Akhy - Egipto
ANTIGUO EGIPTO
Escritura
Los poesía en el Antiguo Egipto
Por Asthy
Los poemas de Amenhotep IV
El principio solar se halla en el origen de la vida
TÚ haces que el embrión nazca en las mujeres,
tú produces la semilla en el hombre,
das vida al hombre en el seno materno,
le pones en paz,
con lo que detiene las lágrimas.
TÚ eres la nodriza
del que se alberga todavía en el seno,
insuflas constantemente el aliento
para dar vida a toda criatura.
En el momento en que la criatura
sale de la matriz para respirar,
abres su boca completamente,
le ofreces lo que es necesario.
El pajarillo está en su huevo,
pía dentro de su cáscara.
TÚ le insuflas el aliento en el interior,
le das vida.
Has ordenado para él
un tiempo de gestación medio con rigor,
haciéndole completo.
Rompe su cáscara desde el interior,
sale del huevo, pía
en el instante fijado,
sale y anda sobre sus patas.
La ausencia del principio solar es semejante a la muerte
Te alejas,
y, sin embargo, tus rayos tocan la tierra:
Estás delante de nuestros ojos,
y tu camino sigue siendo desconocido;
te pones en el horizonte occidental,
el universo queda en tinieblas, como muerto.
Los hombres en sus habitaciones,
con la cabeza envuelta;
nadie conoce a su hermano.
Si les arrebatan sus bienes de debajo de la cabeza,
ni siquiera se dan cuenta.
Todos los leones salen de sus cubiles,
todos los reptiles muerden.
El mundo yace en silencio,
es la más profunda de las tinieblas,
su Creador descansa en el horizonte.
Nacimiento e irradiación del Disco Solar
Tú apareces en la perfección de tu belleza,
en el horizonte del cielo,
disco viviente,
creador de VIDA;
sales en el horizonte de oriente,
llenas cada región con tu perfección.
Eres bello, grande, brillante,
elevado por encima de todo el universo,
tus rayos rodean las regiones
hasta el limite de todo lo que creas.
Tú eres el principio solar ( RA ),
riges los países hasta sus extremos,
los sujetas para tu hijo, al que amas.
Son los (movimientos)
del principio solar los que determinan los ritmos de la vida
El universo viene a la existencia sobre tu mano,
como tú lo creas.
Sales,
y él vive.
Te pones,
y él muere.
Eres la extensión duradera de la vida,
todo vive de ti.
Los ojos permanecen continuamente fijos en tu perfección
hasta que te pones.
Te pones a occidente,
y todo trabajo se detiene.
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