Akhy - Egipto
ANTIGUO EGIPTO
Escritura
Los poesía en el Antiguo Egipto
Por Asthy
Los poemas de Amenhotep IV
Himno al Sol de Akenaton
Te levantas hermoso en el horizonte
del cielo,
Sol viviente que vives desde el origen ...
Has llenado todo país con tu belleza.
Tú que eres Ra, los sometes por completo,
los vinculas con tu amor.
Estás lejos, pero tus rayos están sobre la tierra,
estás sobre el rostro de los hombres,
y no se conocen tus medidas.
Cuando reposas en Occidente bajo el horizonte
la Tierra está en una sombra
semejante a la de la muerte.
Los hombres duermen en sus casas;
tienen las cabezas cubiertas, las narices obstruidas;
ningún ojo ve otro ojo.
Roban a los que duermen
todos sus bienes que tenían escondidos bajo la cabeza
sin que se den cuenta.
Todo león sale de su guarida,
y todo bicho venenoso muerde.
Está oscuro,
la tierra sumergida en el silencio;
el que ha hecho a los seres descansa en su horizonte.
Al amanecer resplandeces en el horizonte.
De día, expulsas lo negro ...
Los Dos Países despiertan alborozados,
los hombres se levantan sobre sus pies,
sus brazos se abren para adorar tu salida.
La Tierra entera entera hace su tarea.
El ganado todo se alegra con su alimento;
los árboles y las plantas verdean,
y los pajarillos vuelan lejos de sus nidos;
se les abren las alas adorando a tu alma.
Todos los cabritos saltan con sus pies,
todo lo que vuela y aletea
vive cuando para ellos resplandeces.
Las barcas suben y bajan por el río.
Todo camino se abre porque reapareces.
Los peces en el río saltan frente a tu rostro;
tus rayos llegan al fondo del mar.
Desarrollas el germen en el seno de las mujeres
y con la semilla haces hombres,
al mantener al hijo en el seno de su madre,
apaciguándolo pra que no llore;
nodriza en el seno,
das a lo que creas el soplo que lo anima.
Cuando el niño sale del seno
en el día de su nacimiento,
le abres la boca
y provees sus necesidades.
El polluelo que está en el huevo
habla dentro de la cáscara,
porque le das el Soplo en el interior
para hacerle vivir.
Le has dado dentro de huevo el poder de quebrarlo;
sale del huevo para gritar todo lo que puede,
y en cuanto sale, camina sobre sus patas.
Tus rayos alimentan los campos.
Resplandeces y ellos viven.
Abundan para ti.
Has creado las Estaciones
para mantener con vida a todo lo que has creado.
Has hecho el cielo lejano
para resplandecer desde allí y mirar
todo lo que has creado
bajo tus aspectos de sol viviente,
ya sea que apenas aparezcas
o que estés en tu mayor resplandor.
Que estés lejano o que te acerques,
has creado millones de formas de ti solo,
villas y aldeas, campos, caminos y ríos.
Todos lo ojos te contemplan por delante
cuando eres el sol del día, allá arriba.
¡Cuán múltiples son tus obras,
misteriosas a nuestros ojos!
Dios único, tú que no tienes semejante,
has creado la Tierra, según tu corazón,
cuando estabas solo:
los hombres, todas las bestias domésticas y salvajes,
todo lo que está sobre la tierra y camina con sus pies,
todo lo que está en el cielo y vuela con sus alas,
los países extranjeros, Siria y Nubia,
y la tierra de Khemit.
Has puesto a todos los hombres en su lugar
y provees sus necesidades.
Para cada cual su alimento y su tiempo de vida.
Sus lenguas son diversas en palabras;
y sus cutis difieren.
Has distinguido sus comarcas.
Creas el Nilo de los Infiernos
y haces que surja por amor
para que vivan los habitantes,
puesto que los has hecho para ti,
su Señor, a causa de tu solicitud.
¡Oh, Dueño de todos los países,
Sol del día, grande en poderío!
Haces vivir a todos los países más lejanos;
les has dado un Nilo en el cielo
para que baje sobre ellos;
que azote sus lomas con sus aguaceros,
y que riegue sus campos entre las aldeas.
Todos los seres que andan,
desde que fundaste la Tierra,
los crías para tu hijo, nacido de tu carne,
Rey de las Dos Tierras,
que vive de Verdad ...
Cuya duración es grande,
y para su gran esposa real, a quien ama,
la Dueña de los Dos Países,
viviente y floreciente
por siempre jamás.
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