ASIGNATURA: SEMINARIO AVANZADO FORMACION DE COMPETENCIAS EN LA INVESTIGACION

UNIVERSIDAD YACAMBU

DOCTORADO EN GERENCIA

MOMENTO 2: MARCO TEORICO CONCEPTUAL

Por

Pedro Bonillo

 

INDICE

1. INTRODUCCION

2. MARCO TEORICO

            2.1 FUNCIONES, IMPORTANCIA Y PROBLEMAS PARA SU ORGANIZACIÓN

            2.2 ANTECEDENTES DE LA INVESTIGACION

            2.3 BASES TEORICAS

                        2.3.1 TEORÍA GENERAL DE SISTEMA

2.3.2 LA ORGANIZACIÓN COMO SISTEMA ABIERTO

2.3.3 LA TECNOLOGÍA DE LA INFORMACIÓN Y LA COMUNICACION (TIC)

2.3.4 GERENCIA Y VALOR DE LA TECNOLOGÍA DE LA INFORMACIÓN Y LA COMUNIACIÓN

2.3.5 MODELO, METODOLOGIA Y EVALUACION

2.3.6 LA TECNOLOGÍA DE LA INFORMACIÓN Y LA COMUNICACIÓN COMO ACTIVO TANGIBLE E INTANGIBLE

2.3.7 EVALUACIÓN FINANCIERA DE PROYECTOS DE INVERSIÓN DE TIC

2.3.8 EL CONOCIMIENTO

2.3.9 EVOLUCIÓN DE LA RACIONALIDAD

2.3.9.1 Primera Etapa del origen del pensamiento racional. Heráclito y Parménides

2.3.9.2 Segunda Etapa del origen del pensamiento racional. Protagoras

2.3.9.3 Tradición Clásica. Sócrates, Platón y Aristóteles

2.3.10 DEFINICIONES DE RACIONALIDAD

2.3.11 RACIONALIDAD Y LIBERTAD EN LA ACCIÓN COLECTIVA

2.3.12 INTRODUCCIÓN A LA COMPLEJIDAD

2.3.13 EVOLUCIÓN DE LA COMPLEJIDAD

2.3.14 PARADOJAS Y CONTRADICCIONES DE LOS PARADIGMAS DEL CONOCIMIENTO MODERNO

2.3.15 CONTEXTO SOCIAL DEL PENSAMIENTO COMPLEJO  

2.3.16 LA COMPLEJIDAD Y LA GERENCIA

2.3.17 POSTMODERNISMO Y NUEVAS PRÁCTICAS DE SU APLICACIÓN EN LAS ORGANIZACIONES TRANSCOMPLEJAS

2.3.18 ENFOQUE TRANS-ORGÁNICO O EMERGENTE EN EL ÁMBITO DE LA  CONCEPCIÓN MODERNA, TRANSMODERNA O POSTMODERNA DE LA GERENCIA

2.3.19 ENFOQUE TRANS-ORGANICO O EMERGENTE DE LA GERENCIA MODERNA

2.3.20 ENFOQUE TRANS-ORGANICO O EMERGENTE DE LA GERENCIA POSTMODERNA

3  VARIABLES Y OPERACIONALIZACION DE LAS VARIABLES

4 CONCLUSIONES MOMENTO 2

5 BIBLIOGRAFIA

5.1 REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS

5.2 LIBROS

5.3 REVISTAS Y PERIODICOS

 

1. INTRODUCCION

El propósito de este segundo ensayo es exponer a los participantes del Seminario Avanzado de Formación de Competencias en la Investigación del Doctorado en Gerencia de la Universidad Yacambú, la conceptualización del marco teorico de la investigación doctoral denominada: Metodología Sistémica de Evaluación de Gerencia de Tecnología de la Información y la Comunicación en las Organizaciones Venezolanas, la cual se enmarca en la línea de investigación  Liderazgo Gerencial para el Cambio Organizacional en Venezuela. Para la presentación de esta conceptualización se inicia con el marco teórico (funciones, importancia, problemas para su organización), a continuación se presentan los elementos para la construcción del marco teórico (antecedentes de la investigación, dimensiones o bases  teóricas, variables y la operacionalización de las variables), finalmente se presentan las conclusiones generales y la bibliografía.

2. MARCO TEORICO

El marco teórico tiene dos aspectos diferentes que apoyan a la investigación: por una parte, permite ubicar el tema objeto dentro del conjunto de las teorías existentes con el propósito de precisar, en cuál corriente de pensamiento se inscribe y, en qué medida significa algo nuevo o complementario. Por otra parte, es una descripción detallada de cada uno de los elementos de la teoría que serán directamente utilizados en el desarrollo de la investigación, incluyendo las relaciones más significativas que se producen entre esos elementos teóricos, previniendo errores que se han cometido en otros estudios, acudiendo a los antecedentes, para aprender como ha sido tratado un problema especifico de investigación, tomando en cuenta qué tipos de estudios se han efectuado, con qué tipos de sujetos, cómo se han recolectado los datos, en qué lugares se han llevado a cabo, qué diseños se han utilizado, evitando las desviaciones del planteamiento original; así como también, conduciendo al establecimiento de hipótesis o afirmaciones que más tarde habrán de someterse a pruebas en la realidad; inspirando nuevas líneas y áreas de investigación; y proporcionando un marco de referencia para interpretar los resultados del estudio. [SIE 88]

El objetivo de este apartado es presentar el marco teórico que sustente la investigación. Se estudian y profundizan los temas de la teoría general de sistemas, la organización como sistema abierto, la tecnología de la información (TI), la reingeniería del negocio, la gerencia y el valor de la TIC, la noción de modelo, la TIC como activo tangible e intangible y las diferentes maneras de evaluación financiera de proyectos de inversión de TIC, .

2.1 FUNCIONES, IMPORTANCIA Y PROBLEMAS PARA SU ORGANIZACIÓN

El grado de preparación de las organizaciones y/o instituciones para su posicionamiento exitoso en este siglo que recién comienza – caracterizado por los cambios y la complejidad – depende de cómo éstas se adapten e innoven para responder con éxito a las amenazas y oportunidades del entorno, a sabiendas que algunos de los requerimientos claves para ello son el liderazgo que se ejerza (dentro y fuera), las competencias (fortalezas), las TIC y el modelo empresarial que se asuma.

Los modelos epistemológicos gerenciales se han ido paseando a lo largo de la historia por las teorías de la administración científica, la administración clásica y el enfoque de las relaciones humanas, hasta la aplicación de modelos gerenciales y/o administrativos como el pensamiento sistémico, la reingeniería, la calidad total, la cibernética, el coaching y la gerencia del conocimiento, entre otros. Precisamente esta última – la gerencia del conocimiento – es la que apalanca la capacidad de innovación en las organizaciones y da valor al adjetivo “capital” cuando nos referimos al factor humano (capital humano).

Algunas de las tendencias que pueden apreciarse como efectos de lo antes expuesto, son las transformaciones en los procesos de enseñanza-aprendizaje, en las relaciones entre jefes y subordinados o gobernante y gobernados, así como en las estructuras de trabajo y empleo. Esto lo notamos cuando hoy día las organizaciones tienden a tener estructuras planas y flexibles, a establecer alianzas estratégicas (en función de las respectivas competitividades), a reducir su infraestructura y, muy especialmente, a hacer uso cada vez más de las TIC.

A este punto se puede aseverar que la nueva economía es una economía de conocimiento, vale decir, de uso y provecho del intelecto (con apalancamiento) sobre la base de la tecnología de servicios. En definitiva, ya no se trata de inventar nuevas teorías, modelos o modas para satisfacer un problema en el campo de la administración y gerencia, sino de innovar sobre la base de procesos que determinen necesidades u oportunidades (tanto a lo interno como a lo externo), que impliquen la adopción y/o adaptación de tecnologías administrativas ya existentes, a fin de dar respuesta a tal necesidad, aprovechando la oportunidad con el apalancamiento de las fortalezas, pero, sobre todo, añadiendo valor al producto, proceso o servicio del que se trate, generando competitividad y mediante una buena comercialización y mercadeo.

Las TIC están continuamente en rápida evolución, al mismo tiempo que lo está el ambiente de los negocios, lo cual coloca presión sobre las Organizaciones que están seguras de que pueden soportar los cambios fundamentales que en ellas ocurren. La tecnología de la información soporta las Organizaciones sobre el tiempo y el espacio, sin embargo las Organizaciones “no tienen aún la cantidad de soluciones suficientes  y coherentes para desarrollar la dimensión de la estructura organizacional, la estrategia, los recursos humanos, la tecnología y los procesos del negocio”. Los cambios producidos en las Ciencias de la Computación han sido para encontrar una manera de atacar este problema mediante acciones continuas y rápidas a través del desarrollo de nuevas interrelaciones, alineándolas tanto con las necesidades sociales del grupo de usuarios cooperativos, como con la administración de los requerimientos de las Organizaciones formales. Paul Strassmann, conocido consultor norteamericano que ha estudiado con profundidad el impacto de las TIC en las organizaciones, señala que no hay una relación directa entre la inversión de las empresas en TIC y el retorno que consiguen de esa inversión.

En muchas áreas de aplicaciones de hardware y software, a menudo, es más económico adquirirlo que realizar su desarrollo. Los Gerentes de sistemas se enfrentan a una decisión, de hacer-o-comprar, que se puede complicar con varias opciones de adquisición: 1) Se pueden adquirir programas (o una licencia de uso); 2) Se pueden comprar programas y modificarlos luego para que se ajuste a las necesidades específicas y 3) Se puede encargar a una tercera parte la construcción de un programa que se ajuste a las especificaciones del comprador.

En los países subdesarrollados, se requiere de esfuerzos tecnológicos orientados a obtener un equilibrio adecuado entre la adquisición de la tecnología del exterior, el desarrollo y utilización de la capacidad tecnológica de la propia empresa y la selección, adaptación y generación de la tecnología que demanda para producir; ya que, en estos países, las empresas no poseen capacidad ni tradición suficientes en el desarrollo de tecnologías, siendo la principal opción el recurrir a la transferencia de tecnología, provenientes éstas de países desarrollados.

Las Organizaciones en general fallan en los procesos de gerencia de las TIC, por no contar con mecanismos para medir el desempeño de las mismas. Es así como se ha pensado estudiar modelos que permitan subsanar esta debilidad. Un elemento crítico para el éxito y la supervivencia de las organizaciones, es la administración efectiva de la información y de las TIC relacionadas. Las empresas en Venezuela toman decisiones referentes a la tecnología que utilizan, pero sin tener mucha conciencia de ello; se utilizan enfoques que tienden a subestimar o ignorar aspectos importantes de la innovación, selección y uso de la tecnología que compran. Esto, obviamente repercute de manera sensible sobre el rendimiento económico de las empresas y sus posibilidades de desarrollo futuro. Comúnmente la tecnología de información en las Organizaciones Venezolanas se adquiere o innova por moda, sin previo estudio, sin un análisis o evaluación y sólo después de que se crea o compra el producto y se exige una métrica de la gestión del mismo, o una justificación de los costos asociados, es que se comienza a evaluar tanto el producto, como su efecto sobre los procesos del negocio. La carencia de un enfoque de gerencia de las TIC en estas organizaciones que emergen en la postmodernidad, ha generado problemas en la productividad y la calidad, así como en la evaluación, cada vez que una nueva tecnología  y metodología es aplicada a la organización. La pregunta normal, de las organizaciones, al enfrentarse al término de gerencia de TIC es: ¿Por qué no tenemos mediciones adecuadas actualmente? Las respuestas: 1) Se requiere tiempo y esfuerzo; 2) La evaluación responde a la cultura existente en la organización: 2.1) históricamente no se ha medido la calidad de las funciones de servicios y las administrativas; 2.2) históricamente las mediciones se han usado para castigar, no para recompensar; 2.3) las expectativas y necesidades tendrán que ser definidas más claramente. Para mejorar debemos saber dónde nos encontramos, y para saber dónde nos encontramos debemos evaluar, medir y estimar.

La Gerencia de las TIC en organizaciones transcomplejas en la postmodernicada, como reza el título de la metodología que se plantea en esta tesis doctoral, pasa entonces por la definición de los tres elementos esenciales: evaluación: (para qué evaluamos) qué se pretende hacer con los resultados de la evaluación y quién está interesado en hacerlo; comparación: qué base de comparación se utiliza para juzgar el valor, es decir, cuáles son los criterios valorativos que servirán de patrón para contrastar con ellos la situación conocida; conceptualización: qué es necesario conocer de las organizaciones donde se realiza la evaluación, lo cual supone claridad conceptual sobre las dimensiones que encierra la situación a la que se le da nombre, y desglosar esas dimensiones en aspectos concretos, que sirven para definir un conjunto de indicadores que se puedan observar, describir o medir. La garantía para la validez de ese conocimiento sobre lo que se pretende evaluar que en este caso es la gerencia de las TIC, incluye definir cómo se obtiene, es decir, qué modelos, metodologías, métodos y técnicas se utilizarán, con una fundamentación teórica que garantice esa validez.

Todos estos elementos de comparación permitirán desglosar esas dimensiones en aspectos concretos, que sirvan para definir un conjunto de indicadores que se puedan observar, describir o medir. Esta investigación busca establecer las relaciones y condiciones necesarias entre las ciencias gerenciales y las TIC en el ámbito de las organizaciones que surgen en la postmodernidad, dentro de un modelo diferenciador que permita obtener una buena estimación y un conjunto de criterios para evaluar exitosamente este proceso en el marco de los intereses del negocio, utilizando como caso de estudio la empresa de telecomunicaciones venezolana CANTV. En este sentido ¿qué puede decirse de la innovación y de la nueva economía emergente?.  Veamos pues, cuales  los antecedes y el estado del arte a través de las bases teoricas.

2.2 ANTECEDENTES DE LA INVESTIGACION

Para iniciar el marco teórico resulta conveniente citar algunos estudios preexistentes vinculados al tema de investigación: (1) a inicio del 2002, Win Van Grembergen, en el capítulo uno de su libro: “Information Technology Evaluation Methods and Management”, cita los resultados obtenidos en 1998 de un estudio realizado a 17 países desarrollados durante los años 1985 y 1992. En estos países, los retornos de la inversión en TIC aumentan considerablemente. Lo anterior, se produce, según el estudio, porque se han reconocido dos tipos de beneficios: Complementarios Macroeconómicos y Complementarios Personales, estos beneficios se conjugan y contribuyen al aumento del retorno de la inversión. Sin embargo no existe una relación directa entre la inversión en TICy su retorno positivo; (2) en el mes de Septiembre del 2002, Paul Strassmann publica un articulo referente a la importancia del retorno de inversión en las inversiones de TI: "Why ROI ratios are now crucial to IT investment", destacando el problema planteado y (3) Para Diciembre del 2002 Alinean presenta su metodología: "Alinean’s ROI Dashboard™ methodology" asociada al calculo de retorno de inversión de TIC como una mejora asociada a los activos intangibles e indicadores de impacto estratégico en la organización. Es de notar que a pesar de los esfuerzos académicos y empresariales existen pocos estudios de casos que muestren una metodología para la Gerencia de TIC, en América Latina y en especial en Venezuela actualmente no se encuentran modelos o casos de estudio que evidencien el establecimiento de esta relación en el marco de los intereses del negocio y las ciencias gerenciales, seguidamente se presenta el estado del arte sobre este tema a través de las bases teoricas.

2.3 BASES TEORICAS

Seguidamente se presentan los fundamentos para la investigación, donde tendrán relevancia la teoría general de sistemas, la organización como sistema abierto, la tecnología de la información, los criterios y modelos de evaluación financiera de proyectos de inversión de tecnología de la información.

2.3.1 TEORÍA GENERAL DE SISTEMA

La visión inicial del hombre, es que nuestro mundo puede dividirse en  partes y que cada parte puede ser estudiada por una ciencia particular; en algunas culturas existió una ciencia que estudiaba el todo, pero no se podía estudiar el todo y las partes al mismo tiempo, pues el enfoque al que estamos acostumbrados es el llamado  reduccionista (divide y conquistaras). Esta sección tiene como objetivo presentar La Teoría General de Sistemas (TGS) iniciada en el campo de la biología por Von Bertalanffy, en 1976, como la ciencia que permite bajo un enfoque no reduccionista estudiar el todo y las partes al mismo tiempo.

La TGS como marco referencial de la investigación, permite definir el modelo objeto, como  como un conjunto de ENTIDADES caracterizadas por poseer ciertos ATRIBUTOS, los cuales mantienen RELACIONES entre sí y están localizados en un determinado AMBIENTE de acuerdo a un cierto OBJETIVO. [JON 97]

Las entidades sus atributos y relaciones interactúan en un ambiente (el grupo de entidades que al sufrir un cambio en sus atributos pueden modificar al sistema). Finalmente las entidades se relacionan en un ambiente para lograr alcanzar un objetivo ese objetivo puede ser la eficiencia, eficacia o efectividad del sistema. Los objetivos de sistemas se pueden lograr de estas tres formas, hablando en términos de calidad: eficiente es hacerlo, eficaz es hacerlo de la mejor manera y la efectividad es la relación entre la eficiencia y la eficacia es decir la relación entre las entradas y los objetivos.

Igualmente la TGS sostiene como principio fundamental, que los sistemas y su entorno tiene una propiedad que consiste en la capacidad que una parte o conglomerado del sistema se relaciona con la otra y permite afirmar que: "El todo es mayor que la suma de sus partes", la sinergia es el principio de todo sistema, en el que sus partes se relacionan entre sí, por ejemplo seis manzanas dispuestas en cruz son más que manzanas, son manzanas en forma de cruz, y aunque sumemos las manzanas y digamos que son un grupo de manzanas, además también forman una cruz es decir el todo es mas que la suma de sus partes.

La TGS estudia los sistemas desde dos enfoques: (1) reconociendo en todo sistema fenómenos generales, como los conceptos de población, interacción de un individuo con su medio, el crecimiento y la teoría de la información y de la comunicación; (2) de forma jerárquica, nueve niveles: estructuras estáticas, sistemas dinámicos simples, sistemas cibernéticos o de control, sistemas abiertos, sistemas genéticos sociales, sistema animal, el hombre con las estructuras sociales y los sistemas trascendentales. Por ejemplo, las empresas según la segunda clasificación son estructuras sociales, los sistemas dinámicos simples serian como el sistema solar, pero la empresa también es un sistema dinámico.

Según la TGS, los sistemas pueden dividirse a su vez en sistemas abiertos y cerrados, y en organismos y mecanismos. Un organismo es un sistema al que le quitas una parte y puede seguir funcionando, por ejemplo una organización sin el departamento de sistemas. Un mecanismo es un sistema que si le quitas una parte no funciona. Un sistema abierto es aquel que tiene controles por retroalimentación negativa o externa (feedback), y por retroalimentación positiva o interna (feedforward) que se adapta a los cambios del ambiente que intercambia información con las fronteras de su ambiente. Un sistema cerrado solo ve lo que pasa adentro, solo tiene controles por feedback no tiene controles por feedforward, un cambio en el ambiente hace perecer el sistema.

Una de las fortalezas fundamentales de la TGS, consiste en la descripción de los principios y propiedades de los sistemas, los cuales se enuncian a continuación: (1) todo sistema tiene un fin específico. Principio de la equifinalidad o fin perseguido; (2) el equilibrio o la perturbación. La entropía es la capacidad que tiene los sistemas aislados de producir desgaste o desorden. La negantropia es la capacidad que tienen los sistemas de ordenarse, la negantropia es una medida de orden; (3) el principio de perturbación se basa en la tercera ley de la termodinámica que define el orden y el desorden de la materia lo cual aplica en los sistemas. Debemos saber diferenciar cuales entidades están aisladas, cuales son las que pueden generar mayor entropía y que principio de negantropia podemos aplicar para esto es necesario analizar la teoría de control; (4) todo sistema tiene un subsistema de control, este subsistema de control toma las salidas del sistema y las compara con un estándar referencial de tal forma de saber si la salida es correcta o no. La detección se realiza a través de sensores, luego si la salida es incorrecta se aplican acciones correctivas y se pasa nuevamente el objeto por el sistema de control lo que define un sistema de corrección, este sistema de corrección que dice como esta internamente el sistema es denominado feedforward y como estoy externamente feedback; (5) los sistemas pueden adaptarse según las exigencias del entorno lo que puede implicar cambios estructurales o de proceso. Los cambios se producen gracias a la necesidad de adaptación para integrarse y permanecer en el ambiente ya que los ambientes comúnmente son dinámicos. Adaptabilidad; (6) estabilidad: efectividad ante cambios externos, además, de un equilibrio temporal durante estos cambios hacia la estabilidad del sistema; (7) eficiencia; (8) interacción: los elementos del sistema intercambian datos e información entre sus subsistemas, su elemento y el ambiente; (9) determinismo: comportamiento esperado de acuerdo a las entradas y salidas (Intercambio controlado y no controlado); (10) subsidiaridad: relación que tiene el sistema con otro mayor a él y con los subsistemas que lo integran; (11) equifinalidad: lograr el mismo objetivo de diferentes maneras. [JON 97]

Por otro lado la TGS proporciona un conjunto de leyes que rigen los Sistemas: (1) los problemas de hoy se derivan de las soluciones de ayer. Ley de Desplazamiento del problema y solucionadores diferentes, cada uno de los efectos sobre el sistema actual se derivan de las intervenciones anteriores, o a los estados pasados del sistema. Allí tiene origen la teoría de flujo de trabajo o workflow; (2) Mientras más se presiona, más presiona el sistema (Retroalimentación compensadora). Ley de causa-efecto los sistemas tiene una retroalimentación interna y una externa que se compensan; (3) la conducta mejora antes de empeorar (a corto plazo el sistema admite respuestas favorables) cualquier esfuerzo o acción de mejora del sistema, al ser una intervención en el mismo garantizara por lo menos una mejora a corto plazo, la cual deberá medirse en términos de eficiencia y efectividad; (4) a veces es mejor no hacer nada (El problema es sintomático pero desaparece); (5) la causa y el efecto no están próximos en tiempo y espacio, hay que esperar para obtener resultados de cualquier tipo; (6) se pueden alcanzar dos metas aparentemente contradictorias, es importante acotar que en el mundo estructurado comúnmente opuesto se entiende como contradictorio,  pero en el mundo sistémico los opuestos pueden complementarse polarmente como un imán, un hombre y una mujer, la vida y la muerte, el sistema de información y la organización; (7) dividir un elefante por la mitad no genera dos elefantes pequeños. Normalmente se obvian las relaciones y no se tiene una visión abstracta y general de las vistas del problema. [SEN 00]

Finalmente la TGS sustenta el pensamiento sistémico y los estudios mas importantes de las ultimas décadas asociados a la resolución de problemas organizacionales y la efectividad en el logro de los objetivos del negocio.

Estas leyes, principios y características son fundamentales para entender las organizaciones como sistema abierto y además son  vitales en la función de evaluación financiera de proyectos de tecnología de la información, representan  la forma de enfocar las organizaciones como sistemas de aprendizaje, en las cuales se desempeña el modelo objeto de estudio. A continuación en la siguiente sección, partiendo de la TGS se define la organización como un sistema abierto.

2.3.2 LA ORGANIZACIÓN COMO SISTEMA ABIERTO

Esta sección presenta la Organización como un Sistema abierto, de acuerdo a la TGS. Según Nascimento (1972):

Un sistema abierto puede ser comprendido como un conjunto de partes en constante interacción (lo cual resalta la característica de interdependencia de las partes) constituyendo un todo sinérgico (el todo es mayor que la suma de las partes), orientado hacia determinados propósitos (con comportamiento teleológico, es decir, orientado hacia los fines) y en permanente relación de interdependencia con el ambiente externo (interdependencia que debe entenderse como la doble capacidad de influenciar el medio externo y de ser influenciado por él) (p. 3)

En contraposición, Bertalanfy establece que los sistemas cerrados son “sistemas que se consideran aislados del medio circundante”. (Bertalanfy, 1976, p. 38)

 En este sentido, una organización empresarial,  es un sistema creado por el hombre, que mantiene una interacción dinámica con su ambiente, ya sea con los clientes, los proveedores, los competidores, las entidades sindicales, los órganos gubernamentales o muchos otros agentes externos. Influye sobre el ambiente y recibe influencias de éste. Además, es un sistema integrado por diversas partes relacionadas entre sí, que trabajan en armonía unas con otras, con el propósito de alcanzar una serie de objetivos, tanto de la organización como de sus participantes (Chiavenato, 1997, p.30)

El concebir a las organizaciones como sistemas abiertos, permite visualizar mejor la manera en que ellas trabajan; es importante comprender la organización como un todo para definir de manera adecuada los requerimientos de información. Por tanto, cuando se estudia una organización, también se examina como están involucrados los sistemas más pequeños en su funcionamiento. [KEN 91]

 En base a lo anterior, a continuación se presentan los aspectos que propone Schein para concebir a una organización, desde el punto de vista de la Teoría General de los Sistemas: [SCH 94 et al]

·                     La organización debe considerarse como un sistema abierto, en constante interacción con el ambiente, recibiendo materia prima, personas, energía e información y transformándolas o convirtiéndolas en productos o servicios que se envían al ambiente. La organización debe concebirse como un sistema con objetivos o funciones múltiples, que implican interacciones múltiples con el ambiente. La organización debe verse como constituida por muchos subsistemas que están en interacción dinámica unos con otros. Se debe analizar el comportamiento de tales subsistemas en vez de estudiar simplemente los fenómenos organizacionales en función de comportamientos individuales. Dado que los subsistemas son mutuamente dependientes, los cambios ocurridos en uno de ellos probablemente afecten el comportamiento de otros o de los demás.

·                    La organización existe en un ambiente dinámico que comprende otros sistemas. El funcionamiento de determinada organización no puede comprenderse sin consideración explícita de las demandas y limitaciones impuestas por el ambiente. Los múltiples nexos entre la organización y su ambiente hacen difícil la explicación clara de las fronteras de cualquier organización.

Uno de los principales factores a considerar en las organizaciones como sistemas abiertos corresponde al tema de la tecnología de la información que se describe en la siguiente sección.

2.3.3 LA TECNOLOGÍA DE LA INFORMACIÓN Y LA COMUNICACION (TIC)

El objetivo de esta sección, es destacar los aspectos de la tecnología de la información tomados en cuenta por diferentes autores, con el fin de determinar su influencia en los criterios y el modelo de evaluación financiera planteado en el presente estudio.

Las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) representan la moderna combinación de tecnologías informáticas y tecnologías de comunicaciones. En las TIC se incluyen los computadores, los periféricos, las redes, las máquinas de fax, la telefonía, las impresoras inteligentes y otros tipos de dispositivos electrónicos que apoyan el proceso de manejo de información y las comunicaciones de la empresa. Las TIC para los sistemas de información están basadas en: (1) Tecnología de datos: incluye todo el hardware y el software requerido para capturar, almacenar y gestionar los recursos de datos; (2) Tecnología de procesos: incluye todo el hardware y el software requerido para apoyar las actividades de los sistemas de la empresa y de información; (3) Tecnología de comunicaciones: incluye el hardware y software utilizado para interconectar la tecnología de datos y de procesos en diferentes lugares; (4) Especialistas técnicos: estos especialistas venden, configuran, reparan y mantienen TIC de cara a los propietarios y los usuarios de los sistemas. [WHI 98 et al].

El nuevo entorno de trabajo y de comunicación que se ha desarrollado sobre la base de las tecnologías de información y la comunicación (TIC) nos ha cambiado la forma de pensar y ver el mundo. En las organizaciones las TIC han automatizado las tareas rutinarias, y han dejado espacio para realizar actividades más gratificantes y de mayor valor, tanto para las personas como para la Organización. Es por esto que entender el rol de las TIC dentro de las Organizaciones es de vital importancia. Para las Organizaciones, las TIC han cambiado totalmente la cadena de valor tradicional de acuerdo a las formas de hacer negocios. Hoy en día, las TIC son el motor de la nueva economía, pero hay que tener cuidado ya que no son la panacea.  [TRE 00].

Es un hecho que la aplicación de la Tecnología no es sinónimo de mejora o ventaja competitiva. Ya existen muchas experiencias que han establecido el valor de considerar las nuevas herramientas como panaceas, Reingeniería, Benchmarking, entre otras. Para cada una de estas herramientas de mejoramiento existe un sin número de casos tanto exitosos como menos exitosos. El uso racional de la Tecnología es el factor clave en proyectos de implementación de TIC.  [TRE 00].

Al contrario de lo que muchos piensan, el valor de las TIC ha sido cuestionado durante mucho tiempo, en efecto, determinar cuantitativamente si la incorporación de tecnología tiene efectos tangibles en los negocios puede ser un tema de difícil solución, sobre todo si en el debate intervienen ejecutivos de áreas tradicionalmente consideradas muy distintas. [PCW 01].

La búsqueda de nuevos negocios comienza a incrementar las responsabilidades para cambiar las condiciones del mercado, para garantizar la supervivencia de la organización y utilizar los grupos de trabajo o equipos de proyectos. Los procesos del negocio orientados al mercado requieren de una administración, de una cadena de transacciones complejas con la finalidad de asegurar la satisfacción del cliente. Las responsabilidades aumentan en el rediseño de los procesos del negocio y la implementación de procesos tecnológicos. La administración de los procesos es la forma de transformar la Organización, liberándola de las restricciones de los enfoques tradicionales terminando con la división funcional del trabajo. A continuación se aborda el tema de la gerencia y valor de la tecnología d ela información y la comunicación.

2.3.4 GERENCIA Y VALOR DE LA TECNOLOGÍA DE LA INFORMACIÓN Y LA COMUNIACIÓN

La Gerencia de las TIC, representa el manejo de los asuntos más o menos cotidianos asociados a las tareas de producción de la empresa. Pero realmente, tiene como objetivo la adquisición y uso de las capacidades tecnológicas de diversas clases de conocimientos, determinadas destrezas y rutinas, que sustentan los productos, los procesos y los métodos de producción, los materiales usados y los métodos de organización de la producción de la empresa relacionada con un determinado sistema físico de producción. [AVA et al 89]

Un elemento crítico para el éxito y la supervivencia de las organizaciones, es la administración efectiva de la información y de la Tecnología de Información relacionada. En esta sociedad global (donde la información viaja a través del ciberespacio sin las restricciones de tiempo, distancia y velocidad) este elemento critico emerge de: (1) la creciente dependencia en información y en los sistemas que proporcionan dicha información; (2) la creciente vulnerabilidad y un amplio espectro de amenazas, tales como las ciber amenazas y la guerra de información; (3) la escala y el costo de las inversiones actuales y futuras en información y en tecnología de información; (4) el potencial que tienen las tecnologías para cambiar radicalmente las organizaciones y las prácticas de negocio, crear nuevas oportunidades y reducir costos. [CHU 99]

La Gerencia de la Tecnología tiene diversas funciones, las cuales se llevan a cabo dentro de tres ámbitos relacionados con la adquisición de tecnologías, su uso y la realización de actividades de investigación y desarrollo. En términos generales tales funciones son las siguientes: identificación, evaluación y selección de tecnologías, desagregación de paquetes tecnológicos, negociación de tecnologías, construcción y puesta en marcha de plantas industriales, uso y asimilación de tecnologías, adaptación y mejoramiento de la tecnología, generación y comercialización de nuevas tecnologías.[AVA et al 89].

