Manifiestos Poemas Autores

     

      El movimiento Dada surge como una ruptura con el pasado, incluyendo las vanguardias cubista y futurista. Pero esta ruptura no se efect�a en nombre del futuro, como en el caso de F. T. Marinetti, desde el momento en que Dad� es punto de llegada: presente, f�rmula para vivirlo. Fue fundado en 1916 por Tristan Tzara, L´eléphant célébes (1921), obra de Max Ernst        el escritor alem�n Hugo Ball, el artista alsaciano Jean Arp, Max Ernst, Giacometti y otros intelectuales que se reun�an en un caf� de Zurich (Suiza) llamado el "Cabaret Voltaire". Al mismo tiempo, en Nueva York, se estaba produciendo una revoluci�n contra el arte convencional liderado por Man Ray, Marcel Duchamp y Francis Picabia.

      Aparece simult�neamente en Suiza y Estados Unidos en 1916, como expresi�n de una serie de desertores morales de la I guerra mundial. En 1923 ya era el movimiento de moda en Par�s, donde inspirar�a m�s tarde el surrealismo. Tras el conflicto b�lico,el movimiento se expandi� desde Zurich hacia Alemania y muchos de los integrantes de ese grupo se unieron a los dada�stas franceses de Par�s, grupo que se desintegr� en 1922.                             

          

 

L�el�phant c�l�bes (1921), obra de Max Ernst       

      Se dice que el t�rmino dada (palabra francesa que significa caballito de juguete) fue elegido por el editor, ensayista y poeta rumano Tristan Tzara -su director-, al abrir al azar un diccionario en una de las reuniones que el grupo celebraba en el cabaret Voltaire de Zurich. �l mismo sugerir�a desde el principio que dad� no era una "escuela literaria o art�stica" sino que era "una f�rmula de vivir". Por eso, el movimiento no se declarar� como literario, sino como el punto final de una evoluci�n que situaba al arte en el callej�n sin salida del absurdo.

        El dada�smo abarca todos los g�neros art�sticos y es la expresi�n de una reinvindicaci�n del nihilismo, contra la totalidad de los aspectos de la cultura occidental, en especial contra el militarismo existente durante la I Guerra Mundial e inmediatamente despu�s. La particularidad de este moviemiento radica en que no es un movimiento de rebeld�a contra otra escuela anterior, sino que se funda en un cuestionamiento de todo el marco conceptual del arte y de la literatura de antes de la Primera Guerra.

     Se lanza contra los fundamentos mismos del pensamiento, poniendo en duda el lenguaje, la coherencia y las formas de expresi�n art�sticas de entonces. Su vitalismo se manifiesta en la duda sistem�tica ("todo es dad�" - Desconfiad de dad�"), de la locura, de la burla, del humor sangriento, de la gratuidad y del exhibicionismo, del terrorismo cultural (en el sentido de que introduce  un elemento l�dico, de juego, que no ser� comprendido hasta 40 a�os m�s tarde). Las palabras se convierten en gritos y aullidos; se prefieren los objetos encontrados casualmente, los desechos. Se rompen todas las reglas con la idea de "empezar de nuevo".

      Con el fin de expresar el rechazo de todos los valores sociales y est�ticos del momento y todo tipo de codificaci�n, los dada�stas recurr�an con frecuencia a la utilizaci�n de m�todos art�sticos y literarios deliberadamente incomprensibles, que se apoyaban en lo absurdo e irracional. El dada�smo literario se traduce sobre todo, en la actividad panfletaria (los 7 manifiestos y numerosas revistas) y en la celebraci�n de escandalosos festivales, a caballo en tre l recital po�tico, el teatro de cabaret y la parodia sangrienta. En realidad se trataba de antiespect�culos, en los que los dada�stas, m�s que obras, se exhib�an a s� mismos en las actitudes m�s provocadoras.

      Sus representaciones teatrales y sus manifiestos buscaban impactar o dejar perplejo al p�blico con el objetivo de que �ste reconsiderara los valores est�ticos establecidos. Para ello utilizaban nuevos materiales, como los de desecho encontrados en la calle, y nuevos m�todos, como la inclusi�n del azar para determinar los elementos de las obras.

      Las famosa receta de Trist�n Tzara para hacer un poema dada�sta a base de tijeras, peri�dicos, azar y cola de pegar, debe interpretarse m�s como otra manifestaci�n panfletaria dl humor de este autor que al pie de la letra. En realidad, Tzara, como poeta y agitador, sab�a que no "divert�a", sino que "irritaba".

     Box-R-Bild, obra de K. SchwittersEntre los adeptos al movimiento, se puede destacar al pintor y escritor alem�n Kurt Schwitters, que se destac� por sus collages realizados con papel usado y otros materiales similares de diversa procedencia: cordeles, colillas, suelas desgastadas, envolturas de queso, boletos de autob�s, etc. Adem�s creaba ensamblajes de cart�n, madera, alambre y objetos rotos. El artista franc�s Marcel Duchamp expuso como obras de arte productos comerciales corrientes —un secador de botellas y un urinario— a los que denomin� ready-mades.

