|
| |
|
|
|
 |
«El brazo de Dios ya es muy pesado,
y ya no puedo aguantarlo más. Su
brazo caerá sobre la Tierra y aquéllos
que están en pecado, perecerán.» |
|
"Festividad de San José"
|
|
Mensaje de la Santísima Virgen María recibido a través de José-Luis
Manzano García
en Talavera de la Reina,
el 19 de Marzo de 1996. |
La Madre:
La Paz del Señor es con todos vosotros.
PUBLICO: Y con tu Espíritu Madre.
La Madre: Ave María
Purísima.
PUBLICO: Sin pecado Concebida.
La Madre:
Aún así hijo mío, en este día, también existe la tristeza. ¿Quién,
quién recuerda la importancia de este día hijo mío?
Para muchos es un
día más; para otros hijo mío, sólo vienen a escuchar algo que nunca
entenderán; y para Mí..., para Mí hijo mío, es un día en el cual
representa aquél que cuidó de mi amado Hijo Jesús.
Aquél que se entregó como padre carnal en la tierra y aquél que
sufrió con nosotros aquellas vivas tristezas y aquellas grandes
alegrías. Aquél que alimentó en la Tierra al Hijo de Dios. Aquél que
cuando llegó a la vida, tendió sus brazos para darle su calor, su calor
de padre, hijo mío.
Aquél que sufrió el desprecio de tantos, aquél hijo mío que supo
sonreir, cuando más y más persistía la tristeza; aquél hijo mío que
también marchó del mundo, y que fué a reunirse junto al Gran Padre hijo
mío. Aquél que en la Tierra fué mi gran esposo hijo mío, el que siempre
y sin dudar aceptó la Voluntad de Dios, aceptó la gran conformidad,
aceptó cada palabra hijo mío.
Todo, todo hijo mío, por muy cruel que pareciese todo fué
aceptado por él. Así deberían de ser los hombres que escuchan: Así saber y
aceptar y conformarse con todo lo que Dios os dá. ¡Ay hijo mío!, en
este día también existe la tristeza. De todo esto cuanto Yo hablo, muy
pocos sabrán lo que Yo digo. Pero vuelvo a insistir en que os améis.
«Vuelvo a insistir hijos
míos, en que oréis, pues el brazo de Dios ya es muy pesado, y ya no puedo
aguantarlo más. Su brazo caerá sobre la Tierra y aquéllos que están en
pecado, perecerán.»
Hijos míos, preparaos y aceptad todo, todo
hijos míos: Amad a vuestros enemigos, enseñad al que no sabe, y tú...,
tú hijo mío, acompáñame en estos días de tristeza, como ya me acompañas
cada día.
Porque cada día hijo mío, es un nuevo camino hacia el
Calvario. Acompáñame tú y escúchame tú. Yo te escucharé como tú me escuchas a mí. Lucha, lucha porque
respeten, hijo mío, la Palabra de Dios.
Lucha hijo mío..., lucha porque
cumplan con su Ley. Lucha hijo mío porque se amen, y ante todo, no
quebrantes nunca la Ley de Dios y no estés triste hijo mío, pues la
tristeza también llegará a su final.
Hoy quiero que tú conmigo recuerdes
al hombre que se entregó en cuerpo y alma para ser padre en la Tierra
del Hijo de Dios. Hoy quiero que tú, en tus oraciones, pidas por aquéllos que
quebrantan la Ley de Dios. Hoy quiero que intercedas tú conmigo al Padre
hijo mío, por aquéllos que escuchan y se burlan, porque no tendrán
perdón.
Hoy quiero hijo mío, de que tú sonrías, aunque sé que estás muy
triste hijo mío. Tú vuelve a sonreir, porque sonriendo tú, harás un poco
feliz a Dios.
Hijo mío, también llegará el día, aquel día en el cual Yo
vine hacia tí, pero recuerda que también será un día de tristeza y
quiero que tú recuerdes también hoy, que cuando Dios te ofreció su Cruz,
tú la aceptaste y no pusiste impedimento, lo cual te digo hijo mío:
que Dios está conforme con tu actitud hacia el
sufrimiento.
Lo que El no está conforme hijo mío, es con aquéllos que no saben
sufrir por los demás. Lo que El no está conforme hijo mío, es con
aquéllos que aman por el interés, y como bien hoy se ha dicho, tú dices,
y hoy Yo digo: «Amad al que no os ama.»
Tendrá más mérito hijos míos. Sufre conmigo..., sufre. Adiós hijos
míos.
PUBLICO: Adiós Madre.
El Hermano:
Si al menos, hermanos, entendiéseis un poco una parte de las palabras que
se dirigen hacia vosotros. Lo triste es que escucháis y guardáis estas
palabras.
Padre Eterno:
Y no
sabéis lo que guardáis, y no sabéis lo que escucháis.Adiós hijos.
PUBLICO: Adiós Padre.
El Hermano: Que la
Paz del Señor Yahvé quede con todos vosotros.
PUBLICO: Y con tu Espíritu Hermano.
El Hermano: Adiós
hermanos.
PUBLICO: Adiós Hermano. ___ |
|
«No es bueno
saber mucho en este mundo. Solamente tenéis que saber y conocer la
LEY propia de DIOS. Y os preguntaréis el porqué no es bueno el saber
mucho: Cuanto más sepáis, sobre más cosas seréis juzgados hijos míos.» Mensaje 28.1.1996
|
|