Muchas organizaciones reconocen los beneficios potenciales que la tecnología puede proporcionar. Las organizaciones exitosas, sin embargo, también comprenden y administran los riesgos asociados con la implementación de nueva tecnología, por lo tanto, la gerencia debe tener una apreciación, y un entendimiento básico de los riesgos y limitantes del empleo de la tecnología de información para proporcionar una dirección efectiva y controles adecuados. Confrontando un problema complejo que empeora año tras año: necesitan proporcionar soporte a un número creciente de usuarios, en un número cada vez mayor de redes de área local, y deben hacerlo sin aumentar los costos de soporte (o incluso reduciéndolos). Existen dos tendencias principales que complican aún más el problema: (1) la mayor complejidad del software y el hardware de las computadoras personales; (2) el mayor número de usuarios móviles que utilizan la red desde ubicaciones remotas. Las Gerencias de Tecnología de la Información no son las únicas que se enfrentan a este problema de soporte, los distribuidores de valor agregado (VAR) que proporcionan soporte a sus clientes también necesitan disponer de un medio más efectivo de proporcionar el soporte sin aumentar los costos. [SCO 99]

Si la organización de TIC no está operacionalmente productiva y óptima, el resto de los objetivos y desafíos están fuera, y la gerencia de TIC será decapitada o externalizada, o ambas cosas. Sólo después que el negocio esté operando sin problemas y la productividad esté aumentado gracias a la automatización y optimización de los flujos de trabajo, la alta gerencia permitirá al departamento de TIC llegar a ser un agente de transformación del negocio. Las políticas de hacer este tipo de cambio son complicadas, ya que la organización de TIC siempre será vista como un intruso entre quienes reclaman ser los responsables del avance de los negocios [STR 85 et al]

En este marco de ideas, en nuestro entorno, tenemos que las empresas en Venezuela toman decisiones referentes a la tecnología que utilizan, pero sin tener mucha conciencia de ello; se utilizan enfoques que tienden a subestimar o ignorar aspectos importantes de la selección y uso de la tecnología que compran y de los impactos financieros. Esto, obviamente repercute de manera sensible sobre el rendimiento económico de las empresas y sus posibilidades de desarrollo futuro. A pesar de los errores que se han cometido en el desarrollo de los Sistemas de Información y la adquisición de las TIC en Venezuela, las organizaciones venezolanas se encuentran en una posición  relativamente ventajosa para hacer uso de las modernas TIC, puesto que el país cuenta con los recursos básicos para ello -recursos humanos formados en el área, la capacidad instalada de equipos y la experiencia acumulada durante casi tres décadas de uso relativamente generalizado de la computación-. Sin embargo, esto no es suficiente; es necesario, además, que los dirigentes de las organizaciones venezolanas comiencen a pensar en el aprovechamiento de estas tecnologías, desde puntos de vista más amplios y ambiciosos que los que han prevalecido hasta ahora, utilizando modelos y herramientas que soporten sus decisiones. [KAS et al 89].

Comúnmente la tecnología de información en las organizaciones venezolanas se adquieren por moda, sin previo estudio, sin un análisis o evaluación y solo después que se adquiere el producto y se exige una métrica de la gestión del mismo, o una justificación de los costos asociados, es que se comienza a evaluar tanto el producto, como su efecto sobre los procesos del negocio. La carencia de un enfoque de evaluación de Software en estas organizaciones ha generado problemas en la productividad y la calidad, así como en la evaluación, cada vez que una nueva tecnología  y metodología es aplicada a la organización.

En contraste, el éxito de GT de empresas de otros países (Alemania, Japón, etc.), radica en su visión a largo plazo, lo cual estimula el desarrollo de una estrategia tecnológica que compromete a todos los niveles de la empresa: una concepción más amplia de lo que significan las tareas de producción de la empresa. Desde este punto de vista, la creación de capacidades tecnológicas ocupa un lugar de vital importancia, ésta condición permite aumentar la eficiencia, diversificar los productos y, preservar o ampliar los mercados. [AVA et al 89].

Las organizaciones en general fallan en los procesos de evaluación de la gerencia de las TIC, por no contar con mecanismos para medir el desempeño de los mismos. [SHA 99]. Es así como se ha pensado estudiar modelos que permitan subsanar esta debilidad. Las organizaciones que desarrollan o adquieren nuevas TIC, deben adoptar entonces modelos de evaluación (tema de estudio de la siguiente sección), para saber si la tecnología será plenamente aprovechada basándose principalmente en las características de la estructura organizativa de la empresa, en las habilidades y destrezas de su personal, en los procesos de producción, en la calidad y aceptación de los productos desarrollados o adquiridos y en el impacto financiero de estas inversiones.

2.3.5 MODELO, METODOLOGIA Y EVALUACION

La pregunta normal, de las organizaciones, al enfrentarse al término de evaluación es: ¿Por qué no tenemos mediciones adecuadas actualmente? Las respuestas: (1) Se requiere tiempo y esfuerzo; (2) La evaluación responde a la cultura existente en la organización: (2.1) históricamente no se ha medido la calidad de las funciones de servicios y las administrativas; (2.2) históricamente las mediciones se han usado para castigar, no para recompensar; (2.3) las expectativas y necesidades tendrán que ser definidas más claramente. Para mejorar debemos saber dónde nos encontramos, y para saber dónde nos encontramos debemos evaluar, medir y estimar. [EVA 01]

La evaluación es la acción mental de asignar valores a los objetos, fenómenos o situaciones [GON 86]. Todo juicio evaluativo es un juicio de valor. Cabe, pues, caracterizarlo como tal. Los juicios de valor son comparativos, exigen conocimiento del objeto que se evalúa y se orientan a un fin [GON 94]. Las evaluaciones se establecen a través de procesos de medición, métricas y estimadores.

Las métricas se obtienen a través del proceso de medición, en el cual números o símbolos son asignados a atributos de entidades del mundo real de manera de describirlas de acuerdo a reglas definidas claramente [FEN et al 97].

El proceso de medición se caracteriza por cinco actividades [PRE 97]:

1.          Formulación: la obtención de las medidas y métricas apropiadas para la representación del producto.

2.          Colección: el mecanismo empleado para acumular datos necesarios para obtener las métricas formuladas.

3.          Análisis: el cálculo de las métricas y la aplicación de las herramientas matemáticas.

4.          Interpretación: la evaluación de los resultados de las métricas en un esfuerzo por conseguir una visión interna de la calidad de la representación.

5.          Retroalimentación: recomendaciones obtenidas de la interpretación de las métricas transmitidas al equipo.

Las métricas requieren de: (a) Entidades (objetos de interés); (b) Atributos (características de las entidades); (c) Reglas (y escalas) para asignar valores a los atributos.

De acuerdo al uso que quiera dársele a las métricas, Gillies ofrece una clasificación de las métricas en: predictivas y descriptivas. Las métricas predictivas, se utilizan para hacer predicciones. Las métricas descriptivas, describen el estado en el momento de la medición. [GIL 88]

En el área de sistemas, según Harrison, las métricas pueden ser divididas en dos grupos: métricas del producto y métricas del proceso. Las métricas del producto visualizan un producto final, resultado de la actividad del desenvolvimiento de los procesos. [HAR et al 91]

Frenton, por su parte,  identifica no sólo las métricas del proceso y el producto, sino también las orientadas al recurso, clasificándolas como: (1) Procesos: grupos de actividades relacionadas con el sistema; (2) Productos: artefactos, documentos que resultan de un proceso, y; (3) Recursos: entidades requeridas por un proceso. [FEN et al 97].

El establecimiento de métricas no escapa de inconvenientes en el momento de demostrar su validez, al respecto Gillies indica algunos de los problemas [GIL 88]: (1) no pueden ser validadas; (2) no son siempre objetivas; (3) representan una cantidad relativa, no es absoluta; (4) dependen de un pequeño número de propiedades medibles; (5) no miden el conjunto completo del criterio de calidad; (6) las métricas miden más de un criterio.

Las métricas son una vía completa, sistémica, holística para platear un modelo por medio de la evaluación: revisión sistemática, integrada y consistente de la forma en que se hacen las cosas a todo lo ancho de la organización.

La pretensión de ofrecer un Modelo Sistémico de Evaluación Financiera de Proyectos de Inversión de Tecnología de la Información en Venezuela, como reza el título, pasa entonces por la definición de los tres elementos esenciales:

·                    Evaluación: (para qué evaluamos) qué se pretende hacer con los resultados de la evaluación y quién está interesado en hacerlo.

·                    Comparación: qué base de comparación se utiliza para juzgar el valor, es decir, cuáles son los criterios valorativos que servirán de patrón para contrastar con ellos la situación conocida.

·                    Conceptualización: qué es necesario conocer del proceso de evaluación financiera de proyectos de inversión de tecnología de la información, lo cual supone claridad conceptual sobre las dimensiones que encierra la situación a la que se le da nombre, y desglosar esas dimensiones en aspectos concretos, que sirven para definir un conjunto de indicadores que se puedan observar, describir o medir. La garantía para la validez de ese conocimiento sobre lo que se pretende evaluar incluye definir cómo se obtiene, es decir, qué modelos, metodologías, métodos y técnicas se utilizarán, con una fundamentación teórica que garantice esa validez.

En cuanto al primer punto, se evalúa para comprender la naturaleza de los programas, para mejorar a través del análisis y de los resultados de lo que se hace y lo que se pretende hacer y para generar y reforzar teorías interpretativas de la realidad. La evaluación que se propone no tiene solamente la pretensión de etiquetar un proyecto de evaluación financiera de TIC como bueno / malo, ni siquiera la de facilitar la toma racional de las decisiones sobre otros proyectos o la continuidad o mejora del que se ha evaluado, sino que se convierte en un instrumento, en un proceso permanente entre la racionalidad teórica y la racionalidad práctica. Se evalúa para justificar el diseño de un nuevo proyecto de evaluación financiera de TIC, o para la adquisición de TIC y puesta en marcha de acuerdo con un modelo previamente definido, o bien para explotarla la TIC en su uso, o satisfacer las necesidades del usuario. [SHA 99].

Como segundo punto, para establecer las bases de comparación se estudian los diferentes modelos de evaluación, diversos estudios demandan de forma creciente el uso de herramientas fáciles de usar y bien documentadas para evaluación de proyectos de inversión de TIC. [NON 85 et al].

Pero ¿Qué es un modelo?. En el sentido etimológico:

Un modelo es un esquema teórico de un sistema o realidad compleja que se elabora para facilitar su comprensión y estudio. Es una representación de la realidad, que ayuda a explicar una observación. Es una representación de un sistema o una teoría que permite predecir un comportamiento. (Sopena, 1964, p. 65)

A partir de todas las definiciones presentadas en la Tabla 4 de los anexos, referentes término modelo se puede concluir que un modelo es una representación de la realidad, es decir una abstracción de la misma que permite establecer relaciones entre diferentes variables para obtener diferentes tipos de configuraciones o formas de ver, a través de una representación visual o formal y que comunica los aspectos relevantes que están contenidos en la abstracción. En esta investigación se plantea una metodología, tomanto en cuenta que la misma es un sistema de metodos con sus respectivas herramientas y tecnicas y que un modelo es la forma de instanciar la metodología en un dominio.

Es en este contexto, que el proceso de evaluación se torna esencial para informar al diseñador acerca de cuán cercano está el modelo conceptual del diseño, con el modelo mental del usuario, sus necesidades, intereses, características, estilos, tipo de actividades que realizará con el sistema, el contexto de uso y la tecnología que lo soporta [PRE 94 et al]

Diferentes técnicas tradicionales como observación, protocolos verbales, opiniones de los usuarios (entrevistas, discusiones grupales, cuestionarios), grupos de enfoque específico, etc., se han utilizado para obtener datos con la finalidad de satisfacer mejor las necesidades y requerimientos del usuario [NIE 93]. De esta forma, el proceso de seleccionar técnicas adecuadas involucra escoger, mezclar y adaptar de un rango de técnicas disponibles [PRE 94 et al].

La bibliografía asociada a la calidad de los Sistemas presenta los modelos de calidad como uno de los principales medios para la evaluación. Existen varios modelos que sugieren diferentes formas de combinar atributos de calidad. “Cada modelo ayuda a entender, cómo varias facetas contribuyen al todo” (Ortega, 2000, p. 45). De acuerdo a la forma como ha evolucionado el término calidad y al enfoque que éste ha tenido en un momento dado, según Pfleeger, se evidencia que “frecuentemente los modelos de calidad se enfocan en presentar fallas o faltas del producto” (Pfleeger, 1998, p. 20). En este sentido, los modelos de calidad orientados al producto conforman un excelente medio de evaluación.

Hoy en día la calidad del producto no sólo se enfoca en las características técnicas del producto (ver  Tabla 5, anexos) , sino también en el origen del mismo (confianza, flexibilidad hasta el cambio de último minuto, etc.), la entrega a los clientes (precisión en la entrega, logística, servicios, etc.), y en el efecto financiero de la inversión tecnológica. Esto sólo puede ser seguro con un esfuerzo para crear una economía aceptable a través de controles integrados de procesos administrativos y técnicos en un modelo sistémico de evaluación. Detrás de este enfoque está el hecho de que si los procesos financieros, administrativos y técnicos están suficientemente bien monitoreados, podría ser posible detectar y eliminar las pequeñas irregularidades en los procesos antes de que estos resulten en perdidas millonarias, una falta de calidad del producto o el proceso y servicio para los clientes.

Para evaluar la gerencia de las TIC, no basta con sólo evaluar la calidad del producto, sino que también hay que realizar evaluaciones sobre el entorno y las características generales de este tipo de tecnología. Una de las principales variables es el costo de la TIC. En la identificación del costo real de este tipo de tecnología, es necesario reconocer que existe una importante relación entre los vendedores del software/hardware y su metodología de trabajo dentro de la organización, esta metodología comúnmente incluye procesos de planeación, adquisición, implantación, operación y reemplazo de la tecnología. Estos cinco estados del ciclo del producto definen seis costos: costo de planeación, adquisición, implantación, mantenimiento soporte y reemplazo. Muchos Gerentes de Tecnología, sólo asumen el costo de planeación y adquisición, lo cual se desencadena en un caos al tratar de mantener la TIC.  [STR 98]

Además de la variable costo, al analizar el entorno en el que se desenvuelven estas tecnologías resulta importante observar otros indicadores de evaluación, estos indicadores pueden clasificarse en cuatro tipos: Indicadores de complejidad de la gerencia de tecnología de información (madurez en los procesos, dispersión de los usuarios finales, disponibilidad de los servicios de TIC, niveles de servicio), indicadores de complejidad del software (número de plataformas de software diferentes, número de aplicaciones cliente servidor, promedio de tiempo de instalación de aplicaciones cliente servidor, porcentaje total de software de aplicación critico, porcentaje de aplicaciones de oficina) indicadores de complejidad del hardware (número de arquitecturas de hardware distintas, retorno anual de una PC, niveles de redundancia, porcentaje de usuarios con dispositivos móviles), y por último los indicadores financieros ( Valor Económico Agregado - EVA -, Valor de Mercado Agregado - MVA -, Valor Actual Neto  - VAN -, Valor Presente Neto - VPN -, Tasa Interna de Retorno - TIR- ,  etc.). [STR 98]

En muchos estudios se ha descubierto que la evaluación de TIC es una variable dependiente. Estos estudios usualmente se emprenden para explicar relaciones entre variables independientes, conductuales y económicas. Las generalizaciones acerca de que la evaluación se relaciona con estas variables independientes, son difíciles de hacer debido a la carencia de informaciones consistentes emanadas de estudios que posean datos de calidad. Esto hace que las personas interesadas por los factores relacionados con la evaluación solo tengan acceso a resultados parciales de investigación. Sin embargo, se ha demostrado que diversas variables humanas, financieras, sociales y organizacionales tienen un impacto sistemático sobre la evaluación de TIC [ADA 97].

La evaluación puede, según el estilo de dirección, ser un factor temido, frustrante, y objeto de conflicto o bien un factor deseado, valorado y objeto de consenso. La evaluación tiene un triple efecto:

1.    Efecto Técnico sobre el mercado de las empresas, permitiendo la eliminación de las disfunciones y por ello la desaparición de trabajos repetidos e inútiles. Este efecto técnico tiene un impacto sobre el plano industrial y comercial.

2.   Efecto Social a causa de la valoración de las personas y de los grupos en el seno de la colectividad, lo que permite una mejor cohesión de los empleados de la empresa, objetivizando las relaciones cliente / proveedor, especialmente las relaciones internas. Esto conduce a una apertura real en el seno de la empresa y a una mejor adhesión a los objetivos superiores de la misma.

3.   Efecto Cultural porque la evaluación, que adquiere su verdadera dimensión en la continuidad, exige una actitud de entrega permanente (fijación de objetivos a conseguir), de aceptación de riesgo (cambio de procedimientos), de prevención, es decir, de vitalidad, de voluntad y de responsabilidad por oposición a las actitudes fatalistas o resignadas que son dominadas por el entorno o por los acontecimientos “todo lo que no funcione es por culpa de otro, no anticipemos los problemas; tiempo habrá de tratarlos cuando surjan” (Laboucheix, 1990, p. 23). Por este efecto de responsabilización, la evaluación es un factor de elevación cultural.

Algunas condiciones externas tales como: la estrategia organizacional, la estructura de autoridad, regulaciones de las compañías y recursos, procesos de selección de personal, sistemas de recompensa, la cultura organizacional, y la estructura física, la forma de compartir los recursos entre los miembros del grupo, la estructura del grupo, el tipo de liderazgo, los roles, los estándares, el estado, medida y composición del grupo, los procesos del grupo que envuelven los patrones de comunicación que permiten el intercambio de información, los procesos de decisión del grupo, el comportamiento de los lideres, y el dinamismo del poder y de resolución de conflictos, son factores que tiene una gran influencia en la evaluación de la TIC. [WYS et al 90]. Así como también la administración jerárquica, y la complementariedad natural de las personalidades y las destrezas técnicas [SOM 98].

El estudio de la estructura de la organización es otro de los indicadores significativos, “una estructura organizacional, comprende tres partes: complejidad, formalismo, y centralismo” (Robbins, 1993, p.7). De acuerdo a Davis y Olson, las jerarquías verticales con pequeños períodos de control pueden implicar que más información formal de control sea requerida que en las jerarquías planas con grandes períodos de control. [OLS et al 89]. 

Otro indicador importante es la cultura organizacional, “la cultura organizacional consiste en un conjunto de creencias aprendidas, valores, y características de patrones de comportamiento” (Olson, 1989, p. 35). Se puede establecer una relación entre los sistemas de información y la cultura organizacional asociada al producto, reconociendo que la cultura organizacional puede garantizar o no el valor que se les da a los datos y a la información.

Las características del dinamismo del mundo actual, el mundo de los negocios y los valores humanos, han motivado un estudio profundo acerca de los cambios organizacionales como una manera en la cual las organizaciones se adaptan a su ambiente. Algunos procesos de cambio pueden ser  conceptualizados en tres fases: congelamiento, cambio y descongelamiento. La TIC se caracterizan por alterar la manera en que los empleados trabajan en la organización. La fase de implementación de las TIC implica un proceso de cambio dentro de la organización, si el analista se aparta en esta fase totalmente de su trabajo técnico y se transforma en un agente del cambio, el riesgo de incurrir en fallas disminuye [OLS et al 89].

El proceso de creatividad y toma de decisiones dentro de la organización es otro de los factores importantes a considerar, “el proceso creativo es un paso previo en la solución de problemas dentro de las organizaciones” (Mackay, 1988, p. 344). Es un proceso de maduración de ideas que posteriormente se resolverán posiblemente bajo dos vías, una creativa y una racionalizadora. Las alternativas de solución dependerán de la naturaleza del problema al que se enfrente, su afinidad al riesgo [MAC et al 88], y todos los factores analizados por los seguidores de la escuela de Carnegie. Este enfoque se podría condensar en dos ideas: "Se hace hincapié en que nuestra tecnología, en los productos que elaboramos y en el enfoque del negocio debe haber innovación y creatividad" (Ouchi, 1980, p.129). La creatividad es un prerrequisito para la supervivencia de las economías desarrolladas y será aún más necesaria conforme transcurre el tiempo [VIL 85].

Existe un conjunto de características ambientales que también pueden afectar directamente la evaluación, en el ámbito del ambiente social se tiene: (1) sistema de valores personales; (2) consideraciones éticas; (3) responsabilidad social; (4) patrones de gusto y de conducta; (5) influencia de la comunidad más cercana; e (6) influencia de la comunidad más grande. Con respecto al Ambiente político legal: (a) agencias reguladoras; (b) leyes nacionales, reglamentos y restricciones locales; (c) consideraciones internacionales; (d) consideraciones de impuesto; (e) legislación del consumidor; y (f) acuerdos sindicales. En el Ambiente Tecnológico: (i) resultados de la investigación básica y aplicada; (ii) conocimiento de ingeniería; (iii) conocimiento de administración; (iv) innovación de material y de equipo; (v) innovación de procesos; e (vi) innovación de producto. Por último con respecto al Ambiente Económico se tiene: (1) condiciones económicas generales; (2) condiciones del mercado de mano de obra; (3) condiciones del mercado vendedor; (4) condiciones del mercado del consumidor (competitivo); e (5) inflación [ADA 97].

Los factores organizacionales que pueden controlarse para obtener una mejor evaluación son: (1) selección; (2) entrenamiento; (3) estructura de recompensa; (4) nivel de recompensa; (5) diseño del producto; (6) diseño del proceso; (7) diseño del puesto; (8) equipo y herramientas; (9) localización y disposición; (10) compras; (11) comunicación; (12) participación; (13) gastos de mantenimiento y reparaciones; (14) técnicas y herramientas de planeación, programación y control [ADA 97].

Todas estas variables de evaluación, surgen debido a las características propias de la Tecnología de Información y la Comunicación como activo tangible e intangible, las cuales serán descritas a continuación.

2.3.6 LA TECNOLOGÍA DE LA INFORMACIÓN Y LA COMUNICACIÓN COMO ACTIVO TANGIBLE E INTANGIBLE

Tradicionalmente, las teorías neoclásicas han explicado la productividad y el crecimiento económico como una consecuencia del aumento del capital y el trabajo [SOL 56], y han pretendido relacionar el crecimiento no explicable por incrementos de estos dos factores de producción con el progreso y la inversión en intangibles. [DEN 67]

Ducharne [DUC 98] sintetiza la contribución de cuatro teorías a nuestro conocimiento del proceso de crecimiento económico y desarrollo. La teoría del capital humano sugiere que de entre los factores de producción es el capital humano el principal determinante de los incrementos de la productividad y que el factor principal para entender el desarrollo de una empresa es la naturaleza complementaria de los recursos humanos [SCH et al 71]. La teoría de la innovación (o del cambio tecnológico) considera las inversiones en innovación como el principal motor del crecimiento, ya que la competitividad se alcanza por medio de la inversión en investigación y desarrollo (I+D) y otros intangibles [FRE 82]. La teoría de la inversión en capital intelectual [ROM et al 86], está basada en la premisa de que la eficiencia se alcanza a través de la movilización de recursos humanos con el fin de adecuarlos a las oportunidades tecnológicas y de marketing. Por último, dos nuevas teorías del crecimiento tratan de explicar las "economias basadas en la información" como una etapa en el proceso evolutivo, en la cual las inversiones en intangibles están entre los factores determinantes del crecimiento económico [DAV et al 95].

La teoría del crecimiento endógeno ve la acumulación de conocimiento como la fuente fundamental de crecimiento económico, tomando la distribución de unos recursos limitados como el punto de partida, mientras que las teorías evolutivas entienden la empresa como una jerarquía de actividades dirigidas por "rutinas" y consideran el progreso del aprendizaje y de los descubrimientos como esenciales [DOS 92].

Los enfoques neoclásicos generalmente han analizado los cambios tecnológicos usando la trilogía Schumpeteriana que divide el proceso de cambio tecnológico en tres etapas: invención (generación de ideas nuevas), innovación (desarrollo de nuevas ideas en productos comercializables) y difusión (distribución de los productos entre los mercados). Schumpeter señalaba que la innovación es una fuente fundamental de riqueza. Actualmente, más que nunca, las empresas necesitan distribuir cantidades crecientes de recursos en I+D y en otras actividades innovativas e invertir en recursos humanos con el fin de conseguir alcanzar niveles superiores de conocimiento y mejoras tecnológicas que les permitan explotar las ventajas competitivas y económicas [SCH  42].

Es por esto, que no es sorprendente que en las economías desarrolladas los intangibles se hayan convertido en el centro de la atención de inversores y prestamistas, directivos, políticos e investigadores. Los indicadores de la actividad tecnológica y de innovación más comúnmente empleados son las cantidades invertidas en I+D (una medida de la entrada) y el número de patentes concedidas (una medida de la salida). El aumento experimentado por las inversiones en I+D financiadas por capitales privados, tanto en términos absolutos como relativos desde finales de los 60, parece confirmar que las inversiones en innovación en TIC han ganado relevancia en las economías desarrolladas. Patel y Pavitt , informan que entre 1967 y 1990 se produjo un incremento medio del 100%, destacando el aumento del 900% en el caso de Japón [PAT 95]. Análisis recientes basados en el Manual de Oslo han demostrado que la I+D constituye sólo una de las actividades que pueden llevarse a cabo con el fin de innovar: muchas otras, como la adquisición de tecnología ya desarrollada, el marketing, el desarrollo de software, la formación o el diseño, son actividades que podrían conducir a la incorporación de los avances tecnológicos a los productos o los procesos productivos.

Las inversiones en innovación de TIC están fundamentalmente dirigidas al incremento futuro del poder adquisitivo, y como tales, podrían ser consideradas como activos susceptibles de reconocimiento y publicación en los estados financieros. La lógica económica sobre la que se fundamenta la clasificación de un intangibles como activo radica en su potencial para la generación de beneficios futuros. Desde el punto de vista económico, no existe una base teórica sobre la cual se pueda establecer una clara distinción entre activos tangibles e intangibles, ya que ambos constituyen fuentes generadoras de beneficios económicos futuros para la empresa y forman parte de su patrimonio como resultado de acontecimientos o transacciones pasadas. Sin embargo, de acuerdo con los principios y normas contables en vigor en la mayoría de los países, las inversiones en intangibles de TIC (aunque contribuyen a generar ingresos futuros) no quedan reflejadas en el balance, sino que aparecen como gasto del ejercicio en que se realizan, por lo que no existe un efecto claro de su relación con el retorno de inversión.

Consiguientemente, los estados financieros no reflejan la imagen fiel del patrimonio (no físico) y de los resultados de las empresas. En un gran número de sectores, las empresas sienten actualmente la necesidad de llevar a cabo importantes inversiones en recursos humanos, nuevas tecnologías, I+D y publicidad, con el fin de implantar nuevos procesos, comercializar productos innovativos y desarrollar y mantener su capacidad para asimilar y explotar la información a la que tienen acceso [COH et al 89]. Por tanto, hoy por hoy, las inversiones en intangibles de TIC se han convertido en una preocupación fundamental para las empresas que persiguen crear o mantener ventajas competitivas. Brennan,  señala en este punto que para las empresas innovadoras de reciente creación o que operan en entornos altamente competitivos, los activos más importantes a largo plazo son los intangibles tales como la preparación de sus empleados, la tecnología de la información en desarrollo, los procedimientos de fabricación, y los sistemas de marketing y distribución, la totalidad de los cuales está ausente de los estados financieros. [BRE 92]

Finalmente, a pesar de no aparecer en los estados financieros de las compañías (principalmente debido a la incapacidad de los principios y normas de contabilidad actuales para prescribir como hacerlo de forma adecuada), los intangibles, en especial los relativos a la TIC, están entre los principales determinantes del valor de las empresas. En la actualidad, la mayoría de los intangibles quedan sólo indirectamente reflejados por la mejora de la posición de la empresa que no puede explicarse a la vista de los datos sobre empleo e inversiones en bienes materiales [MOR et al 97].

Algunos estudios recientes han señalado la importancia de entender que el concepto contable de activo no es suficiente para abarcar el concepto de activo intangible. Actualmente, no parece existir una definición de activos intangibles aceptada con carácter general. Los activos intangibles son frecuentemente identificados (como en el caso del fondo de comercio) con la diferencia entre el precio de adquisición de una compañía y el valor neto contable de sus activos tangibles. [WHI et al 94].

Normalmente los activos intangibles son definidos, como activos que carecen de sustancia física, pero que resultan de derechos legales y contractuales y que posiblemente generen beneficios en el futuro. Belkaoui distingue dos tipos básicos de activos intangibles: los identificables, como las patentes y los no identificables, como el fondo de comercio. Los activos constituyen posibles beneficios económicos futuros controlados por una entidad concreta como resultado de acontecimientos y transacciones pasadas. Parece existir un acuerdo general en la comunidad contable en torno a que, siempre que esos posibles beneficios económicos futuros carezcan de forma física, deben ser considerados como activos intangibles. De tal formas que los activos intangibles pueden considerarse divididos en dos categorías fundamentales: el fondo de comercio y otros intangibles identificables. Hay dos enfoques básicos del fondo de comercio: de una parte, podría ser entendido como la consecuencia de la capacidad de una empresa para generar beneficios futuros por encima de la capacidad media del resto de empresas; de otra, podría entenderse como un conjunto de activos controlados por una compañía adquirida, de los cuales no existe constancia en los estados financieros. [BEL 92]

Los intangibles identificables (separables) son aquellos que pueden ser vendidos o adquiridos de forma separada [NZS 88]. Sin embargo, algunos organismos reguladores, sostienen la idea de que todos los intangibles deberían ser considerados como componentes del fondo de comercio, debido a que es improbable que puedan ser vendidos sin que la totalidad de la empresa o negocio se ponga a la venta [SCI 94.]

Egginton  propone que los activos intangibles son aquellos que conllevan derechos en relación con las personas en general (tales como patentes o marcas a los que generalmente se hace referencia como activos intangibles separables), o bien conllevan expectativas de beneficios económicos que no suponen ningún derecho legal (fondo de comercio). [EGG 90]

En su Contabilidad Nacional de 1992, el Instituto Francés de Estadística definió las inversiones intangibles como aquellos gastos de las empresas, que estimulan la capacidad de producción e incrementan el valor de la firma mediante la creación de un capital que podría amortizarse o comercializarse a largo plazo. También en 1992, Arthur Andersen propuso una definición de intangibles como aquellos recursos controlados por la empresa que no tienen sustancia física, son capaces de generar en el futuro beneficios económicos netos y están protegidos legalmente o por medio de algún derecho. Stickney y Weil definen los intangibles como aquellos activos que pueden generar futuros beneficios sin tener una forma física. Entre los activos intangibles incluyen las inversiones en investigación y desarrollo, la tecnología de la información, las patentes, las inversiones en publicidad y el fondo de comercio [STIC 94]. Un enfoque mucho más amplio sobre intangibles es aportado por Hendriksen y van Breda, quienes argumentan que los intangibles aparecen cuando se invierte dinero en efectivo u otros medios de pago equivalentes en la adquisición de servicios en tecnología de la información. [HEN et al 92]

La clasificación de los intangibles es un tema que ha recibido escasa atención por parte de los investigadores en Contabilidad hasta hace relativamente poco. Aún así, en los últimos años han sido numerosas las propuestas de clasificación de los intangibles, ninguna de las cuales parece haber tenido hasta la fecha gran aceptación. Además, la mayoría de las clasificaciones incluyen elementos tales como el conocimiento de la organización y la lealtad o satisfacción del consumidor, que son activos de naturaleza no financiera y, por lo tanto son difíciles de cuantificar. En consecuencia, parece necesario dedicar esfuerzos a desarrollar un concepto comprensivo de activo intangible de TIC y un conjunto de indicadores financieros y no financieros de la existencia y el valor de los intangibles.

EUROSTAT ha llevado a cabo estudios estadísticos basados en una clasificación de los intangibles en diez categorías: (1) I+D, (2) adquisición de derechos de propiedad intelectual (patentes) y licencias, (3) adquisición de derechos de propiedad industrial, (4) publicidad y marketing, (5) adquisición y procesamiento de información, (6) adquisición de software, (7) reorganización de la dirección de la empresa, (8) reorganización del sistema contable de la empresa, (9) medios destinados a enfrentarse a los cambios en las políticas legal, fiscal, social y económica del gobierno y, (10) otras inversiones en innovación de productos y procesos de la empresa. De los cuales, 1,2,5,6 y 10 corresponde al tema de estudio de la presente investigación: la tecnología de la información.

Por otra parte, el concepto de Balance Scored Card (BSC), ha servido de base para la elaboración de clasificaciones de los intangibles, tales como la propuesta por Van Wieringen. Algunas empresas privadas interesadas en la utilización del BSC han desarrollado recientemente clasificaciones de los intangibles con el fin de dar consistencia a la publicación de información sobre este tipo de inversiones en sus estados financieros. Así, por ejemplo, Skandia incluye en sus informes anuales un suplemento en el que presenta un marco para entender el proceso de creación de valor en la organización. Desde su punto de vista el valor de mercado viene determinado por el capital financiero y el capital intelectual. Este último, está integrado por el capital humano y el capital estructural. El primero está basado en la clientela y el capital organizativo, mientras que el segundo está cimentado en el capital innovativo y el relacionado con los procesos. En la actualidad la Escuela de Negocios Stern de la Universidad de Nueva York, por medio de su Centro de Investigación de los Intangibles, está realizando un notable esfuerzo por profundizar en el conocimiento de los intangibles y mejorar la utilidad de los estados financieros. 

