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- -Pues la gente llega esperando escuchar los temas que
sabe, y al principio se quedan algo desconcertados. Pero después va entrando poco a poco en las nuevas canc0iones, y a l final y creo que
se adoptan y que les gusta.
- -Es curioso, porque de algún modo su nuevo nombre es un
especie de metáfora de su situación actual. Es un hombre silencioso. Existe, pero no se
puede decir en voz alta, lo mismo que su nueva música, que también existe, pero no se
puede escuchar en las radios ni comprar en las tiendas. Porque el signo es impronunciable, ¿no? ¿O lo dice usted de
algún modo?
- -No, no se dice nada.
- -Y entonces, ¿cómo le llaman sus amigos?
- -No me llaman de ninguna manera, no tienen la necesidad de
hacerlo porque mis amigos siempre están conmigo.
- -Hombre, supongo que a veces alguno puede estar en la
habitación de al lado y verse obligado a llamarle en voz altra.
- -No, no, mis amigos siempre están en la misma habitación
que yo.
- -¿Si? Pues, la verdad, no se si eso es estupendo o
demasiado asfixiante.
- Se echo a reír. Reía silenciosa y dulcemente, como una
doncella. Sus disco están llenos
de alusiones sexuales (el álbum Come, por ejemplo, es absolutamente explícito al respecto y termina con un
sonoro orgasmo), pero el tiene un aire virginal; de hecho, la apariencia mas frágil,
inocente y virginal que he contemplado nunca en un adulto. Vestía un mono negro
sintético con redondeles dorados de lata en los puños y cuello, un traje como de
patinador en actuaciones de gala, y cada vez que se movía, las grandes lentejuelas de
metal entrechocaban y tintineaban con un ruido de cristales levisimos. El pelo era un duro casco esculpido a la laca,
los ojos estaban ribeteados por gruesos trazos negros estilo Nefertiti, y llevaba el
rostro asfaltado por una espesa capa cosmética que, combinaba con el color oscuro de su piel, confería a su cara una extraordinaria
tonalidad malva. Y, sin embargo y pese a los afeites, es una persona con un encanto
indefinible. Es guapo, no como un hombre, no como una mujer, mas bien es guapo como un animalillo, como un perro
bonito, con toda esa indefensión y esa humedad en el morro y la mirada. Ahí estaba,
pudoroso y pizpireto, sentado muy tieso y my modoso en su sofá, como una niña de primera
comunión, si es que las niñas de primera confusión fueran vestidas de negro, con
tacones de aguja y pintadas como puertas.
- -De manera que el cambio de nombre tiene que ver también
con la cuestión de derechos y con su lucha contra la compañía...
- -No, no querría que esto quedara confuso; no es que me
haya puesto ese nombre contra Warner, para nada: de hecho, además, no llevamos bien mi compañía y yo,
quiero decir que no nos llevamos mal. Todo depende de cómo manejes tu agresividad y
negatividad que encuentras alrededor; yo no discuto con ellos, simplemente quiero hacer otras cosas. Estoy en otro nivel, y cada vez estoy mas lejos.
- -Está usted en ese otro nivel de su nombre sin sonido...
- -Karen me dice que, de seguir así, llegara un dia en que
no les hablare ni siquiera a ellos.
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