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25-ENE-2001
NOTICIAS
A Cobreloa le arruinaron la fiesta
 

Los inicios son siempre complicados, si se gana con claridad los bonos suben en demasía, y si se pierde, se siembra un mar de dudas entre la hinchada y los jugadores.

En todo caso hay que ser claro, y ante un Bolívar sólido, lleno de ideas a la hora de tener la pelota, y con un fondo futbolístico envidiable para cualquier técnico, el cuadro naranja tenía muy poco que hacer, sobre todo si venía saliendo de un exigente trabajo físico de pretemporada.

Así las cosas, los naranjas se pararon en la cancha del municipal a iniciar su historia en esta temporada 2002, frente a un rival más que apropiado, muy parecido a lo que serán los de la Copa: rápidos, fuertes en la marca, y contundentes a la hora de anotar.

Pudo ser...

El primer segundo marcó las tendencias, Cobreloa tratando de dominar, y Bolívar aprovechando las descordinaciones defensivas de los locales, ya al primer minuto Tufiño llegaba con peligrosidad, luego de eso, Botero nuevamente hizo pasar susto a la hinchada.

Ya entrado los 20 Cobreloa se paró mejor, y mediante Zanello, el hombre más peligroso de los naranjas junto a Madrid, comenzaban a calentar las manos del portero Fernández, de Bolívar.

De todas maneras, igual las visitas tenían el dominio del mediocampo, merced a un toque atildado que por momentos daba la impresión que era de memoria, y los sacrificado marcadores naranjas, Abdala y Meléndez, casi gastaban el césped de tantas veces que tuvieron que ir al piso.

El gol de Cobreloa llegó en el momento preciso, justo cuando las primeras pifias comenzaban a caer desde la galería. El incansable Madrid aprovecha una desinteligencia en la zaga celeste, y con pelota dominada entra al arco para anotar el primero. Golazo.

A pesar de lo apretado, igual Cobreloa se pudo ir con una ventaja más amplia, pero la falta de finiquito nuevamente se hizo notar.

Nada que hacer

El complemento fue un trámite, ambos cuadros bajaron las revoluciones, y aunque Cobreloa tenía el dominio, la profundidad y las oportunidades más claras corrieron por cuenta de los visitantes, que aprovecharon la velocidad de Joaquín Botero, que varias veces le pintó la cara a los defensores naranjas.

Cuando ya todos pensaban en el empate, otra genialidad de Botero, que ingresó como un rayo por el sector derecho, Bautista que no lo puede parar, y con un toque lleno de fútbol y belleza, anota la segunda y definitiva conquista para su equipo.

Al final la molestia por la derrota, pero la tranquilidad que en el debut se mostraron algunos aspectos que nos pueden hacer soñar con un futuro mejor.

Texto: Mercurio Calama

 

 
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