El BSC surge como resultado de una investigación  realizada en 1990 por Kaplan y Norton,  para crear un sistema mejorado para la medición de desempeño [KAP 96].  El estudio partía de la premisa que medir el desempeño de la organización de la era de la información, a través de valoraciones de la contabilidad financiera, que se estaba volviendo obsoleta.  La creciente importancia de los activos intangibles, las diversas crisis de  productividad que habían llevado a las organizaciones a intentar mejorar el desempeño de los procesos existente a través de costos más bajos, inversiones en TIC, mejoras en la calidad y tiempos de respuesta más cortos,  llevaron a los autores a plantear un modelo que permitiera vincular  los indicadores financieros de actuación pasada con medidas de los inductores de desempeño futuro, en una serie de relaciones causa y efecto alrededor de cuatro perspectivas muy precisas : la financiera, la del cliente, la de procesos internos y la de aprendizaje y crecimiento.  El modelo del BSC busca un equilibrio entre los objetivos a corto y largo plazo, entre indicadores  financieros y no-financieros. Esta orientado  al control de indicadores de desempeño en función de la visión y la estrategia. El BSC expande el conjunto de objetivos de las unidades estratégicas de negocio más allá de los indicadores financieros. Captura las actividades críticas de creación de valor, creadas por expertos y motivados empleados de la organización, mientras sigue reteniendo, mediante la perspectiva financiera, un interés en la actuación a corto plazo; el BSC revela claramente los inductores de valor  para la actuación financiera y competitiva de categoría superior a largo plazo.

    El BSC es un modelo sistémico, donde su estructura esta determinada por la relación reciproca entre las cuatro perspectivas principales : Finanzas, Clientes, Procesos Internos y Aprendizaje y Crecimiento, con la visión y estrategia de la organización [KAP 96], (ver  Figura 4, anexos) .  Hay una visión y una estrategia explícitas en la base de las cuatro perspectivas, y en cada una de ella se formulan  objetivos estratégicos, indicadores, metas específicas y planes de acción.   El BSC se basa sobre tres dimensiones del tiempo: ayer, hoy y mañana. La organización se ve obligada a controlar y vigilar las operaciones de hoy porque afectan al desarrollo de mañana y se reflejan en resultados financieros de ayer. Se ensancha el enfoque de la organización más allá de los resultados financieros de ayer al establecer relaciones explicitas entre los indicadores no-financieros de los activos intangibles y los indicadores financieros. El BSC no solo es un registro de los resultados obtenidos, sino también una indicación de los resultados esperados [OLV et al 99].

    Este balance entre las perspectivas de la organización y su carácter sistémico, otorga al modelo BSC una visión global de la organización, donde la perspectiva de Aprendizaje y Crecimiento es la base para cualquier plan de acción que busque alcanzar los objetivos estratégicos, apoyando a su vez a las perspectivas de Procesos Internos y Clientes, para que ambas puedan apalancar la perspectiva financiera, que es sin duda, la perspectiva más relevante en las organizaciones con algún fin de lucro. Las declaraciones de visión de las organizaciones, indican lo que esta desea llegar a ser en un lapso de tiempo. En ese periodo, la organización debe estar en la capacidad de generar el mayor valor posible a las inversiones de los accionistas. Este objetivo tan general, debe ser disgregado en objetivos financieros a largo plazo para cada unidad de negocio , los cuales se deben vincular a través de relaciones causa-efecto con cada una de las perspectivas restantes, para generar la deseada actuación económica a largo plazo. Esta perspectiva debe mostrar los resultados de las decisiones estratégicas tomadas en las otras perspectivas al tiempo que establece varias de las metas a largo plazo y, por lo tanto, una gran parte de las reglas y premisas de procedimiento generales para las demás perspectivas [OLV et al 99]. En esta perspectiva se encuentran muchos de los instrumentos tradicionales del control de gestión financiera en forma de indicadores financieros. Si la organización usa indicadores financieros como: Recuperación sobre la Inversión (ROI), Rentabilidad del Capital Empleado (ROCE), Valor Económico Añadido (EVA) o algún otro indicador financiero, se tienen dos estrategias básicas para manejar la ejecución financiera : Crecimiento y Productividad [KAP 00], (ver  Figura 5, anexos) .

Las organizaciones que invierten en TIC deberían reflejar en esta perspectiva sus activos intangibles, como: la metodología de desarrollo, la experiencia, las destrezas sobresalientes de sus empleados, sus TIC y sobre todo, los conocimiento que son requeridos para llevar a cabo un proyecto de inversión de TIC.  El BSC provee un nuevo marco para describir una estrategia, enlazando activos tangibles e intangibles  en actividades de creación de valor.  En este sentido, el BSC usa mapas estratégicos de enlaces causa-efecto que describen como los activos intangibles  son movilizados y combinados con otros activos, tanto tangibles como intangibles, para crear proposiciones de creación de valor a los clientes y alcanzar los resultados financieros esperados por los accionistas [KAP 00]. Las organizaciones necesitan de herramientas para comunicar su estrategia y de procesos y TIC que ayuden a implementar y gestionar dicha estrategia.   Los mapas estratégicos proveen una representación visual de los objetivos críticos de una organización  y de las relaciones cruciales entre los indicadores claves de desempeño [KAP 00].

El BSC es un modelo que balancea la necesidad de una visión competitiva de largo alcance y el objeto inamovible del modelo de contabilidad financiera del costo histórico.  Para ello relaciona los indicadores financieros de la actuación pasada con medidas de los inductores de actuación futura en mapas estratégicos que hacen explícita la hipótesis de la estrategia y permiten implementarla.   El énfasis sobre la construcción de mapas estratégicos en el BSC (ver  Figura 6, anexos) introduce una mentalidad enfocada hacia sistemas dinámicos [KAP 00]. A pesar que en el desarrollo teórico de las perspectivas, se han resaltado a modo propio algunas estrategias para la implementación del BSC en organizaciones que invierten en proyectos de TIC, no existe una propuesta de integración formal del enfoque de evaluación financiera de proyectos de inversión de TIC al modelo BSC.    Por ello,  es importante desarrollar una propuesta formal de esta integración, ya que permitirá a las organizaciones que invierten en proyectos de TIC implementar con éxito estrategias de calidad para la creación de productos que ayuden a mejorar la productividad de sus clientes.  

Existen igualmente, otros estudios referenciales al valor de la tecnología de la información como activo tangible e intangible, las cuales sería conveniente mencionar, Hammerer por su parte llevó a cabo una clasificación de los intangibles basada en las teorías económicas evolutivas, que posteriormente fue empleada para ilustrar la distribución de inversiones en tangibles e intangibles sobre el ciclo de la vida del producto. En ella se agrupan las inversiones según su naturaleza estratégica u operativa y según tengan como objetivo incrementar el conocimiento tecnológico o el grado de competencia económica de la empresa [HAM 94]. Mortensen, Eustace y Lannoo, proponen una clasificación de los intangibles relevantes para la valoración de empresas, en cuatro categorías: capital innovativo (I+D), capital estructural (capital intelectual y activos relacionados con el conocimiento, flexibilidad y coherencia organizativa, y lealtad y destreza de los trabajadores), contratos de ejecución (licencias operativas y franquicias, derechos de emisión de programas, cuotas agrícolas y otras cuotas de producción en industrias reguladas, obligaciones de mantenimiento, prestación de servicios y cuidado del medio ambiente, subcontratas de más de un año de duración, contratos de suministro de materiales, instrumentos financieros de alto riesgo, derivados, etc.), capital de mercado (marcas y marcas comerciales) y fondo de comercio. [MOR et al 96]

Guilding y Pike, clasifican los activos intangibles relacionados con el marketing en cuatro categorías, en base a una esquema conceptual de la serie de eventos que llevan a la creación de una ventaja competitiva: creador de valor (publicidad, desarrollo de productos y otros apoyos del marketing), activos de marketing (nombres y marcas comerciales, barreras de entrada y sistemas de información), manifestación del valor (imagen, reputación y margen de los productos), y la síntesis de los activos de marketing: la ventaja competitiva. [GUI et al 90].

Werner, Hammerer y Schwarz, por su parte critican duramente los intentos previos de clasificación de las inversiones intangibles, basándose en que generalmente incluyen grupos de intangibles heterogéneos, no distinguen con precisión entre activos tangibles e intangibles, no aplican los conceptos de flujo y almacenamiento y carecen de fundamentos teóricos. Basándose en la teoría evolutiva del crecimiento económico, estos autores proponen una clasificación de las inversiones intangibles atendiendo a siete componentes centrales (que se solapan): Investigación y desarrollo experimental, educación y formación, software, marketing, prospección de minerales, licencias, marcas y derechos de autor y patentes. Además sugieren cinco categorías adicionales de inversiones intangibles: desarrollo de la organización, diseño e ingeniería, construcciones y uso de bases de datos, remuneración de ideas innovativas, y desarrollo de otros recursos humanos (excepto formación). [WER et al 98]

Young, también sugirió la existencia de seis componentes centrales en las inversiones en intangibles: asociados a la informática, la tecnología y la producción, los recursos humanos (formación formal e informal), la organización de la empresa, la relación de la empresa con su clientela (ventas y marketing), y una serie de componentes específicos del sector (prospecciones minerales, entretenimiento, oríginales artísticos y literarios, etc.). [YOU 98]

Finalmente, a pesar de todos los intentos realizados hasta la fecha, no parece existir una clasificación o definición generalmente aceptada de intangibles. Que se llegue o no a un consenso depende en gran medida de la posibilidad de llevar a cabo una discusión amplia y exhaustiva acerca de la naturaleza económica y las características de los intangibles, que deberían culminar en la identificación de una serie reducida de factores comunes que eventualmente podrían convertirse en características fundamentales generalmente aceptadas (modelo). De entre esas características comunes (básicas) la discusión presentada anteriormente nos permite identificar las siguientes: los intangibles pueden ser activos o medios (una fuente de posibles beneficios económicos en el futuro o pérdidas); carecen de sustancia física pero son un determinante fundamental del valor de la empresa; pueden ser de naturaleza financiera o no financiera; los intangibles financieros podrían ser inversiones o pagos anticipados; las empresas podrían adquirirlos o producirlos internamente. Si los activos intangibles son un determinante del valor de las compañías, ¿Por qué no todas las empresas informan sobre ellos en sus estados financieros y sólo afloran en determinadas adquisiciones? La respuesta es que, aún no hemos sido capaces de desarrollar una serie de criterios generalmente aceptados para la identificación y medición de los intangibles y la revelación de información relevante (y no sólo fiable) sobre ellos y su influencia en la situación financiera de la empresa.

El debate acerca de cómo deberían de ser contabilizados los activos intangibles y presentados en los estados financieros ha estado presente en la literatura a lo largo de un periodo de aproximadamente un siglo [DIK et al 97]. La revelación de información sobre los intangibles requiere el desarrollo de una base teórica para el establecimiento de criterios de medición y reconocimiento. Tradicionalmente, los contables han dado un tratamiento deductivo al problema, principalmente basado en dos teorías del beneficio: por una parte la teoría del valor, que gira en torno al balance y se basa en el supuesto de que puede determinarse el valor económico real de cada elemento del patrimonio y que el beneficio real puede estimarse como diferencia entre el valor neto del patrimonio en dos momentos diferentes. Por otra parte, la teoría de las transacciones, que tiene como eje la cuenta de resultados, determina las cifras contables identificando los costos de transacción con las actividades para obtener costos por actividad. Hodgson, Okunev y Willet, sugieren que una teoría de los costos por actividades en Contabilidad (la Teoría Estadística de las Transacciones) proporciona una base consistente para entender la naturaleza de las cifras contables y las nociones de fondo de comercio y otros intangibles. [HOd et al 93]

Algunos estudios empíricos han investigado la relación entre las inversiones en I+D y publicidad y los beneficios futuros. Tanto Bubblitz y Ettredge, como Hall han encontrado evidencia de que mientras que las inversiones en I+D parecen estar relacionadas con incrementos en los beneficios futuros, el impacto de la publicidad no es de larga duración y está limitado a una media de dos años [BUB et al 89]. Estos resultados aportan una base que permite concluir que las inversiones en I+D deberían ser capitalizadas y amortizadas, mientras que las inversiones en publicidad deberían ser consideradas como gasto del ejercicio. A pesar de que algunos estudios recientes afirman haber hallado evidencia de un impacto de larga duración de la publicidad en los beneficios futuros y ello podría hacer pensar que su capitalización es razonable, Landes y Rosenfield sugieren que eso se debe a factores específicos de la empresa. Ellos desarrollaron un modelo de la toma de decisiones relacionadas con la publicidad en la empresa, en el que la calidad del producto y la publicidad se consideran como complementarias [LAN 94]. Dentro del marco de su modelo, si no se controlan las diferencias en algunos factores específicos que están positivamente correlacionados con la rentabilidad de las inversiones en publicidad, se infraestiman los efectos directos de la publicidad sobre las ventas y se sobreestimará la duración de dichos efectos. Sus resultados empíricos indicaban que el impacto de la publicidad disminuía significativamente cuando los factores específicos de la empresa se mantenían constantes.

Stickney y Weil, señalan dos problemas fundamentales asociados al reconocimiento y medición de los intangibles. Primero, si deberían de ser capitalizados basándose en que representan una inversión que probablemente generará suficientes beneficios futuros o bien si deberían ser considerados como gastos si no los generan [STIC et al 94]. Actualmente existe una tendencia creciente en la investigación contable de aceptar como válida la aproximación de Lev y Zarowin hacia la contabilización y la revelación de información sobre los intangibles [LEV et al 98]. No obstante, la perspectiva dominante sobre el reconocimiento de los intangibles y su inclusión en los estados financieros parece estar aún cercana en la mayoría de los países a la que sostienen Hendriksen y van Breda. Sin embargo, existen diferencias significativas en el tratamiento de los activos intangibles de unos países a otros, lo cual podría limitar seriamente la comparabilidad internacional de los estados financieros [HEN et al 92]. De acuerdo con el pronunciamiento nº 17 del APB (1970), los intangibles adquiridos deben ser capitalizados si son identificables e imputados directamente a resultados si no son identificables; los intangibles identificables desarrollados en el seno de la empresa deben ser capitalizados, con la excepción de las inversiones en I+D, mientras que los no identificables generados en la empresa deben ser considerados como gasto del periodo. Por lo tanto, cuando los intangibles son adquiridos se les reconoce como activos y se les incluye en el balance. Sin embargo, si una empresa lleva a cabo inversiones exitosas en I+D, publicidad y formación del personal, su balance no revelará la existencia de un "fondo de comercio generado internamente". Obviamente, esto no es lógico y limita significativamente la capacidad de comparación de los estados financieros entre las compañías.

A excepción de las inversiones en I+D (que no sean costes de desarrollo de software) y en publicidad, la normativa contable norteamericana prescribe que los activos intangibles adquiridos sean reflejados en el balance por su costo de adquisición y amortizados a lo largo de un periodo máximo de 40 años. La perspectiva de que los intangibles deberían ser reconocidos como activos cuando su existencia se puede justificar, parece estar recibiendo un apoyo más fuerte en los últimos años en la comunidad profesional y en la académica. Colley y Volkan sugieren que en una adquisición, todos los activos tangibles e intangibles que justifican el pago de un precio superior al valor neto contable de la empresa adquirida, deben ser identificados, capitalizados y amortizados; la parte no identificable de ese exceso de precio debería de ser eliminada contra reservas en la fecha de adquisición [COL et al 88]. Arnold, argumenta que hay tres componentes en el fondo de comercio: el valor de los activos intangibles separables e identificables, el valor actual de los beneficios que afloran de la conjunción de las actividades de la empresa y las imperfecciones del mercado, y el precio pagado en exceso o por defecto por las filiales [ARN 92] . Desde su punto de vista, los intangibles que se encuentran dentro de estas dos categorías deberían ser tratados como la necesidad de armonizar los datos, tanto para el establecimiento de comparaciones entre inversiones tangibles e intangibles como para verificar la relación entre estos indicadores y otros de desarrollo económico. Por otro lado, la medición de los activos intangibles interesa para poder aportar rigor a la valoración de la empresa.

Finalmente, aunque los organismos reguladores están ahora dando una gran importancia a la medición de las inversiones intangibles, las normas vigentes en la actualidad tienen una visión excesivamente restrictiva que impide que los estados financieros sean capaces de presentar una información suficientemente relevante (además de fiable) sobre el valor de los intangibles de la empresa. Una vez analizada la TIC como activo tangible e intangible, a continuación en la siguiente sección, se presenta el tema de la evaluación de proyectos de inversión de TIC.

2.3.7 EVALUACIÓN FINANCIERA DE PROYECTOS DE INVERSIÓN DE TIC

En todos los tiempos el hombre ha tenido que dar respuesta a sus necesidades y por consiguiente, ha debido disponer de bienes y servicios que le permitan satisfacerlas. Para producir los bienes y servicios que desea consumir requiere de recursos productivos, los que son limitados con relación a las necesidades humanas. Esto significa que los recursos son escasos y por lo tanto, se debe buscar y elegir la mejor forma de usarlos y obtener el mayor bienestar posible con ellos.

La satisfacción de necesidades contribuye a mejorar la calidad de vida de los miembros de la sociedad y ello genera, a su vez, la demanda creciente por el uso de recursos productivos que permitan satisfacer estas necesidades. El aumento de la capacidad productiva se logra a través de la inversión. Por otra parte, la calidad de la inversión realizada está directamente relacionada con la correcta asignación de los recursos disponibles; y la correcta asignación de los recursos va a depender, entre otras cosas, de la disponibilidad de los proyectos rentables.

A fin de sortear estas necesidades, a mediados de la década de 1950, adquirieron importancia en el ámbito empresarial, el presupuesto de capital y las consideraciones relacionadas con el mismo. Nuevos métodos y técnicas para seleccionar los proyectos de inversión de capital condujeron a un marco para la distribución eficiente del capital dentro de la empresa. El administrador financiero ahora tenía a su cargo los fondos totales asignados a los activos y la distribución del capital a los activos individuales sobre la base de un criterio de aceptación apropiado y objetivo.

Posteriormente aparecieron sistemas complejos de información aplicados a las finanzas, lo que posibilitó la realización de análisis financieros más disciplinados y provechosos. La era electrónica afectó profundamente los medios que empleaban las empresas para realizar sus operaciones bancarias, pagar sus cuentas, cobrar el dinero que se les debe, transferir efectivo, determinar estrategias financieras, manejar el riesgo cambiario, etc. Se idearon modelos de evaluación para utilizarse en la toma de decisiones financieras. Lo más destacado de la década de los 60 fue el desarrollo de la teoría del portafolio (Markowitz, posteriormente perfeccionada por Sharpe, Lintner, Fama y otros) y su aplicación ulterior a la administración financiera. Esta teoría explica que el riesgo de un activo individual no debe ser juzgado sobre la base de las posibles desviaciones del rendimiento que se espera, sino en relación con su contribución marginal al riesgo global de un portafolio de activos. Según el grado de correlación de este activo con los demás que componen el portafolio, el activo será más o menos riesgoso. [MAR 60]

    En la década de 1970 se empezó a aplicar el modelo de fijación de precios de los activos de capital de Sharpe para valuar los activos financieros. El modelo insinuaba que parte del riesgo de la empresa no tenía importancia para los inversionistas de la empresa, ya que se podía diluir en los portafolios de las acciones en su poder. También provocó que se centrara aún más la atención sobre las imperfecciones del mercado cuando se juzgaba la selección de los activos realizada por la empresa, el financiamiento y los dividendos. También durante esta década, Black y Scholes formularon el modelo de fijación de precios de opciones para la evaluación relativa de los derechos financieros. La existencia de un mercado de opciones permite al inversionista establecer una posición protegida y sin riesgos comprando acciones y, al mismo tiempo, estableciendo opciones sobre las acciones. En mercados financieros eficientes el rendimiento producido por una posición de este tipo debe ser una tasa libre de riesgos. Si esto es cierto, sería posible establecer fórmulas exactas para valuar distintos tipos de opciones.

En la década de 1980, se presentaron importantes avances en la valuación de las empresas en un mundo donde reinaba la incertidumbre. Se le colocaba una creciente atención al efecto que las imperfecciones del mercado tenían sobre el valor. La información económica permitía obtener una mejor comprensión del comportamiento que en el mercado tenían los documentos financieros. La noción de un mercado incompleto, donde los deseos de los inversionistas de tipos particulares de valores no se satisfacen, coloca a la empresa en el papel de llevar a cabo la comercialización de tipos especiales de derechos financieros.

En los años 90, las finanzas tuvieron una función vital y estratégica en las empresas. El gerente de finanzas se convirtió en parte activa: la generación de la riqueza. Para determinar si genera riqueza debía conocerse quienes aportan el capital que la empresa requiere para tener utilidades. Esta se convierte en la base del costo de la oportunidad, con respecto al cual se juzgará el producto, la inversión y las decisiones de operación. Otra realidad de los 90 es la globalización de las finanzas. A medida que se integran los mercados financieros mundiales en forma creciente, el administrador de finanzas debía buscar el mejor precio de las fronteras nacionales y a menudo con divisas y otras barreras. Los factores externos influían cada día más en el administrador financiero: desregulación de servicios financieros, competencia entre los proveedores de capital y los proveedores de servicios financieros, volatilidad de las tasas de interés y de inflación, variabilidad de los tipos de cambio de divisas, reformas impositivas, incertidumbre económica mundial, problemas de financiamiento externo, excesos especulativos y los problemas éticos de ciertos negocios financieros.

Actualmente, la evaluación financiera de proyectos de inversión, se dirige a proporcionar un marco racional para resolver la asignación económica de recursos que optimice el resultado en función del objetivo del decisor. El término "decisor" es definitorio de los dos enfoques centrales del tema, la evaluación privada y la evaluación social.

Mientras la "evaluación social" atiende las prioridades de asignación conforme objetivos estratégicos de política nacional, la "evaluación privada" busca la solución más eficiente en cuanto al acrecentamiento del capital en el tiempo. Ambas tienen un principio metodológico común, el resultado que se obtiene en el futuro con recursos sacrificados en el presente, pero divergen en los criterios de asignación de costos y beneficios.

La evaluación financiera de proyectos de inversión es una herramienta que ayuda a la toma de decisiones que sólo le compete al inversor ya que es él quien arriesga sus fondos o se compromete a devolver lo prestado para obtener los beneficios del proyecto. No le asegura que el proyecto sea rentable ya que nadie conoce el futuro. La predicción perfecta es imposible debido a muchos factores entre otros por la inestabilidad de la naturaleza, el entorno institucional y la normativa legal. Pero, con la formulación y evaluación de proyectos, se le permite al inversor disminuir la probabilidad de equivocarse en comparación con aquél que no hubiera hecho ningún estudio. El evaluador, como responsable de este trabajo, corre un doble riesgo: (1) decir que un proyecto es rentable, y que no lo fuera; (2) decir que un proyecto no es rentable, y que sí lo sea.

El proceso de formulación y evaluación debe partir de observar, analizar e identificar el problema, para así realizar un diagnóstico correctamente descriptivo de la situación "sin proyecto". Luego, para formular y evaluar el proyecto, previamente hay que determinar los supuestos que se requieren para construir las hipótesis de escenarios en los que el proyecto tendrá efecto, como requisito para obtener la situación esperada "con proyecto". Las premisas y supuestos deben nacer de la realidad misma en la que el proyecto estará inserto y en el que deberá rendir sus beneficios. Consecuentemente, es de la comparación entre ambas situaciones, "con" y "sin proyecto", que se podrán medir y valorar los costos y beneficios que le sean imputables.

Las series de ingresos y egresos que caracterizan una inversión forman la base de todo cálculo económico. La evaluación de un proyecto, en sí misma, se sustenta únicamente sobre la forma de inversión y no sobre la de la financiación que concurra al pago de aquélla. Toda decisión de inversión debe responder a un estudio previo de las ventajas y desventajas asociadas a su realización, y seis son los estudios particulares que deben realizarse para evaluar un proyecto: los de la viabilidad comercial, técnica, legal, de gestión, ambiental y financiera, si se trata de un inversionista privado, o económica, si se trata de evaluar el impacto en la estructura económica del país. Cualquiera de ellos que llegue a una conclusión negativa determinará que el proyecto no se lleve a cabo.

Debido a lo anterior los proyectos de evaluación financiera de una inversión, están asociados interdisciplinariamente y requieren de diversas instancias de apoyo técnico antes de ser sometidos a su aprobación.  El proceso de un proyecto de inversión reconoce tres grandes etapas: (1) preinversión: estudios a nivel de Idea, perfil, prefactibilidad y factibilidad; (2) inversión: ejecución del proyecto; (3) operación.

Pero la evaluación de proyectos de inversión al ser multidisciplinaria se ha fundamentado en las mejores practicas (resulta ser más un arte), por ser un arte y no contar con modelos precisos que enfoquen la organización como un sistema abierto y definan un modelo a seguir que tome en cuenta el sistema por completo, su sub-sistemas de control y los otros sistemas donde esta inmerso a fin de representar una aproximación con el menor error posible de la realidad donde la evaluación financiera del proyecto de inversión esta inmersa. La forma como el hombre a buscado minimizar los costos y maximizar las ganancias, ha introducido en el campo de la evaluación financiera de proyectos TIC como activo tangible e intangible diversos conceptos (ver  Tabla 6, anexos) . 

Existe distintas formas para evaluar proyectos de inversiones de TIC, entre las que destacan [PER 02]:

VAN: El VAN o Valor Actual Neto, identifica los costos, ingresos e inversiones de un proyecto, relacionándolos mediante la construcción de un Flujo de Caja para cada período anual que dure el horizonte de evaluación del proyecto. Estos flujos son luego traídos al presente al ser descontados por medio de una tasa llamada costo del Capital. (ver Ecuación 1, anexos). Según este criterio se acepta el o los proyectos cuyo VAN sea mayor que cero (VAN>0). En caso de comparar varias alternativas, la mejor será la de mejor VAN. Si el VAN es igual a 0 (VAN=0) el proyecto es Indiferente y si posee un VAN negativo (VAN<0), se debe Rechazar el Proyecto. La ventaja de este método es que permite asignar una tasa de descuento ajustada por riesgo, para así incorporar este factor en la evaluación de proyectos. La técnica presenta una serie de desventajas, entre ellas están: el hecho de que es una ”fotografía del momento” y el que posee una baja flexibilidad en condiciones de incertidumbre, como son las que posee un proyecto de TIC. Pese a lo anterior, esta es la técnica más utilizada ya que ha tenido gran difusión a nivel académico. En la práctica, los resultados obtenidos no siempre han sido satisfactorios, pues esta técnica al no considerar la incertidumbre acepta proyectos riesgosos, por lo que su uso no es recomendado al evaluar proyectos de TIC.

TIR: La TIR o Tasa Interna de Retorno es la tasa de descuento de los flujos de caja que permite igualar el VAN a 0. (ver Ecuación 2). Esta técnica también incorpora el uso de los Flujos de caja descontados, pero ahora se calcula la tasa que iguala el descuento de éstos a cero, determinándose así la máxima tasa que se le puede exigir a un proyecto para que este resulte económicamente rentable. Según este criterio se acepta el o los proyectos cuya TIR sea mayor que la (td) tasa de descuento  (TIR > td). En caso de comparar varias alternativas, la mejor será la de mejor TIR. Si la TIR es igual a la tasa de descuento (TIR = td) el proyecto es indiferente y si posee una TIR inferior a la tasa de descuento (TIR < td), se debe Rechazar el Proyecto. La técnica presenta una serie de desventajas, entre ellas están: el hecho de poseer limitaciones matemáticas por el hecho de la alternancia de signo en los flujos, que produce múltiples tasas, y por el hecho de que la TIR “Miente”, debido a que no siempre se cumple que a mayor TIR mayor es la rentabilidad del Proyecto, por ejemplo podemos apreciar en el gráfico de la Figura 7 en los anexos, que el proyecto que posee la TIR más alta, es solo más rentable que el otro en un segmento, por lo que este criterio no otorga una conclusión definitiva de comparación.

EVA: El EVA o Valor Económico Agregado, trata de medir el Valor que un proyecto agrega a la empresa o el valor que genera ésta en un determinado período. (ver Ecuación 3, anexos). El EVA es un indicador anual que da cuenta si durante el ejercicio la empresa agregó o no valor producto de su gestión, o en su defecto si es que se analiza desde el punto de vista de un único proyecto, si éste le agregó o no valor a la empresa. Por lo tanto, la técnica es más bien considerada como un indicador de la gestión de la empresa que como una forma de evaluar un proyecto en sí.

Árboles de decisión: Es una técnica gráfica que permite representar y analizar una serie de decisiones futuras de carácter secuencial a través del tiempo, es decir los posibles escenarios que podrían presentarse a medida que avance el proyecto. A cada rama se le asigna una probabilidad de ocurrencia. De esta forma el árbol representa todas las combinaciones posibles de escenarios de decisión futuro, pudiendo decidir mediante un cálculo del valor esperado del resultado final. Esta técnica posee la ventaja de que permite evaluar decisiones futuras a tomar de carácter secuencial a través del tiempo. Las desventajas radican principalmente en la dificultad de asignarle probabilidad a todos los posibles estados de decisión (escenarios).

Simulación de Montecarlo: Es una técnica de simulación de situaciones inciertas que permite definir valores esperados y futuros para variables no controlables, mediante la selección aleatoria de valores, donde la probabilidad de elegir entre todos los resultados posibles está en estricta relación con sus distribuciones de probabilidades. La Simulación de Montecarlo, permite analizar las variables inciertas de un proyecto, ya sea una o más de éstas (con relación entre ellas) analizando su distribución de Probabilidad. Para cada prueba general de una o más variables, se puede calcular el valor esperado del proyecto, y la distribución de probabilidades de los resultados, que permite determinar, por ejemplo, la probabilidad que algunas de las variables en estudio se encuentre bajo un determinado valor. Esta técnica, nos permite usar modernos métodos de simulación para encontrar el valor esperado y la variabilidad de una variable incierta del proyecto. En este caso, el método permite reducir la incertidumbre que en un proyecto hubiesen tenido los ingresos y a la vez el valor de los costos y de la inversión al entregar una buena aproximación de la demanda de mercado que la TIC tendrá en el futuro. Sin embargo, posee las mismas desventajas de otros métodos, pues presenta la subjetividad en la asignación de probabilidades a las variables inciertas por período.

Opciones Reales: El concepto de opciones reales aplica las técnicas desarrolladas en la teoría de opciones financieras para analizar activos no financieros o activos reales. Al igual que las opciones financieras, la principal característica de las opciones reales es que confieren el derecho, pero no la obligación, de tomar medidas en el futuro. Asimismo, presentan diferencias como por ejemplo, el fenómeno de variación en su precio de ejercicio, lo que conlleva a que el valor de una opción Real sea específico y único para cada posible propietario. El enfoque de opciones reales enfatiza el hecho de que muchas inversiones generan oportunidades importantes y de continuidad, que las empresas pueden aprovechar o no en lo sucesivo. Existen otras similitudes entre las opciones reales y financieras, por ejemplo el valor de ambas opciones aumenta con la incertidumbre. Sin embargo, a diferencia de las opciones financieras, las opciones reales nacen de las oportunidades creadas por inversiones estratégicas de una empresa. Puesto que los activos fundamentales de una empresa, generalmente no se tranzan en los mercados. Una opción real, plantea las alternativas de realizar, esperar, agrandar, achicar o abandonar un proyecto, dependiendo del entorno y evolución de las variables que influyen en el resultado de un proyecto, agregando de este modo un alto grado de flexibilidad en las decisiones. En esta metodología se destacan las propuestas de autores como Trigeorgis, Schwartz, Moon, Schwartz y Zozaya. La propuesta de Trigeorgis, por ejemplo, incorpora el concepto de VAN estratégico, el cual permite incorporar la flexibilidad en la evaluación de proyectos, mediante el premio a la opción (diferir, abandonar un proyecto, etc.). Es decir, VAN estratégico = VAN + Premio a la opción. Sin embargo, pese al considerable avance logrado al evaluar la flexibilidad, nuevamente nos encontramos con la subjetividad en la asignación de probabilidades a las opciones del proyecto, pero este problema se puede superar pensando en realizar experimentos de los cuales se pueda obtener las probabilidades más o menos estándares para cada tipo de escenario. La principal ventaja de esta metodología es que incorpora la flexibilidad de evaluar distintas decisiones en forma de opción, cuantificando los retornos, costos, y valor del proyecto, en todo momento del tiempo de evaluación. La desventaja es que producto de su complejidad, no es fácilmente abordable al evaluar los proyectos. Muchos autores han analizado resultados en casos prácticos de inversiones en TIC aplicando este método, y sus resultados confirman lo ya expresado. Benaroch and Kauffman, analizan la aplicabilidad del método de las opciones para la evaluación de proyectos de inversión en TIC de distintas clases. Estos autores indican que de acuerdo a las características de los proyectos de inversión se podrá escoger una marco adecuado de evaluación basado en opciones. Se definen, de acuerdo a esto, cuatro tipos básicos de proyectos de inversión en TI: Inversión en infraestructura de TIC, Inversión en Tecnología emergente, Inversión en el desarrollo de prototipos, e Inversión en tecnología como un producto de la empresa (similar a los proyectos de Investigación y Desarrollo). Es así, como en los últimos años, los modelos de opciones se han convertido en una aproximación científica y formal para la evaluación de proyectos caracterizados por presentar un alto grado de incertidumbre en las diferentes variables asociadas a ellos. En relación, a esto último, un claro ejemplo de este tipo de proyectos son los relacionados con Inversiones en TIC, y por lo mismo, son éstos los mejores candidatos para ser evaluados con un modelo basado en las opciones reales.

