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ROTARY CLUB BELL VILLE  Y  LA SOLIDARIDAD CON  LA PAZ DEL CHACO

(y una notable capacidad de entender la internacionalidad de Rotary por la primer comisión directiva del club ....)

En 1938,un 9 de julio, celebrando nuestra Independencia , Rotary Bell Ville tenía menos de 2 meses de vida activa . Mereced a internet , y al excelente archivo del Rotary Club De Asunción, Paraguay , hemos podido rescatar una copia del que es uno de los documentos más antiguos que conservará el club para su historial , una carta de saludo y felicitación a los rotarios paraguayos, enviada por el 1º presidente del Club, Dr Roque Senestrari , y su secretario  Jorge di Lollo.

Si desea leer o descargar una copia en formato .pdf haga click aqui >>>>

 

A continuación copia de la nota presente en la página web del RC de Asunción recordando ese acontecimiento, en negrilla la referencia que nos permitió rescatar este hermoso recuerdo de los primeros pasos del club

 

ROTARY, LA SOLIDARIDAD AMERICANA   Y LA PAZ DEL CHACO

Por Ricardo Scavone Yegros

Discurso pronunciado el 19 de junio de 1985, en reunión del Rotary Club de Asunción.

Hablar de la historia del Rotary entre rotarios, representa para nosotros una tarea especialmente grata y feliz; no sólo porque en Rotary convergen, - cual esquema providencial, - múltiples sentimientos, que cifran en la redención humana, los más caros anhelos de amor, bienestar y progreso social, sino también, porque mirar hacia el ayer, escudriñándolo, a más de fascinante y supremo, se convierte en la única alternativa para conocer a profundidad nuestro presente, y para pergeñar, con sólidas bases, nuestro porvenir.

Y en efecto, el estudio del pasado va ganando dinamismo con el tiempo, erigiéndose en una de las ciencias fundamentales al servicio del hombre moderno, en cuanto a sus necesidades espirituales y colectivas, dejando de lado al fin, los obscuros días en que se lo consideraba algo estático, reservado a unos pocos y escondido en mustios anaqueles, repleto de nombres, fechas y polvo, pero vacío de contenido humano y contemporaneidad.

La investigación histórica se presenta hoy - popularizada -, como una perentoria necesidad para discernir, aunque sólo sea someramente, las circunstancias que se desenvuelven y desarrollan en el momento. "Quien sólo vive de su tiempo es fácilmente víctima de la moda" - dijo con tanta certeza Hirschberger, en una afirmación que es comprobada día tras días, en el cotidiano transcurso de nuestra vida. (1)

No decimos con esto, que la historia sea el componente esencial en la dilucidación de nuestros problemas, pero corno la mayor parte de ellos tiene su origen en el pasado, necesitamos para conseguir una visión de conjunto, conocerla y meditarla, comprendiendo el hoy en función del ayer, no ya para aferrarnos al ayer, sino para liberarnos de él y al mismo tiempo de la fascinación de lo presente". (2)

Mucho más perentoria que en el hombre como individuo, se presenta en las instituciones la necesidad de recurrir al pasado, porque si bien la existencia del ser humano es fugaz, la de la colectividad es más eterna, y sus ideales, sus costumbres y sus tradiciones, esbozan un alma que interrelaciona a los hombres con las generaciones sucesivas y los ubica en la historia y en el tiempo.

Así, el estudio del ayer en el Rotary, es una clase práctica de rotarismo, ya que este cohesiona en sus objetivos, enunciados que rigieron y que regirán siempre, la vida de aquel que busque su perfección en el bienestar de su sociedad, admitiendo que sólo así podrá existir corno alguien, que a más de individual, se identifique con su medio y sufra sus limitaciones y sus errores.

Con este espíritu y este tren de requerimientos, vamos a intentar recordar hoy, a cincuenta años del principio de la pacificación del Chaco, un momento de la dilatada historia del Club de Asunción, en que los postulados rotarios fueron puestos en práctica, y en que la paz americana se presentaba corno un ejemplo, dentro del funesto y atormentado escenario mundial de finales de la década de los años treinta.

EL PROTOCOLO DE LA PAZ DEL CHACO

Dando término provisorio a tres años de cruenta lucha bélica y a casi cincuenta de inestabilidad internacional entre Paraguay y Bolivia, el 12 de Junio de 1935, se refrendaba en Buenos Aires, y ante el jubiloso aplauso de los más altos representantes diplomáticos del Continente, el Protocolo de Paz del Chaco.

