| NÚMERO | TITULO |
| 0881 | DIOSES (DIOSES, PARTE I) |
| 0882 | UN JUICIO, UNA ORDALÍA (DIOSES, PARTE II) |
| 0883 | LA ÚLTIMA VOLUNTAD DE 6 HOMBRES (DIOSES, PARTE III) |
| 0918 | BIENVENIDO AL MONASTERIO (MONASTERIO PARTE I) |
Recuerdo
mi amigo
ir a casa
o a la zanja,
creo vestir
uniforme escolar
o el verde
militar del Domingo.
Recuerdo
amigo el averno,
la noche
que el mal apareció,
todo fue
un algo eterno,
cuando
el mal me poseyó.
Ahora
río de aquello,
me atemorizo
por completo,
y al compás
de un destello
me enloqueció
al verme muerto.
Una visión - la esfera de la verdad.
Un Dios - sediento de vidas.
Un huerto - santuario de muertos.
Una iglesia - sin fe.
Una imploración - un dilema.
Tomé
mi arma, vi al sol,
pensé:
" a clases nunca desde hoy";
citado
a comparecer al amanecer,
pensando
en lo que podría ser.
Tomé
mis remordimientos
junto con
los otros sentimientos
y los aparté
de mi ser,
al nuevo
orden me aferré.
Pasé
a la armada,
viajamos
a tierras ajenas,
pensé
en la gloria anhelada,
llevados
a Yugoslavia.
Una visión - la esfera de la verdad.
Un Dios - sediento de vidas.
Un huerto - santuario de muertos.
Una iglesia - sin fe.
Una imploración - un dilema.
3
años después volvimos,
pero ya
no los mismos;
vacíos
sirvientes vivientes,
sin emoción
sólo entes.
Nunca
usamos un arma otra vez,
y si alguien
la usó
fue para
su suicidio,
ya éramos
como cadáveres.
Dejamos
nuestras almas
en esas
tierras ajenas,
para evitar
recordar los horrores,
para nunca
implorar aquellos Dioses.
- ¿Qué demonios les ocurrió Reidlos?.
Ocurrió
la última semana allá,
al atacar
una extraña villa;
nadie parecía
habitarla al arribar,
éramos
66 mercenarios armados,
caminamos
entre ruinas y despojos humanos.
Entramos
en la iglesia,
profanamos
su paz con sarcasmos,
había
un sacerdote muerto en el altar,
con la
cruz hacia la entrada se cubría
mientras
protegía a un niño en brazos.
Ufanos
de victoria celebramos,
tomaron
del cáliz, tan profanos,
el 1er.
día todo fue calma,
pero el
Martes fue horror,
en las
calles dominó el terror.
- ¿Qué demonios les ocurrió Reidlos?.
2
soldados habían encontrado
a una mujer
herida, "está preñada", dijeron;
lloraba
junto a la tumba de su marido,
ella les
pidió ayuda, había sido violada,
y la ayuda
fue haberla matado.
Algún
estúpido tuvo la gran idea,
al mediodía
la iglesia ardía;
lo que
ocurrió nadie lo creería,
fue un
armagedón, un juicio,
cada día
ahí un suplicio.
- ¡Basta de incoherencias Reidlos!, tan sólo díganos qué ocurrió allá que sólo 13 sobrevivieron y de ellos 7 se han suicidado antes de venir a la corte.
Fue
el Martes mi amigo,
fueron
cadáveres los enemigos,
surgieron
de un huerto,
junto a
la iglesia que profanamos,
¡oh!,
¡preferiría haber muerto!.
Dejamos
nuestras almas
en esas
tierras ajenas,
para evitar
recordar los horrores,
para
nunca implorar aquellos Dioses.