Al analizar la bibliografía de todas estas propuestas existente sobre el tema de evaluación financiera de proyectos de inversión (con un enfoque general [BAC et al 98]; o dirigida a un sector determinado [FRA et al 98]) se observa en líneas generales las siguientes características: (a) Pese a las adecuaciones realizadas, provienen de esquemas originados en los años 70/80 [ILP et al 88]; (b) estan orientada a especialistas, o a quienes desean iniciarse en esa área de estudio; (c) en general, plantean modelos sustentados en métodos, herramientas e informaciones que sólo están al alcance de las grandes empresas, especialmente en lo que respecta a la gestión posterior al proyecto; (d) han influido de tal manera en los profesionales que, por adecuarse a dichos modelos, terminan con un resultado consabido: el producto informativo que sólo es comprendido por los especialistas; (e) seguramente por similar influencia, los distintos programas estadales (Programa de Mejoramiento Competitivo, etc.), a pesar de las adaptaciones, están guiados por dichos modelos; pero, a su vez, al conformar sus requerimientos en base a ellos, incentivan su utilización; (f) consecuentemente, el empresario (que generalmente asume el rol de inversionista y tiene una sola opción de inversión, además de la financiera), no puede realizar su evaluación, al recibir un producto que no es adecuado a su conocimiento actual y sin posibilidad de utilización como herramienta para la gestión posterior; (g) los productos informativos basados en estos modelos, son hoy incompletos (y por lo tanto incorrectos); (h) muchas veces el empresario encara la formulación de un proyecto de inversión porque se lo exigen (generalmente una entidad bancaria o gubernamental), pero no como un procedimiento y herramienta para la toma de decisiones; (i) proyectos perfectamente factibles fracasan en la fase de implementación porque el empresario no aprovecha la información contenida en el proyecto o porque formula políticas erradas en la fase mencionada [COL et al 95]

En otro orden de idea, la investigación realizada por la consultora internacional Market & Opinion Research International (Londres) para la REVISTA MERCADO (Septiembre de 1998, pág.21), reflejan el divorcio empresario-asesor, al detectar que el 58% de pymes en argentina (como ejemplo ilustrativo de un país suramericano), no busca el asesoramiento de consultores y que el 70% de ellas no lo hace porque considera que no los necesita. En todo el proceso se hace abstracción de la empresa y del empresario y finaliza en la presentación de una ''caja de herramientas'', fundamental para la toma de decisiones, pero compuesta básicamente por: (a) V.A.N. y T.I.R; (b) período de repago; (c) criterios de división de riesgos; (d) construcción de tasas de referencia para los inversionistas; (e) otros elementos de análisis socioeconómicos sustentados por los evaluadores (proyectistas u organismos financieros, gubernamentales, etc.).

De todo lo expuesto se puede inducir que si se desea evaluar un proyecto de inversión de TIC, no basta con elegir el mejor método de evaluación que se pueda encontrar en la literatura, sino que es necesario identificar claramente el tipo de inversión que se desea llevar a cabo, y las necesidades que presenta el negocio en relación a esta inversión. Otro hecho importante, es que uno de los mayores beneficios que entrega el desarrollo de inversiones de TIC para la empresa es la capacidad que tienen éstas de producir y/o aumentar las ventajas competitivas que tienen un directo efecto en las ganancias del negocio. De acuerdo a esta característica de los proyectos en cuestión es posible identificar distintos tipos de inversión de TIC y, según la clasificación dada asumir el proceso de evaluación de dicha inversión. (Ver Figura 8, anexos).

Finalmente, reconociendo absolutamente la validez de métodos y técnicas utilizadas, se considera que los productos informativos que se brindan actualmente no le sirven al empresario para efectuar su propia evaluación, que está orientada, no a estimar la rentabilidad (que es tarea del especialista) sino a una determinación global, entre cuyos aspectos sobresalen, además de la viabilidad económica, la gestión posterior, las modificaciones que debe producir en su empresa (especialmente en la cultura y en el estilo de gestión), los riesgos no económicos-financieros que asume (comerciales, sociales, etc.) y otros componentes psicológicos. Todo esto debe evolucionar e integrar un nuevo modelo como el que se presenta en el presente trabajo de investigación, que sirva como una vía de decisión simple y que apalanque el estudio de factores más específicos que llevan a un sistema de toma de decisiones mas asertivas. Desde el ambito de las Ciencias Gerenciales resulta muy importante para esta investigación la determinación de epistemología del pensamiento gerencial emergente y la filosofia de la ciencia que determina la gerencia de las organizaciones de TIC, es por esto que acontinuación se discuten los temas de conocimiento, racionalidad, complejidad, postmodernismo, organización transcompleja a fin de incorporara a todo lo descrito con anteriarida un conjunto de criterios de comparación dentro del modelo sistémico y orientado a la evaluación de la gerencia de la tecnología de la información y la comunicación que permitirán desglosar esas dimensiones en aspectos concretos, que sirvan para definir un conjunto de indicadores que se puedan observar, describir o medir.

2.3.8 EL CONOCIMIENTO

En el estudio del conocimiento en el ámbito de la filosofía se presentan varias vertientes, por un lado tenemos el positivismo que indica que lo mas importante es la técnica dejando a un lado al ser humano, por otro el racionalismo el cual supedita los medios a los fines; en otro orden de ideas tenemos el humanismo que se concentra en el saber teórico y el conocimiento del conocimiento que se basa en la influencia de la cultura y el mundo. Estas vertientes se han puesto de manifiesto en las diferentes modas gerenciales que han emergido sin vislumbrar un enfoque integrador que considere la relación entre la experiencia, el conocimiento y la razón. A continuación se abordan cada una de estas vertientes.

La Epistemología o Teoría Filosófica del Conocimiento Científico se inicia propiamente con el despertar de la ciencia moderna dentro de la Filosofía Idealista heredera del cartesianismo aunque sus antecedentes se remontan al pensamiento filosófico de la  antigüedad. Para algunos, el "Ensayo sobre el Entendimiento Humano" (Locke, 1984)  puede ser considerado el primer tratado de epistemología en tanto que el autor pretende sustentar los conocimientos científicos en un determinado tipo de ideas -las adventicias simples primarias- y con ello legitimar el conocimiento obtenido empíricamente. Para otros, la primera obra epistemológica propiamente dicha es la "Crítica de la Razón Pura" (Kant, 1979) de Inmanuel Kant donde el autor examina desde un carácter lógico y no empírico (psicologista) las condiciones que hacen posible tanto a la ciencia moderna como al mundo que ésta aspira conocer.

La Epistemología propiamente dicha, considerada como Teoría Filosófica del Conocimiento Científico, nace dentro de la filosofía moderna como una derivación necesaria de su carácter idealista forjado por oposición al realismo aristotélico y su ingenua pretensión de considerar a la realidad y al conocimiento de la misma como aproblemáticos. La solución que encuentra el idealismo cartesiano al Problema del Conocimiento implica considerar a la realidad del conocimiento como una derivación de la sustancia pensante (sujeto) por lo que se plantea el problema de cómo tener la certeza de que los conocimientos que poseemos acerca del mundo son realmente conocimientos. Podemos encontrar dentro del pensamiento idealista posterior a Descartes cuatro soluciones clásicas a este problema: (Hessen, 1991)

La Solución Psicologista representada por el Empirismo Inglés de John Locke, David Hume y George Berkeley. Dado que todo Conocimiento se genera a partir de Ideas que se graban en el Entendimiento mediante la Experiencia Sensible (sea Interna o Externa), de acuerdo con Locke, que este Conocimiento posee una Naturaleza Psicológica. El conocimiento es el producto de la Vivencia del Sujeto que Experimenta Sensiblemente al Mundo y así mismo.  En Berkeley, el Psicologismo es llevado a un nivel de “Espiritualismo” o “Idealismo Extremo” al grado de negar la Materialidad de la Realidad y reducir la Existencia a la Percepción. Con David Hume el Problema de la Metafísica se pierde completamente ya que las Ideas de Sustancia y Existencia quedan reducidas por el Psicologismo a meras Ficciones. No se puede tener seguridad acerca de la existencia del Mundo y dado que la Existencia en si misma como Idea es una ficción es inútil preguntarnos por ella. El mundo solo puede ser objeto de Creencia, “belief” ya que se encuentra fundado en una Asociación de Ideas sin Realidad. Lo único Real es la vivencia. (Hume, 1992).

La Solución Racionalista representada por Gottfried Wilhelm Leibniz Gottfried Wilhelm Leibniz. En contra del Reduccionismo Psicologista que caracteriza al Empirismo, emerge del prisma del Idealismo post-cartesiano una posición epistemológica que resuelve el problema de la validez del conocimiento supeditando la Experiencia Sensible al carácter Lógico y Proposicional del Conocimiento científico: el Racionalismo. (Leibniz, 1991)

La Solución Trascendental representada por Inmanuel Kant. Influenciada por el Racionalismo de Leibniz y la Física de Newton, la reflexión epistemológica de Kant constituye un intento de superación de las limitaciones psicologístas heredadas por el Empirismo y su reducción del conocimiento a la vivencia que se obtiene mediante la percepción. Kant elabora una reconstrucción de carácter lógico-trascendental de los principios en que se sustenta el conocimiento científico moderno. Para Kant, el conocimiento científico es posible porque la Razón a través de sus elementos a priori, como son las intuiciones, los conceptos y las categorías, hace posible la experiencia de los objetos del conocimiento. (Kant, 1979)

El Conocimiento del Conocimiento representado por Edgar Morin. El conocimiento humano está gobernado por un poli-logicial, constituido por la combinación compleja (complementaria, concurrente, antagonista) de un cuasi-logicial sociocultural. Es decir, que no sólo el logicial cultural le es necesario al cerebro humano y que los logiciales cerebrales le son necesarios a la cultura, sino también que las condiciones socio-culturales del conocimiento no sólo actúan como determinaciones externas que limitan y orientan el conocimiento, sino también como potencias internas inherentes a todo conocimiento" (Morin, 1994).

A partir de todos estos enfoques del conocimiento y haciendo uso de la teoría general de los sistemas, la conceptualización que se propone en este ensayo, es que el conocimiento es un sistema que tiene un conjunto de entidades con cualidades y cualidades, relacionadas entre si en un ambiente, para lograr un objetivo común en términos de eficiencia, efectividad y eficacia, con sus respectivos sub-sistema de control y sub-sistema reflexivo. (Ver figura 1).

Figura 9: Representación del Conocimiento Humano desde la Perspectiva de la Teoría General de Sistemas. Fuente: Elaboración Propia.

A través de esta representación gráfica, se muestra que el sistema del conocimiento humano esta conformado por un sistema cuya entrada es la percepción de la cultura y el mundo, esta percepción a través de los sentidos lo realiza el sujeto, el cual genera ideas a través de un proceso de análisis y selecciona la mejor de las ideas a través un proceso de síntesis (los cuales son opuestos polares es decir ambos procesos no se contradicen sino mas bien se complementan), estas ideas se almacenan en el entendimiento el cual a su vez se componen del entendimiento por experiencia que defiende el empirismo, el entendimiento lógico asociado al racionalismo científico y el entendimiento trascendental a través del ser (dios o ser supremo), estas tres formas de entendimiento conforman el conocimiento humano.

La administración del sistema de conocimiento se establece a través de su subsistema de control, el cual toma el conocimiento y lo razona en base a las intuiciones,  categorías y conceptos. Este proceso de razonamiento que actúa como medida de rendimiento en función a la eficiencia, eficacia y efectividad (términos a través de los cuales se representa el objetivo del sistema de conocimiento) se contrasta con la verdad a través de un control comparativo por fases, tomando en cuenta que la verdad es relativa a la experiencia, la lógica y el ser en el ámbito de la cultura y el mundo (la verdad es pragmático teleológica), realizando las comparaciones con los estándares referenciales (saber como, saber donde, saber por que, saber para que y saber cuando) los cuales representan las medidas de rendimiento esperadas produciendo finalmente un plan de ajustes al sistema de conocimiento, a través de las unidades activadoras las cuales producen feedback en el sujeto y demuestran un control de la entropía.

Ahora bien el sistema de conocimiento tiene a su vez un subsistema de reflexión, el cual a través de un proceso de reificación representa el sistema de conocimiento en un meta-nivel o nivel superior, con la finalidad de realizar introspección sobre el sistema del nivel base. La introspección tiene como objetivo introducir en el sistema original cambios de comportamiento y estructura de forma automática y según las reglas definidas en el nivel base y el meta nivel. En el subsistema reflexivo la representación del sujeto en el nivel meta define el alma, el cual realiza igualmente percepción de la cultura y el mundo pero en el nivel meta (meta-percepción), esta alma genera igualmente a través de análisis y síntesis ideas (meta-ideas), las cuales se almacenan en el meta-entendimiento (meta-experiencia, meta-lógica, meta-ser), en especial el meta-ser representa al espíritu del sujeto (contacto directo del sujeto con el ser sin pasar por la razón), finalmente el meta-entendimiento produce el meta-conocimiento (el conocimiento del conocimiento). El subsistema de reflexión a través de la introspección controla la retroalimentación positiva o feedforward el cual esta asociado con la capacidad del sistema de autorregularse (negantropia). Puede hablarse además de una torre reflexiva donde existan varios niveles de subsistemas reflexivos con las características antes descritas.

Entendiendo que debe existir una verdad consistente, en el ámbito de las ciencias gerenciales han surgido una serie de corrientes que enmarcadas en el desarrollo organizacional y la gerencia del conocimiento intervienen a los individuos a fin de mejorar su eficiencia y efectividad sin olvidar que son seres humanos con un modelo referencial de conocimiento, como un esfuerzo a largo plazo, guiado y apoyado por la alta gerencia, para mejorar la visión, la delegación de autoridad, el aprendizaje y los procesos de resolución de problemas de una organización, mediante una administración constante y de colaboración de la cultura de la organización - con un énfasis especial en la cultura de los equipos de trabajo naturales y en otras configuraciones de equipos - utilizando el papel del consultor-facilitador y la teoría y la tecnología de las ciencias de la conducta aplicada, incluyendo la investigación-acción. Lo cual se enmarca en la definición de cultura que delimita la representación del conocimiento humano presentado en la figura 1.

Muchas son las modas gerenciales que han surgido a partir de estos conceptos y en concordancia con el modelamiento del conocimiento humano, esta propuesta novedosa que presenta el sistema de conocimiento humano desde la perspectiva de la teoría general de sistemas, aprovechando además la extensión que a esta teoría se realiza en base a la reflexión computacional; permite en el ámbito gerencial proponer nuevos modelos de gerencia de conocimiento, los cuales se enfoquen en lo presentado y discutido en este ensayo, interrelacionando la visión idealista, materialista y racionalista en un marco de referencia común.

La comprensión del enfoque de sistemas en el ámbito de las ciencias gerenciales implica comprenderlo desde la antropología social, la cual  indica que la investigación de las formas de vida y de las culturas casi siempre están relacionadas.

En el ámbito gerencial los esfuerzos actuales son independientes y centrados en la experiencia, la lógica racional y en la visión trascendental, lo que aquí se propone es una visión integral que advirtiendo la influencia de la cultura y el mundo en el sujeto, permita estudiar el conocimiento humano como un sistema con sus interrelaciones utilizando un conjunto de métodos herramientas y técnicas (metodología) de forma eficaz para gerenciar el conocimiento.

Según la evolución que el hombre ha experimentado de su percepción del mundo han surgido varias propuestas para definir el conocimiento: empiristas, racionalista, trascendental, compleja, etc. Estas propuestas han sido estudiadas en forma separada y no conexa suponiendo su oposición en lugar de su complementación lo que ha llevado a una serie de corrientes filosóficas sin un marco de integración que permita un estudio integral del tema.

La teoría general de sistema con su extensión en la reflexión computacional sirve de forma eficaz como marco referencial integrador de las propuestas descritas en este punto, surgiendo como un enfoque sistémico, adaptativo, abierto con controles por feedback y feedforward que nos permite modelar estudiar y gerenciar mejor el conocimiento en todos los ámbitos de la ciencia. Seguidamente se aborda el tema de la racionalidad.

2.3.9 EVOLUCIÓN DE LA RACIONALIDAD

La racionalidad se ubica, en la historia del pensamiento, cerca del siglo VI a.C., en las zonas de influencia griega, es decir, nació hace más de 2500 años.

La relación de los pensadores Platón y Aristóteles con el origen del pensamiento racional, es indiscutible, se ha escrito que todos los trabajos posteriores que tratan acerca de la racionalidad no son más que comentarios marginales a sus obras, estos siguen siendo nombres con una vigencia increíble.

Platón y Aristóteles son los dos autores fundamentales de una tradición filosófica que afirmará (y defenderá) la posibilidad de un discurso racional, esto es, un discurso crítico y objetivo, tanto en el campo de la ciencia como en el de la ética, frente a las distintas posiciones discursivas fundamentalistas y escépticas. En efecto, esta postura, que ya es clásica en la historia del pensamiento occidental, se puede definir por oposición a esas dos tesis extremas, contrarias entre sí, que, a la vez, podemos vincular a dos estadios de la historia de la reflexión griega sobre el pensamiento y el lenguaje que son anteriores a Platón y Aristóteles, y de la que los dos grandes creadores de la filosofía fueron conscientes críticos.

2.3.9.1 Primera Etapa del origen del pensamiento racional. Heráclito y Parménides

El primer estadio en la reflexión sobre pensamiento y lenguaje está protagonizado por los primeros filósofos, físicos y eleáticos, como Heráclito y Parménides. La principal característica de este estadío es que sus protagonistas tienen una manera de ver al discurso de una forma solidaria a las concepciones míticas. Para la mentalidad mítica, el discurso es, ante todo, un acto de participación donde fuerzas divinas intervienen en el hombre, al que informan acerca de lo que verdaderamente es. De manera similar a los profetas hebreos que desde el siglo XI a.C. hasta la víspera de la era cristiana se consideraron unos 'inspirados', 'videntes' y poseídos de dios”, los sacerdotes y poetas de la Grecia arcaica se auto comprendieron como participantes de un discurso auto existente y sobrehumano; consideraron que pronunciándolo albergaban en su propia persona el mensaje de fuerzas superiores. Con los primeros filósofos muchas cosas cambiaron. Sin embargo, el discurso continuó siendo concebido como el medio por el cual el sabio inspirado revelaba una realidad divina y auto existente. En este sentido, para Heráclito, logos es algo que uno oye y que está dotado de expresión verbal, pero que tiene una existencia independiente de quién lo expresa o escucha; es algo que regula todos los acontecimientos, una especie de ley universal del devenir.
” Aunque este discurso existe siempre, los hombres se vuelven incapaces de comprenderlo tanto antes de oírlo como una vez que lo han oído pues aun cuando todo sucede conforme a este discurso parecen no tener experiencia de él “. (Heráclito)

Por su parte,  Parménides afirmaba que  el discurso es también un producto del encuentro con la divinidad, quién le revela al sabio el verdadero carácter de lo que es. Más allá de estos sabios inspirados que tienen contacto con el ser que es en sí, con la realidad divina y autoexistente, el resto de los mortales son incapaces de decir o entender nada.
Los que han de hablar con comprensión es necesario que se afirmen en lo que es común a todos así como una ciudad en su ley, y mucho más firmemente aún; todas las leyes humanas, en efecto, se nutren de una sola, la divina; extiende ésta su poder tanto como quiere y es suficiente para todas y aún excede'. (Heráclito)

Para Parménides, y es el argumento central de su poema, sólo lo que es en sí  puede ser aprehendido por lo que piensa y expresado en el lenguaje; mientras que lo que no-es no puede ser pensado ni dicho. Nosotros admitimos sin dificultad que podemos pensar o decir cosas que no son, que no existen. En el horizonte del pensamiento de Heráclito o Parménides esto no es posible. El pensar y el decir son forzosamente un pensar y un decir lo que es.

Un problema que notó Platón es que a partir de esta postura es imposible concebir que las personas pueden pensar y decir cosas diferentes. En el Sofista, Platón promoverá la posibilidad de decir otras cosas además de lo que es, estableciendo la existencia de un no.

2.3.9.2 Segunda Etapa del origen del pensamiento racional. Protagoras

Con los sofistas aparece un nuevo modo de entender el discurso que se opone de forma clara a las anteriores concepciones físicas y eleáticas. Para ellos no hay una realidad autoexistente, un ser que el pensamiento se ocupe de aprender y el lenguaje, de expresar. Para Protágoras, por ejemplo, no existe una realidad en sí; todo ser es condicional y relativo a cada persona. Su sentencia más famosa dice: 'De todas las cosas el hombre es medida, de las que son en cuanto son y de las que no son en cuanto no son'. La interpretación tradicional de esta frase explica que para Protágoras el hombre sólo puede pronunciarse acerca de cómo son las cosas para cada uno, renunciando a saber qué son las cosas en sí mismas. Así, Protágoras rechazaba expresamente todo conocimiento sobre la cosa independientemente de su aparecer al sujeto.

Ahora bien, Platón advirtió agudamente que una consecuencia de eliminar la instancia objetiva, independiente del sujeto, es que desaparece la posibilidad de que haya desacuerdo sobre algo y, luego, que haya algunas opiniones que son verdaderas y otras falsas acerca de algo. Como cada cosa es para cada quien, no existiendo nada en sí mismo, todas las opiniones y pareceres individuales son válidos y nunca se contradicen. Además, existe el problema de que si cualquier apreciación es relativa a quien la sostiene, si a cada paso uno tiene que relativizar cualquier afirmación (diciendo 'esto es para mi' y el otro también aclarando que lo que dice es sólo 'para él'), allí no hay diálogo posible, pues el diálogo implica que dos interlocutores debatan, disientan o coincidan, acerca de una misma cosa. Para la postura sofista, 'ni tú ni yo podemos, comparando y discutiendo nuestras experiencias, corregirlas y alcanzar el conocimiento de una realidad más esencial que otra, porque no existe semejante realidad estable para ser conocida'. Igualmente en moral, no es posible la apelación a ningún bien objetivo, y la única regla posible es actuar como en cada momento le parezca más conveniente a cada uno.

2.3.9.3 Tradición Clásica. Sócrates, Platón y Aristóteles

En suma, la posición clásica inaugurada por las enseñanzas de Sócrates y consolidada por las obras de Platón y luego de Aristóteles, argumentará contra: que sí es obligatorio pensar y decir sólo lo que es (en sí), entonces será imposible considerar que alguien piensa o dice algo diferente. Argumentará que si el objeto del discurso y del conocimiento es la verdad según nos aparece a cada uno, todas las opiniones y pareceres individuales serán igualmente válidos.

En este sentido, lo que la tradición clásica sostiene es que se debe reconocer que no todo discurso dice lo que es, que no es cierto que se dice lo que es o no se habla, pues el discurso, además de tener sentido, puede decir cosas diferentes; luego, es necesario también reconocer que no todo discurso es igualmente válido sino que existen mejores y peores descripciones de la realidad y de lo que hay que hacer: existen discursos más verdaderos o racionales que otros.

Como bien señala Michel Foucault, la filosofía clásica contiene como característica fundamental desde su origen la pretensión de discriminar el discurso verdadero del falso. Si bien veremos que esta pretensión lleva a una manera particular de ver al lenguaje y sus potencialidades, por ahora basta adelantar que esta pretensión se relaciona directamente con el fin de proteger y promover la función crítica y evaluativa del discurso que surge de la participación en cualquier diálogo pleno que busca la mejor comprensión de cómo son las cosas.

2.3.10 DEFINICIONES DE RACIONALIDAD

Para dar una definición de racionalidad se tomara los conceptos emitidos por varios autores, entre estos tenemos: Cita el  Prof. Dr. José Rodríguez de Rivera / Dpto. Ciencias Empresariales. Universidad de Alcalá, que los conceptos de racionalidad y de racionalización se aplican en la ciencia y en la praxis de muy distintas formas y en muy diversos contextos. Además, el concepto ha estado sujeto a una gran evolución en el curso de los últimos siglos, sobre todo a partir de la formación de lo que se ha llamado "modernidad".

En el contexto moderno, "racionalidad" se entiende, referida a la acción, y designa aquel tipo de acción humana configurada de forma que permita obtener ciertos objetivos ("racionalidad instrumental"). Como definía Rescher (1993): la racionalidad consiste en la inteligente persecución de fines adecuados.

En el campo de la lógica de la decisión, racionalidad es un constructo "normativo", es decir, situado en el campo semántico de lo valoral, un campo no metrizable, y en el que no es posible aplicar métodos de medición y comprobación empírica. Por tanto, el concepto de racionalidad (referente a la decisión) no es operacionalizable.

Si se enfoca a la racionalidad, desde el punto de vista de la teoría económica, para lograr la formación de una teoría (programación asimétrica de operaciones de conocimiento – ver Luhmann) que debe generar un valor para los que realizan dichas operaciones en el sentido de satisfacer las necesidades de explicación-comprensión de interdependencias, relaciones, referencias a un marco de conceptos ya previamente conocidos, o a explicar los fundamentos de los métodos (programas simétrico-reflexivos) se debe emplear el campo del saber en que se realizan esas operaciones. Y todo eso debería realizarse de acuerdo a una cierta "racionalidad" que no es un concepto con un referente "objeto", sino que se refiere a las mismas "operaciones" cognitivas, es decir, que designa una forma de ver, un tipo especial de observación de segundo grado o reflexión que facilita o posibilita realmente la ejecución de la misma observación de primer grado – en referencia a "operaciones" como fundamentar, explicar, relacionar etc.

En el ámbito de las ciencias económicas, ya desde los clásicos (A. Smith, D. Ricardo o S. Mill) se describe, aunque no definiendo el contenido, la racionalidad en referencia al establecimiento de una relación de medios a fines (pero tal relación se considera sin referencia alguna a la tradición filosófica anterior).

Para el empirista, y filósofo moral, Adam Smith, la naturaleza no sólo habría dotado al hombre con la tendencia a conseguir sus fines, sino también con una apetencia hacia los medios que conducen a ellos, y que son los únicos por los que pueden realizarse dichos fines.

Otros conceptos señalan que la  racionalidad puede ser entendido de dos formas: una decisión puede entenderse racional ex-ante si se ha tomado tras unos procesos mentales de previsión, cálculo de probabilidades y estimación de rendimientos futuros;  pero si el juicio sobre el acierto en la elección se toma una vez que se han obtenido los resultados mediante la comparación de éstos con los intereses u objetivos del sujeto, el criterio es de racionalidad ex-post. Este es el sentido más utilizado en Economía. Aunque en ocasiones se han estudiado los procesos mediante los que los agentes económicos adoptan sus decisiones, la teoría económica lo que hace es utilizar su instrumental matemático para predecir cuál va a ser el comportamiento de los consumidores y empresarios en una sociedad y posteriormente comprueba si sus predicciones se han cumplido.

Habermas, cita a Weber manifestando que por racionalismo pueden entenderse cosas muy distintas: racionalidad teórica la que emplea el pensador sistemático para analizar una imagen del mundo y acrecentar su dominio teórico. O racionalidad práctica: es decir, la consecución metódica de un determinado fin práctico mediante el cálculo cada vez más preciso de los medios adecuados. Weber distingue entre dominio teórico y dominio práctico de la realidad y le interesa más la racionalidad práctica con la cual los sujetos aprenden a controlar su entorno.  Actúa de forma racional con arreglo a fines quien se guía por los fines, los medios y las consecuencias que su acción pueda tener, sopesando los medios con los fines, los fines con las consecuencias laterales y los distintos fines posibles entre sí. Es decir quien no actúa guiado por la pasión o la tradición.

2.3.11 RACIONALIDAD Y LIBERTAD EN LA ACCIÓN COLECTIVA

Siguiendo la línea de los autores que precedieron a Smelser en el estudio del comportamiento colectivo, de lo que muchos llamaban las masas, todos tendemos a ver tensiones profundas y pasiones oscuras en la raíz de enfrentamientos colectivos sangrientos como los que desatan el racismo y los nacionalismos agresivos. Pero hay factores que explican racionalmente esa dinámica criminal. La fortaleza de una identidad colectiva es mayor cuando no puede ser abandonada, cuando el precio por salir de ella es tan alto que la permanencia resulta casi inevitable. Un hecho brutal compartido, en este sentido, crea lazos muy fuertes entre quienes lo cometen: ninguno de ellos puede pretender volver a la situación anterior, arrepentirse u olvidar lo sucedido. Por eso los ritos de iniciación de las organizaciones ilegales incluyen la comisión de delitos graves que aten para siempre a los nuevos miembros a la organización. La racionalidad tiene grandes limitaciones, y la naturaleza humana abismos muy oscuros, pero no por ello conviene ignorar las consecuencias racionales de los hechos más brutales e irracionales.

El hecho es, sin embargo, que partiendo del marco de la elección racional llegamos a admitir la existencia de situaciones de incertidumbre en las que la definición de la propia identidad (colectiva) se hace racionalmente prioritaria para los individuos, incluso adoptando formas contrarias a una idea sustancial de razón.

Un modelo para explicar este hecho se ha tomado, con desoladora aplicabilidad, de la conducta de las hormigas: las primeras en encontrar una fuente de comida provocan una cascada informacional entre las restantes, y una vez puesta en marcha esta dinámica otras fuentes de alimento permanecen olvidadas o relegadas hasta que, una vez familiarizada la mayoría con la primera, se convierten a su vez en novedad, desencadenando una nueva cascada informacional.

Se diría, una vez más, que esta conducta, por más que se pueda explicar racionalmente, no parece compatible con el marco de la elección racional. No es así, sin embargo. Es precisamente lo que cabe esperar desde el punto de vista de esta teoría si admitimos que los individuos no tienen mejor posibilidad de obtener información que la de aceptar la de los primeros que han elegido sobre su propia satisfacción (aunque sea con un descuento fijo sobre su credibilidad), y que el tomar la misma elección desencadena un proceso de rendimientos crecientes (Hill, 1997).

Cuantas más personas deciden que un restaurante es el mejor y más de moda, mayor es la reputación del restaurante y de quienes le frecuentan (los connoisseurs), hasta que se ha convertido en un hecho mayoritario y pierde por tanto su valor añadido. En este sentido, la casualidad puede ser decisiva para hacer que una persona, en una situación de incertidumbre, se autoidentifique con un grupo u otro: todo dependerá de lo que suceda en su grupo de pares, dentro de una red de vínculos débiles que no debe confundirse con los vínculos fuertes que definen el círculo de reconocimiento.

Todo esto puede ser bueno para la teoría, pero una vez más hay que insistir en que nos deja con una visión un poco relativizada y escéptica de la racionalidad. Nos ofrece un marco explicativo racional de la acción social, pero arroja una visión un tanto pesimista acerca de la racionalidad sustancial de la conducta humana. Peor aún, parece privar de toda base a la idea de libertad. Si a fin de cuentas depende de la casualidad que una persona se integre en una identidad colectiva u otra, que se convierta en chavista o en opositor, en cooperante o en genocida, las teorías de la acción colectiva no serían el mejor punto de partida para una reflexión ética ni dejarían espacio alguno para la libertad.

Sin embargo, no es evidente que sea así. Por el contrario, nos permiten recuperar en términos nuevos la vieja idea de libertad de la necesidad. De todo lo que se ha expuesto anteriormente se deduce que la persona que asume un modelo de decisión y necesita ante todo definir su propia identidad, autoidentificarse a través de un colectivo, no es libre. Su carencia o crisis de identidad no le permite elegir, no tiene definidas las preferencias a partir de las cuales poder elegir, desarrollar una estrategia para alcanzar la satisfacción de un objetivo.

