El texto que a continuación va a leer, tiene la simple intención
de plasmar personales observaciones de sentimientos y estados de ánimo
desde la perspectiva y retrato que tendría un hombre con una personalidad
descrita en el principio del texto.
La necesidad de emplear la profesión de la Química
no es imperante, pero si preferible, dado que, como se dijo anteriormente,
la concepción del trabajo surge a través y gracias a ella.
Menciono esto porque quizá habría (o bien, con seguridad
hay) químicos que no presentan el perfil personal
sugerido, pero sé que todos ellos que habrán pasado,
como cualquier ser humano, alguna vez por cualquiera de los sentimientos
presentados.
Como he mencionado al comentar la historia, la razón por
la cual he escogido Ciencia y Científico no es clara, pero si indispensable
para lo que fue la posterior realización del trabajo en sus dos
aspectos (textos y gráficos), sobre todo en el gráfico; sin
embargo, hago esta aclaración de todo lo anterior dado que el lector
no encontrará en el texto un documento de Química (no tengo
la preparción
ni los conocimientos para escribir sobre ella), ni un texto de
Psicología (carezco también de formación en la materia),
sino un documento burdamente literario y de reflexiones personales, intención
para el cual fue escrito desde su concepción.
Con ello, está de sobra aclarar que el texto de ninguna
forma intenta clasificar o identificar exclusivamente la personalidad descrita
con la profesión mencionada, sino toma esta última como una
visión característica o representativa para el personaje
que la ilustrará.
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