No concluiría, sin embargo aquí, el esforzado y ya largo accionar de las mesas de discusiones, que hurgando la solución más equitativa, el arreglo ideal, no se declaró impotente y buscó, a costa de cualquier precio, la paralización de todo tipo de hostilidad que pudiera suscitar el renacer violento de los disímiles intereses de las naciones en pugna. Múltiples fueron las causas que prohibieron el cumplimiento de tan mentado y urgente sueño. Circunstancias que iban desde los desenvolvimientos políticos de ambas naciones, que no permitían la estabilidad interna, hasta la inmanencia de algunos representantes ante la Conferencia de Paz, que objetaban lo que se había hecho anteriormente, y lo destruían sin ninguna clase de reparos.

Aun así, el deseo de pacificación del Chaco no perdía fuerza, sostenido por el ideal americano y ante la conflictiva y tortuosa situación internacional. El debate que presenciaba el mundo, entre la guerra y la paz, daba más esperanzas de triunfo a la primera que a la segunda. La Europa de después de Versalles, presentaba síntomas poco claros y un cúmulo de encontradas apetencias, que tarde o temprano, a las buenas o a las malas, serían comprendidas. Adolfo Hitler había iniciado su campaña expansionista, tras el increíble ascenso económico y social alemán. Japón e Italia organizaban a sus pueblos para su inminente supremacía mundial, mientras que la Inglaterra de Chambarlain permanecía casi displicente, ante el peligro de perder su hegemonía sobre los mares y los dirigentes rusos, luchaban por la consolidación, a la fuerza, de la ideología comunista.

En América, sin embargo, se veía con gran realismo el panorama mundial. El Presidente norteamericano F. D. Roosevelt había iniciado, con su país, una más activa política panamericanista, al tiempo que revivía para su aplicación, los discutidos y escarnecidos 14 Puntos de Woodrow Wilson. La Paz de América, era para la diplomacia del Norte, como para la de todos los estados del Continente, una necesidad perentoria, ante el deseo de que el concierto americano se muestre unido, frente a los acontecimientos, que vez tras vez se perfilaban más cercanos.

sí, el apoyo brindado por los países representados en la Conferencia de Paz del Chaco, fue decisivo, para la continuación diplomática de las tratativas y contribuyó en gran medida a la consolidación del resultado final.

El 9 de Julio de 1938, se llega al fin a un acuerdo básico entre las partes, y el 21 del mismo mes, es firmado el "Tratado de Paz, Amistad y Límites", que cerraría relativamente, una de las etapas más brillantes de la Historia Diplomática de América, es decir, la que abarca el funcionamiento de la Conferencia de Paz de Buenos Aires, cuyas actividades culminarían satisfactoriamente, el 23 de Enero de 1939. (3)

Bastaron horas para que la noticia de la pacificación chaqueña, se divulgara por toda la extensión del Nuevo Continente y los hombres alborozados, salieran a las calles a festejar la buena nueva. Esta paz entre Bolivia y Paraguay - "Esta paz de América - es democrática; se basa en sacrificios pera ambas partes" - exponía Spruille Braden, Presidente de la Delegación de los Estados Unidos de América, cuando ante el Congreso Argentino, demostraba la trascendencia continental del acontecimiento y señalaba la síntesis del pensamiento del Gobierno de su país - "Es nuestro deber, señores, como países integrantes de la gran democracia americana, luchar por la mantención de esta paz de que disfruta nuestro continente; por el robustecimiento de los principios que constituyen todo nuestro sistema pacifista, para encontrar dentro de una colaboración armónica, la solución a todos nuestros problemas comunes. Los Estados que forman los Estados Unidos de Norte América, buscaron y encontraron en la unión de sus destinos la grandeza y la prosperidad". (4)

EL ROTARISMO AMERICANO ANTE LA PAZ DEL CHACO

Frente a momentos tan gratamente especiales para la fraternidad entre los hombres del Continente, no podría el Rotary Internacional, desligarse de su objetivo de "estimular y fomentar la inteligencia, la buena voluntad y la paz entre las naciones"; y lejos de disociarse, festejó con el regocijo propio del momento, el feliz retorno a los sentimientos de solidaridad y hermandad en América.

