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Como  siempre, los personajes de Slayers no me pertenecen ni me estoy adjudicando  propiedad alguna sobre ellos.

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Xellos le dio un gesto  afirmativo a Lina y la batalla comenzó. Claro que Xellos no tenía ni la más  mínima idea de si podría siquiera utilizar la magia, pero la súplica de Filia  podía interpretarse como una órden. Al menos podría defenderse.

El primer  hechizo fue uno de aviso, una pequeña bola de fuego. Para asombro de todos,  incluyendo a Xellos, la bola de fuego se disipó al chocar con un campo mágico  hexagonal justo frente a él.

Lina sonrió ampliamente y formó una bola de  fuego de mayor tamaño. Al momento en que la energía salió de su mano, dos  esferas más le siguieron. Una cuarta, de forma extraña, salió disparada mucho  más arriba.

Xellos vio el primer y segundo ataque, pero al estarse  defendiendo de ellos no pudo ver el tercer ataque que pasó por encima del escudo  mágico, dio la vuelta y lo impactó de lleno por la espalda.

"¡Xellos!"  Filia no pudo suprimir el grito de preocupación.

"No llores Filia, ese  ataque no tenía suficiente energía como para dañarlo." La tranquilizó Zelgadis.  A la princesa se le subieron los colores al ver que ahora todos habían notado su  *preocupación* por el joven.

Xellos había sentido la quemazón del ataque  en su espalda, pero como había dicho Zel, no era lo suficiente como para hacerle  daño, era simplemente un aviso de que su defensa no era tan perfecta. Aguzó la  vista en la peliroja y esperó el próximo ataque.

Tres esferas de luz muy  densa flotaban alrededor de ella y con un pequeño grito comenzó a correr hacia  el joven. Xellos se preparó para la defensa, poniendo atención a los ojos de la  peliroja los cuales le mostrarían el lugar a donde pensaba dirigir la energía.  Esquivó a Lina para luego esquivar la primera esfera de energía. Tomó la segunda  sin ningún esfuerzo y la desvió en dirección a la primera justo en el momento en  que la tercera se dirigía a su pecho.

Lina se volteó a tiempo para ver  cómo Xellos atrapaba la energía en su mano, la observaba con desdén y la  evaporaba. Una pequeña sonrisa adornaba el rostro del joven. La peliroja estaba  furiosa.

"Veo que tienes habilidad para detener los ataques, pero ¿por  qué no me has atacado?" Le dijo Lina entre dientes. En un instante la peliroja  pudo captar la dirección de la mirada del joven. Estaba clavaba en Filia. De  repente la princesa Lina se sintió sumamente enojada.

"¿Por qué no  quieres atacarme? ¿Tienes miedo de ofender a una princesa como yo o necesitas  también el permiso de Filia para atacarme?" Lina observó que el joven tenía una  expresión como si ella hubiera descubierto realmente el por qué no la  atacaba.

"Quiero que me ataques y ¡quiero que lo hagas con todo lo que  tienes!" Rugió. Xellos palideció, su cuerpo, en respuesta a la órden, comenzó a  reunir toda la energía que poseía. La tierra bajo sus pies comenzó a  estremecerse y un aura negra se formó alrededor de su figura. Unos destellos  púrpura refulgieron a su alrededor como chispeante corriente de energía. Todos  estaban estupefactos ante el espectáculo. Incluso Lina estaba absorta  contemplando aquella obscuridad.

"Energía demoniaca." Susurró Zelgadis al  reconocer el aura. Sólo había leido de ella en los libros de magia. "La va a  pulverizar." Observó asombrado.

Xellos se estremeció mientras sentía que  los últimos vestigios de energía en su cuerpo lo abandonaban para formar parte  de aquella monstruosa bola de energía.

"¡¡NO XELLOS!! ¡¡DETÉNTE!!" Gritó  la princesa, reaccionando finalmente segundos antes de la catástrofe.

