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LAS AVENTURAS DE TOM BOMBADIL
(J.R.RTolkien)
Colaboración de Dark Nowel

Las Aventuras de Tom Bombadil y otros versos del Libro Rojo
Traducido por Ramón Passolas (Eldarion)
III
Vida Errante
Había una vez un alegre viajero, un mensajero, un marinero:
Construyó una dorada góndola para aventurarse y la cargó de amarillas naranjas
Y de gachas para su sustento; la perfumó con mejorana y cardamomo y lavanda.
Llamó a los vientos de Argos para que le transportaran con carga y todo
A través de los diecisiete ríos que se interponían en su camino para retrasarle.
Desembarcó solitario donde los guijarros de piedra, en el corriente río Derrilyn,
fluyen felizmente para siempre.
Viajó entonces a través de tierras de prados hasta la Tierra de las Sombras,
que yace tristemente, y bajo la colina y sobre la colina fue bogando por la tediosa ruta.
Se sentó y cantó una melodía, demorando su vida errante;
pidió a una bella mariposa que aleteaba cerca que se casara con él.
Ella le despreció y se burló de él, se rió de él sin piedad; tanto tiempo había él estudiado magia
y hechicería y herrería.
Trenzó un tejido delgado como el aire para cazarla; para seguirla
Se hizo alas de piel de escarabajo y alas emplumadas de golondrina.
La atrapó en su aturdimiento con hilos de telas de araña;
construyó para ella dulces pabellones de lilas, y una cama nupcial de flores y abrojos
Para acurrucarse en ella y descansar;
Y de telas de seda de membranoso blanco y luz de plata la vistió.
Ensartó gemas en collares, pero imprudentemente ella los derrochó
Y dio en amargas disputas;entonces pesarosamente él se alejó,
y allí la dejó, marchitándose, mientras él se iba tiritando;
con tiempo ventoso tras él huyó con alas de golondrina.
Dejó atrás los archipiélagos donde crecen amarillas las margaritas,
donde existen incontables fuentes de plata, y las montañas son del oro de las Hadas.
Contempló la guerra y el pillaje asolando más allá del mar,
y vagó por Belmarie y Thellamie y Fantasie.
Se hizo casco y escudo de coral y de marfil,
de esmeralda hizo una espada, y terrible fue su rivalidad
Con caballeros élficos de Aerie Y Faerie, con paladines que,
con cabellos dorados y ojos brillantes, vinieron cabalgando y le desafiaron.
De cristal era su cota de malla, su vaina, de calcedonia;
guarnecida de plata en plenilunio, su lanza estaba trabajada en ébano.
Sus jabalinas eran de malaquita y estalactita las blandió,
se enfrentó a las libélulas de Paradise, y las venció.
Combatió a los Dumbledors, a los Hummerhorns y a las Honeybees,
y conquistó el Peine Dorado; y volviendo a casa, por mares soleados
en un buque de hojas y gasas con una flor por dosel,
se sentó y cantó, y acicaló y pulió su panoplia.
Se demoró por un tiempo en pequeñas islas que yacían solitarias,
y encontró allí poca hierba, aunque alta; así que al final fue el único camino que tomó,
y volvió, y regresó a casa con el Peine Dorado, su mensaje llegó a ser recordado,
¡y también su recado! en su alegría y su embeleso los había olvidado,
errando y viajando, como un vagabundo.
De modo que ahora debe partir de nuevo y de nuevo empezar su góndola,
para siempre un mensajero, un viajero demorado,
errante como una pluma, un marinero guiado por el viento.
FIN