Desde Chicago hasta las adyacencias de la Tierra del Fuego, los clubes americanos, dieron sobradas muestras de entendimiento cabal de su posición, demostrando que Rotary era, además de un lazo invisible entre los hombres de sentimientos nobles del mundo, una institución organizada y robusta, capaz de participar activamente, en la solución de problemas nacionales, en los países en que actuare.

El Club asunceno, presidido entonces por el eminente médico, musicólogo y erudito Juan Max Boettner, presenció las más claras y gentiles demostraciones de amistad y camaradería, por parte de sus similares de América. La activa participación del Club desde el principio de los acaeceres bélicos en el Chaco, lo habían mantenido a la vanguardia de los acontecimientos y en íntimo contacto con los movimientos que a nivel mundial, se realizaban en pro del cese del conflicto. "Rotary no se limitó a llorar la calamidad de la guerra en el Muro de los lamentos. Salió a la palestra, mitigó dolores y luchó por la paz", expresaba con inolvidables palabras don Juan Arturo Lavigne. (5)

Así, al conocerse la tan esperada novedad, este club, expuso con júbilo al anunciar el fin del diferendo, que "el Paraguay, siempre mensajero del arbitraje en todos los congresos internacionales donde tomó parte, ve con orgullo triunfante en América el principio de los pueblos que cifran su vida y su progreso en el derecho". (6) Agregando que "la paz es un fin esencialmente rotariano, y como tal nos obliga a todos procurarla" (7)

A estas manifestaciones responderían los clubes de América, en un unísono tono de amistad, con magníficas y estupendas cartas y discursos que se convierten hoy, en todo un mojón Indicativo del ideario del Rotary, a ser tenido en cuenta por las generaciones presentes y venideras. Y como para muestra basta un botón, leeremos ahora párrafos de algunos de estos documentos, que se encuentran depositados y conservados en el importante Archivo del Club de Asunción y que nos dan una pauta de la grande sensibilidad y unión rotaria y de la inmarcesible esperanza en un destino promisor para América, basado en el esfuerzo, la inteligencia y la ecuanimidad de sus hijos.

"Este litigio que mantenía a todos los americanos con la angustia dolorosa de una nueva tragedia que hubiera enlutado a la confraternidad americana - principiaba diciendo una nota del Rotary Club de Belville en Argentina - ha sido, felizmente dilucidado, dentro de un concepto de noble y leal entendimiento, corno corresponde a dos pueblos hermanos, con el pensamiento y el alma puestos en el ideal superior de que, en América debe reinar la paz de las conciencias, la verdadera fraternidad entre los hermanos hispano-americanos, desterrando las pasiones del ánimo, para dar entrada a las pasiones del corazón, que en ellas van encajados los sublimes postulados de la obra rotariana (...) No hay en este litigio, ni ganadores ni perdedores; sólo una cosa ha triunfado con la jerarquía que la amistosa solución trasunta - y es la paz de América". (8)

A este respecto, expresaba don Armenio Souza, Secretario del Rotary Club de Río Grande, en Brasil, que "no fue una reivindicación para obtener posición e influencia en la cultura del mundo civilizado, lo que buscaron los hombres de ese país admirable, en Buenos Aires, para hacer desaparecer de una vez, la lamentable cuestión del Chaco. Fue el ímpetu natural del hombre de América, vibrando en la conciencia de su responsabilidad de guardián impoluto de la paz del Continente de Colón. Fue el acto eminentemente fuerte y justo del hombre, que no se aparta de la línea inmortal en que se subliman, estratificados, dos sentimientos igualmente nobles: el sentimiento de confraternidad humana y universal". (9)

Y en Campinas, Don Leao Machado veía, el 21 de Julio de 1983, que ese "es el día de América - el gran día de la reconciliación (...) La América, que era ya el continente de la Democracia, pasa a ser en este momento el Continente de la Fraternidad. Sin Ligas y sin Sociedades, y sin tener aún la experiencia de sangre de las grandes guerras, consiguió América realizar el milagro de mantener la paz, milagro que en otras partes va siendo difícil de realizarse (...) El Rotary Internacional, que trabaja por el estrechamiento de las relaciones humanas, pasando encima de choques y conflictos Internacionales, despreocupado de diferencias raciales, despojado de discriminaciones de credos y principios, se siente en este gran momento venturoso por la "victoria de sus Ideales". (10)

