¿Cómo moverse? Transportes

Todos los secretos para moverse por el servicio público de transportes de Budapest

1.- Recomendaciones generales                                        Plano de metro de Budapest

    En Budapest el transporte público está compuesto por autobuses, tranvías y metro. Hay un sólo sistema de tickets para todo el sistema de transportes. O sea que el mismo billete  nos puede valer para tomar un bus, el tranvía o el metro. Los billetes se venden en kioskos, estancos, en las bocas de metro y en las recepciones de la mayoría de los hoteles. En los hoteles sólo venden billetes simples, los estancos y kioskos venden tacos de billetes, si se quiere un billete de mayor duración hay que acudir a las bocas de metro.

    Los precios de los distintos billetes son los siguientes:

    Billete simple: 170 Ft (válido para autobús, tranvía, trolebús, metro, tren cremallera, el minibús que lleva al castillo, tren de cercanías hasta la frontera administrativa de Budapest).
    Billete simple comprado del conductor: 200 Ft.
    Un taco de 10 billetes:1.450 Ft.
    Un taco de 20 billetes: 2.800 Ft.
    Billete válido por 1 día: 1.350 Ft.
    Billete turista, por 3 días: 3.100 Ft.
    Bono semanal: 2.350 Ft.
    Bono familiar fin de semana: 2.040 Ft.

    El billete es válido para una línea y un viaje. Los viajeros sin billete válido deben pagar multa.
    En el metro se tiene que marcar un billete para cada línea. (Atención: Al hacer transbordo en el metro debe utilizarse un billete nuevo, porque por falta de billete válido se les puede infligir una multa de 1.500 Ft.)
 

2.- Pagar en el transporte público

    En Budapest, el pago del servicio público de transportes está basado en la buena voluntad de las gentes. Nadie vigila que piquemos el ticket de entrada al autobús, metro o tranvía. Tampoco hay tornos como en las estaciones de metro de España. Tan sólo unas pocas máquinas canceladoras en la entrada de cada andén, pero sin obstaculizar el tráfico.

    Si viajamos en el transporte público veremos como los ciudadanos locales pasan sus billetes por las máquinas, sin que nadie se lo solicite. Eso sí, como turistas pronto descubriremos que existen buen número de inspectores vestidos de civil, camuflados entre los viajeros que imponen fuertes sanciones a los viajeros sin billete. Además esas sanciones, han de pagarse en metálico en el momento o si no arriesgarse a terminar en comisaría. Una linea de autobus muy frecuentada por los turistas, la línea 26, que recorre la Isla Margarita, no es raro encontrarse con un inspector.

    En las paradas de transporte público más frecuentadas por los turistas veremos auténticas 'redadas' de inspectores buscando entre los turistas a gente que no haya pagado su billete.

3.- Horarios del transporte público

    Una de las sorpresas más agradables para el viajero en Budapest es la exquisita puntualidad de los medios de transporte locales de la ciudad. En cada una de las paradas de metro, bus o tranvía encontraremos el horario de paradas de cada una de las líneas que pasen por ahí. Ahí podremos comprobar la puntualidad de los transportes hungaros.

    El Metro funciona desde 04:30 hasta después de las 23:00 horas variando sus frecuencias según la hora del día. Las líneas de tranvía funcionan desde las 04:30 hasta las 00:00 y los autobuses comienzan a las 04:30 y terminan a las 23:00, si bien existen tranvías nocturnos pero sólo operan en determinadas líneas.

4.- Líneas de autobuses

    Budapest está surcada por 200 líneas de autobús que cubren la mayor parte de la ciudad. Los autobuses azules Ikarus, realizan salidas cada 10-20 minutos en casi todas las líneas. Los autobuses ordinarios llevan números negros y se detienen en casi todas las paradas, los autobuses con números rojos siguen rutas directas y se saltan algunas paradas.

    En los autobuses de Budapest se puede subir por cualquiera de las tres puertas: delantera, central o trasera. Al lado de las tres puertas nos encontramos con unas máquinas donde podemos picar nuestro ticket.

    El conductor del autobús no controla si los viajeros pagan o no. De hecho apenas vende billetes, como mucho sólo vende billetes de un sólo trayecto. El conductor sólo conduce, se presupone que los viajeros portan un billete correcto. Lo que si que se dan bastante dentro de los autobuses, son inspecciones para ver si los viajeros llevan billete, sobre todo en las líneas más turísticas.

    En la parte delantera del interior del autobús,  hay un pequeño letrero luminoso que nos indica la siguiente parada. Una vez que ha parado el autobús y han subido y bajado los viajeros, un estridente pitido nos indica que van a cerrarse las puertas

    En todas las paradas del autobús, vemos un cartel en el que se indican los horarios de paso de cada una de las líneas según un sistema de símbolos de fácil identificación. Si comprueba los horarios de paso marcados en este cartel, con el paso real de los autobuses descubrirá la excelente puntualidad del transporte urbano de Budapest.  

5.- Tranvía

    El tranvía es el medio de transporte público más cómodo para el turista, ya que nos acercará a los principales sitios turísticos. 

    En el tranvía también se puede subir por cualquiera de las tres puertas del tranvía que también están provistas de máquinas para sellar nuestros billetes. El conductor sólo conduce, en ningún caso vende billetes, ya que se encuentra dentro de una cabina separado de los viajeros. También los tranvías suelen recibir la visita de los inspectores para comprobar si los viajeros portan billetes.

    A través de la megafonía del tranvía se nos avisará de la parada en la que estamos.

    En todas las paradas del tranvía, existe un cartel en el que se indican los horarios de paso de cada una de las líneas según un sistema de símbolos de fácil identificación. Si comprueba los horarios de paso marcados en este cartel, con el paso real de los tranvías descubrirá la excelente puntualidad del transporte urbano de Budapest.

6.- Metro

    Budapest tiene tres líneas de metros que sólo se cruzan en la estación Deák tér, donde los pasajeros pueden transbordar (sellando de nuevos los billetes) siguiendo una señalización muy clara.

    La línea más antigua, la amarilla M1, se la conoce como la línea del milenio, y es recomendable viajar en ella, y visitar alguna de sus estaciones, ya que guarda el encanto antiguo y es muy útil si queremos visitar Varoliget, y los baños Széchenyi.

7.- Curiosidades del transporte público

    La sociedad de este país aún guarda un importante respeto por sus mayores. Eso se deja ver en el transporte público. Sobre todo en el metro, las personas más jóvenes dejan sentarse a los más ancianos hasta el punto de recorrer varios metros en el vagón para localizar a la persona a la que le cederán su asiento.

    Además, en el transporte público se guarda escrupulosamente el viejo adagio de 'antes de entrar, dejen salir'. Si, por fruto de las prisas intentamos entrar antes de que se bajen los demás viajeros, es posible que seamos reprendido por cualquiera de los viajeros.

  

   

 

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