Javier

 

Amor de mi primera juventud,
casi niño me vi caer,
traspasado por los lazos inexplicables,
por esos lazos de mujer.

Te amé, primer amor de mi vida,
te amo, amiga desconocida
que en tus pechos acuné,
los primeros brotes de pasión.

Ahora, que el tiempo dejó
miles de recodos en el camino,
ahora es cuando vuelbo,
los ojos tras de mí.

Miro entre las brumas de años,
la locura y el destino,
que tan lejos me apartaron,
de tus brazos, y yo casi niño.

Ni siquiera recuerdo tu nombre;
tu rostro está diluido,
tan sólo en mí está vivo,
ese beso, casi niño.

Lejanas estrellas mellaman,
desde confines remotos,
y en el recuerdo reviven
risas,charlas, juegos y yo niño...

 

arbol.jpg (19739 bytes)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 WB01343_.gif (599 bytes)

 

 

 

 

Un atardecer en el comienzo de la primavera. Sentado, de cara al

crepúsculo. Un sol rojizo anaranjado, cálido, de esas luces que

invitan a verlo sin que la mirada quede agredida por la luminosidad.

Un alto de silencio, aromas y brisa fresca, un murmullo difuso

con pequeños altibajos de trinos, en confundido fondo de coyuyos

barítonos, comienza a desaparecer paulatinamente hasta sumir

en silencio...

Me dejo arrastrar por ese momento, por una creación que suspende

sus leyes y generosa abre las puertas del instante eterno.

Aturdido, sólo frente a un mundo, que ni atina a mirar las cosas

que le son ya extrañas.

Miro por sobre el horizonte, los colores tienen sus tonos

en pinceladas suaves, brumosas, que en una línea inexistente se

unen en blanca cicatriz enmarcando, quizás, el ocaso.

Es ese lento sumergirse de este día, lo que me tiene desconcertado;

quisiera con todas mis fuerzas, hundirme juntamente con él, en la

noche que todo está cubriendo.

El mundo me parece estático, sin sonidos; lo que me rodea es ya

tan lejano, tan anónimo en estos claros oscuros...

Mi respiración se va deteniendo; un sentimiento tormentoso, que

sube desde lo hondo de mi ser, en una carrera en la que arrastra

todo un interior de vivencias, se está apoderando de mí.

Yo estoy como un espectador, sin poder hacer nada para que el

curso de los acontecimientos, cambien... den ese viraje que me

ponga ante el control de mi mismo. Estoy dejando mis últimos

alientos y desaparezco en esa línea que todo lo traga ...

 

Hosted by www.Geocities.ws

1