Mientras que, aceptando la ya célebre afirmación del Presidente argentino Roberto A. Ortiz, de que con el Tratado del 38, "en América triunfa el derecho", el Rotary de Matanzas, en Cuba, añadía que "triunfa el derecho, porque América sabe siempre mostrarse digna de su historia gloriosa, porque en América no ha muerto la semilla de la unión y confraternidad que sembrara en tierras americanas la mano generosa del Libertador, y porque en América, a despecho de querellas pasajeras entre pueblos hermanos, la bandera de la paz y del honor tremolará triunfante siempre como el símbolo de sus gigantes destinos".(11)

El Secretario del Rotary Club de Managua decía, que "sin entrar en detalles sobre las razones que originaron la tragedia sangrienta del Chaco, el resultado final del conflicto es lo que debe interesarnos a todos, porque él reafirma la fe de América de abolir las soluciones de fuerza y resolver sus problemas internacionales en familia, al calor del sentimiento unánime de solidaridad continental (...) El espíritu que animó los esfuerzos realizados por los diferentes congresos interamericanos, al través de cien años de agresividad desconcertante, ha creado por fin una conciencia continental, vigorosa y robusta, de naturaleza y alcance tales, que acabará también por imponerse a los regímenes evidentemente caducos de la vieja Europa (...) El significativo ejemplo que acaban de dar al mundo nuestros hermanos del Paraguay y Bolivia, sellando sus querellas territoriales en un ardiente anhelo de paz y mutua comprensión, indica positivamente que ya pasó la era roja de las violencias y que las relaciones entre los pueblos americanos están reguladas por una más amplia tendencia a la fraternidad, por una mayor franqueza en los procedimientos, por un alto espíritu de equidad y justicia, por una más elevada unidad de esfuerzos, ideales y propósitos". (12)

El Club de Florida exponía que, "en ninguna parte mejor que en Rotary puede ser más sincera la alegría que la nueva de la paz despierta espontáneamente en todo corazón sano, pues la paz entre los hombres es una de las principales razones del Rotary mismo (...) Frente a la guerra sorda y continua de desconfianzas y de escepticismo, de pequeñas envidias y de grandes indiferencias el rotarismo opone la honestidad, la moral y el entusiasmo creador; al ceño fruncido y al gesto adusto el rotarismo opone la sonrisa acogedora y la mirada franca. Frente a la actividad de perpetua amenaza o de continua defensa, el rotarismo extiende los brazos, abre las palmas y ofrece a todos y sin titubeos el gesto fraternal del cálido apretón de manos". (13)

"Los principios fundamentales de la civilización a la que pertenecemos y los sólidos cimientos de la unión americana han sido factores principales en la obra de pacificación. Pero en nuestro júbilo pesan además otras influencias. Una de ellas es pertenecer a una gran comunidad internacional de buena voluntad y amistad entre hombres y naciones desarrollada por la preocupación de servir" exponían los representantes del Rotary de Pergamino, Argentina. (14)

Y con referencia a la impresionante acción desplegada por el Club Asunceno, el Rotary de Concepción en Chile, expresaba que "conductos diversos nos tuvieron informados, del acierto con que la institución rotaria ayudó al elemento representativo de ambos países, con el fin de hacer menos dura la acción y vida de los ciudadanos que tuvieron que cumplir con la sagrada obligación de defender su nacionalidad; colaboración rotaria obligada que para los que ignoran nuestra reglamentación y fines, fueron actos de interesado pacifismo incontrolado. Pero para los que conocemos de cerca los principios humanitarios que persigue nuestra institución, significó el fiel cumplimiento de un deber para con el país donde residimos usando de los medios a nuestro alcance" (15)

En este sentido los rotarios de San Felipe en Chile escribían al Dr. Boettner, como "un cálido homenaje de admiración y de gratitud" a los gobernantes paraguayos y "a los que tan desinteresadamente colaboraron con ellos en bien de la Paz de las naciones de nuestra América", por cuanto ellos "con su frente muy en alto, mirando hacia el porvenir de nuestro joven Continente, podrán decir a la posteridad que supieron dar al mundo una lección de humanitarismo y de cordura, sobre todo hoy que en otras partes de él, seres de conciencias enfermas y plenos de egoísmo, han querido arrastrar al espanto y a la miseria a millones de seres inocentes, olvidándose que deben dar cuenta de sus actos a la civilización".(16)

