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Bashô (1644-1694).
Devoto del Zen desde 1681, de personalidad serena y religiosa, para
quien el haiku era un camino de perfección. Contó
con muchos discípulos y su influencia fue importante incluso antes de
su muerte. Algunas
de sus enseñanzas fueron:
| - No sigas las huellas
de los antiguos: Busca lo que ellos buscaron. |
| - Los versos que
algunos componen están excesivamente elaborados y pierden la
naturalidad que procede del corazón. |
| - El valor de la
poesía es corregir las palabras ordinarias. Nunca debemos
tratar las cosas descuidadamente. |
| - Los pensamientos que
existen en mi corazón sobre la belleza de las cosas de cada
estación son tan numerosas como las arenas de una playa. |
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