El bautismo es para todos los seres humanos. El Código de Derecho Canónico no especifica la necesidad de documentos para recibir el bautismo. Es común que algunas parroquias pidan ciertos documentos, a fin de llevar un registro preciso y cierto en el archivo parroquial. Para poder bautizar a un niño es necesario contar con el consentimiento de los padres o al menos de uno de los dos, y que haya esperanza fundada de que el niño va a ser educado en la fe católica.