Y, en Porto Alegre, el Prof. Florencio Ygartua en reunión de rotarios concluía que ese "era un día de fiesta y de alegría en la vida de nuestro Rotary (...) En el corazón de América, en esta hora en que la vieja Europa vive momentos de incertidumbres y aprehensiones, palpita el bien y el amor entre todos los hijos del Nuevo Continente y en él contemplamos el día que surge lleno de esplendor y de esperanza iluminado por una luz diáfana en una trayectoria de paz duradera y verdadera (...) Bendita la flámula blanca que vive y palpita con todos sus primores excelsos en el seno de la Familia Americana". (17)

Señores Rotarios:

Hemos visto de manera lacónica y veloz en un irresponsable intento de resumir en pocos minutos un proceso complejo y delicado, las influencias de la Paz del Chaco en la acción y el pensamiento de los Rotary Clubs de América y hemos comprobado una vez más, que esta institución ha contribuido de manera indiscutible, a la consolidación de un ideal de paz y de comprensión, entre los hombres y las naciones.

Si con la rapidez con que hasta ahora ha girado la rueda dentada del Rotary, siguen brotando en los poblados del mundo, entidades que convierten lo ideal en real y razonable y lo utópico en plausible y normal, podremos construir con la seguridad en el hombre y su inteligencia, un espacio más humano, más concreto y menos efímero.

Si oponemos el pensamiento a los instintos, podremos llegar a comprender algún día, los misteriosos hilos que mueven al universo. Cuando tomemos conciencia de nosotros mismos y de nuestro valor, podremos recién sentirnos hombres a cabalidad y en toda la extensión de lo que el vocablo abarca. Ese día, mirando a través de los fieles vidrios de las ventanas de un gran salón, la algarabía que en la calle agita a las personas, un grupo de hombres, dirá - ante un retrato de Paul Harris: "Hemos cumplido".

Muchas Gracias.

NOTAS BIBLIOGRAFICAS
Hirschberger J. Breve Historia de la Filosofía. Barcelona, Editorial Herder, 1964. 328 p. P. 11.
Hirschberger, opus cit.
Paiva Alcorta. Félix. La Paz del Chaco - Documento para el estudio de las tratativas que concluyeron en el Tratado de Paz, Amistad y Límites con Bolivia. Asunción ~ Editorial El Lector, 1983. 290p. Salum Flecha. Antonio Historia Diplomática del Paraguay. Tercera Edición. Asunción, Editora Litocolor, 1983. 257p.
Paiva Alcorta, opus cit. p. 249.
Lavigne. Juan Arturo, Relaciones Internacionales. Revista del Rotary Club de Asunción 105. Asunción, Mayo de 1966. p. 3-7.
Nota del Rotary Club de Asunción al Rotary Club de Tigre (Rep. Argentina) Asunción, 29 de julio de 1938. Archivo del Rotary Club de Asunción (A.R.C.A.).
Del Rotary Club de Asunción al Rotar'y Club de Buenos Aires (Rep. Argentina. Asunción, 29 de julio de 1938. A.R.C.A.
Del Rotary Club de Bell-Ville (Rep. Argentina) al Rotary Club de Asunción. Bell-Ville, 9 de Julio de 1938. A.R.C.A.
Del Rotary Club de Rio Grande (Brasil) al Rotary Club de Asunción. Rio Grande, 26 de julio de 1983. A.R.C.A.
Discurso de don Leao Machado, rotario de Campinas en reunión del 21 de julio de 1938. A.R.C.A.
Del Rotary Club de Matanzas (Cuba) al Rotary Club de Asunción. Matanzas, 10 de agosto de 1938. A.R.C.A.
Del Rotary Club de Managua (Nicaragua) al Rotary Club de Asunción. Managua, 4 de agosto de 1938. A.R.C.A.
Del Rotary Club de Florida (Uruguay) al Rotary Club de Asunción. Florida, 31 de julio de 1938. A.R.C.A.
Del Rotary Club de Pergamino (Rep. Argentina) al Rotary Club de Asunción. Pergamino, 28 de julio de 1938. A.R.C.A.
Del Rotary Club de Concepción (Chile) al Rotary Club de Asunción. Concepción, 23 de julio de 1938. A.R.C.A.
Del Rotary Club de San Felipe (Chile) al Rotary Club de Asunción. San Felipe, 21 de julio de 1938.
Discurso del Prof. Florencio Ygartua, en reunión del 27 de julio de 1938. Correio do Povo. Porto Alegre, 28 de julio de 1938. A.R.C.A.


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