CAP�TULO I
LA ESFERA INCANDESCENTE
Pasa la media noche en el reino de Einar. La mayor�a de sus habitantes duermen en sus mullidos lechos, unos pocos aun viven la noche como Alhara, reina de las hadas, que est� observando las estrella y contado historias a las peque�as hadas o la dama Elaine que sigue buscando el perfume perfecto en su laboratorio. Tambi�n el rey elfo Lain sigue despierto paseando por las almenas de su castillo disfrutando de la c�lida noche.
Todo parece tranquilo y apacible en el reino de elfo de Einar hasta que, de repente, una luz surca el cielo. Es una luz blanca y m�s brillante que el sol. Esa luz se dirige hacia Einar, los primeros en divisarla son Alhara y Lain.
Cada vez la Luz est� m�s cerca y, ahora, se puede ver mejor que es una especie de forma redonda. Alhara corre hacia un lago que hay dentro de los jardines de palacio donde cree que va a caer. Lain tambi�n se dirige hacia all� con la mano en la empu�adura de su espada.
Ambos llegan a la vez justo antes de que la bola de luz caiga sobre el lago. Ya all�, mas de cerca, ven que no es una bola, que es un cuerpo cubierto por unas llamas blancas, un cuerpo que ellos conocen; es Eric Draven.
El impacto es catastr�fico. El agua del lago se eleva un par de metros sobre las cabezas de Alhara y Lain mientras �stos miran la escena estupefactos. A pesar de haber ca�do en el agua, las llamas blancas que devoran el cuerpo de Eric siguen ardiendo en el fondo del lago.
Alhara corre hacia la orilla y, con un hechizo, hace que las aguas se separen a su paso dejando el cuerpo de Eric al descubierto. Lain le sigue con la espada desenvainada y con la cautela el guerrero.
Cuanto m�s se acercan a Eric se dan cuenta de su lamentable estado, su t�nica blanca ahora es de color rojo debido a la sangre vertida por una gran herida del pecho. De la boca salen dos hilillos de sangre y tambi�n de un ojo medio entornado. Eric se retuerce en el suelo mientras intenta en vano levantarse.
Alhara se acerca corriendo a �l y con otro hechizo extingue las llamas m�gicas:
�Que te ha pasado mi se�or resp�ndeme.
Lo �nico que sale de su boca son las palabras �ya viene... esconderos� y entonces Eric se desmaya en los brazos de Alhara...

El revuelo de los jardines del castillo, despierta a Driad, uno de sus sirvientes le avisa lo sucedido.
�Pronto, avisad a Elaine, que coja su botiqu�n y baje hasta el lago...
R�pidamente, utilizando uno de los pasadizos secretos que inundan el castillo de Einar y une las habitaciones de los pr�ncipes con la glorieta, se dirige hacia el lago.
La imagen all� es desoladora, la princesa de las hadas llora desconsolada intentando reanimar a alguien... junto a ella su esposo arrastra el cuerpo hasta la orilla...
�Pero... �qu� est� pasando? Acierta a decir Driad.
�Es Eric Draven, est� herido... malherido dir�a yo.
��Malherido? ��l? �C�mo puede alguien dejar en este estado a un mago tan poderoso?- Driad se acerca a Alhara, quien se resiste a soltar la mano de su amado y se curruca junto a ella.
�Venid princesa, le llevaremos al castillo, vuestros cuidados y los f�rmacos de Elaine har�n que se recupere... tal vez as� podamos saber que ha pasado.
�No es solo eso amor m�o -Interrumpe Lain- No s� qu� o qui�n le ha hecho esto, pero lo que es bien seguro es que todos nosotros corremos peligro... sea lo que sea... se acerca...
�Entonces tendremos que prevenirnos... aunque no s� qu� podremos hacer... si Eric est� en este estado... no creo que la magia pueda protegernos.

Mientras esto sucede, Los sirvientes del castillo depositan con sumo cuidado al mago en una camilla. Elaine la farmac�utica acaba de llegar.
��Dioses!- dice al comprobar el estado del mago- llev�moslo dentro... hay que limpiar y coser esas heridas.
Los sirvientes siguiendo sus directrices llevan al mago hasta los laboratorios de la farmac�utica.
�Princesa-dice Elaine entreg�ndole un frasquito con esencia de cal�ndula- Acompa�ad a Alhara y haced que se tome esto, la tranquilizar�.
�No-dice Alhara -Yo ir� donde mi amado me necesite. Quiero estar junto a �l.
Driad tom�ndola de las manos y mir�ndola a los ojos le dice:
�Vuestro amado estar� bien en manos de Elaine y se sentir� mejor si vos os tranquiliz�is. No os preocup�is, en cuanto sea posible ser�is la primera en estar a su lado. Ahora Einar os necesita, pues como reina de las hadas, tal vez se�is la �nica esperanza de defensa de este reino... mientras Eric no se recupere. Debemos saber qu� o qui�n est� detr�s de todo esto y a qu� nos estamos enfrentando.
�Alteza- interrumpe una voz a sus espaldas, es Gerarden el general del ej�rcito de Einar- acabo de enterarme. En este momento acabo de alertar a todos mis hombres... sea lo que sea, no nos coger� desprevenidos. Ahora, si me lo permit�s, debo ir a ocupar mi puesto.
�Que los hados os sean propicios, mi general.-le despide Driad- Vamos Alhara-dice mientras toma del brazo a la reina de las hadas-entremos, ser� mejor que os tom�is el remedio de Elaine.
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