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Así
son las cosas,
Que a un panadero
Vino hacienda
Y le dejo sin dinero.
Así
son las cosas,
Que a hacienda
Llegó un empresario
Y le robó su diccionario.
Así
son las cosas,
Que al empresario
Llegó su mujer
Y le echó una buena bronca.
Así
son las cosas,
que el empresario
devolvió el diccionario
y el granjero recuperó su dinero.
Así
son las cosas,
que todos estuvieron contentos,
menos el empresario,
que se quedó berreando:
¡Ay, ay, ay, ay¡
enviado
por Victor (11 años), España
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