       Aunque los dada�stas utilizaron t�cnicas revolucionarias, sus ideas contra las normas se basaban en una profunda creencia, derivada de la tradici�n rom�ntica, en la bondad intr�nseca de la humanidad cuando no ha sido corrompida por la sociedad.

    

      

 

 

Box-R-Bild, obra de K. Schwitters

      Como movimiento, el Dad� decay� en la d�cada de 1920 y algunos de sus miembros se convirtieron en figuras destacadas de otros movimientos art�sticos modernos, especialmente del surrealismo. A mitad de la d�cada de 1950 volvi� a surgir en Nueva York cierto inter�s por el Dad� entre los compositores, escritores y artistas, que produjeron obras de caracter�sticas similares.

El grupo de Zurich

      Suiza, a partir del estallido de la guerra en 1914, se convierte en un centro de refugiados pacifistas de toda Europa. All� se encontraron  todos los disidentes de otras escuelas previas, tales como el expresionismo alem�n, el futurismo italiano o el cubismo franc�s.                                                                    

      En 1916, en Zurich, un grupo de artistas instalaron en una cervecer�a un peque�o cabaret, al que bautizaron como "Cabaret Voltaire". All� se reunieron el fil�sofo Hugo Ball, el poeta Tristan Tzara, el pintor marcel Janco, ambos refugiados rumanos, y el pintor alsaciano Jeans (Hans) Arp. A partir de ese encuentro comenzaron una serie de actividades en el cabaret as� como editaron la revista que llevar�a el nombre de "Dada".

     Tristan Tzara pronto se convirti� en el promotor y principal exponente del movimiento Dada y junto a Hugo Ball dieron sustancia a la teor�a dada�sta.

     El origen del t�rmino Dada es confuso y controvertido. De acuerdo con la versi�n de Tzara y Ball, la palabra surge de la casualidad: abriendo las p�ginas de un diccionario con la ayuda de un cuchillo, el primer t�rmino se�alado fue ese: dada. De acuerdo con otras versiones, fueron los camareros del Caf� Terrasse, lugar donde se sol�an encontrar estos artistas centroeuropeos, quienes identificaron primeramente al grupo como dada: para esos camareros, las lenguas habladas por aquellos emigrados eran incomprensibles, salvo la s�laba "da-da" ("s�, s�", en ruso y otras lenguas). En pocos meses los espect�culos del caf� Voltaire fueron famosos en la ciudad Suiza. El espect�culo dada�sta hab�a nacido, cargado de provocaci�n, tendencia agresiva, propuestas il�gicas y absurdas. En 1917 Francis Picabia, un pintor franc�s, refugiado tambi�n en Suiza entra en contacto con Tzara.

      Ambos dar�n sentido al Manifiesto Dada de 1918, posiblemente el documento m�s importante del movimiento dada�sta de Zurich. Tras el fin de la guerra, el dadaismo cautiva a los artistas vanguardistas de Par�s, produci�ndose un resurgimiento del mismo. El Zurich dada, con la di�spora de sus refugiados, se hab�a acabado.

El grupo de Nueva York  

      Tambi�n la declaraci�n de guerra llev� a la ciudad americana a grupos de artistas refugiados. Entre ellos hay que destacar a Duchamp y Picabia. All� se integraron con las corrientes vanguardistas que desde comienzos del siglo se estaban gestando en Harlem, Greenwich Village y Chinatown.unque Nueva York no era Zurich, ni exist�a ese clima de refugiados pol�ticos de la ciudad suiza, el esp�ritu iconoclasta, recalcitrante y nihilista fue id�ntico.

      En marzo de 1915 nace la revista "291", nombre tomado del n�mero de la casa ocupada por una galer�a de arte en la Quinta Avenida. Duchamp, Picabia, Jean Crotti, como europeos refugiados, junto con los americanos Man Ray, Morton Schamberg y otros dan vida al dada neoyorquino.

El grupo de Berlin

     Luego de la guerra, Alemania se posiciona en una situaci�n cr�tica. Tras la revoluci�n bolchevique, el partido Espartaquista alem�n -la izquierda socialista- ensaya tambi�n la revoluci�n en Alemania. En toda esa agitaci�n social un grupo de artistas van a incorporarse a las tesis izquierdistas: ser� el Movimiento dadaista. Procedente del grupo de Zurich, Richard Huelsenbeck, trae a Berlin el esp�ritu dadaista, pero mucho m�s radical contra las anteriores escuelas vanguardistas (futurismo, cubismo). Junto con el poeta Raoul Hausman promueve declaraciones y manifiestos a partir del "Dada Club". Junto a los anteriores destacar�n el pintor Georg Grosz, agudo cr�tico del militarismo y del capitalismo alem�n de aquellos a�os, y los hermanos Herfelde, uno famoso divulgador de la t�cnica art�stica del fotomontaje, otro indispensable editor de las obras dadaistas de aquellos a�os. El movimiento dada berlin�s pasar� a la historia por la incorporaci�n de las nuevas t�cnicas art�sticas de difusi�n de ideas entre las masas, principalmente el fotomontaje. La constituci�n de la Rep�blica de Weimar en 1919 marca el fin de los proyectos pol�ticos dadaistas y la resituaci�n de este grupo en los marcos art�sticos.

 

 

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