi juego o cae al infierno,
has vuelto a pecar pues hablaste con la verdad,
no has entendido que debes seguir las reglas,
paso a paso hasta entrar a otro nivel,
donde ya no serás uno fuera del lugar este,
serás el verdugo de los amigos que dejaste.
Desadaptado, bien, puedes elegir ahora.
(Entra o cae al abismo)
Valiosa iglesia
de Cristo,
rechaza toda la maldad,
luchando contra los enemigos
mentirosos,
pues son apóstoles
del Demonio;
iglesia madre de Asia,
tu fe está decayendo
porque estás equivocada.
El todo poderoso removerá tu candelabro de su lugar,
el ganador del árbol de la vida comerá.
El ángel
grita: ¡Esmirna!.
Insidiosamente
atacada,
por la sinagoga de Satán,
eres pobre pero demasiada
rica,
no debes temer al futuro,
diez días de prueba
vendrán,
permanece fiel,
hasta la muerte y más
allá.
El todopoderoso dice "no temas a la segunda muerte que vendrá",
el ganador obtendrá la corona de la vida.
Siete iglesias en el mundo,
no vendrá el reino de salvación;
siete iglesias en la tierra,
siete pecadores que quieren reencarnar.
El ángel
grita: ¡Pérgamo!.
Cerca de la perdición,
has estado viviendo;
junto al trono de Satán,
has estado yaciendo.
Soportas la doctrina de Balaam,
hasta la muerte combatela;
el sabor de la salvación.
Lucha contra el Demonio con la espada de doble filo,
el ganador obtendrá una piedra blanca con el nuevo nombre escrito.
El ángel
grita: ¡Tiatara!.
Has dejado moverse
a Jezabel,
ciega a su inmoralidad sexual,
Dios les dice que promete
al que desconoce el secreto
de Satán,
vara de hierro para dirijir
las naciones.
El ángel grita: ¡Sardes!.
Equivocas el camino,
sólo los justos vestirán
de blanco,
El ángel grita: ¡Filadelfia!.
Pues permaneces
fiel
la sinagoga de Satán
se postrará,
ante tí, ejemplo de
paciencia,
el vencedor será una columna de la casa de Dios.
El ángel
grita: ¡Laodicea!.
No caigas en la
soberbia,
aparentas ser lo que no eres,
Este fue el mensaje
del Mesías a las iglesias,
se les reprime y alienta,
gloria para los vencedores.
Ha hablado el ángel,
las palabras fueron dichas,
esto es el amén.