|
| |
|
|
|
 |
"Miles de Angeles
rodearon su
cuerpo, la acogieron como Reina,
como Madre, y llevaron así aquel
cuerpo hacia el Padre y al Hijo." |
"La
Asunción de la Santísima Virgen"
Mensaje
de la Stma. Virgen María,
recibido en Talavera de la Reina,
a través de José-Luis Manzano García
- el día 15 de Agosto, de
1990. |
El hermano: La Paz del Señor está ante
todos vosotros.
PUBLICO: Y con tu Espíritu Hermano.
El hermano:
Ave María Purísima.
PUBLICO: Sin pecado concebida.
El hermano:
Aquel día, el más triste para aquellos Apóstoles de Cristo Jesús,
la que tanto había cuidado de ellos, de sus familiares y de su
Espíritu y corazón se marchaba. No para siempre, porque Ella
también dijo: "Algún día me marcharé junto al Padre y
junto a mi Hijo, pero tampoco quiero que os sintáis sólos. Yo
desde allí, junto al Padre y junto a mi Hijo,
estaré con vosotros."
Aquel día, hasta las aves del
cielo estaban tristes, no cantaban. Las fieras no rugían y el
Cielo demostraba su tristeza. Ella cayó en un sueño profundo en
aquel lecho, en el cual miles de Angeles la adoraban y sus
cánticos se oían en aquella ciudad. No solo en su lecho, sino en aquella
ciudad.
Pronto aquellos Apóstoles tristes, y sus familiares
percibieron así un perfume agradable, sabiendo así, por
iluminación del Esposo de María, el Espíritu Santo, que era el
Espíritu de Ella, que junto a ellos estaba. Los cánticos eran cada vez más
fuertes y más sonoros para ellos.
Aquél cuerpo dulce y agradable
estaba envuelto por los rayos de la Luz más potentes que haya
visto el hombre; envuelta así con su manto negro, después de la
muerte de su Hijo. Su cuerpo descansaba y preparado estaba para
marchar junto a aquéllos a los cuales Ella había servido, como
era el Padre por obediencia, y el Hijo por sufrimiento.
Miles de Angeles rodearon su
cuerpo, la acogieron como Reina, como Madre, y llevaron así aquel
cuerpo hacia el Padre y al Hijo. Cuando al día siguiente
aquellos Apóstoles fueron al lecho, encontraron aquel lecho
cubierto de rosas y una voz pequeña y humilde que decía:
"Ella no os ha abandonado, Ella vive
dentro de vosotros. Ella nunca olvidará lo que hicísteis por su
Hijo y por amor al Padre. Ella nunca os abandonará ni en los
momento difíciles, ni siquiera en los fáciles, porque Ella es
Madre, y Madre será hasta el final."
La Madre:
"Todo aquello fué un sueño hijo mío, un sueño del cual desperté
junto al Padre y junto a mi Hijo. Dormí, dormí en este mundo para
despertar allí, junto a mi amado Hijo y junto al Padre. Los
Angeles, divinos Celestiales, con sus dulces manos agarraban mi
cuerpo con dulzura, con amor, para llevarlo así junto al Padre
Celestial. Todo aquello está grabado en mi Corazón hijo mío".
Sé que en el
tuyo también, porque allí estabas tú y aquéllos que vivieron a tu
lado en aquel tiempo; también está grabado
para ellos, y como así a los demás
Apóstoles de mi amado Hijo, que después de su muerte no me
abandonaron, y Yo a ellos tampoco les abandoné. Y ahora tampoco hijo mío por eso
estoy contigo y con ellos.
Aquel día
fué triste, pero cuando mi cuerpo se elevaba hacia el Cielo,
muchos, muchos vieron aquel resplandor que desprendía mi cuerpo,
hijo mío, muchos lo vieron. Y vieron a
aquellos Angeles divinos llevarme junto al Padre. Fué entonces
cuando ya las aves comenzaron a cantar en el cielo de alegría,
porque ya había llegado junto al Padre y junto a mi Hijo."
El Maestro:
Hijo mío, todo no es como el hombre quiere que sea, solo es
como DIOS quiso que fuera. El hombre, hijo mío, se ha olvidado de
tantas cosas que perduraron en un principio. Se ha olvidado de
tantas cosas como mi Padre ha hecho por ellos. Mi amada Madre se
reunió así a mi lado y al lado de mi Padre con dulzura y con
amor. Así ganó el Paraiso, con
obediencia, con
humildad.
Aprended de vuestra Madre, que Ella es
ejemplo entre las mujeres, al igual que Yo soy ejemplo entre los
hombres. Ella es Templo de Fé, porque toda vuestra fé está en su
Corazón. Ella es vuestra Madre, la cual sufre, la cual llora por
vosotros. Dicho está: "Nunca me he olvidado
y nunca me olvidaré."
Pedidme hijos
míos.
PUBLICO: (No se entiende.)
La Madre: El día 26 de Septiembre está próximo hijo mío, tú no me has
abandonado en este día, Yo tampoco te abandonaré en tu día. (1)
Siempre has estado a mi lado
cuando Yo he estado triste, cuando Yo he sonreido; tú y todos
aquéllos que te quieren a tí de corazón habéis estado a mi lado, y
Yo vendré en ese día a tu lado, ya que por DIOS está señalado y es
un día especial. Yo no faltaré. No faltéis vosotros. Adiós hijos
míos.
PUBLICO: Adiós Madre.
El hermano:
Adiós hermanos.
PUBLICO: Adiós Hermano.
El hermano:
Adiós hermanos.
PUBLICO: Adiós Hermano.
El hermano:
Adiós hijos.
PUBLICO: Adiós Maestro.
Padre Eterno: Adiós
hijos.
PUBLICO: Adiós Padre.
El hermano:
Adiós hermanos.
PUBLICO: Adiós Hermano.
El hermano:
Que la Paz del Señor-YAHVÉ y la fuerza del Príncipe de las almas y
de todos aquéllos que le acompañan de corazón, quede con todos
vosotros.
PUBLICO: Y con tu Espíritu Hermano.
El hermano:
Ave María Purísima.
PUBLICO: Sin pecado concebida.
El hermano:
No lo olvides: Tú nunca te has olvidado de Ella, Ella tampoco de
tí, Ella estará en tu día, Nostros también. Adiós hermanos.
PUBLICO: Adiós Hermano.__
(1)
26 de Septiembre,
cumpleaños del vidente, José-Luis Manzano.
|
|
"Bendita sea tu pureza y eternamente lo sea, pues
todo un Dios se recrea, en tan graciosa belleza. A Ti celestial princesa,
Virgen Sagrada María, yo te ofrezco en este día alma vida y corazón.
Míranos con compasión, no nos dejes Madre mía, ni de noche ni de día,
hasta morir en tu amor."
|
|