Por tanto la libertad es la superación de esa necesidad de identidad. Una persona es libre cuando sabe quién es y puede elegir en consecuencia. Entonces puede traicionar aparentemente su identidad dando prioridad a su bienestar material sobre sus valores explícitos, pero lo hará porque implícitamente antepone la seguridad material a cualquier otro valor. O ser consecuente con sus valores cuando le parezca que la posibilidad de realizarlos justifica el riesgo o el coste.

Una persona que no sabe quién es, en cambio. podrá comportarse como un traidor o como un héroe, pero no será ni una cosa ni la otra.

Esto es algo que puede percibirse analizando las motivaciones de los miembros de algunos movimientos sociales (Gross, 1995). Los que poseen un carácter moral dan prioridad a la eficacia de sus acciones para lograr los objetivos del movimiento, valoran la plausibilidad de la estrategia y de los medios elegidos. Los que lo poseen en menor medida valoran ante todo los efectos personales de la pertenencia al movimiento, el encuentro con los otros miembros y su compañía, el calor de la acción por la acción. Algunos pueden ser fanáticos, pero es más probable el fanatismo en los que, por no poseer una identidad definida, buscarán ante todo estar del lado de la mayoría, reforzar su sentimiento de identidad colectiva aunque sea al precio de poner en peligro los objetivos del movimiento.

De esta forma paradójica se cierra el razonamiento: a veces tendemos a pensar que las personas a las que cabe aplicar la teoría de la elección racional son personas egoístas, amorales e individualistas, ajenas a todo interés colectivo, mientras que las que lo posponen todo a los intereses del grupo serían personas libres de ataduras y egoísmos personales.

La propuesta que cabría hacer es bien distinta: la teoría es aplicable precisamente a las personas libres, poseedoras de un carácter moral, que valoran racionalmente la adecuación de medios a fines. Pueden ser malas o buenas personas, egoístas o altruistas, canallas o héroes, podemos compartir o no su jerarquía de preferencias, pero son las únicas que, por saber quiénes son, pueden elegir libremente y ser juzgadas moralmente a partir de su escala de valores.

2.3.12 INTRODUCCIÓN A LA COMPLEJIDAD

Nuestra formación en la escuela ha sido estructurada de forma separada, nos han ensañado a estudiar, matemáticas, historia, física, biología, entre otras; adquiriendo un  proceso de aprendizaje por partes. La conclusión es un pensamiento con grandes dificultades para abordar sistemas, para considerar holísticamente las situaciones, para respetar la complejidad.

La ciencia de la modernidad se fundó y desarrolló a partir de estos paradigmas, y avanzó espectacularmente desintegrando el universo, buscando moléculas, genes, conductas, pero alejándose cada vez más de la comprensión integral de una complejidad. Los crecientes problemas acerca de la ética de algunas operaciones científicas (las armas nucleares, la clonación o la manipulación genética) nacen a partir de estas operaciones de simplificación. Un físico o un químico no tienen posibilidades, por su formación, de ocuparse de la vasta complejidad de los problemas éticos. La ciencia es precisa y exacta, aunque para eso deba aceptar que también es ciega.

Sin embargo, han surgido contradicciones y paradojas que cuestionan la validez de las llamadas "ciencias duras" y desde otras disciplinas surgen evidencias de que se ha llegado a un límite en el imperio de estos paradigmas. Hagamos un breve recorrido por estas cuestiones.

2.3.13 EVOLUCIÓN DE LA COMPLEJIDAD

Cuando Thomas Kuhn, reconocido físico, realiza sus  investigaciones sobre la historia de la ciencia,  enfrenta un obstáculo, a pesar de contar con las herramientas proporcionadas por la filosofía positivista y su método histórico lineal, abstracto y logicista; con lo cual  tuvo que considerar una paradoja notable relacionada con Aristóteles.

Resulta que este pensador, filósofo de tan vasta influencia en la cultura occidental, capaz de sorprender por la agudeza de sus observaciones y la profundidad de sus conceptos, era poco menos que un ignorante en lo que respecta a la física. "Aristóteles me parecía no sólo un ignorante en mecánica, sino además un físico terriblemente malo. En particular sus escritos sobre el movimiento me parecían llenos de errores garrafales, tanto en lo que se refiere a la lógica como a la observación"¿Cómo conciliar ambas imágenes, el sabio y el ignorante, el pensador formidable y el torpe balbuceador de errores? Este es el hilo que le permitirá a Kuhn escapar al condicionamiento de su época y de los paradigmas con los cuales, sin saberlo, estaba descalificando al Aristóteles físico. A partir de aquí podrá comenzar a ver a Aristóteles no en relación con la física newtoniana, sino en el contexto de su época, empapándose del espíritu de esa época.

Kuhn estudio a fondo la historia de la ciencia para tratar de comprenderla, se introdujo en el espíritu de sus autores, permitió que la belleza de sus teorías lo cautivara, intentó restituirles la coherencia que la historiografía positivista les había negado. Así, desarrolló un modelo de historia viva y latente, plena de sentido, totalmente diversa de la versión anacrónica tradicional que consiste en medir los acontecimientos del pasado con la vara de los del presente, despedazando para ello los universos de sentido que les daban coherencia y significado a los sucesos y a las teorías".

Kuhn recuperó la grandeza de Aristóteles y construyó un método histórico que le permitió reformular la historia de las ciencias y elaborar algunos conceptos de gran importancia. Debió enfrentar, lo que Castoriadis denominó "la paradoja de la historia": el historiador es él mismo un ser histórico y, como tal debe dar cuenta de su cosmovisión, de los marcos conceptuales que le proporcionan su época y el estado de avance de su disciplina. Sólo así podrá escapar a la linealidad de una historia acumulativa y estará en condiciones de acercarse a la época o la figura que estudie considerando su contexto, con una mirada respetuosa y, por lo tanto, capaz de rescatar la complejidad de un momento y su irreductibilidad a las simplificaciones que pueden establecer las miradas posteriores.

Los tres aportes fundamentales al estudio de la complejidad son:

1.          Galileo Galilei (1564-1624), desafía los conceptos establecidos, al enfrentarse a una acusación de herejía por difundir las ideas copernicanas acerca de que el sol permanece inmóvil y es el centro del universo, y no la Tierra como había establecido Ptolomeo y aceptaba la Iglesia como verdad indiscutible (la Tierra, centro de la Creación, no podía ser otra cosa que el centro del universo). Colocado ante la alternativa de ser ejecutado o desmentir públicamente su teoría, Galileo se decide por lo segundo, difundiendo un texto que le fuera dictado por sus inquisidores. Pero Galileo no sólo fue el refutador de la teoría geocéntrica, sino que incorpora una noción que habrá de ser clave para el desarrollo de la ciencia de la modernidad. Es posible, dice, comprender el libro de la Naturaleza a condición de que se utilice el idioma en el que está escrito, y ese idioma es el de las matemáticas. Incorpora así la idea de la herramienta matemática, una construcción de la razón humana, para el estudio de cualquier fenómeno, pero además ya prefigura una polaridad que habrá de adquirir estatuto pleno con la filosofía de Descartes: el mundo natural y un observador calificado.

2.          René Descartes (1596-1650), estudioso de  los paradigmas de la ciencia moderna. Preocupado por encontrar una verdad indudable y partiendo de la falibilidad de las apreciaciones humanas, utiliza el recurso de la duda metódica para desechar cualquier conocimiento que pueda ponerse en duda, en todo o en parte. Así, desestima la información proporcionada por los sentidos, puesto que está claro que estos son fuente de error y engaño. La vista, el oído, el gusto, el tacto o el olfato suelen inducirnos a equivocaciones, por lo que las informaciones que brindan poseen un evidente carácter dudoso. Continuando en esta dirección, llega a plantearse que en ese mismo instante en que está meditando, no tiene la seguridad plena de no estar dormido y ser, en definitiva, todas sus elucubraciones parte de un sueño y no una realidad. Debe, entonces, poner en duda también esa escena y continuar buscando algo que le resulte indudable.

3.          Por último, luego de haber pasado revista rigurosamente a todas y cada una de las situaciones que, pretendiendo ser fuente de conocimiento no poseen ese carácter de indudable, culmina sus reflexiones admitiendo que, dormido o despierto, hay algo de lo que ya no puede dudar: está dudando. Esta actividad se le presenta como la clave a partir de la cual afirmar un saber indudable. Y la actividad de la duda, como función de su pensamiento, le permite formular la frase que pasó a la historia: pienso, luego existo. Es decir, la prueba indudable de mí existir es que dudo, puedo pensar, con el acto de mi pensamiento establezco mi existencia de manera indudable. Esto, que es llamado la constitución autónoma del sujeto, significa un paso en la afirmación de este término, sujeto, sin necesidad de recurrir a la acción divina. El sujeto es capaz de constituirse autónomamente. Y en este mismo acto, con el establecimiento del sujeto, queda, a su vez, escindido el mundo ya que todo lo demás pasa al orden objetivo. Sujeto y objeto, con el hiato que se abre entre ambos términos, van a constituirse en la operación que permitirá fundar la ciencia moderna: un mundo objetivo factible de ser conocido y un sujeto capaz de conocerlo por medio de su actividad racional. Según Raúl Cerdeiras Descartes construye, abre un espacio de comprensión del Renacimiento florentino, de los viajes de Colón, de Copérnico, de la revolución científica, es decir, del nacimiento de la ciencia moderna y su proyecto gigantesco de matematizar el conocimiento por medio del esfuerzo de Galileo.

Isaac Newton (1642-1727), el constructor de la Física, el que formuló la ley de gravitación universal, el creador del Cálculo Diferencial. Sus ideas, que contribuyeron a forjar la ciencia de Occidente, pueden ser sintetizadas en un mensaje de simple enunciación: el Universo es ordenado y está sujeto a leyes, las que se expresan en lenguaje matemático. El hombre, a través de la ciencia, puede descubrir esas leyes y, en consecuencia, operar sobre el Universo.

Y será desde esta formulación que se abrirá el impresionantes capítulo de la ciencia moderna, la que entregará portentosos descubrimientos, invenciones extraordinarias y avances tecnológicos jamás soñados. Y la que fijará, a su vez, los límites de ese conocimiento ya que si se afirma que "el Universo es ordenado y está sujeto a leyes", quedará fuera de interés todo lo que no responda a este enunciado, lo contradiga o lo relativice. El desorden, el caos, la impredecibilidad serán fuentes de error que el científico deberá evitar a toda costa, construyendo para eso precisos mecanismos y diseñando depurados métodos de investigación y operación.

2.3.14 PARADOJAS Y CONTRADICCIONES DE LOS PARADIGMAS DEL CONOCIMIENTO MODERNO

Newton señala que “el tiempo es absoluto, verdadero y matemático, que fluye por su propia naturaleza, de forma uniforme, sin verse afectado por nada externo". Más adelante Einstein dirá que el tiempo es una ilusión. El hombre sólo podrá establecer convenciones que le permitan trabajar con tiempos y espacios relativos. Esto da nacimiento a los sistemas de medidas y a los acuerdos sobre los patrones a utilizar.

Este tiempo y espacio absolutos permiten la expresión de otra de las leyes, la reversibilidad, que plantea que las ecuaciones pueden ser matemáticamente equivalentes cambiando los signos de sus componentes (v equivale a –v, así como t equivale a –t ó 2 a –2). En definitiva, esta noción implica la imposibilidad de definir una diferencia intrínseca entre el antes y el después, es solidaria con la idea de un tiempo como absoluto, sin principio ni fin y permitirá que un continuador de la obra de Newton, Pierre Laplace (1749-1827) afirme que si se pudiera contar con la capacidad de cálculo suficiente, sería posible conocerlo todo, predecir el futuro o retrodecir el pasado. Esta posición ha sido considerada como el más claro exponente de la omnipotencia que dominó a los hombres de ciencia, a partir de la matematización del conocimiento, de la utilización del cálculo y del perfeccionamiento del método experimental.

El determinismo, por su parte, constituirá otro pilar de esta ciencia de la modernidad occidental. La relación causa-efecto presidirá la comprensión de todos los fenómenos y guiará la búsqueda de explicaciones.

El azar, el caos, las paradojas quedan fuera del espacio de esta ciencia que reinó durante siglos y se constituyó en modelo al que deberían ajustarse todos los intentos humanos por conocer y comprender. La física, con su doble capacidad para formular hipótesis y verificarlas experimentalmente, pasó a posibilitar el acceso a las verdades irrefutables convirtiéndose en el modelo de ciencia por excelencia.

Las disciplinas sociales o humanísticas, son las que sintieron profundamente el imperio de estos paradigmas, ya que, a partir de aquí, o se adaptan a los requerimientos del método científico o quedan reducidas a meras especulaciones no confiables. Ser "objetivo", proceder con objetividad, fueron requerimientos insoslayables para poder acceder al estatuto de ciencia. Obviamente, desde esta perspectiva, no había lugar para las ciencias sociales o humanísticas. Demasiada imprecisión, demasiado ruido, demasiados errores en disciplinas que no alcanzaban a cumplir decentemente con las mínimas condiciones establecidas por la hegemonía de las llamadas ciencias duras.

Hubo, a partir del imperio de estos paradigmas, quienes buscaron replicar en las disciplinas humanísticas los requerimientos de objetividad que se imponían y construyeron métodos de laboratorio y definiciones físicas para fenómenos del campo subjetivo. Tales intentos, al establecer situaciones artificiales, distorsionar los "objetos" de estudio e importar métodos y conceptos desde el territorio de las ciencias duras, fueron conduciendo a estas disciplinas a callejones sin salida, a verdaderos desvíos de los que costó luego volver. Tal vez el ejemplo más claro sea el de Kurt Lewin, marchando desde las experiencias de laboratorio en investigaciones psicológicas hasta formular la necesidad de investigar en el campo social real, advirtiendo el error de asimilar las ciencias humanas al imperio de la física y planteándose profundamente la importancia de dar cuenta de los fenómenos psicosociales respetando sus propias características.

Desde algunas décadas se viene mostrando el agotamiento de los paradigmas construidos en la edad moderna y proponiendo enfoques alternativos. Uno de los testimonios que Prigogine ofrece del cambio de paradigmas a que asistimos, es la declaración efectuada en 1986 por Sir James Light Hill, presidente entonces de la Unión Internacional de Mecánica Teórica y Aplicada, quien, en una inusual muestra de sinceridad y responsabilidad científica, dijo: "Aquí debo formular una proposición, hablando nuevamente en nombre de la gran fraternidad mundial de quienes se dedican a la mecánica. Hoy tenemos plena conciencia de que el entusiasmo de nuestros antecesores por los maravillosos logros de la mecánica newtoniana los llevó a hacer ciertas generalizaciones en esta área de predictibilidad, en las que en general tendíamos a creer antes de 1960, pero que ahora reconocemos como falsas. Deseamos pedir disculpas colectivas por no haber encaminado en la dirección adecuada al público culto en general, difundiendo ideas sobre el determinismo de los sistemas que se atienen a las leyes del movimiento de Newton, ideas que después de 1960 demostraron ser incorrectas"

Desde dentro y desde fuera de las ciencias duras habían surgido primero paradojas, luego dudas serias y por último evidencias de error en lo que, durante décadas, fueran las columnas en las que se apoyó el edificio de esas ciencias.

Como una columna de refuerzo se tiene los estudios realizados  Charles Darwin escribir en 1859 su conocida obra El origen de las especies. Allí se demuestra que en la Biología y en la evolución no hay reversibilidad alguna, que en realidad esta evolución va desde los elementos más simples hasta los más complejos en una cadena siempre en desarrollo progresivo, que no hay posibilidad de vuelta atrás, que este movimiento, antes que reversibilidad, muestra lo que se denomina una flecha del tiempo, es decir, una dirección, un recorrido irreversible.

Por su parte,  Rudolf  Clausius enuncia en 1865 el Segundo Principio de la Termodinámica. ¿Qué decía este principio? Que en cualquier sistema aislado la entropía tiende a aumentar constantemente hasta un punto de equilibrio. Es decir, la entropía, palabra que en griego significa evolución, marca el proceso mediante el cual un sistema –un motor, el cuerpo humano, el sistema solar- agota la energía que consume de manera irreversible.

Posteriormente, Einstein abolirá los conceptos de espacio y tiempo absolutos, introduciendo la noción de relatividad respecto del observador que describe los fenómenos (ya no hay lugar para un "observador desde ninguna parte", con lo que la objetividad queda severamente cuestionada). Y en la mecánica cuántica se accede a la comprensión de la inevitable perturbación que introduce en un sistema quien efectúa las observaciones, al advertir que, en ciertos procesos, la introducción de la luz, imprescindible para ver, produce modificaciones y distorsiones. Entonces, para estudiar en esas condiciones se deberá aceptar y considerar al sujeto observador de un modo que no aceptaba la exigencia de objetividad de la ciencia positivista.

Todos los cuestionamientos realizados a las ciencias de la modernidad fueron necesarios para dar al mundo desarrollos de enorme significación, como lo son los paradigmas de la complejidad.

Con la introducción de la historia, la presencia inevitable del sujeto, la relatividad de tiempo y espacio, toda la estructura hecha de objetividad, reversibilidad, eternidad, se resiente y comienza a dar lugar a enfoques basados en la complejidad y en la admisión de la existencia del azar junto a la necesidad, presente en numerosos fenómenos.

Las teorías, se alejan de las abstracciones absolutas del espacio y el tiempo y reconocen la pertinencia de pensar en distintos escenarios o contextos y que en cada uno de ellos se van construyendo distintas historias, que los resultados obtenidos dependen de las perspectivas y que éstas son variables.

Pensar la complejidad no resulta sencillo a partir de la existencia de trabas representadas, como plantea Morin, por la educación recibida y por la existencia de los obstáculos epistemológicos que describiera Gaston Bachelard, cuando plantea que "se es muy apegado a lo que se ha conquistado penosamente". En este sentido, el conocimiento es la principal traba para el conocimiento. Cuando hemos llegado a alcanzar determinado saber, hay una fuerza presente que se alza contra toda posibilidad de reconsiderar, replantear, repensar.

De algún modo, las dificultades para ejercer un pensamiento complejo y aceptar los desafíos se constituyen en los obstáculos a vencer para atravesar este tiempo de disputas de paradigmas.

2.3.15 CONTEXTO SOCIAL DEL PENSAMIENTO COMPLEJO   

Actualmente, todo hecho importante debe ser analizado en su contexto social, político humano, ecológico, es decir se tiene que tomar en cuenta el mundo todo. Para tener la posibilidad de articular y organizar la información del mundo, Morin propone una reforma del pensamiento. Esta  reforma es lo que llama pensamiento complejo.

Para Morin uno de los grandes problemas de nuestro tiempo es volver a relacionar las dos culturas: la humanística y la científica. En nuestros  días, ambas se encuentran empobrecidas.

La reforma necesaria del pensamiento es aquella que genere un pensamiento  del contexto y de lo complejo. El pensamiento del contexto busca siempre  la relación de inseparabilidad y de ínter-retro-acción entre todo fenómeno  y su entorno, y de todo entorno con el contexto planetario.

El pensamiento de lo complejo es necesario para captar las relaciones, interacciones e implicaciones mutuas de los fenómenos multidimensionales, y de las realidades que son a la vez, solidarias y conflictivas porque contienen fuerzas que conducen a la diversidad y al mismo tiempo a la unidad. El pensamiento complejo es un pensamiento organizador que concibe la relación recíproca de todas las partes que conforman un todo.

Toda la construcción simbólica condensada en la producción cultural  (ideológica, espiritual y material) constituye el conjunto de tradiciones, creencias, valores, sentimientos, estereotipos y representaciones, etc., que forman del sustrato de la subjetividad social y, en él, la formación del sentido común cotidiano y las manifestaciones del inconsciente colectivo tienen un peso y desempeñan un papel determinando los grados de autorrepresión o autonomía social.

En este sentido, el pensamiento complejo se construyen desde la dimensión histórico-cultural de la personalidad individual (y del grupo social)  que cobra un sentido real, significativo y práctico, en el contexto social concreto en el que  se desenvuelve, con roles, compromisos, normas  y  acciones, que los identifican como una persona (grupo) social concretos, en una sociedad dada.

Las problemáticas que abordaron las propuestas que originariamente surgieron como una filosofía de la acción para afrontar la disociación entre el pensamiento y la acción, entre la investigación como producción de “saber por el saber mismo” y la investigación como forma estratégica de entender y producir cambios en la realidad, son problemáticas que aún nos aquejan. Si el mundo real y las organizaciones e intereses dominantes que lo orientan, han hallado en esta filosofía una apoyatura intelectual y una justificación, no es solamente responsabilidad de sus autores. Ambos  procesos han surgido de complejos y conflictivos condicionamientos sociales, y de profundas tendencias de reorganización económica, política  y cultural, así como de la necesidad de construcciones intelectuales que  en tanto universo de sentido (que tradicionalmente se designaban como ideologías) han sido capaces de otorgar significado, identidad y un sentido de direccionamiento histórico por medio de sistemas de  interpretación asociados a prácticas específicas. Hay una necesidad creciente de generar “puentes” y articulaciones en un mundo disociado y       fragmentario. Esta disociación se ha dado en forma paralela a una estrecha  dependencia con el desarrollo de tendencias hegemónicas que rearticulan nuevas alianzas e intereses entre agentes sociales desde el nivel local, al regional y global. Por un lado, fuertes tendencias hacia la descentralización y la fragmentación social, acompañadas de la dispersión intelectual. Por el otro, la presencia masiva de las redes de información y comunicación acompañadas de expectativas de un mundo interconectado e  idealizado como una aldea. Todo el mundo acuerda en la necesidad de  concretar las posibilidades de acceso a las tecnologías de la información y la comunicación, y esto se ha ido constituyendo velozmente en una demanda generalizada. Pero los motivos son muy diferentes: para las empresas, para diferentes públicos, para el estado y para la propia  comunidad. Las TIC´s no resuelvan los problemas reales –ni ontológicos ni teóricos-, y apenas si representan un medio nuevo de acceso a procesos de producción y circulación de datos y de información. Son sumamente valiosos  y específicos para establecer redes y formas de participación social en nuevas modalidades –o en su defecto de generar nuevas formas de diferenciación y aislación social-. Esto podría abrir las posibilidades de nuevas alternativas que deben aún ser experimentadas respecto de procesos inéditos de transformación social (económica, política y cultural). Las TIC´s pueden tender a reforzar la marginación de los grupos y sectores sociales más vulnerables, pero al mismo tiempo abren las puertas para la creación de nuevas formas de asociación económica, política y cultural  (Vizer, 2000).     

2.3.16 LA COMPLEJIDAD Y LA GERENCIA

La relación de complejidad y gerencia se fundamenta en la idea promovida por la teoría de la complejidad de la no existencia de un futuro predecible debido a las relaciones e interacciones continuas entre los elementos del sistema para deducir que cualquier planeación a largo plazo de la gerencia no es válida y presentar ideas para modelar las estrategias a seguir.

Se puede considerar a las empresas como sistemas complejos integrados por “gran número de agentes que interactúan con los demás de varias maneras” (Vriend) y son adaptativos cuando sus elementos “cambian sus acciones como resultado de los eventos en el proceso de interacción”. Este cambio en el curso de acción es lo que hace la impredecibilidad de los sistemas complejos, su  falta de determinismo. Las interrelaciones entre los componentes de este tipo de sistema están influidas por tal número de variables lo cual vuelve probabilística cualquier resultado de la misma. Se puede deducir que cualquier planificación a largo plazo no es válida, y más aún, en entornos cambiantes como es el que rodea a nuestra realidad en Latinoamérica.

Para una organización, equilibrar sus relaciones en un ambiente impredecible conduce al fracaso. Para poder planificar, la gerencia debe:

Aprovechar la inestabilidad producida por la complejidad, extrayendo las oportunidades, usando esta en forma positiva. Así, pueden surgir nuevos futuros para la organización de la conjunción de ideas generadas por la crisis. 

Usar el enfoque de contingencias: “…conforme al enfoque de contingencias la función del gerente consiste en identificar cuales técnicas, en determinada situación y en un momento y circunstancias particulares, contribuirán a la obtención de las metas de la administración”. El enfoque de sistemas pone de relieve las interrelaciones de las partes de una organización. La teoría de contingencias se concentra más en la naturaleza de las relaciones existentes entre esas partes. Define lo esencial de una tarea, aclarando luego las interacciones entre factores relacionados.

Aplicar una retroalimentación constante, basada en el enfoque de contingencias para alimentar la visión de la empresa

No es que el largo plazo sea irrelevante. Lo que se propone es un reenfoque en el que más que establecer un futuro posible y trabajar para lograrlo, se debe trabajar a la inversa. Debemos concentrarnos en los aspectos fundamentales a corto plazo y asegurarnos que la discusión de los objetivos a largo plazo se mantenga viva y actualizada en todo momento. Visto así la teoría de la complejidad no acepta los términos a corto plazo, pero aborda el futuro en una forma más práctica.

Un punto importante en las relaciones de la teoría de la complejidad con la gerencia es que debido a la masificación de las tecnologías de información, el costo de los programas de simulación ha decrecido, lográndose así la elaboración de modelos computacionales de los posibles escenarios que se pueden presentar, utilizando múltiples variables en sistemas dinámicos no-lineales, en sistemas complejos.

2.3.17 POSTMODERNISMO Y NUEVAS PRÁCTICAS DE SU APLICACIÓN EN LAS ORGANIZACIONES TRANSCOMPLEJAS

El paradigma empresarial en construcción y conformación actualmente, plantea variaciones en la fisonomía estructural y en los valores y concepciones que guiaron -décadas atrás- el funcionamiento de la organización empresarial. El futuro avizora ya, según los indicios y tendencias percibidas en el presente, además del replanteamiento de la idea de empresa, la consolidación de organizaciones que, asumiendo los contornos de la nueva organización, se diferenciará de los valores y objetivos de la clásica empresa lucrativa para alcanzar finalidades en el ámbito del desarrollo social, y en un mercado que tiende a volverse más competitivo; pero, cuyo éxito y equilibrio depende de una visión más humana del trabajo organizado, del desarrollo y de la creación y distribución de la riqueza. Esto conlleva al estudio de la gerencia bajo el enfoque trans-organico o emergente donde el individuo no sólo tiene una visión personal sino trans-personal; este enfoque pasa de la gerencia moderna a la gerencia postmoderna enmarcada en el postmodernismo.

Este postmodernismo es un movimiento internacional que surgió a partir de la década de los ochenta y se extendió a todas las artes, ciencias sociales y filosofía. La idea de un pensamiento postmoderno ha sido fuente de arduas discusiones. Una de las fuentes de esta discusión se encuentra en que no es capaz de definirse en términos positivos, es decir, que por su propio nombre se asocia con la secuela de algo, en la que su característica estriba en que se trata de un periodo de la historia sin tener en si mismo un valor particular.

Esto puede manifestarse también en las diversas acepciones del Postmodernismo hecha por diferentes filósofos; entre ellos se puede citar a Haberlas; para él la postmodernidad se presenta en realidad como anti–modernidad, define a los postmodernistas como jóvenes conservadores, quienes reclaman como suyas las confesiones de algo que es subjetivo, liberado de las obligaciones del trabajo y la utilidad, dando así un paso fuera del mundo moderno. Por su parte Lyotard, contrario a Haberlas, critica la sociedad actual postmoderna y dice que va más allá de lo estético; critica la desaparición de los relatos marxistas porque estamos determinados por factores económicos y hay ausencia de libertad que es lo que caracterizaba a este movimiento; mientras que Huyssen destaca que existe una relación entre modernismo estético y el postestructuralismo, y defiende a la cultura postmoderna cuyo surgimiento se debió a las nuevas tecnologías que se apoyan en el lenguaje.

Es importante también destacar lo señalado por Mata, quien aduce que la individualidad postmodernista le concede mayor relevancia a los sentimientos que a la razón; rechazando los ideales de los modernistas. De ahí que él sólo atienda las concepciones múltiples y contradictorias entre sí. Se desvanece el sentido comunitario y aparece la singularidad con gran fuerza. Éste no admite paradigmas ajenos, ni certezas absolutas y sus consideraciones pueden cambiar de un instante a otro.

Por su parte, Briceño destaca que la actitud postmoderna valora la tolerancia universal y propone para ello la renuncia al fundamento; tan fundamentalista le parece el materialismo como el creacionismo. Este culturalismo se diferencia de las filosofías anteriores en que se esfuerza por saber de todo; pero, sin afirmar ni negar nada. Su idea de persona culta es alguien con acceso a mucha información; pero, sin convicciones. La idea del culturalismo es que hay que conocer todas las ideas, para no comprometerse con ninguna. Pero, obtener una definición más profunda de postmodernismo va más allá de una conjugación de hechos y una interpretación del lenguaje y de lo semántico. Para definir el postmodernismo hay que entender como la globalización ha influido en nuestras vidas, dando origen a un nuevo capitalismo. Como plantea Kellner, la globalización ha producido un sistema económico mundial y leyes de mercado que protegen a las corporaciones transnacionales en deterioro de la vida humana, la biodiversidad y del ambiente, además de que la automatización del trabajo ha generado grandes niveles de desempleo, inseguridad e inestabilidad. Esto genera crisis y una contradicción, en vez de mejorar la condición humana, se ha empeorado las condiciones de vida. La contradicción está tanto en lo político, como en lo social y cultural. Kellner plantea que todas estas mutaciones se etiquetan como “postmodernismo”. Para él, postmodernismo es todo lo que es singular y original en nuestra era.

Hasta este momento hemos visto el postmodernismo como una corriente contraria al modernismo; pero, hay autores que lo ven como un modernismo mejorado; tal es el caso de Giroux y Aronowitz (1993), quienes plantean que el reto del postmodernismo es importante porque cuestiona ciertos modelos hegemónicos de la modernidad. Se trata de modelos de la cultura occidental dominante y su idea de unas prácticas de la razón de supuesta validez universal. De igual forma, afirman que en el postmodernismo hay una combinación de posibilidades reaccionarias y progresistas. No se trata de un mero rechazo de la modernidad sino de una nueva modulación de ciertos temas. Ante todo, se trata de las posibilidades de una democracia radical. El postmodernismo se relaciona con ciertos hechos de la cultura en la época del capitalismo tardío, en donde la cultura postmoderna privilegia la diversidad, la localidad, la especificidad, la contingencia, y la lucha contra las totalizaciones.

En estas afirmaciones no enfatizan un mero rechazo a la modernidad sino una nueva modulación de ciertos temas. Por ello, la cultura postmoderna reconoce la diversidad, la localidad, la especificidad, la contingencia y la lucha contra las totalizaciones. Algunos la consideran la lógica cultural del capitalismo tardío; se modelan nuevos espacios geográficos y formas sociales. El postmodernismo viene a ser una nueva manera de fragmentación, creación de formas nuevas, nuevo desarrollo artístico dentro de la sociedad de capitalismo tardío, o más bien, de una transición del capitalismo.

En otro sentido, para Beaudrillard el postmodernismo vulnera las fronteras que han sido esenciales a la lógica del capitalismo. Hace una interpretación irónica de la cultura postmoderna. Se trata de una hiper-realidad, esto es, de una proliferación de significados donde las "fronteras colapsan" en el juego de la simulación. La realidad se vuelve pura superficie. La historia colapsa en el "vértigo de las imágenes electrónicas" que sustituyen a la realidad. El mundo en que vivimos es un torrente de signos e imágenes cuyo significado parece escapársenos. Ya no se trata siquiera de interpretar los signos sino de consumirlos. Se rechaza el narrador omnisciente y se defiende una pluralidad de narrativas. El postmodernismo niega la categoría de competencia imparcial, puesto que esas competencias sólo constituyen formas de exclusión: de las mujeres, de la gente de color e incluso de la naturaleza. La universalización lo que ha supuesto es la imposición de los modelos occidentales de la cultura.

Es por esto que los autores, al reconocer la contingencia, aceptan un universo cambiante y complejo y el rechazo a la totalidad, niega que podamos tener la verdad absoluta. El postmodernismo, visto así desde el nuevo capitalismo como consecuencia de la globalización, es la creación de una nueva estructura social. No es igual nuestra sociedad a la que existía antes de la Segunda Guerra Mundial, época en la cual se sitúa el surgimiento del postmodernismo. En este período histórico, debido a las necesidades surgidas, la tecnología avanzó a pasos agigantados lo cual, posteriormente, cambió la concepción del mundo: emergieron ejes políticos diferentes como la Unión Soviética (representando el marxismo) y los Estados Unidos (como abanderados del capitalismo). Esto desequilibró el status mantenido durante la preguerra, creando una escisión en la sociedad y originando múltiples conflictos sociales que han desembocado en la sociedad en que vivimos: ¿quién podía imaginar que la Unión Soviética se fragmentaría y sería ese conglomerado de naciones capitalistas que existen ahora? Esto da una imagen de la complejidad del mundo actual y de lo poco predecible y determinista del mismo.

