XIX
¡Déjame!
Quiero
huir del mundo,
quiero
olvidarte,
olvidar
que te quise,
y
que todavía te quiero,
quiero
clamar al viento por libertad
o
ahogarme en venenos.
Quiero
tapar las heridas
(muchas
tú las has hecho)
o
lanzarme al abismo mas hondo que encontrara.
Déjame,
te pido,
no
quiero (y no puedo) seguir viviendo
en
esta angustia.
A
lo lejos, el viento lleva
para
siempre mis sueños y pesadillas,
las
palabras que no dije,
las
personas que no conocí,
los
amores que no encontré,
las
vidas que no viví.
Déjame,
por favor,
no
quiero que me veas así,
somos
todavía demasiado torpes
para
comprenderle a la muerte.