El  joven ya no podía detener toda la energía, pero con su último esfuerzo la desvió  un poco. Luego de un doloroso gemido se desplomó al suelo. La energía maldita se  alejó varias millas, destruyendo la vegetación a su paso y finalmente estalló al  chocar contra una de las muchas formaciones rocosas que rodeaban el palacio de  Tougen. Un pequeño temblor estremeció gran parte del castillo y las tierras en  un amplio perímetro.

Cuando todo quedó en calma, Gourry se hallaba frente  a Lina cubriéndola con su cuerpo. Todos volvieron la vista al joven  inconsciente.

Filia corrió hacia el joven mientras lo llamaba histérica.  "¡¡XELLOS!!"

"¡¡WAO!!" Fue lo único que atinó a decir la peliroja al  tiempo que trataba de deshacerse de su protector para acercarse  también.

"No es su culpa, no es su culpa. Lo siento mucho. En verdad lo  siento. Xellos, fue mi culpa." Comenzó a lloriquear mientras trataba de  despertarlo.

"¿De qué hablas Filia? ¡Eso fue fenomenal!" Gritó Lina  emocionada.

"Pudo haberte pulverizado Lina." Le recriminó enojado  Zelgadis. "Fue irresponsable de su parte reunir tanta energía. Incluso pudo  haberse hecho daño. ¿No has visto que apenas está consciente?" Gruñó mientras  Amelia se acercaba para tratar de ayudar a Filia.

"Fue mi culpa, fue mi  culpa." Continuó llorando Filia mientras apartaba los húmedos mechones de la  frente del joven.

Gourry, después de estar satisfecho con la seguridad de  Lina le permitió acercarse al grupo. "Filia, nos tienes que explicar qué fue lo  que sucedió. No había visto tanta energía en toda mi vida."

"Y creo que  ninguno de nosotros la había visto y menos de ese tipo. Esa fue una demostración  muy poderosa de energía maldita." Le explicó Zel.

"¿Energía maldita?"  Preguntó Amelia sin entender.

"Hai. La energía que utilizan los demonios,  la energía que Lina usa en algunos de sus hechizos más  obscuros."

"Increíble. Filia, ya dinos quién es en realidad. Porque no me  vas a decir que es sólo un príncipe." Dijo Lina cruzándose de  brazos.

"Yo... les explicaré, pero vamos a llevarlo a su habitación,  ¿sí?" Dijo Filia aún llorosa. Gourry se ofreció a llevarlo y juntos subieron a  la recámara de Xellos donde la princesa comenzó a explicarles con detalle cómo  había llegado el joven al castillo.

Luego de unos instantes Zelgadis y  Lina comenzaron a revisar el famoso collar mientras Xellos continuaba  dormido.

"Me tienen que prometer algo." Les dijo la princesa con mucha  seriedad. Todos se volvieron a verla.

"Tienen que prometer que no van a  decirle a nadie acerca del collar y... lo más importante de todo, me tienen que  prometer que no van a darle órdenes, ni siquiera por bromear."

"¿Por qué  no?" Preguntó Lina confundida.

"¡Porque sería muy cruel! Es un ser humano  y no puede hacer nada para defenderse por culpa del collar." Le dijo Filia como  si fuera lo más obvio del mundo.

"Pero es sólo un sirviente." Le replicó  Lina.

"¿Y si no lo fuera? ¿Y si fuera algo más que un sirviente?" Gimoteó  Filia.

"¡Tonterías!" Dijo la peliroja volviendo a ver el collar con  interés.

"Tienen que prometerlo..." Repitió Filia. "...o no permitiré que  vuelvan a poner un pie en mi reino." Dijo decidida.

"Geez Filia, ¡no es  para tanto!" Dijo Lina indignada. Pero Filia estaba  decidida.

"Promételo."

"Está bien, está bien, lo prometo.  ¿Chicos?" El resto asintió y Filia suspiró un tanto aliviada. Ahora si tan sólo  Xellos despertara y le asegurara que todo estaría bien. Suspiró resignada, y se  sentó en el borde de la cama a esperar a que el joven despertara. Los demás la  observaron con algo de preocupación. Nunca habían visto a Filia tan preocupada y  tan callada.