Sin duda que, uno de los problemas con que nos enfrentamos en el momento presente es con el surgimiento de una nueva condición social, la postmodernidad (Hargreaves, 1994) en la que la economía, la política, la organización y la vida privada se estructuran de forma diferente a la modernidad. Las antiguas certidumbres se rompen y la confianza en la ciencia empieza a perder credibilidad. Los grandes avances en telecomunicaciones y la masiva diseminación de información dan múltiples opciones a nuevas formas de vida.

Todo lo expuesto anteriormente, nos presenta una visión general del postmodernismo donde se puede inferir, que dicho pensamiento se presenta como: pensamiento anti-modernidad, determinado por factores económicos; tiene ausencia de libertad, surge de los avances tecnológicos, presenta condiciones de incertidumbre, se identifica con lo individual, disipa el sentido social o comunitario, surge la peculiaridad; se presenta también como una fragmentación creando formas nuevas y un nuevo desarrollo artístico dentro de la sociedad de capitalismo tardío.

En tal sentido, esta corriente se presenta como una crítica de todas las formas de representación y significación que reclaman validez trans-histórica. Rechazando la razón universal y poniendo como alternativa las formas de conocimiento que son parciales, sociales e históricas. Se establece a Europa como referente primario de la cultura, la política y la verdad. "No hay tradición y certeza que pueda hablar con autoridad por toda la humanidad". Las tradiciones han demostrado la importancia de constituir la historia como diálogo entre la pluralidad de voces. Las tradiciones no deben ser evaluadas por su reclamo a una autoridad verdadera, sino por las vías que ella abre para liberar las posibilidades humanas. Es por esto que para la postmodernidad la tradición no representa toda la complejidad de la vida; pero, sirve para hacer conscientes a los pueblos de la propia historia y de la memoria que los constituye como cultura e identidad diferenciadora.

Esta reflexión nos lleva a que el postmodernismo se oponga a un concepto unitario y central de sujeto y de historia.

En otro sentido el postmodernismo destaca la solidaridad y la compasión como aspectos esenciales para desarrollar el entendimiento y la capacidad de experimentar el mundo. Ofreciendo una serie de referentes para repensar el hecho de que nosotros estamos constituidos como sujetos dentro de condiciones socioculturales cambiantes. En definitiva, se rechaza el euro-centrismo de querer hablar por la humanidad y los reclamos epistemológicos del fundacionalismo, y se subraya la necesidad de articular un concepto de diferencia que se constituya como réplica al liberalismo.

Es por esta razón, que el reconocer implícitamente la influencia del postmodernismo en todas las áreas de la investigación social, la última edición del Handbook of Adult and Continuing Education ha tomado como base conceptual organizadora de la disciplina la idea de "Práctica Críticamente Reflexiva" articulada dentro del mismo volumen por Brookfield (2000) como un reflejo en el quehacer educativo de la luz postmodernista. En primer lugar, una práctica críticamente reflexiva debe tomar conciencia de los factores ideológicos y de uso del poder que la guían. Los valores, las creencias, las explicaciones "auto-evidentes" y moralmente deseables no deben pasar al dominio de acción sin ser debidamente analizados. Aquello que las organizaciones suponen conocimiento propio, o convicción personal, ha sido ideológicamente sedimentado y como ocurre también con los tesoros arqueológicos se requiere una tarea titánica para rescatarlo y colocarlo en una perspectiva lógica que explique su influencia en el presente. Toda práctica gerencial está basada en suposiciones hegemónicas (incluido el postmodernismo que no se excluye a sí mismo de su propia crítica), vale decir, creencias tácitamente aceptadas como factores de buena práctica gerencial sin tener el poder crítico necesario para observar que en realidad tales suposiciones pueden ir en contra de todo aquello que consideramos. Es una ironía que las mejores intenciones de la gerencia puedan convertirse muchas veces en prácticas anti-gerenciales. De esta manera, el orden se convierte en autoritarismo, la calidad de un producto se transforma en aprendizaje estandarizado para el consumo de una sociedad capitalista, y la instrucción efectiva puede robar el conflicto cognitivo que todo empleado debe experimentar para transitar en su zona de desarrollo próximo.

Ahora bien, en el ámbito de la dirección de empresas según Lozano y Wenzel, el postmodernismo implica: motivaciones espontáneas compartidas, identificación individual sin menoscabo de lo social, condiciones de incertidumbre, riesgo y desfragmentación no programables, temporalidad relativa, cambios en principios sociales, adaptabilidad a los cambios, predominio de la subjetividad sobre la objetividad, del desorden sobre el orden, de la polivalencia lógica sobre la lógica bivalente, de lo supersticioso sobre la ciencia formal, de la ignorancia sobre la razón y del lenguaje metafórico sobre el lenguaje formal.

Mientras Cuellar (citado por Lozano), considera que las características de la postmodernidad contraria a la modernidad, consiste en que la modernidad considera que la razón ilustrada tiene capacidad para sacar todo a la luz, como si la oscuridad y el misterio fueran errores o verdades provisionales; mientras que la postmodernidad concibe este aspecto como una de las posibilidades de la inteligencia humana; por otra parte, la modernidad concibe a la inteligencia humana con capacidad para moverse en un ámbito puramente material, tasable y cuantificable, mientras que la postmodernidad lo trasciende y da lugar a preanuncios sobre la inminente llegada de otra época.

Es indudable que con la llegada de otras épocas, otras realidades políticas, sociales, tecnológicas y culturales, surjan nuevas corrientes filosóficas -en lo que respecta al ámbito de la dirección de empresas- sobre aspectos mutantes tales como la organización, el aspecto relacional, el motivacional, el ético y el cognoscitivo. Surge entonces una tercera postura, denominada “trans-postmodernidad”, que según Lozano, media y trasciende al modernismo y postmodernismo y que a nivel de ensayo, pudiera admitir según las circunstancias, un intercambio entre lo implícito y lo explícito al sujeto actuante, reorientando la competencia hostil hacia un plano de tolerancia compartido, donde resalte la condición de dignidad humana, para delinear una acción concertada, donde se actúe como en un solo cuerpo, respetando el quehacer de cada quien, pero trabajando juntos.

La postura del autor anteriormente señalado, es cónsona con lo que expone Martínez, M (2004), en lo que respecta a la necesidad de un nuevo paradigma al referirse a las ciencias humanas, al respecto aduce que el paradigma científico tradicional centrado en el realismo, empirismo y positivismo, ha alcanzado los límites de su utilidad en la gran mayoría de las áreas del saber, y se impone la necesidad de hallar otro, su agotamiento radica sobre todo en su incapacidad para dar explicaciones adecuadas e intelectualmente satisfactorias de la realidad que nos circunda y de los fenómenos que percibimos, donde la incapacidad del mismo hace repercutir su esterilidad y pobreza, y frena el progreso y avance de los verdaderos conocimientos que necesitamos.

De igual forma, La revisión y bosquejo de los contornos de la postmodernidad, es también objeto de reflexión por parte de estos autores que postulan la emergencia o conformación de un nuevo paradigma epistémico, aun en construcción; pero, que supone una superación del paradigma positivista, tales como la identificación de perfiles para una nueva manera de entender la relación del hombre con su entorno, así como los saberes necesarios para afrontar el futuro. Edgar Morín (2000), y Martínez M (2004), plantean la necesidad de un nuevo modo de conocer, de una nueva matriz epistémica que establezca una mayor sintonía con el momento histórico que atraviesa la humanidad y, por ende, la ciencia.

Para Edgar Morín (2000), la realidad no es evidentemente legible. Las ideas y teorías no reflejan sino que traducen la realidad, la cual pueden traducir de manera errónea. Nuestra realidad no es otra que nuestra idea de la realidad. Esta sería una de las implicaciones de la postmodernidad, que en el plano filosófico, parece habitar todos los territorios y espacios de la discusión académica. Así, entre las crisis que, a decir de muchos, sacuden todos los órdenes de la vida humana en la actualidad, otorgándole al término un sentido de transformación o transición entre un estado y otro, se encontraría una crisis paradigmática, una crisis de los valores y nociones que guiaron, durante mucho tiempo, la acción y reflexión científica del hombre.

De igual forma, Martínez M. (2004), expresa que el positivismo lógico, modelo o paradigma "Newtoniano-Cartesiano" que valora, privilegia y propugna la objetividad del conocimiento, el determinismo de los fenómenos, la experiencia sensible, la cuantificación aleatoria de las medidas, la lógica formal y la verificación empírica, ha sido superado y en los actuales momentos, atraviesa una transición hacia lo que él denomina el Nuevo Paradigma Epistémico.

Es bajo este enfoque que el nuevo paradigma epistémico, ha sido identificado con lo que se ha llamado el pensamiento complejo o transdisciplinario, el cual es definido por Morin como “… ante todo un pensamiento que relaciona. Es el significado más cercano del término complexus (lo que está tejido en conjunto). Esto quiere decir que en oposición al modo de pensar tradicional, que divide el campo de los conocimientos en disciplinas atrincheradas y clasificadas, el pensamiento complejo es un modo de religación. Está pues contra el aislamiento de los objetos de conocimiento; reponiéndoles en su contexto, y de ser posible en la globalidad a la que pertenecen”. Es por ello que este planteamiento, en la configuración de un nuevo paradigma científico post-positivista, se complementa con lo expuesto por otros autores postmodernistas, abocados a la proposición de aproximaciones a los fenómenos presentes y porvenir, bajo esta concepción esbozada.

Bajo este contexto, la perspectiva Bonillo, Vera y Puente (2005), en el ensayo del enfoque transorgánico o emergente en el ámbito de la gerencia destacan, que el paradigma empresarial en construcción y conformación, actualmente plantea variaciones en la fisonomía estructural, en los valores y concepciones que guiaron décadas atrás el funcionamiento empresarial, donde el éxito y equilibrio de las organizaciones depende de una visión más humana del trabajo organizado, del desarrollo de la creación y distribución de riquezas, lo cual conlleva al estudio de la gerencia bajo el enfoque transorgánico o emergente, donde el individuo no sólo tiene una visión personal sino Trans–personal, este enfoque pasa de la gerencia moderna a la gerencia postmoderna a través de la globalización.

Todo lo anteriormente expuesto, conduce a concluir que el criterio del postmodernismo da mayor relevancia a los sentimientos que a la razón; da prioridad a la identificación individual sin menoscabo de lo social, objeta las elites por su carácter avasallador y dominante, se inclina a que el individuo se legitime con su comunidad. Tal como lo expusieron Giroux y Aronowitz, existe en el postmodernismo una combinación de posibilidades reaccionarias, concebida sobre una democracia racional donde su cultura reconoce la diversidad, la localidad, la especificidad, la contingencia y la lucha contra  las totalizaciones. Para la Postmodernidad el conocimiento es la principal fuerza económica de la producción.

Por otra parte, en el ámbito empresarial se puede observar que en el mundo actual globalizado, se han generado cambios y que los mismos son abordados mediante el paradigma Postmoderno; sin embargo, surge la necesidad de un nuevo paradigma centrado en el pensamiento complejo y transdisciplinario, que vaya contra el aislamiento de los objetos de conocimiento; sino que por el contrario estén en constante renovación en su contexto y en la globalidad a la que pertenecen.

A pesar de esto, no todo es favorable cuando se hace referencia al postmodernismo, toda vez que en la actualidad al referirse al postmodernismo, se plantea la inevitable necesidad de realizar consideraciones sobre la modernidad para entender las razones que originaron su surgimiento. Acerca de la modernidad surgen diversas posturas, unas para rechazar, otras para comparar y otras para indicar las convergencias entre la modernidad y la postmodernidad con la intención de demostrar que sólo se está frente a una transición. Unos se refieren a la modernidad para la negación de la edad media por rechazar la unión de fe y razón durante sus diez siglos de permanencia.

Por otro lado, otros argumentan el aporte del modernismo por plantear el triunfo de la razón en todos los órdenes de la vida por medio de las ciencias. Para estos modernidad, ciencia y razón serian considerados como sinónimos, la modernidad exalta la razón humana y la idea de sujeto como instrumento regulador de la sociedad; la razón instrumental. No obstante, dichos aportes al progreso de las ciencias y organización de la vida social y política, en un intento por dar a la humanidad un futuro representado por la prosperidad económica, asociando ésta a la felicidad, el revés  estuvo representado por el costo social de esa felicidad, representado por las guerras mundiales, exclusión social, marcada pobreza, entre los mas destacados. Según estos observadores, la herencia: un mundo mas fragmentizado y relativizado.

Pero, destaquemos cual fue la gran omisión del modernismo que produjo el desencantamiento de todas la promesas y grandes expectativas del pensamiento modernista; lo esencialmente humano. En teoría, sería colocar el hombre al servicio de la ciencia y no la ciencia al servicio del hombre. Así pues, este aspecto, se convierte en la gran pretensión y postulado principal del pensamiento posmodernista; la preocupación por el hombre en su amplio significado. Puede señalarse entonces, que el surgimiento de la postmodernidad se relaciona con lo que no funcionó en la modernidad. El postmodernismo es más amplio e incluyente con una perspectiva amplia y abierta que permite percibir la diversidad de las actividades artísticas, culturales, intelectuales y políticas como parte de un proceso dialéctico único, además de permitir un proceso de interrelaciones entre ellas.

Sin embargo, analicemos el arranque del postmodernismo partiendo del origen mismo de la palabra. Etimológicamente el sufijo “ismo” se relaciona con tres conceptos básicos: actitud, doctrina y actividad; mientras que prefijo “post” indica que ésta se encuentra más allá de la modernidad. Por lo que el propio origen de la palabra indica una heterogeneidad teórica que se adelanta a las propias teorías.

En este sentido, la postmodernidad tendría que mostrarnos una actitud diversa que caracterice una doctrina que la separe de la modernidad; pero, parece que la realidad es que requiere de unas condiciones económicas concretas para poder desarrollar sus características por lo que la transición, sobre todo en los países occidentales, nos conduce a la interrogante: ¿hasta qué punto será necesario la permanencia de las condiciones de la modernidad para que estas sociedades puedan apropiarse las condiciones de la postmodernidad? Quizás esto conlleve a aceptar que hay una vía intermedia, la que denomina Lozano como Trans-postmodernidad.

Siendo la tecnología y el desarrollo tecnológico las principales características del postmodernismo, se observa, a decir de Maslow, que a medida que el desarrollo tecnológico permite liberar a las personas de los rigores  del trabajo, éstas adquieren una mayor evolución en su manera de pensar y actuar. Un hecho loable si la realidad de los países no desarrollados no mostraran, como lo hacen, a sus trabajadores con las mismas condiciones laborales y existenciales de hace dos siglos, manteniendo los referentes iniciales de la modernidad. Por lo que en estos casos la postmodernidad se nos presenta con una percepción relativa dentro de la sociedad. A juzgar por situaciones como estas, se trata de un paradigma que aún permanece en niveles intermedios (modernidad – postmodernidad) y al cual se aspira asumir por completo sin que llegue a convertirse en una utopía, si algunas sociedades u organizaciones no logran superar situaciones particulares.

El paradigma postmoderno en el campo administrativo caracteriza a las organizaciones que idealmente se ajustan a él como: fractales y flexibles, con énfasis en la efectividad, con un flujo de información abierto, cuyo enfoque de poder está centrado en el conocimiento y la experiencia, integrados por grupos multidisciplinarios que utilizan tecnología de punta, y se desempeñan como agentes permanentes de cambio. Sus estructuras son planas y horizontales, se rigen con gran flexibilidad en el proceso de toma de decisiones, orientadas a la solución de problemas, extremadamente competitiva e innovadora, involucra, estimula y recompensa a sus colaboradores (empleados), entre otras cosas. Son organizaciones orientadas culturalmente y apoyadas por un nuevo conjunto de valores y creencias.

Si se entiende la postmodernidad “como una nueva expresión de las tendencias filosóficas, ontológicas, metodológicas, científicas, artísticas, políticas, sociales etc., estamos no sólo ante un cambio de paradigma sino ante un cambio cultural profundo que afecta todas las áreas de la vida humana”. Como una necesidad para que las organizaciones ancladas en el paradigma moderno puedan iniciar su transición hacia una organización transmoderna, éstas deben comenzar por revisar su misión y visión. Una revisión que les permita determinar cuáles son sus valores fundamentales y cómo poder abandonar las prácticas modernistas que amenazan su supervivencia. Sin dejar de lado -a pesar del peso que tiene la tecnología en este paradigma- la figura del hombre, del ser humano, sus virtudes, talentos y habilidades para que realmente la postmodernidad pueda ser vista como una solución que permita contribuir al incremento de los niveles en la calidad de vida y a la felicidad del hombre (deuda social que heredó de la modernidad).; sin embargo, aquí tiene cabida una reflexión que Kant formulase en su tiempo, y es que el centro del asunto es cómo conocemos y no qué conocemos.

La idea de describir todo este panorama conceptual es mostrar que el postmodernismo es una corriente de pensamiento sumamente compleja que está enmarcada en lo social, filosófico, organizacional y científico, que no se delimita claramente aún del modernismo científico y que se ha ido entrelazando con la globalización, creando una intrincada red de relaciones entre disciplinas que ha influido tanto positiva como negativamente en nuestro mundo actual. Sobre la cual se puede concluir:

El postmodernismo ha generado aportes positivos y negativos. Entre los positivos cabe destacar su defensa del pluralismo y su orientación hacia los valores espirituales; pero, a su vez, la nueva economía enmarcada en su filosofía también ha generado desempleo y pobreza a nivel mundial. Esta es una contradicción que nos lleva a pensar que hay que profundizar en una nueva corriente, presente en la actualidad a nivel de ensayo, que es la transpostmodernidad. Hay que orientarse hacia los valores espirituales, es la única forma de obtener el compromiso en el trabajo del hombre en las organizaciones transcomplejas actuales, ya sean con fines de lucro o sin ellos. El trabajador del conocimiento actual está muy lejos de ser motivado bajo el enfoque mecanicista de Taylor, Weber y Farol, entre otros.

En la organización actual, dominada por la complejidad de sus relaciones internas y externas, sumergida en un entorno cambiante, se puede inferir que no hay cabida a aplicar únicamente los principios determinísticos planteados en la corriente modernista. Estamos en un momento en el que no podemos establecer modelos simplistas y reduccionistas para conocer y explicar las condiciones de los sistemas, lo más prudente resultaría asumir una actitud trans-postmoderna.

El análisis del entorno, de la realidad que se vive, plantea hoy por hoy la referencia al proceso de globalización, como constructo teórico que sintetiza al conjunto de cambios económicos, políticos, tecnológicos, sociales y culturales, en el plano fáctico o empírico, así como el surgimiento de la Posmodernidad como la tendencia o corriente teórico-filosófica que establece el modelo analítico-conceptual para estudiar dichas transformaciones. La simbiosis globalización–posmodernidad define así una relación realidad fáctica–modelo teórico, válida y pertinente en cualquier aproximación al contexto o entorno actual.

Los cambios en el contexto mundial, agrupados en términos prácticos en la globalización y abordados científicamente mediante el paradigma posmoderno, han generado cambios en todos los ámbitos del quehacer humano y, por ende, en el gerencial. El esquema de gerencia empresarial clásico, vigente por mucho tiempo, está siendo sustituido por un nuevo modelo de gerencia con un conjunto de características que colocan el énfasis en el plano subjetivo y humano, y en la flexibilidad ante la rapidez y vertiginosidad de los cambios en el entorno. Frente a la empresa, surgen organizaciones no gubernamentales y de participación comunitaria, que con valores, concepciones y objetivos distintos, asumen los rasgos del nuevo paradigma empresarial para alcanzar eficientemente y con éxito sus objetivos.

Un tipo particular de organización, puede implicar –igualmente– un tipo particular de administración; tal es la tesis de la Teoría Situacional o de la Contingencia. Si se acepta que la noción de organización, lato sensu, plantea el logro de determinados objetivos y que para alcanzarlos desarrolla acciones y actividades coordinadas y estructuradas, la naturaleza empresarial (pública o privada), comporta criterios y valores que remiten a las razones de su creación y constitución inicial y que, por ende, deben estar presentes en la toma de decisiones y en el proceso administrativo, dándole en el fondo matices en función a éstos. El "qué" y el "para qué" de la organización, definen el "cómo", esquema específico de organización adoptado, así como el tipo de administración a desarrollar, inclusive el “cómo” conocemos además del “qué” conocemos.

Pero cuando los objetivos perseguidos tienen que ver con beneficios intangibles como calidad de vida, bienestar social, participación, desarrollo o superación de la pobreza, el modelo administrativo –sin dejar de emplear criterios de eficiencia económica o rentabilidad– debe nutrirse de consideraciones y premisas acordes a la naturaleza de la organización, así como a valores o medidas más difíciles de identificar. La gerencia de lo social, de lo público o lo comunitario, define su fisonomía de manera contingente a las necesidades a resolver, sin obviar las premisas e hipótesis básicas del conocimiento administrativo.

Es importante tener un eje teórico en el cual orientarse para obtener la praxis requerida en la organización; pero, también hay que tomar en cuenta el eje dado por la experiencia (lo empírico), para no caer en polarizaciones que sólo causan descontento entre los miembros de las organizaciones. Debido a la complejidad del entorno que rodea a la organización transcompleja, la ruta hacia el éxito de la misma es discontinuo y la experiencia puede iluminar el camino hacia la obtención de las mejores prácticas para agregar valor al trabajo realizado por sus miembros. Esto en el fondo nos lleva a inducir, a aceptar el empirismo inductivo, lo que resulta una muestra de esa trans-postmodernidad, ya que en realidad nos estaríamos moviendo entre lo moderno y lo postmoderno, sin establecer con exactitud una tendencia específica; pero, esto no implica ambigüedad sino una simbiosis entre los diferentes cómo conocemos (perspectivas) y podemos dar respuesta a nuestra realidad.

El conocimiento, la teoría y la práctica administrativa de las ciencias gerenciales están obligadas a adaptarse a las transformaciones ocurridas en el escenario organizativo. La gerencia de este nuevo tipo de organizaciones demanda la adopción de un conjunto de valores coma la solidaridad, la cooperación, la confianza, la participación y la responsabilidad social, cuando se trata de conducir o gerenciar una organización en la actualidad o de intentar explicar su conformación e integración. Los valores antes referidos debiesen constituirse en los imperativos categóricos de todas las organizaciones actuales, sean éstas públicas, privadas, ONG, internacionales, etc.; ello, a los fines de garantizar decisiones éticas en un mundo en el que la globalización no beneficia a todos por igual (desigualdad de bienestar a nivel global); pero, es algo a lo que todos debemos aspirar, así sea una utopía.

2.3.18 ENFOQUE TRANS-ORGÁNICO O EMERGENTE EN EL ÁMBITO DE LA  CONCEPCIÓN MODERNA, TRANSMODERNA O POSTMODERNA DE LA GERENCIA

El paradigma empresarial en construcción y conformación actualmente, plantea variaciones en la fisonomía estructural y en los valores y concepciones que guiaron, décadas atrás, el funcionamiento de la organización empresarial. El futuro avizora ya, según los indicios y tendencias percibidas en el presente, además del replanteamiento de la idea de empresa, la consolidación de organizaciones que, asumiendo los contornos de la nueva organización, se diferenciará de los valores y objetivos de la clásica empresa lucrativa, para alcanzar finalidades en el ámbito del desarrollo social, y en un mercado que tiende a volverse más competitivo, pero cuyo éxito y equilibrio depende de una visión más humana del trabajo organizado, del desarrollo y de la creación y distribución de riqueza. Esto conlleva al estudio de la gerencia bajo el enfoque transorganico o emergente donde el individuo no solo tiene una visión personal sino Trans-personal, este enfoque pasa de la gerencia moderna a la gerencia postmoderna a través de la globalización. A través de este ensayo se estudia el enfoque emergente o trans-organico de la gerencia a través de la modernidad y la postmodernidad.

2.3.19 ENFOQUE TRANS-ORGANICO O EMERGENTE DE LA GERENCIA MODERNA

La circularidad retroalimentaria que plantea la inserción del sistema organizativo en un suprasistema ambiental, a través del flujo permanente de energía, información o cualquier otro recurso, permiten la permanencia y evolución de la organización en el tiempo y en el espacio. Esa relación circular en la que organización y entorno asumen, e intercambian dinámicamente, funciones de circularidad de causa-efecto-causa, señalan la conveniencia de identificar las características actuales del entorno, así como las aproximaciones científicas que intentan explicar dichas características.

En la clásica acepción de Khun (1978) la manera como la comunidad científica perteneciente a una época interpreta y devela los síntomas presentes en las relaciones que se establecen en la estructura bajo la cual la realidad circundante, en su dinámica, se transforma y se constituye, permite ser explicada por intermedio del constructo paradigma. De hecho, éste pasa a adquirir el estatuto teórico de categoría de análisis, en la interpelación que dicho autor hace de la revolución científica, al definirlo como: “Un principio de distinciones-relaciones-oposiciones fundamentales entre algunas nociones matrices que generan y controlan el pensamiento, es decir, la constitución de teorías y la producción de los discursos de los miembros de una comunidad científica determinada” (Morín, 1982).

Se asiste entonces, más que a la confirmación de que se vive en una época de cambios, a la constatación de que se trata de un cambio de época (Guédez, 2001). De pronto, la propia epistemología comienza a discurrir por otros cauces, e impulsada por la revolución paradigmática, se revela en una nueva matriz epistémica que cuestiona los principios fundantes de la ciencia que se configuró en la época anterior, la denominada época moderna.

Los diversos modelos gerenciales, criterios de racionalidad económica y de eficiencia, característicos de la empresa capitalista, se nutren, relacionan e interactúan con los valores que rigen el funcionamiento de las organizaciones no empresariales, de participación comunitaria, ciudadanas y no gubernamentales, que intentan satisfacer las demandas sociales no cubiertas por el Estado ni por la empresa, redimensionado el tradicional objetivo lucrativo capitalista, a través de una mayor valoración de lo humano, lo cultural y lo colectivo.

La recomposición de las relaciones entre los diversos sectores del sistema social, entre los que destaca el Estado, y la relativización de competencias públicas y privadas, enmarcadas en el proceso globalizatorio parecen influir a su vez en la creación de esquemas organizativos que sin perseguir el lucro o la reproducción de capitales, han obtenido resultados exitosos, basados en la consecución de objetivos distintos a los de una empresa privada.

Al reconocerse que el actual estadio civilizatorio desde mediados de la segunda mitad del siglo XX dejó atrás la era industrial y al denominado "modelo fordista" para adentrarse en la era post-industrial, post-capitalista, se deja asentado, igualmente, el fin de una primera modernidad y el inicio de una segunda modernidad, aún difusa, incluyendo su calificación como posmodernidad.

Las transformaciones del tradicional modelo de organización contemporáneo, especialmente el empresarial, ocurren paralelamente al crecimiento de organizaciones que sin arroparse bajo el esquema empresarial, entran en la dinámica económica, social y política, aprovechando los elementos del entorno para alcanzar objetivos distintos unas veces, similares otras, a los de una empresa.

2.3.20 ENFOQUE TRANS-ORGANICO O EMERGENTE DE LA GERENCIA POSTMODERNA

La utilización generalizada del término "post" en todos los títulos que pretenden etiquetar los cambios actuales, evidencien el carácter aún no concluyente o definitivo de los análisis sobre los mismos, aún en pleno desarrollo. Se está dejando algo atrás, pero no se sabe con certeza el nombre de lo que vendrá.

A pesar de estar en plena conformación, el nuevo paradigma epistémico presenta, entre las tendencias que la nutren, una revalorización del aspecto subjetivo en todo conocimiento, que no es más que una revalorización de lo humano sobre la mecanización de la razón.

Para Martínez M. (2000), la orientación postpositivista (de esta nueva matriz epistémica) efectúa un rescate del sujeto y de su importancia; de ahí que toda observación no sería pura e inmaculada (coma si fuese percibida por "el ojo de Dios"), sino que implicaría una inserción de lo observado en un marco referencial o fondo, constituido por nuestros intereses, valores, actitudes, creencias, que es lo que le daría el sentido que tiene para nosotros.

De este modo, el entorno actual, el medio contextual en el que insertamos la actividad humana, y dentro de ésta, la administrativa, ha sufrido profundas transformaciones, que han cambiado su aspecto o fisonomía tangible, a la par de la manera en que la ciencia las explica.

Llano (1994), en su obra "El Postmodernismo en la Empresa", se encarga de caracterizar a lo que él denomina como la incipiente conformación de un paradigma de vida no economicista ni racionalista, o al menos no preponderantemente. Desde una óptica más filosófica que económica, Llano describe igualmente algunas tendencias o manifestaciones típicas del postmodernismo, así como sus efectos en la entidad empresarial.

La revisión y bosquejo de los contornos de la posmodernidad, es también objeto de reflexión por parte de autores que postulan la emergencia o conformación de un nuevo paradigma epistémico, aun en construcción, pero que supone una superación del anterior paradigma positivista (Martínez Mígueles, 2000), o igualmente, identifican el perfil de una nueva manera de entender la relación del hombre con su entorno, así como los saberes necesarios para afrontar el futuro (Morín, 2000).

Edgar Morín (2000) y Miguel Martínez Mígueles (2000) entre otros autores, han planteado la necesidad de un nuevo modo de conocer, de una nueva matriz epistémica que establezca una mayor sintonía con el momento histórico que atraviesa la humanidad, y por ende la ciencia.

Para Edgar Morín (2000), la realidad no es evidentemente legible. Las ideas y teorías no reflejan sino que traducen la realidad, la cual pueden traducir de manera errónea. Nuestra realidad no es otra que nuestra idea de la realidad.

Esta sería una de las implicaciones de la posmodernidad, que en el plano filosófico, parece habitar todos los territorios y espacios de la discusión académica. Así, entre las crisis que, a decir de muchos, sacuden todos los órdenes de la vida humana en la actualidad, otorgándole al término un sentido de transformación o transición entre un estado y otro, se encontraría una crisis paradigmática, una crisis de los valores y nociones que guiaron, durante mucho tiempo, la acción y reflexión científica del hombre.

Martínez Mígueles (2000), haciendo alusión al concepto de paradigma elaborado por Jung, cita a Morín, para reconstruir el mismo, diciendo que un paradigma científico puede definirse como un principio de distinciones - relaciones - oposiciones fundamentales entre algunas nociones matrices que generan y controlan el pensamiento, es decir, la constitución de teorías y la producción de los discursos de los miembros de una comunidad científica determinada. No están en crisis los paradigmas de las ciencias, sino el paradigma de la ciencia en cuanto modo de conocer.

Para Martínez M., el positivismo lógico, modelo o paradigma "Newtoniano - Cartesiano" que valora, privilegia y propugna la objetividad del conocimiento, el determinismo de los fenómenos, la experiencia sensible, la cuantificación aleatoria de las medidas, la lógica formal y la verificación empírica, ha sido superado y en los actuales momentos, atraviesa una transición hacia lo que él denomina el Nuevo Paradigma Epistémico.

Este nuevo paradigma epistémico, identificado con lo que se ha llamado el Pensamiento Complejo o Transdiciplinario, aún se encuentra en proceso de construcción y elaboración, paralelamente al cambio de época que atravesamos.

Sobre las razones que limitaron el paradigma anterior y justifican el establecimiento de uno nuevo, Morín (2000) establece que lo que agrava la dificultad de conocer nuestro mundo, es el modo de pensamiento, que ha atrofiado en nosotros, en vez de desarrollarla, la aptitud de contextualizar y globalizar, mientras que la existencia de la era planetaria es pensar la globalidad, la relación todo - partes, su multidimensionalidad, su complejidad.

Para Martínez Miguélez, la lógica ya no será positiva ni deductiva, sino dialéctica. El autor, ilustra de esta forma la naturaleza de la lógica que debe implicar el nuevo paradigma epistémico:

"Nuestro conocimiento es el fruto de esa interacción, observación, interpretación; en una entidad emergente, como la molécula de agua que emerge de las dos de hidrógeno y de la de oxígeno, o como la vida emerge de los elementos físico - químicos en que se da. Pero el estudio de las entidades emergentes requiere el uso de una lógica no deductiva; requiere una lógica dialéctica en la cual las partes son comprendidas desde el punto de vista del todo. La lógica dialéctica supera la causación lineal, unidireccional, explicando los sistemas autocorrectivos de retroalimentación y pro-alimentación, los circuitos recurrentes y aun ciertas argumentaciones que parecieran ser circulares." (2000: p. 30).