Escuchen
bien
y no crean
que desvarió,
todo esto
ocurrió:
El huerto era un santuario,
los muertos surgieron por el agravio,
debíamos pagar por nuestros pecados
y no podíamos implorar compasión
pues por su orden lo habíamos olvidado.De día salían a enfrentarnos,
sólo actuaban para liquidarnos,
cada que mataban a uno de nosotros
regresaba un muerto a ocupar su tumba,
de nuevo con calma en su rostro.Por la noche no dormíamos,
si alguien lo hacía el sueño era el mismo:
una esfera de la cual surgía la verdad,
veíamos en su luz nuestros pecados,
estábamos siendo juzgados.Las balas que les disparábamos
en nosotros sentíamos los daños, sangrábamos,
con un fistol en el corazón nos mataban,
mujeres, niños, hombres, ancianos,
todos en nuestra contra marchaban.Sólo corriendo hasta el ocaso
logramos sobrevivir un poco más,
Miércoles, Jueves, Viernes,
ya habían caído 36,
y el sábado cayeron 17 más.Pero el Domingo... vino el milagro,
ese día no surgieron para atacarnos,
salieron para orar en la iglesia que quemamos,
un anciano se nos acercó,
no nos movimos, no podíamos.
- Hoy nuestra religión nos impone descanso, váyanse, pues como ustedes no tomaron del cáliz les damos la opción de huir... mañana no la habrá. Si abandonan nuestra aldea hoy podremos regresar al descanso con el eterno.
Los 13 salimos al mediodía,
esa señores es la historia;
son palabras que no podemos creer,
y como nadie más va a declarar,
su justa sentencia se les dará.Así es mi amigo,
por eso no temo al castigo,
cuando bajes la palanca y muera
un cadáver más descansará su alma,
en el huerto de aquella aldea.13 condenados a la silla eléctrica,
sólo 6 cumplirán la sentencia,
final de una misión trágica,
6 veces ha bajado la palanca,
la justicia se ha cumplido legalmente.
-
¿Qué le ocurre señor fiscal?.
-
Ha llegado a mis manos un documento del forense, en el cual se afirma haber
encontrado fistoles en el corazón de los que suicidaron.
- Y esa
fue la última voluntad de los 6 sentenciados: que se les clavase
un fistol en el corazón luego de ser electrocutados. Únicamente
Dios sabe qué les ocurrió a estos hombres en esa guerra.
Dejamos nuestras almas
en esas tierras ajenas,
para evitar recordar los horrores,
para nunca implorar aquellos Dioses.
Un bosque cualquiera,
diciembre llega a la tierra,
dos seres van entre los árboles,
uno va perdido, sin memoria,
el otro sabe bien a donde va.
Súbitamente uno se desvanece,
el otro va guiado por el sonido
de las campanas nítido ruido,
cruza el puente de madera vieja,
llega, duda, luego toca la puerta.
- ¿Quién llama?.
- Ayuda por favor.
- ¿Quién eres hermano?.
- No lo sé, estoy perdido.
- Entra, nosotros te ayudaremos.
Sin recuerdos, mente blanca,
Bienvenido a casa,
Bienvenido hijo,
Que Dios sea contigo;
Bienvenido hijo,
Bienvenido al Monasterio.
No sabe quien es él,
No sabe a donde va,
No tiene un nombre para él;
Sólo sabe que ahí está,
Padre Rafa lo recibe en su oficina.
Ayúdeme Padre rafa,
Tengo miedo, estoy perdido;
Si hay un Dios, que me ayude,
Estoy atrapado en mi yo,
No logro comprender qué pasa.
Te daremos un cuarto,
Descansa que te ayudaremos,
buscaremos la forma,
pronto recobrarás la memoria,
la navidad se acerca, festejaremos.
Sin recuerdos, mente blanca,
Bienvenido a casa,
Bienvenido hijo,
Que Dios sea contigo;
Bienvenido hijo,
Bienvenido al Monasterio.
Los monjes le atienden,
él poco es lo que comprende,
camina asustado hasta el cuarto,
mira los cuadros de santos,
no reconoce a nadie.
Padre Rafa se preocupa,
¿Quién podrá ser el joven?,
¿Cómo habrá llegado hasta acá?,
Sonríe por un momento.
- En fin, preparémonos para navidad.
El Monasterio lo abriga,
El misterio lo arropa,
La natividad próxima,
Así las pastorelas reverberarán.
Sin recuerdos,
Mente blanca,
Bienvenido a casa,
Bienvenido hijo,
Que Dios sea contigo;
Bienvenido hijo,
Bienvenido al Monasterio.