La Madre:
La Paz del Señor-Yahvé, el PADRE,
esté con todos vosotros.
PUBLICO: Y con tu Espíritu Madre.
La Madre: Ave María Purísima.
PUBLICO: Sin pecado concebida.
La Madre:
Como ves hijo mío, un día más Yo, vuestra
Madre, he llegado hasta vosotros a hablaros hijos míos, para que mi
palabra entre en vuestros corazones.
Para que vuestros corazones
sepan practicar mi palabra y a la vez cumplir los Mandamientos que
el Padre dió a este mundo: Los DIEZ MANDAMIENTOS de la Ley del Señor
hijo mío. Cumpliendo esos DIEZ MANDAMIENTOS
el alma irá con el Padre hijo mío.
Ya he visto hijo mío, cómo este
mundo se ha burlado del Señor. Ya he visto hijo mío, cómo este mundo
ha rechazado al Señor, olvidándose y negándole, siendo su Padre, el
Creador.
Ya he
visto hijo mío, cómo tú has llorado por este mundo. Por eso Yo hoy
he venido, para que tú hijo mío, te sientas fuerte cuando sufras y
nunca pierdas esas fuerzas. Porque esa fuerza es la que el Padre te ha dado para llevar
adelante su PLAN y su OBRA, que es el salvar al mundo hijo mío.
Eso
es lo que Dios quiere de sus hijos: El Señor quiere que sus hijos
cumplan y que escuchen su palabra. Las almas
consagradas hijo mío, han perdido su Fé hacia Mí y ahora solo
intentan que todo lo que es verdad sea mentira.
Para ellos será muy
difícil hijo mío, porque a la verdad nunca se la hundirá. La verdad hijo mío, sigue, y sigue hacia adelante y cada día
sube más arriba y más. Pedidme hijos míos.
PUBLICO: Santa Madre, te pido perdón por todos los que estamos aquí,
y por esos que no creen en Tí Madre mía, que son
muchos.
La Madre: Que se haga la Voluntad del Señor por
esas almas y por todas las que no aman. Tengo esta espina que tú ves
hijo mío, tan clavada. Las demás son por sus errores. Y si miras
bien esta espina hijo mío, que Yo a tí te señalo, es la que más
sangra. Seguid pidiendo.
PUBLICO: Santa Madre mía, díme una cosa:
"Esa nube que vimos, que era un
corazón y daba el reflejo que era una espada..., lo traspasaba, y
tan pronto lo vimos todos, al minuto, más o menos desapareció..."
(1)
¿Era o representaba ser tu Corazón Madre mía?
La Madre: Representaba ser mi Inmaculado Corazón,
traspasado por una espada de dolor cuando a mi Hijo lo
mataron. ¡Seguid pidiendo!
PUBLICO: ¡Madre!
La Madre: ¡Díme!
PUBLICO: Te pido que nos sigas dando esa fuerza interior que
tenemos, para defender vuestro Nombre, para no negaros nunca, y
siempre Vosotros vayáis por delante.
La Madre:
Esa fuerza ya la tenéis; y Yo sé que tú hija mía, como tu
familia, nunca me negaréis. Porque ya habéis visto la verdad que
hay sobre este lugar. Por eso hija mía, no te preocupes, que Yo os
daré fuerzas para seguir adelante, y que defendáis el Nombre del
Señor y el Mío, con valor y a la vez con astucia.
El mundo está siendo engañado por los falsos profetas.
Destruyendo uno, hijo mío, se destruyen todos y tú ya sabes quién
es. ¡Seguid pidiendo!
PUBLICO:
Madre, yo te pido el perdón para todos mis hijos, que estén
siempre en la Ley de Dios, y que nunca se salgan de esa Ley Madre
mía. ¡Ayúdalos por favor!
La Madre:
Para eso Yo estoy aquí hijos míos.
Yo soy vuestra Madre, y una madre aconseja a sus
hijos y cuida sus pasos cuando va por el mal camino, y los cuida...
¿Sabes para qué hijo mío? Para que vuelva al bueno y no se
equivoque. Adiós hijos.
PUBLICO: Adiós Madre.
Padre Eterno: Adiós hijos.
PUBLICO: Adiós Padre.
El Maestro: Adiós
hijos.
PUBLICO: Adiós Maestro.
El Hermano: Adiós hermanos.
PUBLICO: Adiós Hermano.
El Hermano: Que la Paz del Señor-YAHVÉ y la fuerza
del Gran Guerrero quede con todos vosotros.
PUBLICO: Que así sea Hermano.
El Hermano: Ave
María Purísima. PUBLICO: Sin pecado
concebida.
El Hermano:
Adiós hermanos.
PUBLICO: Adiós Hermano.___
(1) A
veces se apreciaban figuras en las nubes, en las fotografías al Sol,
o a la capilla,
un resplandor y otros fenómenos.
Ver
Fotografías tomadas en la Finca de Nazaret.
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