Este planteamiento, en la configuración de un nuevo paradigma científico post-positivista y quizá por ello, postmoderno, se complementa con lo expuesto por otros autores postmodernistas, abocados a la proposición de aproximaciones a los fenómenos presentes y porvenir, bajo esta concepción esbozada.

La ciencia, entendida en un sentido amplio como una forma o vinculo de relación sistemática del hombre con el medio que le rodea, en un ejercicio de aprehensión de la realidad, sufre como noción, un proceso de replanteamiento. El concepto de paradigma, aportado por Khun en la modernidad, remite al cambio de paradigma científico actualmente en desarrollo, a la luz de la dinámica histórica reciente, y a la configuración y edificación de un nuevo paradigma epistémico (postmodernidad), que supere la visión racionalista, objetivista y positivista que definían a los modelos cognoscitivos precedentes. Este nuevo paradigma epistémico demanda y plantea una nueva manera de abordar la revisión de los fenómenos sociales, en el cual la complejidad, relatividad y los matices van definiendo su perfil.

El análisis del entorno, de la realidad, plantea hoy la referencia al proceso de globalización, como constructo teórico que sintetiza al conjunto de cambios económicos, políticos, tecnológicos, sociales y culturales, en el plano fáctico o empírico, así como el surgimiento de la Posmodernidad, como la tendencia o corriente teórico-filosófica que establece el modelo analítico-conceptual para estudiar dichas transformaciones. La globalización / posmodernidad definen así una relación realidad fáctica / modelo teórico, válida y pertinente en cualquier aproximación al contexto o entorno actual.

Los cambios en el contexto mundial, agrupados en términos prácticos en la globalización y abordados científicamente mediante el paradigma posmoderno, han generado cambios en todos los ámbitos del quehacer humano, y por ende, en el gerencial. El esquema de gerencia empresarial clásico, vigente por mucho tiempo, está siendo sustituido por un nuevo modelo de gerencia con un conjunto de características que colocan el énfasis en el plano subjetivo y humano, y en la flexibilidad ante la rapidez y vertiginosidad de los cambios en el entorno. Frente a la empresa, surgen organizaciones no gubernamentales y de participación comunitaria, que con valores, concepciones y objetivos distintos, asumen los rasgos del nuevo paradigma empresarial para alcanzar eficientemente y con éxito sus objetivos.

Un tipo particular de organización, puede implicar un tipo igualmente particular de administración; tal es la tesis de la Teoría Situacional o de la Contingencia. Si se acepta que la noción de organización, lato sensu, plantea el logro de determinados objetivos, desarrollando para ello acciones e actividades coordinadas y estructuradas, la naturaleza empresarial, comunitaria o no gubernamental de la organización, comporta criterios y valores que remiten a las razones de su creación y constitución inicial y que por ende, deben estar presentes en la toma de decisiones y en el proceso administrativo. El "qué" y el "para qué" de la organización, definen el "cómo", esquema específico de organización adoptado, así como el tipo de administración a desarrollar.

Pero cuando los objetivos perseguidos tienen que ver con beneficios intangibles como calidad de vida, bienestar social, participación, desarrollo o superación de la pobreza, el modelo administrativo, si dejar de emplear criterios de eficiencia económica o rentabilidad, debe nutrirse de consideraciones y premisas acordes a la naturaleza de la organización, y a valores o medidas más difíciles de identificar. La gerencia de lo social, de lo público o lo comunitario, define su fisonomía de manera contingente a las necesidades a resolver, sin obviar las premisas e hipótesis básicas del conocimiento administrativo.

El conocimiento, la teoría y la práctica administrativa de la gerencia está obligada a adaptarse a las transformaciones ocurridas en el escenario organizativo. La gerencia de este nuevo tipo de organizaciones demanda la adopción de un conjunto de valores coma la solidaridad, la cooperación, la confianza, la participación y la responsabilidad social, cuando se trata de conducir o gerenciar una organización de este tipo, o de intentar explicar su conformación e integración.

Existen diferentes formas de ver a la innovación tecnológica según el punto de vista de varios autores, para Manaure, “la innovación  consiste en  modificar, alterar algún proceso, introduciendo nuevos elementos. La innovación requiere de los nuevos conocimientos para lograr nuevos productos, ideas, procesos de producción, etc. La innovación es la última etapa del proceso de invención y desarrollo: en la primera, la fase de invención, se descubren nuevos productos o procesos para que en la etapa de desarrollo, se transformen en productos o formas de producción concretos que dirigen la innovación”. Según este autor para las empresas “la innovación es el mecanismo primordial para generar o mantener alguna ventaja competitiva en los mercados. Ya que, las empresas que crean ventajas competitivas en una industria en particular, son las que consistentemente mantienen un enfoque innovador”. Finalmente considera que la “Innovación y tecnología están estrechamente vinculadas. Cuando una empresa ha logrado adoptar y adecuar la tecnología existente, usando la inversión como factor de impulso, puede lograr dar un paso adelante y crear sus propias tecnologías o procesos. Esto es precisamente la innovación”. Arruda considera que la innovación y la tecnología “como una solución "shelf-ready", estática, dejó de existir, para pasar a ser un instrumento fundamental en la diferenciación competitiva de la empresa en términos de sus productos, de sus servicios, de su estructura de costos y otros factores de competitividad del negocio”.

Según este autor, “para que una empresa nazca competitiva, necesita nacer diferenciada, necesita por lo tanto tener una solución tecnológica propia basada en una mezcla inteligente de ingredientes tecnológicos de terceros y propios, los últimos aportando la diferenciación buscada en el mercado. Considera a la innovación tecnológica, como la aplicación de cambios técnicos en cualquier actividad de valor para el cliente dentro de la cadena de valor y no tanto como la aplicación de cambios técnicos nuevos para el mundo, nuevos para el país o nuevos para el sector, con el objetivo de focalizar un proceso complejo que tiene que manejarse con efectividad en el contexto de la empresa y de sus relaciones con sus socios”

Para Marcano (1990), “La innovación tecnológica no es simplemente una mezcla o el resultado de colocar información, personal altamente calificado y capital de riesgo, como los factores de producción de las industrias de base tecnológica, hace falta la sinergia. Esta depende de la organización social y del apoyo institucional. Se necesitan redes sociales de información y el apoyo de una cultura empresarial proclive a la innovación. Esto no se construye de la noche a la mañana.”

Este autor considera que “las redes sociales de información son verdaderos elementos esenciales en la generación de innovación tecnológica y la columna vertebral de la organización social de todo lugar innovador. Ello varía, de acuerdo a la especificidad de la cultura local y las limitaciones del entorno cultural concreto”.

Desde un enfoque sociotécnico según Ruiz (2000): “La  innovación tecnológica no se decide ni se concentra en ningún punto en particular, sino que, surge en muy diversos ámbitos, no tienen una modalidad o protagonistas únicos, pero, sí depende de la relación de cada actor con muchos otros. Tampoco, se reduce a la capacidad que al efecto tengan las empresas, laboratorios o el sector público y privado, más bien, requiere de un sistema en red; un conjunto de actores involucrados con un objetivo mutuo: desarrollo de infraestructuras y vínculos para apoyar los procesos de generación, transferencia, adaptación y difusión de tecnologías”. Finalmente este autor ve  a la innovación tecnológica  como  “un concepto complejo que consiste en cuidar lo importante sabiendo que aún falta mucho por entender, y eso no es asunto del mercado, pero, sí de la actividad emprendedora y la capacidad innovadora de los hombres”. Claro está, la relación oferta-demanda cumple un rol determinante, ejerciendo una autoridad suprema capaz de juzgar y decidir sobre la innovación de un producto

Sergún Manaure (1997), para lograr el éxito de una organización e incluso llegar a mantener su supervivencia, los elementos diferenciadores resultan cada vez más importantes. En este sentido, la I+D+I se ha transformado en un importante pilar sobre el que basar una transformación empresarial. Una adecuada gestión de la tecnología, el conocimiento de los comportamientos de los competidores, poder evaluar los proyectos más adecuados para el despliegue de la innovación, o los programas de apoyo e incentivo en este campo, son algunos de los elementos que una organización debe considerar en el momento de abordar una iniciativa de este tipo.

La presión cada vez más férrea del mercado supone un poderoso motivo para que las empresas acepten el desafío de la innovación, no como una excepción en su gestión sino como la norma de actuación. Los diferentes modelos desarrollados, apoyados en el análisis, elección y planificación estratégica para asentar las bases de esta gestión, conllevan un ciclo de aprendizaje que posibilita que las empresas se reinventen a sí mismas continuamente, logrando mantener su posición competitiva.

Para el autor “El éxito de la innovación tecnológica no puede garantizarse nunca, al tiempo que no se encuentra supeditado únicamente a la tecnología sino que depende igualmente de factores comerciales y sociales. Sin embargo, la innovación mejora la eficiencia de una organización, cambiando el diseño de los productos y servicios, y promoviendo la implicación y el apoyo de todos los departamentos y funciones del negocio. Los nuevos ciclos de vida de los productos, cada vez más cortos, junto a la innovación en los procesos, suponen asimismo un importante valor estratégico”.

Para evaluar las capacidades tecnológicas de una organización en la actualidad casi la totalidad de las organizaciones aplican sus propios modelos diseñados de acuerdo a sus necesidades, uno de los componentes esenciales de estos modelos es el factor humano ya que este siempre va a ser determinante a la hora de innovar cualquier sistema o proceso.

Otros modelo de innovación tecnológica son los presentados por los siguientes autores: Berra (2000), quien expone que “Hay que considerar la naturaleza compleja del proceso innovador y de la relación entre innovación tecnológica y sociedad. La innovación no es sólo la aplicación de los resultados de investigación y desarrollo a alto nivel, sino que también es el resultado de capacidades emprendedoras, estratégicas, de decisión, organizativas e imaginativas. Sugiere por lo tanto, un acercamiento a la innovación tecnológica de carácter sistemático que si bien subraye la fuerte interdependencia entre tecnología, economía, política, cultura y contexto territorial, supere al modelo sistémico tradicional, en cuanto esté en grado de trasladar la visión teórica a estrategias socio-políticas. Esta definición permite leer la tecnología como organización social y, por lo tanto, no sólo tener una mayor comprensión de las relaciones que se desarrollan entre sociedad y ambiente, sino reconstruir a partir de la sociedad la relación que se establece entre la tecnología y su uso. De esta manera es posible hacer un discurso concreto sobre la innovación tecnológica, individualizando sus potencialidades, evaluando sus límites y describiendo el impacto diversificado sobre el territorio y sobre el  sistema socioeconómico.” Jiménez (2000), quien plantea los modelos de éxito competitivo en innovación tecnológica utilizados en Japón. Fonfría y Granda (1990), quienes hablan sobre los modelos schumpeterianos con el concepto de régimen tecnológico, que trata de recoger las características fundamentales del proceso innovador. De esta forma, se consigue vincular de manera explícita las características relativas a los mercados, sectores o clases tecnológicas –tipos de tecnologías- con los aspectos ligados a la configuración de las actividades de innovación tecnológica en sus rasgos más relevantes.

La Gerencia de las TIC, representa el manejo de los asuntos más o menos cotidianos asociados a las tareas de producción de la empresa. Pero realmente, tiene como objetivo la adquisición y uso de las capacidades tecnológicas de diversas clases de conocimientos, determinadas destrezas y rutinas, que sustentan los productos, los procesos y los métodos de producción, los materiales usados y los métodos de organización de la producción de la empresa relacionada con un determinado sistema físico de producción.

Un elemento crítico para el éxito y la supervivencia de las organizaciones, es la administración efectiva de la información y de la Tecnología de Información relacionada. En esta sociedad global (donde la información viaja a través del ciberespacio sin las restricciones de tiempo, distancia y velocidad) este elemento critico emerge de: 1) la creciente dependencia en información y en los sistemas que proporcionan dicha información; 2) la creciente vulnerabilidad y un amplio espectro de amenazas, tales como las cyber amenazas y la guerra de información; 3) la escala y el costo de las inversiones actuales y futuras en información y en tecnología de información y 4) el potencial que tienen las tecnologías para cambiar radicalmente las organizaciones y las prácticas de negocio, crear nuevas oportunidades y reducir costos.

La Gerencia de la Tecnología tiene diversas funciones, las cuales se llevan a cabo dentro de tres ámbitos relacionados con la adquisición de tecnologías, su uso y la realización de actividades de investigación y desarrollo. En términos generales tales funciones son las siguientes: identificación, evaluación y selección de tecnologías, desagregación de paquetes tecnológicos, negociación de tecnologías, construcción y puesta en marcha de plantas industriales, uso y asimilación de tecnologías, adaptación y mejoramiento de la tecnología, generación y comercialización de nuevas tecnologías.

Muchas organizaciones reconocen los beneficios potenciales que la tecnología puede proporcionar. Las organizaciones exitosas, sin embargo, también comprenden y administran los riesgos asociados con la implementación de nueva tecnología, por lo tanto, la gerencia debe tener una apreciación, y un entendimiento básico de los riesgos y limitantes del empleo de la tecnología de información para proporcionar una dirección efectiva y controles adecuados. Confrontando un problema complejo que empeora año tras año: necesitan proporcionar soporte a un número creciente de usuarios, en un número cada vez mayor de redes de área local, y deben hacerlo sin aumentar los costos de soporte (o incluso reduciéndolos). Existen dos tendencias principales que complican aún más el problema: 1) la mayor complejidad del software y el hardware de las computadoras personales y 2) el mayor número de usuarios móviles que utilizan la red desde ubicaciones remotas. Las Gerencias de Tecnología de la Información no son las únicas que se enfrentan a este problema de soporte, los distribuidores de valor agregado (VAR) que proporcionan soporte a sus clientes también necesitan disponer de un medio más efectivo de proporcionar el soporte sin aumentar los costos.

Si la organización de TIC no está operacionalmente productiva y óptima, el resto de los objetivos y desafíos están fuera, y la gerencia de TIC será decapitada o externalizada, o ambas cosas. Sólo después que el negocio esté operando sin problemas y la productividad esté aumentada gracias a la automatización y optimización de los flujos de trabajo, la alta gerencia permitirá al departamento de TIC llegar a ser un agente de transformación del negocio. Las políticas de hacer este tipo de cambio son complicadas, ya que la organización de TIC siempre será vista como un intruso entre quienes reclaman ser los responsables del avance de los negocios.

Así, la innovación tecnológica juega un papel absolutamente fundamental en el establecimiento de la competitividad sostenible a nivel de la empresa. Mediante una gestión inteligente, la misma se constituye en el vector integrador de las posibilidades estratégicas de diferenciación descritas arriba, las cuales no tienen la pretensión de ser exhaustivas.

Por todo lo anterior, queda claro que la innovación tecnológica y su gestión efectiva representan procesos complejos, con un alto grado de riesgo y demandan recursos financieros, de información y humanos especializados, que no se satisfacen mediante los mecanismos de libre mercado.

Por otra parte, la información tecnológica monopolizada por los derechos de propiedad intelectual, por los secretos industriales, por la insuficiencia de recursos financieros y humanos en nuestro país, por el nivel de educación de la gran mayoría de nuestros empresarios, que condiciona su percepción sobre el papel de la tecnología en su negocio, crean un hueco o "gap" de aprendizaje e innovación a nivel de los mercados domésticos e internacionales cuya solución requiere la intervención gubernamental.

La nueva economía, denominada “digital” por Tapscott (inteligencia en red), se mueve en un mundo cada vez más volátil, global y competitivo, y en las últimas décadas se puede apreciar cómo han surgido distintas modas gerenciales para afrontar los problemas de las organizaciones en función de sus entornos (externo y externo), pero fundamentalmente en pro de mejorar el manejo y uso de la información, la cual cada día es en todas sus formas más digitalizada y gestionada a través de Internet y de las propias redes internas de las organizaciones.

Las lecturas que sobre el tema pueden encontrarse, indican que esta nueva economía está caracterizada por aspectos que se resumen en las frases siguientes:

1.         La nueva economía es digital: tal como se planteara en uno de los párrafos anteriores, la información se haya en forma digital (bits) y ésta puede intercambiarse a través de redes digitales, a gran velocidad y de reducido espacio físico.

2.         La nueva economía es una economía de conocimiento: el aprendizaje organizacional permanente es la base de toda capacidad competitiva dentro de una organización y el conocimiento es el sustento de los productos y servicios ofertados (intelecto apalancado por las tecnologías de servicios).

3.         Mientras más digital sea la información, la economía se torna más virtual.

4.         Las estructuras organizacionales y de la economía industrial se están tornando moleculares, vale decir que éstas están generando estructuras y organizaciones, tanto al interno como en el externo, que según el entorno se organizan, sinergizan, se relacionan y buscan su equilibrio, y cuyas relaciones se ajustan según la infoestructura. En otras palabras, las organizaciones tienden a comportarse molecularmente.

5.         Lo anterior propone que la nueva economía sea vista como una economía en red, en la que las partes que interactúan, como moléculas, lo hacen interconectadas para generar bienestar y solución a sus productos y servicios; todo sobre la base de redes de relaciones de inimaginables fronteras y sin límites espaciales.

6.         La intermediación entre productores de bienes y servicios, y los consumidores o clientes, tiende a desaparecer y quienes se dedican a esta función en la cadena comercial se ven obligados a convertirse en facilitadores de ventas y generadores de valor agregado en los procesos de comercialización, distribución y/o entrega final de productos y servicios.

7.         Las industrias de computación, comunicaciones y contenidos se convierten, hoy día, en la parte medular de la nueva economía; algo que se presenta como una convergencia de funciones.

8.         La base de la nueva economía es la innovación.

9.         En la nueva economía los consumidores son productores al mismo tiempo: en la medida que la producción sea menos en masa y mas de manera individualizada, los productores deberán generar bienes y servicios que atiendan a los consumidores de forma individual, vale decir, según los requerimientos individuales.

10.      En una economía digital la rapidez de respuesta es un factor clave del éxito (just in time).

11.      El mundo de hoy tiende a la integración, a que no existan fronteras físicas y en el que la globalización es causa y efecto a la vez, así que aquellos que no traten de adaptarse e innovar, buscando dedicarse a las actividades en las que realmente sean competitivos y asociándose, estratégicamente, con quienes complementen sus servicios y productos – en función de las reales fortalezas de cada quien, vale decir, sacando provecho del entorno – perecerá en el intento.

12.      La globalización tiende a traer consigo, y a la nueva economía, problemas en función de las reales oportunidades que tienen todos en cuanto a sus capacidades. Los efectos de esto se notan en el ámbito social de los países; quizás los más rápidos sean cada vez más rápidos, mientras que los más lentos, aún logrando aumentar su velocidad, parecieran que siguen siendo cada vez más lentos en comparación con quienes dominan las ciencias y la tecnología.

En función de todo lo antes expuesto, las organizaciones e instituciones de hoy día, refiriéndonos a los ámbitos públicos y privados, se encuentran en una búsqueda sin descanso por ser más productivas y han asimilado la necesidad de ser competitivas, y esta última capacidad está signada por la capacidad de innovación, así como por la de saber anticipar (proactividad) la colocación de productos y servicios de manera oportuna y pertinente. Lo antes escrito encuentra asidero en las Tecnologías de Información y de la Comunicación, ya que éstas – de manera explícita – son un medio para apalancar la competitividad y esto, de alguna manera, obliga a alinear las TIC con los planes de las organizaciones e instituciones; algo que se convierte en un factor clave de éxito con connotación estratégica; algo que maneja datos, información y conocimiento; algo que requiere demanda de procesos bien enlazados con la misión y visión, que está en correcta sintonía con las necesidades del mercado y cuya cadena de valor también lo está con las consecuentes metas de la organización.

En conclusión, la alineación estratégica perfecta entre TI y las estrategias de transformación ocurre cuando las primeras son empleadas dinámicamente para crear y explotar oportunidades de negocio, lo que implica la preparación de cualquier organización para hacer uso de las TIC necesarias en función de los productos y servicios que ésta ofrezca. Todo esto para lograr estar entre las mejores de su clase, mejorar las estructuras de costo, generar diferenciación en los productos y servicios, aumentar las posibilidades de participación en el mercado y lograr mejores tiempos de respuesta (rapidez y efectividad en los procesos). Pero, en realidad la importancia estratégica de las TIC no está únicamente ni prioritariamente en los procesos dentro de una organización y/o institución; la importancia está en cómo la gerencia actúa y reacciona ante la dinámica del mercado, generando, conformando y sosteniendo ventajas competitivas sobre la base del mejor uso y manejo posible de la información.

Para alcanzar lo antes escrito existen algunos modelos de alineación estratégica, entre los cuales podemos señalar el de Henderson-Venkatraman-Oldach y el de Luftman (1990). Como aspectos comunes entre estos dos modelos, encontramos referencias inherentes a las infraestructuras de la organización y de las TIC, así como a la estrategia del negocio, y la escala de tal alineación dependerá de la importancia con que la alta gerencia vincula la formulación de las estrategias organizacionales con las TIC.

A manera de cierre y en concordancia con el desarrollo de esta sección, es posible afirmar que las organizaciones que realizan innovación tecnológica, principalmente las que forman parte de una empresas en Venezuela (departamentos de sistemas, informática, etc.) han basado su enfoque en el “saber escoger y comprar” la tecnología, muchas veces haciendo énfasis casi exclusivamente en el asunto del precio suponiendo que la empresa requerirá un mínimo de conocimientos para usarla. Esto ha llevado a ignorar o subestimar aspectos muy importantes asociados a la adquisición, y uso de la tecnología, convirtiendo a la organización en un centro de costo que no reporta beneficios a la empresa y que en gran medida justifica la tecnología como un fin en sí misma (tener lo último, la última versión, etc.) y no como un medio para transferir una mayor competitividad a la empresa para el logro de sus objetivos estratégicos.

Las organizaciones Venezolanas deben cambiar su visión e implantar estrategias que permitan hacer una correcta gerencia de la TIC, tanto en el ámbito de innovación y adquisición de tecnologías como en el de uso de las mismas, de manera que las nuevas TIC sean plenamente aprovechadas y sean creadas las capacidades tecnológicas apropiadas (organización, experiencia, nivel de los recursos humanos, etc.). Estos cambios servirán para cambiar la imagen existente de la organización de generadora de costos, a generadores de tecnología de acuerdo las necesidades de soporte y toma de decisiones en los niveles operativo, táctico y estratégico de la empresa, dándole valor e importancia a la información.

En el ámbito ontológico esta nueva propuesta metodología se enmarca en la circularidad retroalimentaría que plantea la inserción del sistema organizativo en un suprasistema ambiental, a través del flujo permanente de energía, información o cualquier otro recurso, que permiten la permanencia y evolución de la organización en el tiempo y en el espacio. Para el planteamiento de la metodología ontológicamente se parte de un modelo teórico y operacional propuesto por Strovink (1997) sobre la complejidad de la organización que gerencia tecnología de la información y la comunicación. Analizando las nociones de estructura y proceso (lo que conduce a eso) llevadas al ámbito específico de las organizaciones y ubicadas en el marco de la teoría general de sistemas, permitiendo su representación como un sistema abierto, con controles por feedback y feedforward con un ambiente y con un objetivo expresado en términos de la eficiencia, eficacia y efectividad permitiendo visualizar este intrincado de relaciones que se producen en la organización: los elementos asociados al conflicto, poder y autoridad, cambio, la  ética de la organización, entendida desde sus aspectos estructurales (localización del ethos de la organización) y dinámicos (origen y transformaciones de dicho ethos). Considerando a la organización bajo una perspectiva transcompleja sin perder de vista el conjunto de parte y elementos que la conforman y su relación con los diferentes elementos de la organización a través de la teoría general de sistemas tomando en cuenta valores, creencias, sentimientos y el valor del hombre en si mismo. Estos elementos  tendrán consecuencias en el plano metodológico. Desde el punto de vista  metodológico. La metodología a utilizarse será Systemic Evaluation for Stakeholder Learning (SESL)  propuesta por Magnus Ramage (1997), para los sistemas de trabajo cooperativo (Cooperative Work), la cual es congruente con el  marco teórico que se utiliza viendo las contradicciones. El método dialéctico o materialismo dialéctico constituye el soporte metodológico principal de las intervenciones estructuradas desde las organizaciones sociales.

Con relación a los aspectos epistemológicos siendo la epistemología aquella rama de la filosofía que se ocupa del conocimiento, surgen desde ella la necesidad de establecer la relación del  análisis organizacional con respecto a los paradigmas que pudieran sustentan la investigación, sean estos (objetivista, subjetivista / constructivista). El paradigma es el constructivista basado en la teoría crítica ya que se debe tratar de entender y comprender las relaciones y tensiones que surgen en ese tipo de organizaciones transcomplejas. Se debe considerarse cual es la realidad de la organización que será objeto de trabajo (las organizaciones que gerencian tecnología de la información y la comunicación), y al modelo teórico y operacional que se utilizara en la intervención propuesto por Strovink (1997). Epestimologicamente la propuesta  metodológica se enmarca en los diversos modelos gerenciales, criterios de racionalidad económica y de eficiencia, característicos de la empresa capitalista, los cuales se nutren, relacionan e interactúan con los valores que rigen el funcionamiento de las organizaciones no empresariales, de participación comunitaria, ciudadanas y no gubernamentales, que intentan satisfacer las demandas sociales no cubiertas por el Estado ni por la empresa, redimensionado el tradicional objetivo lucrativo capitalista, a través de una mayor valoración de lo humano, lo cultural y lo colectivo.

La recomposición de las relaciones entre los diversos sectores del sistema social, entre los que destaca el Estado, y la relativización de competencias públicas y privadas, enmarcadas en el proceso globalizatorio parecen influir a su vez en la creación de esquemas organizativos que sin perseguir el lucro o la reproducción de capitales, han obtenido resultados exitosos, basados en la consecución de objetivos distintos a los de una empresa privada. Al reconocerse que el actual estadio civilizatorio desde mediados de la segunda mitad del siglo XX dejó atrás la era industrial y al denominado "modelo fordista" para adentrarse en la era post-industrial, post-capitalista, se deja asentado, igualmente, el fin de una primera modernidad y el inicio de una segunda modernidad, aún difusa, incluyendo su calificación como posmodernidad. Las transformaciones del tradicional modelo de organización contemporáneo, especialmente el empresarial, ocurren paralelamente al crecimiento de organizaciones que sin arroparse bajo el esquema empresarial, entran en la dinámica económica, social y política, aprovechando los elementos del entorno para alcanzar objetivos distintos unas veces, similares otras, a los de una empresa.

Esta propuesta metodológica en concordancia con Llano (1990), en su obra "El Postmodernismo en la Empresa", se encarga de caracterizar a lo que él denomina como la incipiente conformación de un paradigma de vida no economicista ni racionalista, o al menos no preponderantemente. Desde una óptica más filosófica que económica, Llano describe igualmente algunas tendencias o manifestaciones típicas del postmodernismo, así como sus efectos en la entidad empresarial. La revisión y bosquejo de los contornos de la posmodernidad, es también objeto de reflexión para esta propuestas metodológica a fin de postular la emergencia o conformación de un nuevo paradigma epistémico, que aun en construcción, pero que supone una superación del anterior paradigma positivista, o igualmente, identifican el perfil de una nueva manera de entender la relación del hombre con su entorno y la evaluación de la innovación y adquisición e implementación de la tecnología de la información, así como los saberes necesarios para afrontar el futuro.

Axiológicamente esta propuesta se enmarca en la necesidad que Edgar Morín y Miguel Martínez Mígueles (2000) entre otros autores, han planteado de un nuevo modo de conocer, de una nueva matriz epistémica que establezca una mayor sintonía con el momento histórico que atraviesa la humanidad, y por ende la ciencias gerenciales y la tecnología de la información.  Para Edgar Morín (1990), la realidad no es evidentemente legible. Las ideas y teorías no reflejan sino que traducen la realidad, la cual pueden traducir de manera errónea. Nuestra realidad no es otra que nuestra idea de la realidad. Esta sería una de las implicaciones de la posmodernidad, que en el plano filosófico, parece habitar todos los territorios y espacios de la discusión académica. Así, entre las crisis que, a decir de muchos, sacuden todos los |órdenes de la vida humana en la actualidad, otorgándole al término un sentido de transformación o transición entre un estado y otro, se encontraría una crisis paradigmática, una crisis de los valores y nociones que guiaron, durante mucho tiempo, la acción y reflexión científica del hombre. Martínez Mígueles, haciendo alusión al concepto de paradigma elaborado por Jung, cita a Morín, para reconstruir el mismo, diciendo que un paradigma científico puede definirse como un principio de distinciones - relaciones - oposiciones fundamentales entre algunas nociones matrices que generan y controlan el pensamiento, es decir, la constitución de teorías y la producción de los discursos de los miembros de una comunidad científica determinada. No están en crisis los paradigmas de las ciencias, sino el paradigma de la ciencia en cuanto modo de conocer. Para Martínez M., el positivismo lógico, modelo o paradigma "Newtoniano - Cartesiano" que valora, privilegia y propugna la objetividad del conocimiento, el determinismo de los fenómenos, la experiencia sensible, la cuantificación aleatoria de las medidas, la lógica formal y la verificación empírica, ha sido superado y en los actuales momentos, atraviesa una transición hacia lo que él denomina el Nuevo Paradigma Epistémico. Este nuevo paradigma epistémico, identificado con lo que se ha llamado el Pensamiento Complejo o Transdiciplinario, aún se encuentra en proceso de construcción y elaboración, paralelamente al cambio de época que atravesamos. Sobre las razones que limitaron el paradigma anterior y justifican el establecimiento de uno nuevo, Morín establece que lo que agrava la dificultad de conocer nuestro mundo, es el modo de pensamiento, que ha atrofiado en nosotros, en vez de desarrollarla, la aptitud de contextualizar y globalizar, mientras que la existencia de la era planetaria es pensar la globalidad, la relación todo - partes, su multidimensionalidad, su complejidad. Esto significa sostener que los sujetos o individuos son autónomos y que sus roles trascienden a los limites de la organización, la búsqueda de coherencia entre el pensar, sentir y hacer, la búsqueda de los individuos por satisfacer sus necesidades básicas, los valores y su relación con la practica en la organización. A continuación se presentan las variables que conforman la propuesta metodologica.

3 VARIABLES Y OPERACIONALIZACION DE LAS VARIABLES

            El BSC es un modelo sistémico, donde su estructura esta determinada por la relación reciproca entre las cuatro perspectivas principales: Finanzas, Clientes, Procesos Internos y Aprendizaje y Crecimiento, con la visión y estrategia de la organización [KAP 96]. A continuación en la siguiente tabla se especifican las variables aosciada a la metodología sistemica de evaluación de la gerencia de tecnología de la información y la comunicación; se expresa la visión como un número de objetivos estratégicos expresados a través de la operacionalización de las variables, que sirven para guiar al tesista en su búsqueda de la visión; se describe aquellos factores que son críticos para que la organización tenga éxito con su visión por cada objetivo estrategico y finalmente los indicadores y metas específicas que le permiten al tesista seguir los esfuerzos sistemáticos  para explotar los factores críticos de éxito indispensables en la consecución de los objetivos.

            Tabla X. Variables Propuesta de Tesis Doctoral.

