La Plaza Constitución era en Buenos Aires, el punto de reunión y concentración de las carretas que venían del sur entrando por la calle larga, actual Montes de Oca, tras sortear el Riachuelo por el antiguo puente de Gálvez. Era entonces el lugar ideal para construir la estación, punto de partida del que sería el Ferrocarril del Sud.

 

En 1865 se habilitó allí un pequeño edificio de una sola planta, con 2 plataformas, una de llegada y la otra para la partida de los trenes, había también un galpón para el acopio de lana, otro para carga general y una cochera. El cuadro de la estación iba desde la calle Brasil hasta la de Caseros donde había un paso a nivel, desde allí la vía era doble hasta Barracas al Sud, actual Avellaneda, donde se ubicaron los primitivos talleres y el depósito de locomotoras.

El primer edificio de la estación Plaza Constitución, duró 18 años.

Funcionó así, sin grandes modificaciones, durante mas de 18 años. Para 1883 el ferrocarril se había prolongado hasta Tandil y desde Altamirano hasta La Gama, actual General Lamadrid, en la línea que se construía para llegar a Bahía Blanca, esta expansión de la red representaba un sostenido incremento del tráfico que ya había convertido a la pequeña estación terminal en un edificio totalmente inadecuado para el servicio y por ello, en ese año, la empresa encarga a los arquitectos Parr & Strong de Londres, el diseño de un nuevo edificio para su estación cabecera que será construido en lugar de la primitiva estación mas un predio de 37.000 metros cuadrados, al este del cuadro original. La municipalidad manda abrir las calles Universidad, actual Herrera, General Paz, actual Guanahani  e Ituzaingo que con Brasil y Lima delimitarán el nuevo cuadro de la estación Plaza Constitución.

La nueva estación tendrá tres plataformas, 2 galpones para acopio de lana que deberán ser habilitados prematuramente el 30 de agosto de 1884 para albergar familias víctimas de una gran inundación en Barracas y La Boca y otros dos galpones, para cueros y varios que en esa fecha estaban en construcción. El nuevo edificio para pasajeros se terminó durante el año 1885 y los 2 galpones de cargas con desvíos y playa adoquinada para carros, en 1886.

Segundo edificio de Plaza Constitución, habilitado en 1885.

El proyecto contemplaba la construcción de un puente para peatones en la prolongación de la calle Caseros y otro, carretero, en la calle Ituzaingo, que fueron habilitados durante el año 1887.

Once años después, dada la gran extensión de la red y sostenido incremento en el tráfico, el directorio en Londres autorizaba la realización de importantes obras en Plaza Constitución y vías de acceso, para adecuarlas a las necesidades del momento y es así que se proyecta y se somete a la aprobación del Gobierno, el ensanche o mejor dicho la reconstrucción del edificio de la estación, la eliminación allí del servicio de carga y su traslado a Sola y la construcción de una cuádruple vía a alto nivel, entre Barracas al Sud y Plaza Constitución.

La nueva estación tendrá 8 plataformas, una cochera para 36 vehículos y un depósito con mesa giratoria, para albergar hasta 12 locomotoras.

El segundo edificio durante obras de ampliación.

Plataformas 1 y 2 mirando hacia afuera.

Plataforma 1.

Plataforma 3.

En 1900 el hasta entonces edificio principal de la estación, de marcadas características victorianas, se está ampliando para convertirse en uno mas grande e imponente, ahora con una apariencia afrancesada, muy en boga en esos años, basada en el diseño de la Maisons-Laffitte, un castillo francés del siglo XVIII.

A la izquierda Maisons Laffitte, a la derecha el nuevo edificio de la estación.

La plataforma Nº 4 se habilita en 1903, año en que circulan por la estación, 3.300.000 pasajeros y las números 5 y 6 durante el año 1906, el 16 de enero de ese año un gran incendio destruye los galpones de carga y a partir de entonces la estación cumple funciones solo para pasajeros, encomiendas y el servicio de trenes lecheros.

El 25 de abril de 1907 se abre al público la nueva confitería y en septiembre de ese año todo el nuevo edificio está terminado. El movimiento anual es para entonces de 9.815.000 pasajeros.

En los años siguientes las obras de ampliación continúan y en octubre de 1909 se habilita la plataforma 7, la plataforma para trenes lecheros y el depósito de locomotoras.

Durante el mes de diciembre de 1911 estará terminada la cuádruple vía a alto nivel entre Plaza Constitución y Avellaneda y las plataformas 8 y 9 se habilitarán en diciembre de 1913.

Ampliación del edificio anterior, inaugurado en 1907.

La guerra del 14 detendrá las obras de ampliación de la estación terminal, cuyo movimiento anual superaba ese año, los 18.000.000 de pasajeros que viajan por la línea general y la sección urbana ya muy poblada y demandante de un gran número de trenes locales incluso en la vía Quilmes hasta La Plata, dado que en 1910 se habían clausurado para este servicio las estaciones Casa Amarilla, Brown, Barraca Peña, Tres Esquinas y Barracas Iglesia sobre la traza del ex Ferrocarril Buenos Aires y Ensenada, y sus pasajeros viajaban ahora hacia y desde la capital, por Plaza Constitución.

Terminada la guerra europea comienza una etapa de bonanza para los ferrocarriles en La Argentina, en la década siguiente el Ferrocarril del Sud renueva gran parte de su material rodante, termina ramales inconclusos, construye nuevas y modernas estaciones intermedias a lo largo de su red y por supuesto se apresta a tener la gran estación terminal que será la imagen del nuevo imperio ferroviario del sur. En 1925 se proyecta correr la terminal hasta la calle Caseros, para dejar entre ésta y la Plaza una ancha avenida de acceso que le dará perspectiva al nuevo edificio. Finalmente el proyecto se descarta.  

En la calle tranvías, primitivos colectivos y ómnibus, en la vía, vapor y coches de madera a principios de los 20.

En agosto de 1925 llega a Buenos Aires en visita oficial, el Príncipe de Gales y el 19 de septiembre coloca entre los andenes 1 y 2, la piedra fundamental de la que será la nueva e imponente estación Plaza constitución.

Lo primero que se construyó fueron las nuevas playas para encomiendas, el depósito de confitería y tráfico de leche con sus correspondientes galpones y plataformas, luego se hicieron las nuevas plataformas números 11 a 14 con la parte de techado correspondiente, seguidamente el gran hall, con la monumental entrada por la calle General Hornos y la parte del edificio de la esquina de Hornos y Brasil. Finalmente se terminó el techado sobre las primeras 10 plataformas, el nuevo tendido de vías, la cabina de señales y el nuevo puente carretero de la calle Ituzaingó.

Esquina de Brasil y Hornos, en construcción. Transición entre la vieja y la nueva Plaza Constitución.

La segunda guerra mundial detuvo las obras que faltaban, consistentes en la demolición del viejo edificio sobre la calle Brasil y su sustitución por el frente del nuevo edificio proyectado, obras que nunca se terminaron dado que, al finalizar la guerra ni Gran Bretaña estaba en condiciones de aportar los capitales ni el ferrocarril era ya un negocio rentable capaz de justificar semejante inversión.  

Entrada al hall por calle General Hornos e indicador de trenes.