Los principes se sentaron al lado de la princesa y le  hicieron compañía hasta que una de las sirvientas apareció para avisarles que la  cena estaba servida. Los demás príncipes bajaron pero Filia no se movió de su  lugar.

*Soy una tonta, irresponsable, egoísta, egocéntrica, cruel,  malcriada...* No pudo seguir pensando en nada más porque los ojos se le  inundaron en lágrimas. Nunca en su vida alguien había dependido tanto de ella y  sentía que de alguna forma le había fallado a Xellos. Recostó su cabeza sobre  las mullidas sábanas mientras observaba una pálida mano con cinco anillos que  ella misma había puesto esa mañana. No se atrevió a tocarla mientras las  lágrimas volvían a nublar su vista. Tenía que ser mucho más cuidadosa, mucho más  responsable. Tenía que comenzar a comportarse como la princesa que era y con la  madurez que requería ser la princesa y futura reina de Tougen. Unos fuertes  sollozos comenzaron a estremecer su cuerpo.

Xellos despertó al sonido de  aquellos sollozos. Cierto que no pudo abrir los ojos de inmediato pero podía  percibir un sentimiento muy fuerte cerca de él. Tristeza, una profunda  tristeza... remordimiento, ira, dolor, culpa.

Su cuerpo estaba demasiado  débil como para moverse pero trató de hablar de todas formas.

"¿Filia?"  Susurró. La princesa levantó la cabeza de imediato.

"¿Xellos? ¡Xellos!  ¿Estás bien?, Xellos, dime si estás bien." Le dijo apenas  conteniéndose.

"Hai princesa. Sólo estoy cansado." Le dijo con la voz  rasposa.

"Lo siento, en verdad lo siento, fue mi culpa." Lloriqueó la  princesa y Xellos simplemente sonrió.

"Creo que ahora todos saben de lo  que soy capaz. Es una pena que con todo no pueda recordar quién soy." Murmuró  abriendo los ojos con dificultad para encontrarse con una Filia toda llorosa.  "¿Por qué lloras princesa Filia?"

"Porque fue mi culpa, porque soy una  tonta, por todo." Las lágrimas amenazaron nuevamente con inundar aquellos ojos  celestes y Xellos sintió por primera vez la fuerte necesidad de confortar a  aquella criatura que guardaba tanta fragilidad en su interior. De haber podido  moverse hubiera cedido a la tentación de enjugar las lágrimas pero tuvo que  conformarse con sonreir jugetonamente, aunque incluso eso le costaba trabajo en  esos momentos. El cansancio volvía a apoderarse de sus sentidos, de no haber  sido por aquel último grito de Filia seguramente hubiera dejado escapar hasta la  energía que le era vital para subsistir.

"Prometo perdonarte..." Le dijo  al tiempo que trataba de no quedarse dormido nuevamente. "Prometo perdonarte si  tú prometes no tratarme como a uno de tus muñecos." Filia sonrió a pesar de las  lágrimas.

"Lo prometo." Y acto seguido se inclinó sobre el joven y  depositó un cándido beso en su frente. Al separarse pudo comprobar que Xellos  había vuelto a quedar dormido. Estaba demasiado agotado y aquel simple esfuerzo  había sido demasiado.

"Yo... prometo que nunca volveré a tratarte como a  un muñeco." Repitió mientras acariciaba los sedosos cabellos con una mezcla de  admiración y respeto. "Nunca más."

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¿Qué les pareció hasta  aquí? No me digan que volví a maltratar a Xellos, ahhhhh!!!!! Alguien dijo que  parecía un bashing de Xellos!!! No me lo puedo creer!!! Ejem...

Pero todo va cayendo en su lugar, ¿ven? No más bashing para Xel-kun, Filia lo acaba de  prometer.

Ya saben, preguntas, críticas, flamas, opiniones, todo es  bienvenido, se cuidan mucho y Ja ne!
Demon Child
Capítulo 9
Juegos Peligrosos
Capítulo 10
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