Perspectiva (BSC)

Objetivo Estrategico

Variable

Operacionalización

Finanzas

Impacto Financiero

Costo

(sin la nueva TI)

5 = menor que el 25% del valor deseado, 4 = menor que el 50% del valor deseado y , 3 = menor que el 75% del valor deseado, 2 = igual al valor deseado, 1 = mayor al valor deseado

Finanzas

Impacto Financiero

Costo Reducido 

(con la nueva TI)

5 = menor que el 25% del valor deseado, 4 = menor que el 50% del valor deseado y , 3 = menor que el 75% del valor deseado, 2 = igual al valor deseado, 1 = mayor al valor deseado

Finanzas

Impacto Financiero

Costo de Planeación

5 = menor que el 25% del valor deseado, 4 = menor que el 50% del valor deseado y , 3 = menor que el 75% del valor deseado, 2 = igual al valor deseado, 1 = mayor al valor deseado

Finanzas

Impacto Financiero

Costo de Negociación

5 = menor que el 25% del valor deseado, 4 = menor que el 50% del valor deseado y , 3 = menor que el 75% del valor deseado, 2 = igual al valor deseado, 1 = mayor al valor deseado

Finanzas

Impacto Financiero

Costo de Adquisición

5 = menor que el 25% del valor deseado, 4 = menor que el 50% del valor deseado y , 3 = menor que el 75% del valor deseado, 2 = igual al valor deseado, 1 = mayor al valor deseado

Finanzas

Impacto Financiero

Costo de Desarrollo o Implementación

5 = menor que el 25% del valor deseado, 4 = menor que el 50% del valor deseado y , 3 = menor que el 75% del valor deseado, 2 = igual al valor deseado, 1 = mayor al valor deseado

Finanzas

Impacto Financiero

Costo de Operación

5 = menor que el 25% del valor deseado, 4 = menor que el 50% del valor deseado y , 3 = menor que el 75% del valor deseado, 2 = igual al valor deseado, 1 = mayor al valor deseado

Finanzas

Impacto Financiero

Costo de Licenciamiento

5 = menor que el 25% del valor deseado, 4 = menor que el 50% del valor deseado y , 3 = menor que el 75% del valor deseado, 2 = igual al valor deseado, 1 = mayor al valor deseado

Finanzas

Impacto Financiero

Costo de Mantenimiento

5 = menor que el 25% del valor deseado, 4 = menor que el 50% del valor deseado y , 3 = menor que el 75% del valor deseado, 2 = igual al valor deseado, 1 = mayor al valor deseado

Finanzas

Impacto Financiero

Costo de Soporte

5 = menor que el 25% del valor deseado, 4 = menor que el 50% del valor deseado y , 3 = menor que el 75% del valor deseado, 2 = igual al valor deseado, 1 = mayor al valor deseado

Finanzas

Impacto Financiero

Costo de Reemplazo

5 = menor que el 25% del valor deseado, 4 = menor que el 50% del valor deseado y , 3 = menor que el 75% del valor deseado, 2 = igual al valor deseado, 1 = mayor al valor deseado

Finanzas

Impacto Financiero

VAN o Valor Actual Neto

5 = (VAN>0) y mayor que el 75% del valor deseado, 4 = (VAN>0) y mayor que el 50% y menor que el 75% del valor deseado , 3 = (VAN>0) y mayor que el 25% y menor que el 50% del valor deseado  , 2 = (VAN=0), 1 = (VAN<0)

Finanzas

Impacto Financiero

Valor Esperado del VAN

5 = (Valor Esperado del VAN>0) y mayor que el 75% del valor deseado, 4 = (Valor Esperado del VAN>0) y mayor que el 50% y menor que el 75% del valor deseado , 3 = (Valor Esperado del VAN>0) y mayor que el 25% y menor que el 50% del valor deseado  , 2 = (Valor Esperado del VAN=0), 1 = (Valor Esperado del VAN<0)

Finanzas

Impacto Financiero

VAN Estratégico 

5 = (VAN Estratégico>0) y mayor que el 75% del valor deseado, 4 = (VAN Estratégico>0) y mayor que el 50% y menor que el 75% del valor deseado , 3 = (VAN Estratégico>0) y mayor que el 25% y menor que el 50% del valor deseado  , 2 = (VAN Estratégico=0), 1 = (VAN Estratégico<0)

Finanzas

Impacto Financiero

La TIR o Tasa Interna de Retorno

5 = (TIR>tasa de descuento) y mayor que el 75% del valor deseado, 4 = (TIR>tasa de descuento) y mayor que el 50% y menor que el 75% del valor deseado, 3 = (TIR>tasa de descuento) y mayor que el 25% y menor que el 50% del valor deseado, 2 = (TIR=tasa de descuento), 1 = (TIR<tasa de descuento)

Finanzas

Impacto Financiero

El EVA o Valor Económico Agregado

5 = durante el ejercicio anual de la empresa, la TI agregó valor al mismo producto de su gestión en más de un 75% del valor esperado, 4 = durante el ejercicio anual de la empresa, la TI agregó valor al mismo producto de su gestión en más de un 50% y menos de un 75% del valor esperado, 3 = durante el ejercicio anual de la empresa, la TI agregó valor al mismo producto de su gestión en más de un 25% y menos de un 50% del valor esperado, 2 = durante el ejercicio anual de la empresa, la TI agregó valor al mismo producto de su gestión en más de un 5% y menos de un 25% del valor esperado, 1 = durante el ejercicio anual de la empresa, la TI NO agregó valor al mismo producto de su gestión o no se puede medir el EVA.

Cliente

Publicaciones

Publicaciones

Cantidad de Publicaciones Arbitradas y No Arbitradas

Cliente

Asistencia a Congresos

Asistencia a Congresos

Cantidad de Congresos Nacionales e Internacionales

Cliente

Sociedades Cientificas y Profesionales

Sociedades Cientificas y Profesionales

Cantidad de Sociedades Cientificas y Profesionales

Cliente

Becas y Distinciones

Becas y Distinciones

Cantidad y Tipo de Becas y Distinciones Academicas

Cliente

Concursos y Premios

Concursos y Premios

 Cantidad y Tipo de Concursos y Premios

Cliente

Cargos Desempeñados

Actividades en el area academica PostGrado

Cantidad y Tipo de Cargos de PostGrado Desempeñados

Cliente

Cargos Desempeñados

Actividades en el area academica  Pregrado

Cantidad y Tipo de Cargos de PreGrado Desempeñados

Cliente

Cargos Desempeñados

Actividades en el ejercicio profesional

Cantidad y Tipo de Cargo en el Ejercicio Profesional

Cliente

Formación Profesional

PreGrado

 Cantidad, Tipo y Universidad de los Titulos de Pregrado

Cliente

Formación Profesional

PostGrado

 Cantidad, Tipo y Universidad de los Titulos de PostGrado

Procesos Internos

Complejidad de la Gerencia de TI

Complejidad de la Estructura

5 = Altamente Descentralizados, 4 = Descentralizados, 3 = Dispersos, 2 = Centralizados, 1 = Altamente Centralizados

Procesos Internos

Complejidad de la Gerencia de TI

Madurez de los Procesos

5 = Tiene proceso de TI, 4 = Tiene y usa los procesos de TI, 3 = Tiene, usa, documenta los proceso de TI, 2 = Tiene, usa, documenta, administra los procesos de TI, 1 = Tiene, usa, documenta, administra y optimiza los procesos de TI

Procesos Internos

Complejidad de la Gerencia de TI

Dispersión de los Usuarios

5 = Altamente Descentralizados, 4 = Descentralizados, 3 = Dispersos, 2 = Centralizados, 1 = Altamente Centralizados

Procesos Internos

Complejidad de la Gerencia de TI

Disponibilidad de los Servicios de TI

5 = 7x24 díasxhora, 4 = 7x15 díasxhora, 3 = 7x12 díasxhora, 2 = 6x9 díasxhora, 1 = 5x8 díasxhora

Procesos Internos

Complejidad de la Gerencia de TI

Niveles de Acuerdo de Servicio

5 = Inmediato o menor a 30 minutos, 4 = 4 horas, 3 = Mismo día garantizado,  2 = Próximo día garantizado, 1 = Próximo día o mejor esfuerzo

Procesos Internos

Impacto de la Infraestructura de TI

% de Aplicaciones que son Cliente / servidor

5 = 100%, 4 = 80%, 3 = 60%,  2 = 40%, 1 = 20% o menos

Procesos Internos

Impacto de la Infraestructura de TI

Numero de Plataformas de Sistemas Operativos Diferentes

5 = Mayor a 6, 4 = 6,  3 =  4, 2 = 2 , 1 = 1

Procesos Internos

Impacto de la Infraestructura de TI

Tiempo promedio de reemplazo de Aplicaciones Cliente / servidor

5 = Mayor a 30 meses, 4 = 24 meses, 3 = 12 meses, 2 = 6 meses, 1 = 3 meses

Procesos Internos

Impacto de la Infraestructura de TI

% Aplicaciones Criticas

5 = 100%, 4 = 80%, 3 = 60%,  2 = 40%, 1 = 20% o menos

Procesos Internos

Impacto de la Infraestructura de TI

% Aplicaciones de Productividad Personal

5 = Menor a 20%, 4 = 40%, 3 = 60%, 2 =  80 %, 1 = 100%

Procesos Internos

Impacto de la Infraestructura de TI

# de Arquitecturas Distintas de Hardware

5 = Mayor a 6, 4 = 6,  3 =  4, 2 = 2 , 1 = 1

Procesos Internos

Impacto de la Infraestructura de TI

Porcentaje Anual de Reposición de PC

5 = 100%, 4 =  70%, 3 = 50%,  2 =  20%,    1 = 10% o menos

Procesos Internos

Impacto de la Infraestructura de TI

Redundancia (% de servidores, hubs, router con redundancia)

5 = 100%, 4 =  70%, 3 = 50%,  2 =  20%,    1 = 10% o menos

Procesos Internos

Impacto de la Infraestructura de TI

% de Dispositivos Móviles o Portátiles

5 = 100%, 4 =  70%, 3 = 50%,  2 =  20%,    1 = 10% o menos

Procesos Internos

Impacto de la TI en la organización

Soporte que brindan la TI a los procesos del negocio

5 = más de lo requerido, 4 = completamente, 3 = casi todos, 2 = algunos, 1 = muy pocos

Procesos Internos

Impacto de la TI en la organización

Frecuencia de actualización de los procesos del negocio

5 = al requerirse, 4 = con mucha frecuencia, 3 = frecuentemente, 2 = con poca frecuencia,   1 = no se actualizan.

Procesos Internos

Impacto de la TI en la organización

Ayuda que brindan la TI a la toma de decisiones

5 = imprescindible, 4 = mucho, 3 = medio, 2 = poco, 1 = no soportan

Procesos Internos

Impacto de la TI en la organización

Tasa de soporte de los procesos requeridos

( Cantidad de procesos soportados / Total de procesos )
 

Procesos Internos

Impacto de la TI en la organización

Cumplimiento de las funcionalidades de la TI

5 = más de lo requerido, 4 = completamente, 3 = casi todas, 2 = algunas,1 = muy pocas

Procesos Internos

Posición de la unidad adquiere-desarrolla la TI en la estructura organizacional

Nivel de ubicación de la unidad adquisitoria-desarrolladora de la TI

5 = muy alto, 4 = alto, 3 = medio, 2 = bajo,       1 = muy bajo

Procesos Internos

Posición de la unidad adquiere-desarrolla la TI en la estructura organizacional

Participación en la definición de políticas de la organización

5 = imprescindible, 4 = mucha, 3 = media,     2 = poca, 1 = no participa

Procesos Internos

Posición de la unidad adquiere-desarrolla la TI en la estructura organizacional

Discusión de su presupuesto con la alta gerencia

5 = siempre, 4 = mucho, 3 = medio, 2 = poco 1 = no lo discute

Procesos Internos

Dependencia que la organización tiene de la TI para su productividad

Tasa de empleados que utilizan la TI

( Cantidad de empleados que utilizan la TI /Total de empleados de la empresa )
 

Procesos Internos

Dependencia que la organización tiene de la TI para su productividad

Tasa de procesos del negocio que requieren la TI

( Cantidad de procesos que requieren la TI/ Total de procesos )

Procesos Internos

Dependencia que la organización tiene de la TI para su productividad

Tasa de procesos de relación con clientes y proveedores que usan la TI

(Cantidad de procesos relacionados con clientes y proveedores que usan la TI  / Total de procesos relacionados con clientes y proveedores)

Procesos Internos

Dependencia que la organización tiene de la TI para su productividad

Dependencia que tiene la alta gerencia de la TI

5 = imprescindibles, 4 = mucha, 3 = media,   2 = poca, 1 = ninguna

Procesos Internos

Dependencia que la organización tiene de la TI para su productividad

Detención de la organización al detenerse la TI

5 = completamente, 4 = casi toda se detiene, 3 = medianamente, 2 = poca detención,  1 = ninguna detención

Procesos Internos

Apoyo de la alta gerencia

Asignación de recursos presupuestados para la TI

5 = siempre, 4 = casi siempre, 3 = algunas veces, 2 = pocas veces, 1 = nunca

Procesos Internos

Apoyo de la alta gerencia

Requerimiento de estudios costo-beneficio para la TI

5 = siempre, 4 = casi siempre, 3 = algunas veces, 2 = pocas veces, 1 = nunca

Procesos Internos

Apoyo de la alta gerencia

Políticas definidas para la adquisición-desarrollo de innovaciones de TI

5 = completamente definidas, 4 = casi todas definidas, 3 = medianamente definidas, 2 = poco def., 1 = no están definidas

Procesos Internos

Resistencia a la innovación de TI

Cumplimiento de la plataforma de TI con las tendencias del “state of art”

5 = Va más allá, 4 = De acuerdo a, 3 = Cumple muchas de las tendencias a las tendencias, 2 = Cumple poco, 1 = No cumple

Procesos Internos

Resistencia a la innovación de TI

Frecuencia de actualización de la plataforma de TI

5 = al requerirse, 4 = menos de 1 año, 3 = de 1 a 2 años, 2 = entre 2 y 5 años, 1 = más de 5 años

Procesos Internos

Resistencia a la innovación de TI

Planes para la renovación periódica de la infraestructura de TI

5 = completamente definidas., 4 = casi todas definidas, 3 = medianamente definidas, 2 = poco def., 1 = no están definidas

Procesos Internos

Resistencia a la innovación de TI

Frecuencia de actualización de los procesos de incorporación de TI

5 = al requerirse, 4 = menos de 1 año, 3 = de 1 a 2 años, 2 = entre 2 y 5 años, 1 = más de 5 años

Procesos Internos

Resistencia a la innovación de TI

Toma de decisiones para la adquisición

5 = siempre, 4 = casi siempre, 3 = algunas veces, 2 = pocas veces 1 = nunca

Procesos Internos

Resistencia a la innovación de TI

Dependencia de la actualización tecnológica de un plan estratégico de TI

5 = siempre, 4 = casi siempre, 3 = algunas veces, 2 = pocas veces, 1 = nunca

Procesos Internos

Capacidad de Adquisición/Desarrollo de TI

Tasa de oferta-demanda de TI adquirida/desarrollada

( Cantidad de TI adquiridas-desarrollada / Total de TI requeridas)

Procesos Internos

Capacidad de Adquisición/Desarrollo de TI

Porcentaje de TI adquirida-desarrollada anualmente

( Cantidad de TI adquiridas-desarrolladas en un año / Total de TI planificadas para adquirir-desarrollar en un año ) * 100

Procesos Internos

Capacidad de Adquisición/Desarrollo de TI

Tasa de tiempo de respuesta de la organización que adquiere/desarrolla la TI

(Tiempo estimado de entrega / Tiempo real de entrega)

Procesos Internos

Capacidad de Adquisición/Desarrollo de TI

Operatividad completa de la TI al ser implantada

5 = siempre, 4 = casi siempre, 3 = algunas veces, 2 = pocas veces, 1 = nunca

Procesos Internos

Capacidad de Adquisición/Desarrollo de TI

Porcentaje de TI nuevas adquiridas-desarrolladas anualmente

( Cantidad de TI nuevas adquiridas-desarrollados en un año / Total de TI adquiridas-desarrolladas en un año ) * 100

Procesos Internos

Capacidad de Adquisición/Desarrollo de TI

Porcentaje de mejoras de TI adquiridas-desarrolladas anualmente

(Cantidad de mejoras de TI adquiridas-desarrolladas en un año / Total de TI adquiridas-desarrolladas en un año) * 100

Procesos Internos

Apoyo gerencial

Porcentaje del presupuesto de la unidad que adquiere/desarrolla la TI

(Monto para la renovación de la TI / Monto total del presupuesto ) * 100

Procesos Internos

Apoyo gerencial

Disponibilidad de personal calificado para la adquisición/desarrollo de la TI

5 = siempre, 4 = casi siempre, 3 = algunas veces, 2 = pocas veces, 1 = nunca

Procesos Internos

Apoyo gerencial

Involucramiento de los gerentes de proyectos en la adquisición/desarrollo de la TI

5 = siempre, 4 = casi siempre, 3 = algunas veces, 2 = pocas veces, 1 = nunca

Procesos Internos

Proceso de implementación de innovaciones de TI

Existencia de un equipo responsable de estudiar la adquisición/desarrollo de la TI

5 = siempre, 4 = casi siempre, 3 = algunas veces, 2 = pocas veces, 1 = nunca

Procesos Internos

Proceso de implementación de innovaciones de TI

Procesos definidos para el estudio de la adquisición/desarrollo y uso de la TI

5 = completamente definidas, 4 = casi todas definidas, 3 = medianamente definidas,2 = poco definidas, 1 = no están definidas

Procesos Internos

Proceso de implementación de innovaciones de TI

Tasa de tiempo de adquisición/desarrollo de la TI

(Tiempo estimado de adquisición-desarrollo / Tiempo real de adquisición-desarrollo)

Procesos Internos

Proceso de implementación de innovaciones de TI

Disponibilidad de presupuesto para el estudio de la adquisición-desarrollo de la TI

5 = siempre, 4 = casi siempre, 3 = algunas veces, 2 = pocas veces, 1 = nunca

Procesos Internos

Proceso de implementación de innovaciones de TI

Necesidad de asesoría para incorporar la TI a los procesos de adquisición-desarrollo

5 = siempre, 4 = casi siempre, 3 = algunas veces, 2 = pocas veces, 1 = nunca

Procesos Internos

Proceso de implementación de innovaciones de TI

Atención del confort y/o amigabilidad de la TI por parte del equipo responsable de estudiar la adquisición-desarrollo de la TI

5 = siempre, 4 = casi siempre, 3 = algunas veces, 2 = pocas veces, 1 = nunca

Procesos Internos

Proceso de implementación de innovaciones de TI

Atención de los aspectos de integración de la TI por parte del equipo responsable de estudiar la adquisición-desarrollo de la TI

5 = siempre, 4 = casi siempre, 3 = algunas veces, 2 = pocas veces, 1 = nunca

Procesos Internos

Proceso de actualización de TI

Existencia de un equipo responsable de estudiar la actualización de la TI

5 = siempre, 4 = casi siempre, 3 = algunas veces, 2 = pocas veces, 1 = nunca

Procesos Internos

Proceso de actualización de TI

Procesos definidos para el estudio de la actualización de la TI

5 = completamente  definidos, 4 = casi todos definidos, 3 = medianamente definidos, 2 = poco definidos, 1 = no están definidos

Procesos Internos

Proceso de actualización de TI

Tasa de tiempo de actualización de la TI

(Tiempo estimado de actualización / Tiempo real de actualización)

Procesos Internos

Proceso de actualización de TI

Disponibilidad de presupuesto para el estudio de la actualización de la TI

5 = siempre, 4 = casi siempre, 3 = algunas veces, 2 = pocas veces, 1 = nunca

Procesos Internos

Estructura organizacional

Estructura organizacional de la unidad que adquiere-desarrolladora la TI

5 = por proyectos, 4 = matricial, 3 = mixta, 2 = funcional, 1 = sin definición

Procesos Internos

Estructura organizacional

Cantidad de niveles para la toma de decisiones

5 = 5 o más niveles, 4 = 4 niveles, 3 = 3 niveles, 2 = 2 niveles, 1 = 1 nivel

Procesos Internos

Estructura organizacional

Estímulo que da la estructura organizacional para el desarrollo de carrera del personal involucrado en la TI

5 = muy estimulante, 4 = mucho, 3 = medio, 2 = poco, 1 = no estimula

Procesos Internos

Gerencia de proyectos

Procesos definidos para la adquisición-desarrollo de la TI

5 = completamente definido, 4 = casi todos definidos, 3 = medianamente definidos, 2 = poco definidos, 1 = no están definidos

Procesos Internos

Gerencia de proyectos

Responsabilidad clara de cada miembro del equipo de adquisición-desarrollo dentro de los proyectos de TI

5 = siempre, 4 = casi siempre, 3 = algunas veces, 2 = pocas veces, 1 = nunca

Procesos Internos

Gerencia de proyectos

Conocimiento de la metodología de adquisición-desarrollo, por parte de los integrantes de la unidad

5 = todos, 4 = casi todos, 3 = muchos, 2 = muy pocos, 1 = ninguno

Procesos Internos

Gerencia de proyectos

Conocimiento del rol de la TI en la metodología, por parte de los integrantes de la unidad


5 = todos, 4 = casi todos, 3 = muchos, 2 = muy pocos, 1 = ninguno

Procesos Internos

Participación de los adquisidores- desarrolladores de TI en la toma de decisiones dentro de la organización

Cualidad de participación que tiene el proceso de adquisición-desarrollo de la TI

5 = completamente participativo, 4 = muy participativo, 3 = medianamente participativo, 2 = poco participativo, 1= no es participativo

Procesos Internos

Participación de los adquisidores- desarrolladores de TI en la toma de decisiones dentro de la organización

Nivel de decisión que determina la adquisición-desarrollo y uso de la TI

5 = líder de proyecto + analistas, 4 = líder de proyecto, 3 = Jefe + líder p., 2 = Jefe u. des,   1 = alta gerencia

Procesos Internos

Participación de los adquisidores- desarrolladores de TI en la toma de decisiones dentro de la organización

Cualidad de participación que tiene el proceso de implementación de la TI

5 = completamente participativo, 4 = muy participativo, 3 = medianamente participativo, 2 = poco participativo,1 = no es participativo
 

Procesos Internos

País

Dependencia de las Agencias Reguladoras

5 = 100%, 4 = 80%, 3 = 60%,  2 = 40%, 1 = 20% o menos

Procesos Internos

País

Efecto de las Leyes nacionales, reglamentos y restricciones locales

5 = siempre, 4 = casi siempre,3 = algunas veces, 2 = pocas veces,    1 = nunca

Procesos Internos

País

Consideraciones Internacionales

5 = siempre, 4 = casi siempre,3 = algunas veces, 2 = pocas veces,    1 = nunca

Procesos Internos

País

Consideraciones de Impuesto

5 = 100%, 4 = 80%, 3 = 60%,  2 = 40%, 1 = 20% o menos

Procesos Internos

País

Legislación del Consumidor

5 = siempre, 4 = casi siempre,3 = algunas veces, 2 = pocas veces,    1 = nunca

Procesos Internos

País

Acuerdos Sindicales

5 = siempre, 4 = casi siempre,3 = algunas veces, 2 = pocas veces,    1 = nunca

Aprendizaje y Crecimiento

Visión estratégica de la TI

Inclusión de la TI en los planes estratégicos

5 = siempre, 4 = casi siempre, 3 = algunas veces, 2 = pocas veces, 1 = nunca

Aprendizaje y Crecimiento

Visión estratégica de la TI

Porcentaje asignado para la inversión en TI

( Monto asignado para la inversión en TI / Monto total destinado para inversiones) * 100

Aprendizaje y Crecimiento

Visión estratégica de la TI

Apoyo organizacional para la adquisición de la TI

5 = siempre, 4 = casi siempre, 3 = algunas veces, 2 = pocas veces, 1 = nunca

Aprendizaje y Crecimiento

Plan de adiestramiento

Existencia de un plan de adiestramiento

5 = siempre, 4 = casi siempre, 3 = algunas veces, 2 = pocas veces, 1 = nunca

Aprendizaje y Crecimiento

Plan de adiestramiento

Cumplimiento del plan de adiestramiento

5 = siempre, 4 = casi siempre, 3 = algunas veces, 2 = pocas veces, 1 = nunca

Aprendizaje y Crecimiento

Plan de adiestramiento

Porcentaje del presupuesto destinado al plan de adiestramiento

(Monto del plan de adiestramiento / Monto total del presupuesto) * 100

Aprendizaje y Crecimiento

Plan de adiestramiento

Concordancia entre el plan de adiestramiento y la adquisición-desarrollo de la TI

5 = siempre, 4 = casi siempre, 3 = algunas veces, 2 = pocas veces, 1 = nunca

Aprendizaje y Crecimiento

Compatibilidad con la metodología de adquisición-desarrollo

Concordancia de la metodología de adquisición-desarrollo de la unidad con la TI

5 = siempre, 4 = casi siempre, 3 = algunas veces, 2 = pocas veces, 1 = nunca
 

Aprendizaje y Crecimiento

Compatibilidad con la metodología de adquisición-desarrollo

Necesidad de cambiar la metodología de adquisición-desarrollo de la TI

5 = nunca, 4 = pocas veces, 3 = algunas veces, 2 = casi siempre, 1 = siempre

Aprendizaje y Crecimiento

Compatibilidad con la metodología de adquisición-desarrollo

Nivel de costos de la fase implementación de la metodología de adquisición-desarrollo de la TI

5 = muy bajos, 4 = bajos, 3 = medianos, 2 = altos, 1 = muy altos

Aprendizaje y Crecimiento

Compatibilidad con la metodología de adquisición-desarrollo

Previsión del esfuerzo necesario para implementar la TI

5 = siempre, 4 = casi siempre, 3 = algunas veces,2 = pocas veces,1 = nunca

Aprendizaje y Crecimiento

Capacidades y habilidades de los analistas/especialistas

Experiencia de los analistas/especialistas respecto a la adquisición-desarrollo y uso de la TI

5 = imprescindible, 4 = mucha,3 = media,2 = poca,1 = ninguna

Aprendizaje y Crecimiento

Capacidades y habilidades de los analistas/especialistas

Inclusión de las capacidades y habilidades para el uso de la TI dentro del perfil de los analistas/especialistas

5 = completadamente incorporada, 4 = casi todas incorporadas, 3 = medianamente incluidas,      2 = poco incluidas, 1 = no están incluidas

Aprendizaje y Crecimiento

Capacidades y habilidades de los analistas/especialistas

Previsión del desarrollo de capacidades y habilidades para el uso de la TI dentro del adiestramiento

5 = siempre, 4 = casi siempre,3 = algunas veces, 2 = pocas veces,    1 = nunca

 

A continuación en el siguiente Capítulo se presentan las conclusiones generales obtenidas hasta este momento.

4 CONCLUSIONES MOMENTO 2

En la organización actual, dominada por la complejidad de sus relaciones internas y externas, sumergida en un entorno cambiante, se puede inferir que no hay cabida a aplicar únicamente los principios determinísticos planteados en la corriente modernista. Estamos en un momento en el que no podemos establecer modelos simplistas y reduccionistas para conocer y explicar las condiciones de los sistemas, lo más prudente resultaría asumir una actitud trans-postmoderna.

El análisis del entorno, de la realidad que se vive, plantea hoy por hoy la referencia al proceso de globalización, como constructo teórico que sintetiza al conjunto de cambios económicos, políticos, tecnológicos, sociales y culturales, en el plano fáctico o empírico, así como el surgimiento de la Posmodernidad como la tendencia o corriente teórico-filosófica que establece el modelo analítico-conceptual para estudiar dichas transformaciones. La simbiosis globalización–posmodernidad define así una relación realidad fáctica–modelo teórico, válida y pertinente en cualquier aproximación al contexto o entorno actual.

Los cambios en el contexto mundial, agrupados en términos prácticos en la globalización y abordados científicamente mediante el paradigma posmoderno, han generado cambios en todos los ámbitos del quehacer humano y, por ende, en el gerencial. El esquema de gerencia empresarial clásica, vigente por mucho tiempo, está siendo sustituido por un nuevo modelo de gerencia con un conjunto de características que colocan el énfasis en el plano subjetivo y humano, y en la flexibilidad ante la rapidez y vertiginosidad de los cambios en el entorno. Frente a la empresa, surgen organizaciones no gubernamentales y de participación comunitaria, que con valores, concepciones y objetivos distintos, asumen los rasgos del nuevo paradigma empresarial para alcanzar eficientemente y con éxito sus objetivos.

Un tipo particular de organización, puede implicar –igualmente– un tipo particular de administración; tal es la tesis de la Teoría Situacional o de la Contingencia. Si se acepta que la noción de organización, lato sensu, plantea el logro de determinados objetivos y que para alcanzarlos desarrolla acciones y actividades coordinadas y estructuradas, la naturaleza empresarial (pública o privada), comporta criterios y valores que remiten a las razones de su creación y constitución inicial y que, por ende, deben estar presentes en la toma de decisiones y en el proceso administrativo, dándole en el fondo matices en función a éstos. El "qué" y el "para qué" de la organización, definen el "cómo", esquema específico de organización adoptado, así como el tipo de administración a desarrollar, inclusive el “cómo” conocemos además del “qué” conocemos.

Pero cuando los objetivos perseguidos tienen que ver con beneficios intangibles como calidad de vida, bienestar social, participación, desarrollo o superación de la pobreza, el modelo administrativo –sin dejar de emplear criterios de eficiencia económica o rentabilidad– debe nutrirse de consideraciones y premisas acordes a la naturaleza de la organización, así como a valores o medidas más difíciles de identificar. La gerencia de lo social, de lo público o lo comunitario, define su fisonomía de manera contingente a las necesidades a resolver, sin obviar las premisas e hipótesis básicas del conocimiento administrativo.

Es importante tener un eje teórico en el cual orientarse para obtener la praxis requerida en la organización; pero, también hay que tomar en cuenta el eje dado por la experiencia (lo empírico), para no caer en polarizaciones que sólo causan descontento entre los miembros de las organizaciones. Debido a la complejidad del entorno que rodea a la organización transcompleja, la ruta hacia el éxito de la misma es discontinuo y la experiencia puede iluminar el camino hacia la obtención de las mejores prácticas para agregar valor al trabajo realizado por sus miembros. Esto en el fondo nos lleva a inducir, a aceptar el empirismo inductivo, lo que resulta una muestra de esa trans-postmodernidad, ya que en realidad nos estaríamos moviendo entre lo moderno y lo postmoderno, sin establecer con exactitud una tendencia específica; pero, esto no implica ambigüedad sino una simbiosis entre los diferentes cómo conocemos (perspectivas) y podemos dar respuesta a nuestra realidad.

El conocimiento, la teoría y la práctica administrativa de las ciencias gerenciales están obligadas a adaptarse a las transformaciones ocurridas en el escenario organizativo. La gerencia de este nuevo tipo de organizaciones demanda la adopción de un conjunto de valores como la solidaridad, la cooperación, la confianza, la participación y la responsabilidad social, cuando se trata de conducir o gerenciar una organización en la actualidad o de intentar explicar su conformación e integración. Los valores antes referidos debiesen constituirse en los imperativos categóricos de todas las organizaciones actuales, sean éstas públicas, privadas, ONG, internacionales, etc.; ello, a los fines de garantizar decisiones éticas en un mundo en el que la globalización no beneficia a todos por igual (desigualdad de bienestar a nivel global); pero, es algo a lo que todos debemos aspirar, así sea una utopía.

Uno de los aportes más significativos de la investigación, será el análisis de la Organización desde la perspectiva de sistemas, y luego plantear una forma de estudiar el sistema y evaluarlo tanto predictivamente como para estudio de efectos, relacionando las variables de tal forma que se puedan simular cambios y estudiar su impacto.

La metodología y sus elementos, en especial el enfoque sistémico en su formulación, se espera que sea tangible y funcional dentro de las Organizaciones, determinando el impacto de la evaluación financiera de proyectos de inversión de tecnología de la información en el ámbito de las ciencias gerenciales.

La formulación de la metodología constituirá un aporte original tomando en cuenta las metodologías existentes. Con esta metodología se estudiará la organización desde la teoría general de sistemas, como un sistema abierto que es influenciado por muchos factores en su eficacia y se evalúa en especial el impacto de los factores asociados la evaluación financiera de proyectos de inversión de tecnología de la información en el ámbito de las ciencias gerenciales.

Uno de los aspectos más relevantes de la metodología será poder determinar como influye la complejidad de la Organización en el retorno de inversión, en la efectividad de la gerencia de TIC y en la efectividad del proyecto de evaluación financiera, teniendo en cuenta factores de costos que normalmente no son utilizados al medir el impacto de la TIC en la organización (costo de negociación, planeación, implementación, reemplazo, etc.)

 La evaluación de la Organización interna desde la perspectiva predictiva y la de medición de efectos permitirá verificar, que la metodología constituye una herramienta efectiva de análisis del impacto de la evaluación de la gerencia de la TIC, determinando tendencias y detectando debilidades y factores de mejora asociados  a la obtención de un retorno de inversión positivo.

5 BIBLIOGRAFIA

 

            A continuación se presentan las referencias bibliográficas, los libros, periodicos y revistas consultadas para la elaboración de este trabajo.

 

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Última Actualización: 27 DE AGOSTO 2005

 

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