
| Aprende del agua porque el agua
es humilde y
generosa con cualquiera, aprende del agua que toma la forma de lo que la abriga: en el mar es ancha, angosta y rápida en el río, apretada en la copa, sin embargo, siendo blanda, labra la piedra dura. Aprende del agua que por graciosa
se te escurre entre
Se blando como el agua para que
el Señor pueda
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| Facundo Cabral, nació
en un puerto argentino
en 1937 y desde que aprendió a caminar no se detuvo jamás. Cuando se fue de su casa siendo un niño aún, su madre lo acompaño hasta la estación y cuando subió al tren le dijo: Este es el segundo y último regalo que puedo hacerte, el primero fue darte la vida, el segundo la libertad para vivirla, y Facundo cuido esa libertad como nadie, por eso es uno de los pocos hombres independientes que andan por el mundo. Nunca se detuvo en ningún lugar, ni en la fama, que, dice: es asunto de los demás, no mío, porque yo no vivo con ella, la fama es un bullicio que vive fuera de mi. Somos hijos del amor, por lo tanto nacemos para la felicidad (fuera de la felicidad son todos pretextos) Yo vengo de todo el mundo
Yo vengo de la alegría
En mi corazón cristiano
Mi sombrero es cordobés,
Todo lo que te sucede
Una vez estuve
Para arriba y para abajo
Te traigo buenas noticias
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| La humildad es el hilo con el que se encadena
la gloria.
Proverbio árabe Cuanto más grandes somos en humildad, tanto
más cerca estamos de la grandeza
La falsa humildad equivale a orgullo.
El orgullo divide a la humanidad, la humildad
la une.
Donde hay soberbia, allí habrá ignorancia;
mas donde hay humildad, habrá sabiduría.
El orgullo divide a la humanidad, la humildad
la une.
El que con perspicacia reconoce la limitación
de sus facultades, está muy cerca de llegar a la perfección.
Nada es tan bajo y vil como ser altivo con el
humilde.
Los ríos más profundos son siempre
los más silenciosos.
La sencillez consiste en hacer el viaje de la
vida llevando sólo el equipaje necesario.
Vale más consumir vanidades de la vida,
que consumir la vida en vanidades.
No importa cuánto dura la vida, ni cuán
rápido pasa. Lo trascendente es lo que hacemos con ella.
Toda la tierra está al alcance del sabio,
ya que la patria de un alma elevada es el universo.
Imitemos en Humildad a Cristo y a Sócrates
Estoy convencido que la primera prueba de un gran
hombre consiste en la humildad
Yo vengo de todas partes
Cuando somos grandes en humildad, estamos más
cerca de lo grande
Los espíritus mediocres condenan generalmente
todo aquello que no está a su alcance.
Así como es un don de los hombres de gran
talento decir muchas cosas en pocas palabras, es por desgracia en los sujetos
de pocos alcances hablar mucho para no decir nada.
El mayor azote de la vida moderna es tener que
dar importancia a cosas que, en realidad, no la tienen.
Si exagerásemos nuestras alegrías
como lo hacemos con nuestras penas, nuestros problemas perderían
su importancia.
Si me mezclo en la vida, exagero su importancia;
y si me alejo de ella, exagero su insignificancia.
Para el espíritu humano tiene mayor trascendencia
un acto noble y lleno de caridad que un hecho feroz y violento.
Todo fluye, nada permanece.
No puedes bajar dos veces el mismo río,
pues nuevas aguas corren sobre ti.
El sol se renueva cada día. No cesará
de ser eternamente nuevo.
El verdadero progreso consiste en renovarse.
Haz por ser semejante a un promontorio. Las olas
del mar se estrellan contra él de continuo, y él se mantiene
inmóvil hasta que en torno suyo se abonanzan las aguas.
El necio se sienta a la orilla del río
a esperar que acabe de pasar el agua. Pero esta fluye, y continuará
pasando eternamente.
Una vida en que no cae una lágrima es como
uno de esos desiertos en que no cae una gota de agua: sólo engendran
serpientes.
¡Cómo te pareces al agua, alma del hombre! ¡Cómo te pareces al viento, destino del hombre! Johann Wolfgang von Goethe Como el agua gasta lentamente la piedra, así
el tiempo gasta los corazones.
Nuestra alegría es igual que el agua movediza
de los ríos, que sólo debe su frescor a su constante fugacidad.
Un hombre no trata de verse en el agua que corre,
sino en el agua tranquila, porque solamente lo que en sí es tranquilo
puede dar tranquilidad a otros.
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