Auriga de Delfos (detalle de la cabeza) ca. 475 a.C. Desde los or�genes, el artista griego no buscaba reproducir las facciones del personaje que deb�a representar en su obra, sino que, basado en su conocimiento de la forma humana, lograba una imagen natural de un ser humano, de gran belleza, pero cuyos rasgos no pod�an asimilarse a ning�n ser real sino que eran corregidas todas las imperfecciones y caracter�sticas individuales para lograr un tipo humano ideal de belleza perfecta. En particular, es caracter�stico el llamado "perfil griego", que une la frente y la nariz en una l�nea casi recta, y que hiciera decir a un cr�tico de arte que "nunca existi� un griego que tuviera perfil griego". (Ver retrato) Junto con el Poseid�n hallado en los restos de un naufragio en cercan�as del Cabo Artemisi�n, este "Auriga", hallado en la ciudad de Delfos, es uno de los dos bronces de gran tama�o, procedentes del per�odo cl�sico, que se han encontrado hasta el momento. Esculturas de este tipo eran encargadas por los triunfadores en los grandes juegos deportivos organizados por los griegos, de los cuales los juegos ol�mpicos, disputados en la ciudad de Olimpia, eran los m�s famosos y concurridos, pero no los �nicos. Tales cert�menes ten�an m�s que ver con las creencias y los ritos religiosos populares, que con el esp�ritu deportivo como es entendido y pr�cticado en la actualidad. Los participantes pertenec�an a las principales familias griegas, y los vencedores eran considerados como hombres favorecidos por los dioses con el don de la victoria. De tal modo que, para conmemorar la gracia recibida de los dioses, los ganadores encargaban una estatua con su efigie a los artistas m�s renombrados de la �poca, aunque, como ya se dijo al comienzo de esta p�gina, no debe entenderse que tales estatuas fueran un retrato del deportista victorioso. La idea del parecido f�sico entre la representaci�n y el representado, aparecer� reci�n en el per�odo helen�stico.
En las escavaciones arqueol�gicas llevadas a cabo en la ciudad de Olimpia, se han hallado gran cantidad de pedestales donde se ubicaban tales esculturas, pero �stas han desaparecido; al ser de bronce, probablemente fueran fundidas para recuperar el metal, cuando �ste escaseaba durante la Edad Media. Los juegos deportivos griegos, adem�s de las diversas disciplinas atl�ticas conocidas y practicadas hasta hoy, ten�an, posiblemente como el mayor atractivo del espect�culo, las carreras de cuadrigas, carro de guerra, tirado por cuatro caballos, (o tambi�n por s�lo dos), cuyo conductor era el auriga. La cabeza de esta escultura hallada en Delfos, tiene los ojos realizados con incrustaci�n de piedras de color, y los cabellos y los labios estaban levemente sobredorados, como se hac�a siempre en esa �poca; esto confer�a al rostro una fuerza vital de gran expresividad.
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