Los etarras en su mayoría carecen de convicción política profunda. Son simples aventureros y extorsionistas para quienes las ideas que aparentan propugnar no son más que una excusa para vivir su vida a su manera. Hay quien escala el Monte Everest, o monta una expedición a la Antártica, o navega en solitario alrededor del mundo. Estos son los personajes con miras altas. Y hay quien busca su excitación en la caza, ya sea matando corzos en el bosque, o asesisando hombres y mujeres en la ciudad. El verdadero cazador tiene unas razones más o menos justificables; el etarra sólo merece desprecio porque mata a sus semejantes por deporte. 

 
 

Vivo en la sombra, al acecho
de una víctima: Cualquiera.
No me interesa su historia,
ni quién es, ni lo que piensa.
Se les abate lo mismo 
que en safari a las gacelas,
por el placer de la caza, 
mejor cuanto más sangrienta.
Carezco de ideología;
¿para qué sirve la idea?
Explosivos y pistolas 
hablan con más elocuencia,
fortaleciendo mi orgullo
los titulares de prensa, 
el pánico de las gentes,
su dolor y sus tragedias.
Ah, el placer del homicidio
en las esquinas desiertas,
el disparo a quemarropa,
la mano firme, que tiembla 
del gozo de ver la nuca
por ambas balas abierta,
y la sangre en el asfalto,
tan roja que es casi negra.
Ese es mi único motivo,
en eso estriba mi fuerza.

Se me atribuye un programa, 
un afán de independencia…;
que piensen que lo tenemos, 
aunque quizá alguien lo tenga.
Mi soberanía es sólo
un pretexto, una careta,
la droga, el opio del pueblo, 
que me admira y se envenena.
Traten otros del gobierno,
de economía, de escuelas,
y vivan su propio sueño:
a mí nadie me gobierna.
Cobro mis propios impuestos
por amenaza o por fuerza,
y las esperanzas de otros
garantizan mi existencia
a cambio de unas palabras
inanes que ellos aceptan.

¿Patriota? Nunca lo he sido.
¿Idealista? Qué simpleza.
Que guarden tales valores
las sociedades burguesas.
No soy más que un cazador
que no se ajusta a las reglas,
que carece de principios, 
y mata al que está más cerca,
sin que me importe su historia, 
ni quién es, ni lo que piensa.

Gorka Basurto Ercilla
 
 
 


 

Deja tu opinión para que los demás la lean, o

mira lo que los demás han escrito sobre este tema



 
 
 
 
 
Hosted by www.Geocities.ws

1